Como los avestruces

Atrincherado en el eufemismo. Mariano Rajoy, como bien recoge este vídeo de eldiario.es, ha despachado la comparecencia de hoy en el Congreso de los Diputados como una mero trámite, con desidia y malhumorado, y ha evitado usar palabras malditas para el Partido Popular: ni Gürtel, ni Bárcenas, ni Correa. Al más puro estilo del presidente: lo que no se nombra no existe. Pero está claro que existe por mucho que él y su troupe lo quieran ocultar. Las andanzas de sobres y cuentas B, el dopaje en las elecciones y el presunto uso de dinero público en beneficio privado está en los tribunales. Esconder la cabeza bajo la tierra como los avestruces no cambia la realidad, la turbia y cruda realidad.

De susto en susto

El Partido Popular no gana para sustos. Se estaba relamiendo las heridas por la citación de Mariano Rajoy como testigo en el caso Gürtel cuando se pone en marcha una operación contra la corrupción que acaba con la detención del ex presidente madrileño Ignacio González y diez personas más. El juez pretende desentrañar un catálogo de graves delitos por presunto desvío de muchos millones de euros públicos a través la empresa Canal de Isabel II. Lo del PP en Madrid es una charca con mucho fango, con grandes escándalos como Gürtel, Púnica.. y ahora se suma otro caso más: la operación Lezo. Desde el año 2003, cuando Esperanza Aguirre tomó el poder al asalto gracias al tamayazo, han desarrollado una gestión bajo sospecha cuyas excrecencias que estamos conociendo ahora. De momento, los dos hombres de confianza de Aguirre están bajo la lupa de la justicia: Francisco Granados, en prisión y González, detenido esta mañana. La pregunta es: ¿Cuándo asumirá responsabilidades políticas la ex presidenta? Ya son muchos sapos que tragar para esta charca. Todo lo que se investiga ocurrió durante sus mandatos. Mucho está tardando.

Y en la sede nacional de la calle Génova la preocupación ha aumentado varios grados, casi hasta la ebullición. Ya estaban noqueados por la citación de Rajoy y de buena mañana otro marrón. Es la primera vez que un presidente de Gobierno en activo en lo que llevamos de democracia ha de testificar ante los tribunales. Mucho ha tardado Rajoy en tener que dar explicaciones sobre los tejemanejes de Correa y su banda dentro de su partido. Hasta ahora ha ido esquivando ese mal trago y eso que el político gallego ha sido alto dirigente del PP en todo el tiempo que se investiga. Ya no se puede esconder más detrás del plasma. Tiene la obligación de decir toda la verdad de ese periodo turbio y responder a todas las preguntas. Rajoy debe colaborar con la justicia y decir todo lo que debe saber. Resulta impensable que no conociera lo que estaba pasando cuando, según se desprende de la instrucción judicial y de lo publicado en los medios de comunicación, fue el mandatario popular que recibió más sobres de la mano de Bárcenas. Y no olvidemos el famoso ‘Luis, sé fuerte’ o el disco duro machacado a martillazos. Por tanto, es más que lógica su presencia ante la Audiencia Nacional y el PP sólo se rasga fatuamente sus vestiduras. Se han de limitar a aceptar la decisión judicial. Les guste o no.

Viñeta.– Ricardo, en El Mundo.

Dimisión tardía

Ana Mato ha dimitido como ministra de Sanidad tarde y forzada por las urgencias de Rajoy. El detonante ha sido el auto de procesamiento emitido por el juez Ruz en el que la acusa (al igual que al PP) de haber sido “partícipe a título lucrativo” de las actividades ilícitas de la red Gürtel. Dicho de otra forma, que se benefició de los negocios de su ex marido con la trama corrupta. El magistrado cifra en 700.000 euros la relación entre Jesús Sepúlveda y los cuates de Correa. De ahí, esos Jaguar que aparecían como por ensalmo en el garaje, los viajes a Eurodisney o las fiestas con payasos y confeti para celebrar los cumpleaños de su hijos, todo ello costeado con dinero de origen turbio. La razón es grave, y mucho más en este momento político, pero tendría que haber sido destituida antes y no por esta supuesta concomitancia con la corrupción. Su valoración social estaba en mínimos insoportables. Su amistad con Rajoy, sin enbargo, le hacía salvar todos los match-ball.

El auto de ayer, que la obligaba a sentarse en el banquillo por presunta responsabilidad civil, ha sido la guinda de una labor calamitosa al frente del Ministerio. Su situación era insostenible tras una gestión caótica en la crisis de ébola, tan mal lo hizo que el presidente la apartó de la dirección operativo y puso al frente la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría. Casi tres años de mandato marcado por los recortes y la liquidación de políticas fundamentales para garantizar el bienestar de los ciudadanos. Ha emprendido recortes brutales en la sanidad pública, ha intentado la demolición de la atención a la dependencia y reducción de las políticas de igualdad y de lucha contra la violencia de género.

Foto.– Ana Mato, entre Juan Manuel Moreno Bonilla y Luis Bárcenas.

Cacería contra Garzón

A Baltasar Garzón le han montado una cacería ideológica los sectores más conservadores de este país, ya sean políticos, judiciales o mediáticos, para quitárselo de en medio. Es un magistrado incómodo que hurga en temas que molestan a determinados poderes fácticos y remueve la conciencia de muchas capas sociales. Peca de protagonista, de egocentrismo incluso, pero sus instrucciones han permitido enchironar a terroristas, mafiosos, traficantes, corruptos y autores de crímenes de lesa humanidad. Se metió de lleno para limpiar la podredumbre del caso Gürtel y en los crímenes del franquismo, y la derecha ahora triunfante movió a sus peones en las cloacas (los cabecillas de la red corrupta y la organización fascista Manos Limpias) para hacer descarrilar la investigación. Es increíble que pueda pagar un juez que perseguía la verdad dentro de los límites del estado de derecho antes que los (presuntos) delincuentes. Se ha sentado en el banquillo esta mañana por las escuchas a los letrados de la trama de Correa y El Bigotes con objeto de evitar la evasión de capitales y la eliminación de pruebas. Una medida que tenía sustento jurídico como argumenta el ex fiscal jefe de Cataluña José María Mena en un texto publicado en el blog La Lamentable. La semana que viene lo hará por tener la osadía de atender la petición de las asociaciones de la memoria histórica y remover las cenizas de un pasado que aún tiene víctimas que claman justicia. Impresentable y descorazonador que esto ocurra en España. Huele a chamusquina. Hago mías unas palabras de El Gran Wyoming: “Ante el lío que se ha armado, algunos exigen respeto por la Justicia. Yo lo tengo, y creo que más que algunos encargados de administrarla que nos obligan a vivir esta bochornosa farsa sectaria“.

Foto.AFP. Baltasar Garzón, sentado en la sala del juicio.

Camps, en el banquillo

No por esperado deja de tener trascendencia política y social. La justicia procesa a Francisco Camps por un delito continuado de cohecho impropio, o dicho de una manera entendible, por recibir regalos de la trama Gürtel por valor de 140.000 euros. ¡Los famosos trajes! El presidente valenciano se sentará en el banquillo de los acusados y tendrá que rendir cuentas por sus íntimas relaciones con sus “amiguitos del alma” de la trama corrupta. La pieza de los trajes es la punta del iceberg de este escándalo de corrupción, el mayor de la historia de la democracia española. Camps está tan acorralado que ha tenido que cambiar de argumento sin que se la caiga la cara de vergüenza: de afirmar hasta la extenuación de que no había recibido trajes a admitir en la vista preliminar que los aceptó como presidente del PP y no como titular de la Generalitat, una larga cambiada que huele a podrido. A falta del juicio oral con jurado popular, se plantean unos interrogantes: ¿Aguantará Camps en el cargo como si nada pasara? ¿Mirará el PP a otro lado mientras a los adversarios políticos a las primeras de cambio les exigen la dimisión? ¿Se quedará la ciudadanía impasible ante este nuevo episodio? Mucho me temo que sí en los tres casos.

¿Delito electoral?

Un informe de la Agencia Tributaria desvela la posible manipulación en facturas de la campaña del Partido Popular en Andalucía, contratada con la empresa Rialgreen, una de las firmas de la trama Gürtel, para ocultar presuntamente gastos electorales que excedían de lo legalmente establecido. Estos datos, avanzados por la Cadena Ser, se extraen del sumario que investiga la trama corrupta de Correa y compañía y sus profundas ramificaciones con el primer partido de la oposición.

Los documentos en manos del juez descubren que el PP pidió a Rialgreen que cambiaran el concepto de las facturas para que no fueran imputables en campaña. De confirmarse, estos extremos estaríamos, cuando menos, ante posible delito electoral. Además, sería una burla a la ciudadanía y un comportamiento tramposo en algo tan vital en una democracia como es el desarrollo legal de un proceso electoral. Y llueve sobre mojado: ya en 2004 la Cámara de Cuentas de Andalucía recriminó la falta de justificación por parte de la citada empresa de los pagos recibidos de la organización presidido por Javier Arenas en las autonómicas de 2004.

Cada día se conocen más datos de las conexiones de Gürtel con el PP en Andalucía. La ola putrefacta de la trama traspasó Despeñaperros de la mano de conspicuos dirigentes del partido de la gaviota. Ya sabemos que Arenas se carteaba con El Bigotes y le agilizaba pagos, el ex tesorero Bárcenas ha señalado a su amigo de pádel como uno de los que decidían los contratos para Gürtel, Ricardo Tarno (número tres de los populares andaluces) aparece en los apuntes contables de la banda… Se echan de menos muchas explicaciones. ¿Pedirán los chicos del coro de la derecha una comisión de investigación sobre sus cuentas? Seguro que no. Siempre la ley del embudo.

Sepulcros blanqueados

El periodista Román Orozco escribe hoy en El País un artículo donde desnuda la doble moral del Partido Popular con el apropiado título de Sepulcros blanqueados, adecuado no sólo por la realidad política que describe.

“La palabra sonó bíblica en el salón de plenos del Parlamento andaluz: Fariseo. En vísperas de Semana Santa y en un recinto que fue iglesia desde hace casi cinco siglos, el presidente Griñán parecía un predicador al enjuiciar la ética política de su adversario, Javier Arenas.

“Su estrategia política”, le espetó a Arenas, “es el testimonio de su maldad y su fariseísmo”. Griñán denunciaba la doble moral que preside hoy la acción política del PP. No hay más que echar un vistazo a los últimos acontecimientos.

Durante semanas, el PP ha reclamado la presencia de la Fiscalía Anticorrupción en la investigación de los ERE. “Nadie sabe dónde está”, protestaba Arenas el 15 de febrero. Pues bien, aquel fiscal justiciero que tanto reclamaba el PP se incorporó a finales de marzo a la causa que instruye la juez Alaya. Dos semanas después, el mismo Arenas denunciaba que ese fiscal “tiene que estar al servicio de la investigación, de la legalidad y la transparencia y no al servicio del Gobierno autonómico”.

La razón de ese ataque es sencilla: el nuevo fiscal se opone a que la juez analice todas las actas del Consejo de Gobierno porque considera que tienen carácter reservado y la instructora se excede en sus competencias. Es decir, apoya las tesis de los servicios jurídicos de la Junta. Conclusión de Arenas: el fiscal “no hace un buen servicio al crédito de la Administración de Justicia”. El buen servicio solo se presta cuando coincide con sus intereses.

Veamos las conexiones de la trama Gürtel en Andalucía. En las últimas semanas, han aparecido revelaciones del sumario que afectan a destacados dirigentes del PP en esta comunidad. En una agenda de Pablo Crespo, el número dos de la trama, aparece el nombre del diputado popular Ricardo Tarno junto a la anotación: “Tema pendiente, 36.697 euros + IVA”.

En otro informe se dice que el PP de Andalucía debe a Rialgreen, una empresa de la trama, 125.700 euros por trabajos en la campaña electoral de 2004. Por último, consta la contratación de empresas Gürtel, por un importe de 350.000 euros, para organizar la presencia de Jerez en Fitur 2004, de la que se hace responsable a la entonces alcaldesa popular de Jerez, María José García Pelayo, y hoy vicepresidenta segunda del Parlamento andaluz.

Amén de las referencias que hay a las cartas que Álvaro Pérez, El Bigotes, envió a Javier Arenas reclamando su intervención como secretario general del PP nacional para el pago de unas facturas que adeudaban a la trama en Galicia, o la imputación del exconcejal popular en Estepona Ricardo Galeote.

Pues bien, el PP no sólo no da explicaciones sino que despliega una batería de querellas contra los líderes socialistas que las solicitan: Mario Jiménez (portavoz parlamentario), Rosa Torres (portavoz del PSOE) y Susana Díaz (secretaria de Organización).

Mientras, piden la dimisión del vicepresidente Manuel Chaves en el Congreso por unos supuestos negocios ilícitos de su hijo Iván de los que no hay ni una línea en los juzgados, salvo el anuncio de querella del seudosindicato ultraderechista Manos Limpias.

Para qué seguir. Mientras Iván Chaves es tachado de vulgar comisionista que hace dudosos negocios con la Junta, el suegro de Arenas, Manuel Olivencia, que cobró justamente 119.828 euros por asesorar a la Junta en Santana Motor, es un respetable abogado que dirige un prestigioso bufete. Y seguro que lo es. Igual que, mientras no se demuestre lo contrario, Iván Chaves es un honrado economista que se gana la vida asesorando a empresas.

Metidos en Semana Santa, aquella bíblica palabra pronunciada por Griñán me recordó las palabras de Mateo (23:27-32) en sus recriminaciones a escribas y fariseos: sois sepulcros blanqueados que cuelan un mosquito y se tragan un camello.”

Foto.- ABC de Sevilla. Juan Ignacio Zoido, José Luis Sanz, Arenas y Tarno.

Bárcenas señala a Arenas

Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, comparecía ayer ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid de forma voluntaria para explicar su visión de la trama Gürtel, el mayor escándalo de la corrupción de la historia de nuestra democracia. El teórico manijero de las finanzas en la calle Génova, imputado por cohecho y delito fiscal, desveló al juez Pedreira que él no era el responsable de las contrataciones con la red mafiosa de Correa y El Bigotes sino un comité del que formaban parte Javier Arenas, el del reloj de lujo regalado, y Jesús Sepúlveda, ex marido de Ana Mato y beneficiario de un modesto Jaguar.

Ya era de dominio público que Arenas como secretario general nacional del PP conocía y mantenía relaciones epistolares con los miembros de la trama para agilizar pagos e intermediar ante administraciones renuentes o morosas con los pícaros. Esta declaración de Bárcenas, compañero de siglas y de pádel de Arenas y Sepúlveda, supone la implicación directa de estos dos dirigentes en la otorgación de contratos.

Quedan en el aire una serie de cuestiones que el hoy presidente del PP de Andalucía se debería apresurar en aclarar. ¿Fue él como número dos de su partido quién organizó el comité de contratación? ¿Se debe a él la elección de la trama Gürtel para trabajar con ellos? ¿Marcó él los criterios para la selección de esta pandilla de presuntos corruptos? ¿Daba ese comité instrucciones a las instituciones gobernadas por el PP para que contrataran con Correa y su banda? Está claro que Bárcenas ha situado a Arenas en el ojo del huracán en un caso tan grave que ha corrompido a más de 100 políticos populares en distintos administraciones y autonomías.

Quizá Arenas podría aplicarse su propia medicina y darse una vuelta por el tribunal, de forma voluntaria como su cuate Bárcenas, y aclarar sin demora estos extremos.

Ilustración.– Recorte del diario El Mundo. En la foto aparecen, entre otros, Bárcenas, Sepúlveda y Arenas.

Contracrónica

 

Todos los medios de comunicación le han dedicado una amplia cobertura a la convención que el Partido Popular celebra en Sevilla. Fotos del pasado, la mirada torva de José María Aznar por doquier, muchas críticas al presidente del Gobierno y ninguna sola propuesta concreta. Como para conocer la versión oficial se disponen de muchas posibilidades, quiero ofrecer una contracrónica en clave de humor a través de los tweets dedicados a este acontecimiento político por César Calderón alias Netoraton. El relato tuitero en su timeline fue el siguiente:

RT @RecioManolo: El lema de la convencion sel PP “Puedes confiar”, no es lo que le decía el lobo a caperucita? #convencionpp” 

Espe [Aguirre] hablara de transparencia, Camps de sanidad. Sólo falta que Fraga hable de juventud y Aznar de patriotismo. #convencionPP

¡Que bote Agag! ¡Que bote Agag! #convencionPP

Decenas de tuiteros toman al asalto el hashtag #convencionPP. Risas garantizadas.

No sean malos, sé de buena tinta que al menos esta #convencionPP No la han montado Correa ni El Bigotes.

Camps pide un minuto de silencio en recuerdo de sus presos Correa y El Bigotes. Gogoan zaitugu! #convencionPP

La organización de la #convencionPP desmiente enérgicamente que Fabra este repartiendo billetes de lotería a los delegados.

Aznar y Rajoy anuncian que ha privatizado la #convencionPP, a partir de ahora se llama #convencionEndesa

La momia incorrupta de Millán Astray trata de acreditarse sin éxito en la #convencionPP

La organización confirma que Camps lleva el ticket de compra del traje que lleva en el bolsillo por si le pregunta la prensa #convencionPP

RT @mikelbenito Curioso que #convencionPP sea el 1er TT nacional. Más curioso aún que la mayoría de los tweets sean contra el PP. 🙂

Va Javier Arenas, propone una votación en la #convencionPP y la pierde

Monago [candidato del PP en Extremadura] trata de acreditarse sin éxito en la #convencionpp, ni siquiera le conocen ahí.

La organización de la #convencionPP desmiente que Javier Arenas haya llegado en calesa y con botos camperos.

@Tomas_Herrera ¿Ves? No le conoce nadie 🙂 [Sobre Monago]

La perra de mi amigo César ya tiene twitter (@kikacc ) y en 5 minutos tiene más followers que Monago.

@Tomas_Herrera Es el candidato del PP en Extremadura. Un líder, como puedes ver 🙂

Rebelión entre los compromisarios de la #convencionPP al enterarse de que no hay camareros como los de antes ni manteca colorá. [Rememorando célebre patinazo de Arias Cañete].

RT @Hispamail Los criados del cortijo están a la puerta de la #convencionpp para vitorear a la señora marquesa. No se sabe a cuál de ellas.

¿Y cuándo han visto que no había limpiabotas? #cañeterules Viva el vinoooooo! #convenciónPP

No se puede poner en duda que César Calderón hila fino y tiene recursos. Nos regaló una retransmisión de la convención divertida y alternativa. Mi respuesta a través de Twitter: “¡Qué derroche de ingenio! Cuidado, que te fichan para guionista del Intermedio en @la_sexta. O para cubrir a Wyoming los viernes”.

Gurtel en Bormujos

El PSOE de Andalucía pedirá la reapertura de la investigación judicial sobre la moción de censura contra el gobierno local socialista de Bormujos (Sevilla) presentada en enero de 2005 por el PP, y que contó con el voto de un grupo independiente y un edil de otro partido local, por su presunta relación con el caso Gurtel. Las nuevas pruebas conocidas a través del sumario judicial del mayor escándalo de corrupción de la democracia española confirman la conexión entre la red mafiosa y la moción contra el Ayuntamiento de Bormujos cuando lo gobernaba el PSOE en el mandato anterior.

Tras la moción de censura, se abrió una investigación judicial en 2006 en la que se apuntaban una serie de delitos y que, por falta de pruebas, se dejó en suspenso. Ahora se conoce que hubo un presunto pago de la caja B de Francisco Correa, cabecilla de la banda, a un concejal independiente de Bormujos antes de la moción, amén de otros presuntos e importantes intereses inmobiliarios que había detrás de la operación.

En el sumario, se apunta la posibilidad de que el ex dirigente del PP gallego Pablo Crespo supuestamente pagó a un edil tránsfuga independiente del grupo AIB-La Paloma para, junto a la concejal del PP y actual alcaldesa, Ana Hermoso, y de otro grupo independiente liderado por Baldomero Gaviño, desbancar al PSOE de la Alcaldía.

Quizá Javier Arenas monte en cólera porque los socialistas intenten el esclarecimiento de una moción de censura basada en intereses turbios. O quizá anuncie una querella a Rafael Velasco, vicesecretario general del PSOE de Andalucía, por osar a plantear la reapertura del caso Bormujos. No es de extrañar la iracundia ante la verdad del jefe de la derecha andaluza: ya ha iniciado procedimientos judiciales contra varios socialistas, incluido el que suscribe, por el simple hecho de pedir explicaciones. Y esta moción de censura ocurrió siendo él presidente del PP en Andalucía, igual que el nacimiento, desarrollo y extensión a varias autonomías de la trama ocurrió siendo el susodicho un relevante dirigente nacional de su partido. ¿Tiene algo que decir? Si no me equivoco mucho, su respuesta será la amenaza o la intimidación. Al tiempo.

Foto.- El Correo de Andalucía. Baldemero Gaviño, en primer plano, y la alcaldesa actual, Ana Hermoso, en la segunda fila.