Aznar Manostijeras

José María Aznar ha sacado las tijeras reaccionarias y quiere podar el frondoso bosque autonómico español, un modelo de organización que nos ha deparado prosperidad y convivencia pacífica desde la aprobación de la Constitución en 1978. Ha tenido que someter dicha herramienta a un tratamiento antióxido porque la tenía guardada en un cajón desde aquellos maravillosos años de la Transición democrática en los que escribió solemnes e incendiarias columnas en el diario La Nueva Rioja contra el título VIII de nuestra carta magna. Más de 30 años después, nos viene con la cantinela (pasada de vinilo a formato digital) de la insostenibilidad del estado autonómico, con la coartada de una crisis económica que, precisamente, no ha sido provocada el modelo nacional sino el ideario y las recetas neocon que este Napoleón de las Azores abraza. No ha sido la España plural la que nos ha conducido al despeñadero, sino la especulación y la avaricia del sector financiero e inmobiliario. Pues con esas tijeras con retrógrada solera pretende mutilar el mapa de las autonomías. Ya veremos que nos depara la presentación del libro naranja, cocinado en esa factoría de involución que responde al nombre de FAES, pero seguro que nada bueno a este proyecto político que nos hace más fuertes desde hace tres décadas. Y ése será el camino que recorra el Partido Popular.