La crisis según Einstein

Albert Einstein entendía una crisis como una oportunidad para mejorar. Tómese la visión del científico no en su sentido literal, sino como un revulsivo frente a la resignación. Mucha gente lo está pasando realmente mal en estos momentos de grave dificultad económica que vive el planeta (también España) y no es precisamente por falta de iniciativa o de voluntad de salir del bache donde la ha empujado esta coyuntura. Con los pies sobre el suelo del sufrimiento concreto, el pensamiento de Einstein merece una lectura sosegada, desapasionada y reflexiva y, sobre todo, llevarlo a la práctica.

La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

PD.- Estas reflexiones de Einsteim circulan por la red y muchos sitios se han hecho eco de ellas, entre otros, el de mi amiga Mercè Perelló allá por marzo de 2009. No sé si llego tarde… Nunca es mal año por mucho trigo.