Agua y aceite

Salvo que fuera una secuencia pactada entre bambalinas, la dura pelea dialéctica entre Pablo Iglesias y Albert Rivera de ayer en el Congreso de los Diputados anticipa el fracaso de la reunión a tres para negociar un gobierno del cambio con Pedro Sánchez al frente. El cuerpo a cuerpo de los nuevos recordó los peores momentos de los partidos clásicos. No hay mucha diferencia entre los veteranos y los recién llegados, las fronteras entre la vieja y la nueva política han desaparecido en apenas tres meses. Subieron en exceso los decibelios y las pulsaciones en el rifirrafe entre los líderes morado y naranja, se pasaron de rosca y de ‘navajazos’. Dieron un pobre espectáculo sobre todo cuando el centro del debate era la situación de emergencia de decenas de miles de refugiados sirios y el rechazo de la mayoría del hemiciclo al pacto de la vergüenza firmado por la Unión Europea y Turquía, con el apoyo del Gobierno de Mariano Rajoy, para la expulsión de los desplazados por la guerra y el terror. Hoy Iglesias y Rivera se sientan en una mesa convocados por el secretario general del PSOE. Quererlos unir en torno a un proyecto compartido, si nos atenemos a lo vivido ayer, se antoja un imposible. Tanto como mezclar el agua y el aceite.

Viñetas.- Ricardo en El Mundo y Miki&Duarte en el Grupo Joly.

Silencios

Hay silencios más estruendosos que las propias palabras. Cuando uno calla, suele otorgar. Siempre resulta edificante una actitud proactiva en beneficio de la verdad o frente a las injusticias y los casos de de corrupción. Cuando se opta por el mutismo o se pasa de puntillas ante casos sangrantes, nos convertimos en buena medida en cómplices de ello. Tres ejemplos:

La financiación irregular del PP. Mariano Rajoy se encogió de hombros en la entrevista con Jordi Évole en ‘Salvados’ ante las preguntas sobre los escándalos de corrupción que afectan a su partido o la remodelación de la sede nacional de la madrileña calle Génova con dinero negro. Se le notó incómodo es este pasaje del diálogo televisivo. El lenguaje no verbal lo traicionó con gestos y muecas que demostraban el fastidio de transitar por esos temas. Dio casi la callada por respuesta, recurriendo a evasivas y señaló al ex tesorero Luis Bárcenas como el responsable de todo. No ha convencido a nadie.

El pacto de la vergüenza ya funciona. Ya han sido deportados los primeros refugiados sirios desde Grecia a Turquía en virtud del acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el país otomano. Una iniciativa que debería abochornar a los mandatarios europeos y que traiciona los principios que inspiran la construcción europea. Ante esta decisión deplorable e insensible, se ha echado en falta una crítica contundente del presidente griego, Alexis Tsipras. Parece mentira que un dirigente que pasa por ser de izquierdas y que algunos en España ponen como referencia no haya dicho ni mu sobre estas expulsiones desde suelo europeo con dudas sobre su encaje en el derecho internacional. Choca especialmente esta falta de arrojo político para denunciar este pacto indecente.

El Gobierno no se deja controlar. El Ejecutivo en funciones no se dejar fiscalizar por la oposición. Sostiene que se debía a las Cortes de la anterior legislatura. Por eso, sus razones jurídicas que tendrán que defender ante el Tribunal Constitucional. Y si no pueden ser controlados, ¿por qué toman medidas que afectan al futuro? Por ejemplo, votar a favor del pacto europeo para la deportación de refugiados sirios. La presión social y política ha hecho mella y Mariano Rajoy acudirá al Congreso a posteriori para explicar los contenidos del malhadado acuerdo. Esperemos que el ministro de Hacienda dé la cara también para explicar las actuaciones que pondrá en marcha una vez conocidos los ‘papeles de Panamá‘. Una investigación periodística, difundida en España por La Sexta y el.confidencial.com, vincula a destacados políticos internacionales, empresarios, deportistas como Messi y la hermana del rey Juan Carlos, Pilar de Borbón, en operaciones en paraísos fiscales y la Agencia Tributaria ya está estudiando a los españoles relacionados con esta red.

Foto.El Mundo.

Odisea con final feliz

En Hungría…

…y días después en Alemania.

Osama y su hijo, de 7 años, ya se encuentran en Alemania. Han quedado atrás doce días de peregrinaje desde Turquía y más de un año desde que salieron de Siria huyendo de la guerra. Protagonizaron todos los informativos y las redes sociales hace unas jornadas cuando una mal llamada reportera, Petra Laszlo, les puso una zancadilla a su llegada a Hungría. Osama, que fue entrenador de la primera división de fútbol siria, y su vástago ya están en Múnich y sus rostros ya no reflejan el dolor ni la indignación tras el triste episodio vivido en la campa húngara. En la capital de Baviera, además, se han reencontrado con el hijo mayor, Mohammad, de 18 años. Hace ocho meses, cuando aún era menor de edad, éste llegó por mar a Italia y luego tomó rumbo al país germano. Distintos rumbos para una odisea de momento con final feliz aunque parte de la familia siga en tierras turcas.

Otro atropello israelí

No se entiende la obsesión del Gobierno de Israel de hacer antipático a su país a los ojos de la comunidad internacional. En algunas ocasiones encuentran las coartadas perfectas para eludir el escarnio público ante sus atropellos y barrabasadas con sus vecinos, especialmente el pueblo palestino. Otras veces sólo lo ha sacado del atolladero su alianza con la Administración norteamericana, aunque en la era Obama han cambiado en parte las reglas del juego.

Esta madrugada la Armada del estado hebreo ha perpetrado una de las suyas. Los buques de guerra israelíes han atacado una flotilla compuesta por seis barcos con ayuda humanitaria para la franja de Gaza. La acción bélica se ha saldado con diez muertos (otras fuentes hablan de hasta 16 víctimas mortales) y una treintena de heridos. Si ya de por sí tiene poco sentido la oposición de las autoridades de Tel Aviv a que la ONG Cultura, Paz y Solidaridad llevara a Palestina diez toneladas de víveres y enseres de primera necesidad para un territorio donde la gente está pasando penurias y hambre, el uso de las armas resulta desproporcionado e intolerable. El bloqueo del Gobierno judío a la población palestina adquiere cotas inasumibles por la comunidad internacional y requiere una respuesta contundente, sin ambigüedad y con resultado práctico y palpable.

El comunicado oficial de las autoridades israelíes no resta un ápice de gravedad al asunto. Una simple nota lamentando el incidente no puede dar por cerrado el asunto. Entre otras razones, porque las disculpas insinceras han venido acompañadas de excusas de grueso calibre, como que los miembros del convoy humanitario pertenecen a “Hamás y Al Qaeda” y venían pertrechados con “fuego real, cuchillos y palos”. Estos pretextos no se sostienen en pie, es la vieja cantinela de siempre, que no convence a nadie. Acorazados militares amenazados por barcos de mercancías, es como si los pájaros disparasen a las escopetas.

Las razones de seguridad del pueblo de Israel, que se merece garantías y protección de su Gobierno, no supone un cheque en blanco ni manga ancha para todas las ocurrencias de la inteligencia y las fuerzas armadas de Tel Aviv. La Unión Europea, Turquía y España han criticado con dureza estos hechos gravísimos. El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha llamado a consultas al embajador israelí como gesto de condena por lo ocurrido. Se hace necesaria una reacción firme e inequívoca de Obama. La pelota está ahora en el tejado de la Casa Blanca.

Vídeo.- Información de la cadena turca Sondakka Net.

¿Dónde está Trillo?

Ha comenzado la vista oral por el accidente del Yak-42 con un guión previsto: la indignación de las familias de los 62 fallecidos por un error de tanto bulto y las excusas insolventes de los mandos militares que se sientan en el banquillo. La primera sesión del juicio confirma la voluntad del Gobierno de entonces de dar carpetazo a una desgracia mayúscula que se cebó con las fuerzas armadas españolas.

Todo ocurrió un 26 de mayo de 2003 cuando un avión alquilado por el Ministerio de Defensa para trasladar tropas desde Afganistán a España se estrelló en el monte Piav, en Trabzon (Turquía). La gestión de este desastre se puede calificar de calamitosa, posiblemente, por la urgencia del Ejecutivo de José María Aznar por eliminar este asunto de la agenda pública cuanto antes. El resultado de esta premura fue el error en la identificación de 30 de las 62 víctimas. ¿Por qué tanta prisa cuando los técnicos sobre el terreno informaron de la dificultad para reconocer cuerpos tan quemados por la violencia del siniestro? Documentos oficiales de los que hoy da cuenta El País certifican esta impresión de los mandos militares y apuntan a que fue el titular de Defensa, Federico Trillo, el que instó a continuar con la tarea para repatriar los cadáveres al día siguiente pese a las dudas existentes.

¿Por qué no está este ex ministro entre los encausados? Seis años después, tres mandos militares están procesados por un presunto delito de continuado de falsificación de documento oficial por la errónea identificación. Trillo, en cambio, ni siquiera ha asumido sus responsabilidades políticas por un incidente de tanta magnitud. El hoy ex ministro sigue ocupando un escaño de diputado e intentando sin conseguirlo dar lecciones de moralina, asumiendo la portavocía de su partido en materia de justicia. El dirigente del PP ha demostrado que su dignidad política cotiza muy a la baja. Está escondido, sin dar la cara, agazapado esperando a que escampe sin arropar a sus colaboradores. Por muchísimo menos que esto, la presencia en una cacería sin licencia, Mariano Fernández Bermejo tuvo que dimitir hace unas semanas como ministro de Justicia. Diferentes formas de entender la ética y la decencia pública.

Además de la causa de las identificaciones, el juez Fernando Grande-Marlaska instruyó otro sumario sobre la contratación del avión, un proceso administrativo plagado de errores y con resoluciones  escandalosas que deja en evidencia el poco aprecio y respeto que sentían los responsables de Defensa durante los años de gobierno del PP hacia las tropas españolas que eran destacadas en misiones de paz. Importaba más la tarifa de alquiler de las aeronaves que las condiciones de las mismas y la seguridad de los transportados. Por eso, el Yak-42, un avión de bandera ucrania y sin las garantías básicas para volar, se estrelló en el corazón de Turquía. Aquí empieza la verdadera historia de una catástrofe que se podría haber evitado.

Cronología de los hechos.