La puntilla

Las tasas judiciales, uno de los mayores ataques del Gobierno de Mariano Rajoy a la igualdad en España, ya son historia. El Tribunal Constitucional le acaba de dar la puntilla al declarar inconstitucional estos gravámenes. El Consejo de Ministros ya rectificó parcialmente su despropósito y anuló en 2015 las que afectaban a las personas físicas ante la evidencia de que esta medida podía vulnerar los derechos de los ciudadanos a la tutela judicial efectiva garantizada en el artículo 24 de la Constitución. En Moncloa habrían oído campanas y eliminaron esa parte. Y ahora ha llegado el fallo de TC, que se refiere a las tasas en su globalidad, aunque de facto sobre tendrá incidencia en las que aún estaban en vigor: las de las personas jurídicas (empresas, ONG, partidos políticos…) porque, según recoge la sentencia, impiden por su elevada cuantía el acceso a la Justicia.

Este capricho de Alberto Ruiz Gallardón, muy contestado por juristas y la oposición política en su momento, ha concluido en gran fracaso. No sólo instauraba una administración de justicia a dos velocidades, limitando el acceso a aquellos que podían pagar las tasas, sino que además no consiguió ninguno de los objetivos de mejora que se habían planteado con esta norma tan injusta. Es una ley que se puso en marcha para disuadir al ciudadano y con un claro fin recaudatorio. Y todo ese dinero tributado no se ha destinado a ofrecer un mejor servicio público. Se intentó matar moscas a cañonazos perjudicando a los que querían ejercitar correctamente su derecho a recurrir. Y eso es lo más grave de este resbalón del Gobierno del PP: la flagrante vulneración de principios constitucionales esenciales como el de igualdad o la tutela judicial efectiva, motivos por los que la Junta de Andalucía llegó a interponer dos recursos ante el Tribunal Constitucional.

Para el PP esta sentencia constituye un severo varapalo, pero a la inmensa mayoría de los ciudadanos le permite pasar página de un mal sueño.

Foto.- EFE. Gallardón y Rajoy.

Borrón y cuenta nueva

El Gobierno que preside Mariano Rajoy quiere hacer borrón y cuenta nueva con los dos años y nueve meses de nefasta gestión del Alberto Ruiz Gallardón como ministro de Justicia. No sólo han metido en la nevera su reaccionaria reforma de la ley del aborto, motivo de la dimisión, sino que el nuevo poseedor de la cartera, Rafael Catalá, quiere revisar las tasas judiciales. Una enmienda a la totalidad de la trayectoria ministerial de Gallardón. Nos ha dejado el otrora rostro moderado de la derecha patria un legado envenenado con las tasas, una medida que ha instaurado una justicia para ricos y para pobres. Al más puro estilo neoliberal, sólo quien puede pagar puede defender sus derechos en los tribunales. Se ha fulminado la igualdad de oportunidades en el acceso a la justicia y el derecho constitucional a la tutela judicial efectiva. El flamante sustituto quiere desandar lo andado para el perjuicio de la mayoría y quiere modificar la contestada ley de tasas. Visto lo visto, más que dimitir lo tendría que haber destituido Rajoy. Ahora el presidente se desentiende de todo y le echa la culpa a Gallardón. Como para fiarse del jefe.

¿Ducha o lavado del gato?

(Declaración del alcalde colgada por la Cadena Ser)

No es una escena del club de la comedia, ni una cámara oculta. Es la curiosa forma en que el alcalde de Málaga quiso rebatir las protestas ciudadanas por el aumento de la factura del agua. Si la media de consumo de una ducha son 95 litros, desde luego no se puede decir que Francisco de la Torre no sea austero. ¡Se asea con sólo 11 litros! Y lo que es mejor: está dispuesto a demostrarlo ante notario. Usando el rico acervo popular, ahorrando tanta agua, más que ante una ducha estaríamos ante el económico lavado del gato. Todos estamos de acuerdo en que es necesario un uso racional de un bien tan escaso como el agua. Ahora bien, la ducha exprés que plantea el regidor malagueño representa sólo un ardid para desviar la atención de lo sustancial: muchos ciudadanos de la capital de la Costal del Sol tendrán que pagar mucho más por este servicio público. Otro nuevo sacrificio.

Desahucios universitarios

El acceso a la universidad, gracias al Gobierno de Rajoy, es menos universal. Los recortes orquestados por el ínclito Wert, unido a la situación económica de muchas familias, está dejando a muchos jóvenes en la cuneta y sin posibilidades de estudio. En los últimos días estamos asistiendo un goteo de informaciones de jóvenes que han sido expulsados del sistema por incapacidad de hacer frente al pago de las tasas, jóvenes que han trabajado casi todo el curso y en mayo se les desahucia por impago sin tener en cuenta la realidad económica familiar. Se inicia en breve un nuevo periodo de matriculación con una caída alarmante de las becas. Hasta 44.000 solicitudes de los distintos campus andaluces han sido denegadas por el Ministerio de Educación y Cultura. La combinación de matrículas más altas y la reducción de partidas para becas se traduce en una agresión para la igualdad de oportunidades. Las recetas para hacer frente a este crisis están construyendo una sociedad más desigual, una aspiración del neoliberalismo que se está aplicando con contumacia robándonos muchas de nuestras conquistas. Una realidad, sin embargo, ante lo que no cabe la resignación. No podemos salir de este socavón dejándonos a mucha gente atrás.

La cuesta de 2013

La cuesta de enero puede ser un puerto de cuarta categoría comparado con el Tourmalet de precios con el afrontamos 2013. Subidas en casi todo, cuando los salarios y las pensiones han perdido poder adquisitivo, cuando muchos trabajadores se han quedado sin paga extra de navidad y han cerrado un año con más impuestos (hasta 28 figuras tributarias ha incrementado el Gobierno de Rajoy en 2012) y menos derechos. Este año ha arrancado con nuevos tributos y una escalada de los precios en productos y servicios básicos como la electricidad, el agua o los transportes. Os dejo un catálogo compartido de estocadas a la cartera de los españoles sin contar las que a título particular recibiremos de comunidades autónomas (fundamentalmente, Cataluña y Madrid) y ayuntamientos.

El Gobierno de la nación nos felicita el año con nuevos impuestos directos e indirectos:

  1. Los premios de la Lotería y ONCE superiores a 2.500 euros tributarán un 20%
  2. Se elimina la deducción por la adquisición de la primera habitual en las operaciones que se realicen a partir del 1 de enero de 201
  3. El IVA de la compra de vivienda pasa del 4% al 10%.
  4. El copago (repago) por determinadas prestaciones sanitarias hasta ahora gratuitos con el que nos amenaza el Ministerio de Sanidad.
  5. En el caso del tabaco se establece un sistema de ‘doble impuesto mínimo’.  La cajetilla de 20 cigarrillos que se venda por debajo de 3,77 euros será gravada con una fiscalidad mayor. También es aplicable esta medida para los puros y a la picadura de tabaco para liar .
  6. Aumento de la fiscalidad de las plusvalías generadas a menos de un año.
  7. En el ámbito empresarial, se penalizan las indemnizaciones millonarias que reciben los directivos al abandonar su puesto de trabajo y, dentro del impuesto de sociedades, se elimina la deducción por amortización a las grandes empresas y se crea un gravamen especial del 5% para la actualización de balances de las empresas

En los recibos por los servicios básicos nos encontramos la cara y la cruz:

  1. La luz aumenta un 3% este año para los hogares y las pequeñas y medianas empresas, consecuencia de la subasta de energía. Por si no fuera suficiente, entra en vigor del nuevo mecanismo de peajes progresivos de la electricidad destinado a potencias superiores a los 3 Kw, que conlleva encarecimientos del recibo de entre el 3% y el 7%, según las asociaciones de consumidores. Esta medida contempla recargos que pueden variar hasta en un 700%.
  2. Telefónica podrá subir la cuota de abono -fijada desde 2008 en 13,97 euros- en un máximo del IPC de 2012.
  3. El gas (natural o butano) no incrementa sus tarifas. De momento…

El transporte público también experimenta subidas:

  1. El billete de cercanías  y regionales de media distancia de Renfe se encarecerá un 3%.
  2. Las tasas aeroportuarias se incrementarán en el conjunto de los 47 aeropuertos españoles una media del 6,3 %
  3. Los peajes de las autopistas de pago dependientes del Estado se incrementarán de media un 2,4 %, mientras que en las que dependen de las comunidades autónomas el aumento medio será del 3,3 % de media.

Correos sube de precio un 2,95 %,  por lo que el sello corriente nos costará 37 céntimos, un céntimo más caro.

Suben el agua y el IBI de manera diferentes en una ciudad y otra, pero siempre al alza.

Después de todo esto, ¿quién va a ser el valiente que comprará en las rebajas?

Aberrante ley de tasas judiciales

Cualquier elefante entraría en una cacharrería con más sigilo que Gallardón en el Ministerio de Justicia. Es el peor ministro de la Justicia…”.

Lo podría haber escrito yo pero se me ha adelantado un concejal del PP. La ley de tasas judiciales es una aberración democrática y tiene visos de inconstitucionalidad. La Junta de Andalucía está estudiando ya un posible recurso ante el alto tribunal. Esta medida no es inocua. Para aligerar la carga de litigios que colapsan la administración de justicia lo único que se le ocurre a este gobierno recortador es poner precios abusivos de acceso a la justicia. Así, Rajoy se carga el principio de igualdad (con esta ley sólo podrá acceder a la justicia quien tenga dinero) y se vulnera la tutela judicial efectiva. El Gobierno del PP impone unas tasas judiciales desproporcionadas e imposibles de pagar para un significativo porcentaje de población que suponen, de hecho, obstaculizar que la mayoría de los ciudadanos puedan acudir a la Justicia, en defensa de sus intereses y derechos, si lo precisan. Además, estas tasas tan elevadas resultarán también disuasorias, porque, en algunos casos, son superiores a la cuantía del pleito, es decir, a lo que se obtendría en caso de ganar el juicio. Muchos ciudadanos dejarán de pleitear, aun asistiéndoles la razón, porque le saldría más caro el collar que el perro.

El PP ha hecho valer su mayoría absoluta en las Cortes Generales para aprobar este copago (o repago) judicial en contra del conjunto de la sociedad. Además de toda la oposición política, asociaciones de consumidores, sindicatos y todas las profesiones que actúan en los procesos judiciales (abogados, jueces, fiscales, secretarios judiciales, procuradores, notarios, registradores y graduados sociales) han expresado su rechazo, a través de sus respectivas asociaciones y portavoces. El nuevo marco legislativo es lesivo para la democracia y la ciudadanía y su aplicación está resultando muy chapucera. La ley entraba hoy en vigor y el Ministerio la ha tenido que retrasar unas semanas por ausencia de formularios en los juzgados para cobrar las dichosas tasas. Además de clasista, Gallardón hace gala de su ineptitud.

En este recorrido de un año, el Gobierno de Rajoy ha emprendido un calculado y fanático camino para quebrar la igualdad de oportunidades. Las tasas judiciales se unen al copago sanitario, a la privatización de la sanidad pública, a la reducción de becas o a la reforma laboral. Como sigan mucho tiempo, esta derecha nos llevará al siglo XIX.

De susto en susto

Se nos amontonan los disgustos. Ya tenemos la mochila llena de sustos tras cuatro años de dura crisis económica que, lejos de remitir, empeora día a día. El último sobresalto nos ha caído esta mañana: el Banco de España nos alerta de una recesión más grave en este trimestre. Si el panorama ya estaba oscuro, descorazonador, se agrava hacia el negro azabache. Con este horizonte de caída de ingresos públicos, de depresión económica y paro galopante, se agolpan medidas que agreden las economías familiares. Los salarios han caído en casi todos los hogares o, lo que es peor, miembros de la unidad familiar que se quedan en paro y sin horizonte cierto para regresar al mercado laboral. En ése es el contexto general en el que vivimos, sólo en lo que va de semana se han sumado nuevos tajos a nuestras maltrechas economías: alza del precio de la electricidad (una media del 5%), subida de IVA, incluso en los productos de primera necesidad, la desaparición de la deducción por la vivienda (Rajoy olvida su solemne promesa de mantenerla contra viento y marea), los fármacos más comunes y que todos usamos habrá que pagarlos al 100%… Todo esto en sólo 60 horas y se suma a la interminable lista de recortes que ya se acumulan después de tanto tiempo. Siguiendo los consejos de la eminente ‘doctora’  Mato, a la sazón ministra de Sanidad, nos tomaremos una tila en lugar de un tranquimazin para templar los nervios ante tanta angustia, una infusión de hierba luisa en lugar de un almax para soportar el entripado que nos causa tanto ajuste injusto y otra de manzanilla en lugar de fortasec para contener la diarrea que nos produce tanta especulador. Será por hierbas.