Inhumanidad

Este vídeo nos da una pista de las malas ideas que tiene Vox para la sanidad pública y para aquellos que no tienen ingresos suficientes para costearse la sanidad privada. Este fragmento de conferencia fue difundido por el partido de extrema derecha a través de sus redes sociales y ya lo ha retirado como consecuencia de la enorme contestación y rechazo que ha cosechado. Intuía que eso podría ocurrir e hice copia y pantallazo de este ejemplo descarnado de inhumanidad. Vox entiende que la atención a los pacientes oncológicos terminales es un despilfarro y que, por tanto, habría que dejar de cuidarlos y dejarlos morir con sufrimiento y dolor, desahuciarlos y despojarlos de sus derechos actuales. Traducido al lenguaje coloquial andaluz, que rabien como perros sin gastar un solo euro de dinero público. Total, si se van a morir para qué invertir, piensan estos ultras.

Esto lo sostienen los que están en contra de la eutanasia, se dan golpes de pecho como buenos cristianos y, sobre todo, tienen recursos suficientes para que sus familiares, si se encuentran en una situación similar, puedan recibir tratamientos paliativos en una institución sanitaria privada. Esta posición política da una muestra del mal fondo de los líderes de Vox y la falta de sensibilidad y solidaridad (incluso de caridad) con el que sufre y su única esperanza está en la salud pública con prestaciones que garanticen la igualdad ante la enfermedad. El servicio público sanitario no se puede regir exclusivamente por la rentabilidad económica, ha de tener muy en cuenta la rentabilidad social y el factor humano. Este vídeo produce en cualquiera con empatía hacia el dolor ajeno una tremenda indignación por la catadura moral de quienes defienden posiciones tan desalmadas y economicistas.

El cáliz que aparta Rajoy

Mariano Rajoy sigue hibernando. El presidente en funciones apenas si sale de Moncloa y no mueve un músculo en aras a buscar socios de gobierno. En estos días, tiene agenda libre para leer el Marca y ver retransmisiones deportivas. Aguarda en su sofá que el paso del tiempo juegue en su favor y la ruleta de la fortuna le sonría. Pero cada jornada que pasa aparecen nuevos argumentos en forma de corrupción para decirles que no a Rajoy y al Partido Popular. Sin embargo, insiste en esperar la llegada de un inesperado socio que lo saque del letargo (dicen que la esperanza es lo último que se pierde) y lo vuelva a colocar en el centro del tablero político. Él es así, paraíto, no es de arriesgar y tomar la iniciativa, sino de esperarlas y verlas venir, se lo reconoció a Bertín Osborne en su diálogo en el sofá. Y para pescar, muy señor mío, hay que mojarse el culo. El refranero es sabio.

Con esa actitud achantada y pusilánime y un equipo de escuderos intentando defender lo indefendible, la inacción de su jefe, acude mañana al Palacio de la Zarzuela para pedir por segunda vez al Rey que aparte de él el cáliz de la investidura. Cierto que no tiene votos, como al día de hoy no los tiene ningún otro aspirante, pero lo que le escasea es valentía y responsabilidad. Carece de apoyos por su reciente pasado de mayoría absoluta de ordeno y mando, por el desprecio al resto de partidos y a todo aquel que pensara diferente, por el enorme sufrimiento causado a la inmensa mayoría de españoles con medidas injustas y crueles y por un pasado y un presente de corrupción. Con esta losa, ni siquiera ha intentado generar complicidades en esta nueva coyuntura política, que exige cesiones y reconocimiento de los errores de la pasada legislatura. No es tiempo de soberbia y ni Rajoy ni el PP se bajan del burro: su camino no es el único y, sobre todo, no es el mejor. Así es imposible encontrar compañeros de viaje que, además de cargar con la nefasta mochila de la anterior legislatura, tendrán que acometer un recorte de 10.000 millones en los presupuestos que aprobó el PP como elemento más de su campaña electoral.

Si Rajoy manifiesta al jefe del Estado su impotencia e incapacidad, bien haría en dar un paso atrás definitivo y abandonar la política. La ciudadanía se lo pide a gritos y en el seno de su monolítico partido, donde la democracia interna brilla por su ausencia, el runrún resulta ya atronador.

Foto.EFE.

De lo que no quiere hablar Rajoy

Empleo 2011-2015

Gastos sociales 2011-2015

Calidad de vida 2011-2014

Mariano Rajoy ha encontrado en el disparate del proceso separatista de Cataluña y en los atentados de París la coartada perfecta para no hablar de los malos datos que arroja su gestión de estos cuatro años. Estos gráficos, publicados por Huffington Post, demuestran el fracaso de unas políticas que sólo han causado sufrimiento y recortes. Cuatro años en los que hay menos ciudadanos con empleo, en los que ha crecido la desigualdad y en los que ha retrocedido el bienestar y la calidad de vida de los españoles. Son tan contundentes los indicadores que el contexto político actual le ha venido como anillo al dedo para poner sordina a su negro balance y anestesiar el debate electoral cuando estamos a un mes de la cita con las urnas. Siendo importante la defensa de una España mejor con Cataluña dentro y la unidad sin fisuras ante el terrorismo yihadista, el 20 de diciembre se vota este cuatrienio nefasto para nuestro país y los españoles. Muy poco a su favor tiene el político gallego para continuar como inquilino de la Moncloa. Esta radiografía de la situación de España pide a gritos el cambio.

Dime que era verdad aquel sendero…

DIME QUE ERA VERDAD AQUEL SENDERO
Carlos Bousoño

Dime que era verdad aquel sendero
que se perdía entre la paz de un prado;
aquel otero puro que he mirado
yo tantas veces con candor primero.

Dime que era verdad aquel lucero
que se incendia casi a nuestro lado.
Di que es verdad que vale un mundo amado
y un cuerpo roto en un vivir sincero.

Di que es verdad que vale haber sufrido
y haber estado entre la mar sombría;
que vale haber luchado, haber perdido.

Haber vencido a la melancolía,
haber estado en el dolor, dormido,
sin despertar, cuando llegaba el día.

Nada que ofrecer

Cuando alguien se fija más en el contrario que en las posibilidades que tiene uno mismo, mal va. Pues ésta es la línea de campaña que el PP piensa desplegar con vistas a las elecciones generales del 20 de diciembre. Los asesores de campaña, que como dice el propio Rajoy son los que mandan en el partido, pondrán toda la carne en el asador contra el PSOE, que se ha convertido en el centro de todos los desvelos en la calle Génova ante la posibilidad real de que los socialistas puedan ganar los comicios. En política pasa como en el deporte: cuando uno está más preocupado del adversario que de su propia propuesta de juego, suele perder. Y además evidencia que nada tiene que ofrecer a los ciudadanos. Si la principal preocupación de los peperos es neutralizar al PSOE, esa inquietud denota que tienen mala conciencia de los cuatro años de sufrimiento que han causado a la inmensa mayoría de los ciudadanos con recortes, promesas incumplidas y mentiras. No tendrá fácil la propaganda del PP presentar una balance realista y objetivo de su gestión. De nuevo sacarán a pasear el fantasma de la herencia recibida. Poca munición para tapar el estropicio que han hecho. En este sentido, la elección del 20 de diciembre como fecha para las elecciones es una respuesta a la defensiva, con media España en tránsito, que busca una supuesta baja participación al entender que beneficia al PP. Mal servicio para la democracia si se pretende desincentivar que los ciudadanos acudan a las urnas. Pueden intentar todas las triquiñuelas que quieran pero existe pulsión de cambio.

Foto.- RTVE. Rajoy, durante la entrevista ofrecida anoche en Antena 3.

De piñón fijo

Viendo la viñeta de El Roto me ha acordado de Angela MerkelMariano Rajoy, Cristóbal Montoro, de la troika, de los burócratas de Bruselas… De todos aquellos que siguen a piñón fijo emperrados en el camino del austericidio pese al sufrimiento que ha causado a millones de personas en el Viejo Continente. Saben que no es el camino adecuado pero no cambian el rumbo.

Peligrosa reforma silenciosa

La Unión Europea nos pide más vueltas de tuercas en el mercado de trabajo y el Gobierno de Rajoy asiente solícito a la voracidad sin fin de los barandas comunitarios. La ministra de Empleo, Fátima Báñez, responde sumisa: “Estamos haciendo una reforma silenciosa“. Quizá porque el PP sigue metiendo la tijera con opacidad y sin contar con los sindicatos. O porque han elaborado una ley mordaza para acallar la protesta de los ciudadanos. La reforma laboral de 2012 es abusiva, desposee de sus derechos a los trabajadores, que se han desgañitado criticando sus nocivos efectos. Y la derecha española y sus neoliberales socios europeos quieren más. Cada vez que en el PP se habla de reformas, hay que llevarse la mano a la cartera porque viene el tajo. El PP es sinónimo de peligro. Sus políticas han empobrecido a las clases medias y trabajadoras y han incrementado de forma preocupante la brecha de la desigualdad. Por si no fuera suficiente, lo que entristece es ver cómo el Ejecutivo de Rajoy obedece con satisfacción las directrices de Bruselas que tanto sufrimiento produce a la inmensa mayoría. Total a ellos no les duele.

Foto.RTVE.