La fuerza del sino

El Mundo está lastrado irremisiblemente por una maldición bíblica. Tiene una misión universal con ribetes patológicos, está inmerso en una cruzada contra el PSOE y, en especial, contra Manuel Chaves. Una manía persecutoria más allá de la razón y la verdad merecedora de psicoanálisis. Está arrastrado por especie de fatalidad, como Don Álvaro, el protagonista de La fuerza del sino, que lo sitúa siempre entre lo cómico y lo trágico. Lo cómico porque sus denuncias sobre supuestos escándalos e irregularidades no tienen ni fondo ni eco en los otros medios de comunicación, son auténticos planfletos incendiarios y tendenciosos. Y lo trágico porque ha convertido el periodismo en una mercancía, en un sindicato de intereses, en una reyerta de mercenarios por un botín ayuno de deontología.

Estamos viviendo otro serial infame. La concesión por parte del Consejo de Gobierno de la Junta de una subvención de diez millones de euros a una multinacional canadiense para abrir una explotación minera, ‘Aguas Teñidas, en la deprimida zona del Andévalo onubense. Un proyecto de dinamización económica de esta comarca que ha permitido crear 500 empleos directos y más de un millar indirectos. En esa empresa trabaja en el departamento jurídico la hija del ex presidente de la Junta, la abogada Paula Chaves. Insisto trabaja y con un modesto salario que se sitúa en los aledaños del mileurismo. Ésa es toda la anomalía, en eso se resume la escandalera. El expediente ha sido tramitado de acuerdo a la ley, con transparencia, con rigor, con pulcritud administrativa. Esta circunstancia es la fundamental para desmontar esta bulla virtual. Todo lo demás es manipulación y mala fe, un intento burdo, descarnado y miserable de manchar el currículum de Manuel Chaves, un político honesto, íntegro y cabal.

Este montaje indecente se orquesta en connivencia con el Partido Popular. El diario y el partido sindican objetivos y estrategias. Una acción concertada que desacredita al rotativo como órgano de expresión plural y vehículo de información veraz y que demuestra el talante ruin de esa organización política dirigida sin escrúpulos por Javier Arenas. La derecha pretende, con bulos e insidias, ensuciar la campaña electoral para las europeas del 7 de junio y tapar toda la inmoralidad y la presunta corrupción que cubre hasta las cejas al primer partido de la oposición con el caso Gurtel. Por mucho que el PP chapotee en el fango no va a salpicar ni a Chaves ni al PSOE de Andalucía con falsedades, con mentiras o con juego sucio.

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