Por puro capricho

A nadie se le escapaba que gobernar con sólo 84 de diputados era una tarea compleja y exigía exprimir al máximo la capacidad de acuerdo y diálogo. Tampoco existía mucha confianza en que el resto de fuerzas parlamentarias actuaran con responsabilidad y anteponiendo el interés general al regate corto y al beneficio propio en este contexto político. En la España cainita en la que estamos habituados a sobrevivir, la oposición acaba de tirar por la borda 6.000 millones de euros para darse el gustazo de infligir una derrota al Ejecutivo del PSOE. El gabinete socialista había conseguido que Bruselas destensara la cuerda y diera un respiro en los objetivos de déficit. La negociación con la UE había permitido contar con 1.000 millones más para el Estado, 2.500 para la Seguridad Social y otros 2.500 para las comunidades autónomas (350 de ellos para Andalucía). Más liquidez para los servicios públicos y para dar respuesta a los problemas de la gente que el Congreso ha tumbado por el capricho de los grupos de oposición.

De un PP descompuesto y tirado al monte y de un Ciudadanos grogui tras la moción de censura no se podía esperar nada. La derecha, cuando pierde el poder por vías democráticas, siempre se revuelve con rabia. Pero de la izquierda de salón se tenía una mínima esperanza de que supieran leer el momento político una vez enterradas las ansias de su sorpasso fracasado. Pero no. Unidos Podemos se ha abstenido con el argumento pueril de que 6.000 millones son pocos, que tenían que ser mucho más dinero. Es como renunciar a una botella de agua en el desierto porque uno busca es un oasis, como si lo primero obligara a renunciar a lo segundo. A la postre la derecha revanchista y la izquierda de boutique, junto a los independentistas, deciden renunciar a 6.000 millones. ¡Qué irresponsabilidad más grande de estos extraños compañeros de viaje!

Foto.El País. La ministra de Hacienda,la socialista María Jesús Montero, con su antecesor del PP, Cristóbal Montoro, en la sesión de ayer.

Sin hucha

Este vídeo resume cómo el Gobierno de Mariano Rajoy ha vaciado el fondo de reserva de las pensiones. Se encontró casi 67.000 millones de euros (66.815 millones) y después del último martillazo a la hucha para pagar la extra de este diciembre, cerraremos 2017 sólo con 8.095 millones. Además, este ejercicio se ha recurrido a un préstamo de 10.192 millones para poder hacer frente a las nóminas de los jubilados. La gestión de la Seguridad Social por parte del PP se puede calificar de auténtico fiasco. Se han fundido esta maravillosa herencia del ejecutivo socialista y sus explicaciones suenan a chiste de mal gusto. Y lo peor de todo es que no hacen la más mínima autocrítica ni propósito de enmienda.

Salvemos las pensiones

El Gobierno de la nación ha estado sacando sin sonrojo dinero del fondo de reserva para poder la nómina a los pensionistas. Mariano Rajoy ha dejado la hucha esquilmada, con menos de la mitad: se encontró 66.815 millones de euros y ahora apenas quedan 25.000 millones. Sin duda, el PP ha dilapidado el patrimonio de los trabajadores que hemos cotizado para tener una jubilación digna. Pero los augurios son aún peores: la Autoridad Fiscal Independiente prevé que la hucha se quedará vacía en 2018, entre otras razones, por la insuficiente financiación de la Seguridad Social. Con este contexto, la iniciativa de UGT resulta oportuna y necesaria. Tenemos que buscar los asideros jurídicos para garantizar a futuro un sistema público de pensiones y no que por dejadez, incapacidad o mala fe del Gobierno del PP se favorezcan los modelos privados. Estamos a tiempo de salvar las pensiones. Ésta ha de ser una de las prioridades de la nueva legislatura que puede comenzar. Con la actual correlación de fuerzas, se puede blindar un sistema público de pensiones desde una óptica progresista. No perdamos ni un solo minuto.

Peras y manzanas

abc-sevilla-pagina_2-05_10_2016Uno cuando lee un periódico confía en encontrar un análisis riguroso de los datos. Lo dice el viejo aforismo de la profesión: los hechos son sagrados y las opiniones son libres. Por eso, me ha llamado la atención este curioso resumen de la estadística del paro registrado en septiembre publicado en la página 2 de ABC de Sevilla. No se usa la misma vara de medir para comparar la evolución del mercado laboral en España y Andalucía. En primer lugar, se hace paralelismo entre registros interanuales (la variación de septiembre a septiembre) y mensuales y, en segundo, se enfrenta creación de empleo con reducción de paro (una cosa es el número de altas en la Seguridad Social y otra, el número de inscritos en las oficinas del servicio público de empleo). Usando la terminología popular, se están comparando peras con manzanas para generar una realidad distorsionada.

Si hablamos de creación de empleo, de los 1.430 empleos diarios que se registran en nuestro país, 208, un 15% de total, se generan en Andalucía. Y en el caso del paro de septiembre en España subió en 22.801 personas y en esta comunidad en 8.206. Septiembre suele ser un mes con tradicional aumento de desempleo por la finalización de la temporada turística de verano. Pero la tendencia es positiva: en los últimos doce meses se ha reducido el paro en Andalucía en 86.456 por los 373.745 del conjunto de nuestro país. Es decir, que uno de cada cuatro parados menos es andaluz. Esta sería una lectura objetiva y desapasionada de los datos del paro y no intentando confundir, con una omisión selectiva de datos, y con el fin de lanzar un falso mensaje político: España va bien y Andalucía no tanto. Los datos fríamente analizados no dicen eso. En fin, cada cual es responsable de sus hechos y sus escritos.

Peras y manzanas

abc-sevilla-pagina_2-05_10_2016Uno cuando lee un periódico confía en encontrar un análisis riguroso de los datos. Lo dice el viejo aforismo de la profesión: los hechos son sagrados y las opiniones son libres. Por eso, me llamado la atención este curioso resumen de la estadística del paro registrado en septiembre en la página 2 de ABC de Sevilla. No se usa la misma vara de medir para comparar la evolución del mercado laboral en España y Andalucía. En primer lugar, se cotejan registros interanuales (la variación de septiembre a septiembre) con mensuales y, en segundo, se enfrenta creación de empleo con reducción de paro (una cosa es el número de altas en la Seguridad Social y otra, el número de inscritos en las oficinas del servicio público de empleo). Usando la terminología popular, se están comparando peras con manzanas para generar una realidad distorsionada.

Si hablamos de creación de empleo, de los 1.430 empleos diarios que se registran en nuestro país, 208, un 15% de total, se generan en Andalucía. Y en el caso del paro de septiembre en España subió en 22.801 personas y en esta comunidad en 8.206. Septiembre suele ser un mes con tradicional aumento de desempleo por la finalización de la temporada turística de verano. Pero la tendencia es positiva: en los últimos doce meses se ha reducido el paro en Andalucía en 86.456 por los 373.745 del conjunto de nuestro país. Es decir, que uno de cada cuatro parados menos es andaluz. Esta sería una lectura objetiva y desapasionada de los datos del paro y no intentando confundir, con una omisión selectiva de datos, con el fin de lanzar un falso mensaje político: España va bien y Andalucía no tanto. Los datos fríamente analizados no dicen eso. En fin, cada cual es responsable de sus hechos y sus escritos.

Colapso

La Seguridad Social está a las puertas del colapso. Si se confirman las previsiones, este 2016 se presenta como un año catastrófico y puede cerrar el ejercicio con el mayor déficit de la historia. La razón es simple: la reforma laboral no genera suficiente empleo y el que crea no es de calidad para generar cotizaciones que permitan cubrir el presupuesto. La retirada de otros 8.700 millones de la hucha de las pensiones constituye un síntoma de las dificultades que atraviesa el sistema. En los cinco primeros meses de 2016 ya se acumula un desfase entre ingresos y gastos mayor que el año anterior. La pelota crece y crece. De mayo a mayo, el desequilibrio asciende a 17.357 millones, casi 700 millones más del cierre del ejercicio de 2015. Pintan bastos y los que se las dan de buenos gestores tendrán que explicar este gran fracaso. La hucha de las pensiones se vacía a ritmo de vértigo. Si no se remedia, tiene fondos hasta 2017. El Gobierno se ha visto forzado a buscar soluciones por su mala gestión. Ya estudia sacar las pensiones de viudedad y orfandad de la caja única, que suponen unos 22.000 millones. Estas ayudas se cubrirían con impuestos. Y no es cuestión de parches sino de políticas en el mercado laboral que garanticen el sistema público de pensiones.

¡Nos han roto la hucha!

Al Partido Popular le ha pasado en esta legislatura como a esos padres y madres que, por su mala cabeza, rompen la hucha y les quitan los ahorros a sus hijos. Más o menos así se ha comportado el Gobierno de Mariano Rajoy con el Fondo de Reserva de la Seguridad Social: se encontraron con una (maravillosa) herencia de 66.815 millones de euros para garantizar el pago de las pensiones y la han dejado prácticamente a la mitad con 34.221 millones. Este gobierno de teóricos grandes gestores nos ha roto la hucha a los pensionistas de hoy y, sobre todo, a los de mañana. Han dilapidado el legado recibido del periodo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, del que por cierto nunca han hablado y valorado, y lo han hecho para tapar los errores de su gestión. Desde el gabinete de Rajoy se ha hecho caso omiso a las peticiones de sindicatos y partidos de izquierda para reforzar el fondo de reserva. En cambio, todo ha ido encaminado a debilitar el sistema público de pensiones. El PP ha roto la hucha de los trabajadores por ideología y para tapar sus carencias con el dinero de todos.

Rigor y empatía

La valoración de los datos mensuales del paro se ha de hacer con rigor y empatía. Rigor para no hacer un uso torticero de las cifras en función de intereses subjetivos y empatía para no perder la referencia del sufrimiento de más de cuatro millones de españoles y casi uno de andaluces que siguen en las listas del desempleo. Hemos conocido esta mañana los datos de noviembre y arrojan una evolución favorable para Andalucía, que ha tirado del carro de toda España. De los 27.071 parados menos en nuestro país, 17.900 se registran en Andalucía, lo que significa que dos de cada tres desocupados menos tienen el origen en esta tierra. Los datos de la Seguridad Social son igual de concluyentes: Andalucía aporta 21.604 nuevos afiliados y ayuda a que el total nacional arroje 1.620 más. Sin este tirón andaluz, el número de ocupados habría caído en España en 19.986.

A la hora que escribo este texto aún no sé si el Partido Popular andaluz ha expresado o no su satisfacción por estos datos. No tengo mucha confianza. Sus dirigentes son especialistas en hablar sin rigor. Cuando los registros son buenos, la paternidad es del Gobierno de Mariano Rajoy y sus reformas; cuando no lo son, toda la culpa es de la Junta de Andalucía y Susana Díaz. Son así de simplistas y maniqueos. Hoy tampoco será una excepción y escucharemos argumentos falaces y oportunistas de boca de los voceros del PP. Y si la propiedad y la coherencia resultan incompatibles con la derecha, la empatía es que ni la conocen. Con el número de parados tan elevado que hay en España, no caben ni las fanfarrias ni el triunfalismo. Sólo queda poner toda la carne en el asador para dar respuesta al principal problema y preocupación de los ciudadanos y dejarse de tantas medallas, que además no les corresponden.

Metiendo miedo

El debate sobre el futuro de las pensiones es recurrente. De tarde en tarde, sin nadie saber por qué, algún halcón neoliberal lo pone sobre el tapete para generar incertidumbre y, de camino, hacer un favor a los fondos de pensiones privados. El último emisario de este contubernio del miedo ha sido el gobernador del Banco de España. Luis Linde se ha descolgado con que el problema demográfico “conduce a una reducción inexorable de las pensiones a largo plazo salvo que se combinen con el ahorro privado“. El gobernador quiso minimizar el impacto en los hogares de la rebaja de las pensiones porque, según sus datos, el 70% de los españoles cuando se jubila tienen su casa pagada y ya no tienen que pagar hipoteca. Razón de peso (es ironía, preciso por si no se entiende) para justificar un recorte de los derechos de la clase trabajadora y meterle la mano en la hucha que han ido nutriendo para afrontar dignamente sus últimos años de vida.

La ecuación perfecta del manual liberal: fomentar el pánico entre los trabajadores y hacer una impagable campaña de publicidad al negocio privado. Tanto desahogo produce inseguridad entre los actuales cotizantes. Me molestan la ligereza y la insensibilidad con las que se manifiestan personajes como Linde. Y me revuelvo contra esta actitud desde una perspectiva política, solidaria y también personal como trabajador que lleva más de 33 años cotizados a la Seguridad Social. No puede ser que el beneficio empresarial crezca año a año y los beneficios laborales se jibaricen no sólo durante el periodo de actividad sino también durante la jubilación. Se está creando una sociedad cada vez más dual, en la que se acrecientan las diferencias entre una minoría muy rica y una inmensa mayoría con limitados recursos. La ortodoxia neocon nos lleva por el camino equivocado. No se mejora la competitividad de un país quebrando el principio de igualdad, reduciendo los salarios y las pensiones o liquidando los servicios públicos esenciales como la sanidad y la educación. Esa ruta sólo tiene rédito los de siempre.

PD.– El Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero dejó más de 60.000 millones en el fondo de reserva de la Seguridad Social para proteger las pensiones. Mariano Rajoy ha dilapidado la mitad de esta maravillosa herencia de la que nunca habla. ¿Está haciendo el PP con sus decisiones insostenible el sistema por ideología?

Foto.Efe.

Andalucía tira del carro

Se cierra 2013 con datos positivos de paro. En Andalucía hay 50.132 personas menos en las listas del desempleo al término de este ejercicio. La aportación de esta comunidad autónoma es determinante para la reducción del paro en España: 147.385 parados menos en los últimos doce meses. El 34% de la reducción del paro se produce en Andalucía. O dicho de otro modo, uno de cada tres parados menos es andaluz (o andaluza). Y no sólo disminuye el paro, sino que además se crea empleo. Andalucía es, junto con Canarias, la única autonomía que concluye el año con aumento del número de afiliados a la Seguridad Social. El número de ocupados crece en más de 17.600 personas mientras que en el conjunto del país cae en 85.041. Aquí se culmina un año, el primero desde que comenzó esta profunda y prolongada crisis, con menos paro y más empleo. Andalucía está tirando del carro de la incipiente recuperación económica que se produce en España. Aun así todavía son muchos los dramas familiares como consecuencia del paro, más de un millón en esta comunidad y casi seis en el conjunto del país. Queda mucha tarea por delante.