Ostentación vergonzosa

En este país cada cual pueda votar a la opción política que considere oportuno. Para eso tenemos una Constitución que salvaguarda este derecho, sagrado en un estado democrático. Dicho esto, resulta inadmisible que el presidente de Radio Televisión Española, el medio que pagamos con los impuestos de todos, haga ostentación de que vota al Partido Popular.  Exhibición vergonzosa e innecesaria que sólo hace confirmar una forma sectaria de dirigir un medio público y que tantas denuncias de manipulación han cosechado en los últimos tres años y medios por parte de los propios periodistas de la casa. Por sus hechos los conoceréis y, en este caso, también por sus palabras. Es palmaria la servidumbre del ente hacia las directrices políticas que emanan de la Moncloa. José Antonio Sánchez puede elegir la papeleta electoral que quiera pero su cargo le exige independencia, neutralidad y respeto al pluralismo. Cualidades que brillan por su ausencia en su gestión. Una triste realidad que ha sido posible por la visión patrimonial que tiene el Partido Popular de los medios públicos. Lo primero que hizo Mariano Rajoy cuando llegó al Gobierno fue modificar la ley para elegir al máximo responsable de RTVE por mayoría absoluta y no por mayoría cualificada, que exigía negociar y pactar con la oposición. De un plumazo y sin sonrojo, cambió la normativa poner la radio y televisión pública al servicio del PP, dilapidando el marchamo de credibilidad e independencia que se había ganado la cadena. Y es que cuando el PP llega a los gobiernos el prestigio de los medios públicos salta por la ventana.

Nos discriminan en todo

Propuesta Ministerio Planificación Eléctrica

El Gobierno de Rajoy no deja pasar una oportunidad para castigar a Andalucía. Cada vez que reparte fondos desde Moncloa se discrimina a esta tierra. La derecha es así de sectaria. Hoy hemos conocido otro dato, el reparto de fondos para el desarrollo de la red eléctrica, y el Ministerio de Industria ha vuelto a perjudicar a esta comunidad. Se nos consigna por habitante la mitad de la media nacional con un reparto que no responde a criterios objetivos como la extensión geográfica, la población o la demanda eléctrica de Andalucía (ver ilustración). No es una cuestión menor: el sector energético es fundamental para la reindustrialización y la recuperación económica. El gabinete de Rajoy hace una distribución arbitraria e injusta como nos tienen acostumbrados en sus casi tres años de mandato. Pasa igual con la financiación autonómica, las inversiones, los fondos de empleo, las ayudas europeas a la política agraria o la pesca, la aportación para la atención a personas en situación de dependencia… Es un suma y sigue insoportable. ¡Y ya está bien!

Insulto a la inteligencia

Uno es prisionero de sus palabras y dueño de sus silencios. Decían los principales dirigentes del Partido Popular que Andalucía se descolgaba de la recuperación económica por el mal dato del paro registrado en el mes de marzo. Apenas un mes después la Encuesta de Población Activa correspondiente al primer trimestre de 2014 ha dibujado un escenario muy distinto. Esta comunidad autónoma ha creado 41.700 empleos mientras que en el resto de España se han destruido 226.3000 empleos. Otro dato incontestable: la EPA arroja 2.500 parados menos en todo el territorio nacional y por el contrario esta cifra se multiplica por 25: 59.200 parados menos en los tres primeros meses del año. No es el momento del triunfalismo porque la cifra global de paro en esta tierra sigue siendo muy elevada (1.403.000 desempleados). Y se avecina una tendencia positiva para los próximos meses. Con esta realidad, la cúpula pepera podría valorado la evolución de los datos sin sectarismo o cuando menos haber guardado un prudente silencio. Si embargo, el presidente popular, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha optado por tomarle el pelo a la gente con una respuesta que supone un insulto a la inteligencia. Decía ayer en una entrevista a ‘La Ventana Andalucía’, de la Cadena SER, que la EPA había que felicitar al Gobierno de la nación, que está haciendo reformas (sic). Más o menos como Rajoy, “contento” por estos resultados y con seis millones de parados. Hay días que mejor estar callado porque, como sostiene el refrán, en boca cerrada no entran moscas.

Hernandadas

Rafael Hernando, de momento secretario general del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, es un genuino representante de la derecha extrema que habita en el PP. Político lenguaraz, de los que no dejan heridos en el rifirrafe político, irreverente y sectario, muy sectario. Tiene un abultado expediente de polémicas en las que se ha visto envuelto por su procacidad y modos altaneros. Le gusta agitar las bajas pasiones y eso en política tiene unas consecuencias funestas: enturbia la convivencia pacífica. La última hernandada ha sido afirmar que los familiares de las víctimas del franquismo “sólo se han acordado de su padre cuando ha habido subvenciones”. Se puede ser más insensible y cruel. Imagina este baranda del PP la angustia y el dolor que han vivido muchas familias durante décadas por la imposibilidad de recuperar los restos de familiares represaliados por la dictadura y reparar la memoria de sus seres queridos. No tiene ni idea… Y es posible que ni le interese conocer el sufrimiento de personas que, gracias a la ley de Memoria Histórica, ven una oportunidad para honrar y resarcir la dignidad de sus seres queridos. Lo de Hernando no es sólo irresponsabilidad, es falta de respeto e inmundicia.

Añaronazas del NODO

El equipo directivo de RTVE tiene añoranzas del NODO. La nostalgia se manifiesta en una doble dirección: por un lado, quieren reescribir la historia y, por otro, intentan desesperadamente ocultar/manipular el presente para aliviar de su calvario al partido gobernante. Son muchos los ejemplos, algunos cercanos en el tiempo, que nos recuerdan la regresión democrática y de pluralismo que se ha producido en este medio público desde la llegada del PP a la Moncloa y el desembarco de sus secuaces en Torrespaña. Hace apenas diez días, la cadena pública tuvo que pedir disculpas por situar la tragedia del 11-M en el negro historial de la banda ETA y este fin de semana, en un reportaje sobre el cierre de la central nuclear de Garoña, se aludía a Franco como caudillo como en los tiempos de la infausta dictadura.

En el capítulo de las omisiones, se antoja escandaloso el ‘olvido’ del bombazo informativo de este domingo: la entrevista del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, al ex tesorero del PP Luis Bárcenas con el peliagudo titular de 20 años de presunta financiación irregular del PP y todos los entresijos de una red de cobro de eventuales comisiones por la adjudicación de obras y contratos públicos. Esta noticia de alcance, replicada por todos los medios y tendencia en las redes sociales, no mereció atención en ninguna de las ediciones del telediario ni en el canal 24 horas. No quiero pensar en que recibieron un telefonazo desde la Moncloa o la calle Génova para silenciar el scoop del citado periódico. ¿Consignas? No, hombre, no. A lo mejor es que ayer no compraron la prensa, se quedaron sin internet y el editor de turno sufrió un inoportuno golpe de calor (propagandista). Hace falta mucha ingenuidad para creer a esta alturas que existen los gnomos.

Manipulación en TVE-A

El Consejo de Informativos de RTVE, órgano encargado de velar por la independencia editorial de la corporación pública e integrado por los profesionales de la cadena, ha emitido un demoledor informe que certifica la manipulación y el sectarismo de los noticiarios autonómicos de TVE en Andalucía. El trabajo, elaborado a instancias de los periodistas del Centro Territorial de esta comunidad, corrobora una línea editorial de los informativos a favor del PP y contraria de la Junta y, en especial, de su presidente. Los datos, minuciosamente recogidos en este estudio, hablan por sí solos. La manipulación de los informativos de TVE-A es un hecho perfectamente constatable y constantemente denunciado por los trabajadores del centro. De hecho, según denuncian los profesionales, las informaciones políticas están siendo elaboradas directamente por el equipo editor de los informativos ya que la mayoría de los redactores se niegan a firmarlas.

En el periodo analizado, entre el 4 y el 13 de febrero, el PP andaluz, con un 46%, tiene mayor cobertura que la Junta de Andalucía (30%).  En relación con otras formaciones políticas, el PP acapara el 68% del tiempo, mientras que PSOE (27%) y IU (5%) se reparten el tercio restante. Estos datos son muy similares a los que recoge el barómetro sobre pluralismo del Consejo Audiovisual de Andalucía. La manipulación, según este informe, no es sólo cuantitativa sino cualitativa: omisión de los escándalos y asuntos polémicos para el PP, exageración de los que afectan a la Junta o al PSOE, se esconde el resultado de encuestas que dan la victoria al PSOE o se hace una “discutible interpretación” de los debates en el Parlamento para “destacar como principales sólo aquellos asuntos que se entendería interesan al Partido Popular”.

Del trabajo de campo, el consejo profesional concluye que “los informativos de TVE en Andalucía incumplen los criterios de imparcialidad, proporcionalidad, rigor, neutralidad y pluralidad política, incumplimiento que, en términos de presencia informativa, son claramente favorables al Partido Popular”. Además, se plantean medidas correctoras y cese de estas prácticas que afectan a la correcta prestación del servicio público.

Incoherencia periodística

En periodismo ya pocas cosas me sorprenden. De vez en cuando, surge algo que todavía reactiva mi capacidad de asombro. ABC, en su edición nacional y de Sevilla, dedica su portada a un eventual (y necesario) plan europeo de fomento del empleo juvenil promovido por Alemania, Francia, Italia y España. La noticia, sin lugar a dudas, es relevante e incide en el sector de la población más castigado por la lacra del paro (un 57% de nuestros jóvenes no tienen trabajo). Llega tarde la iniciativa comunitaria, pero la tardía reacción del establisment de Bruselas y de los países miembros, hasta ahora sólo preocupados en la austeridad a ultranza y los recortes, no debe restar ni un ápice a las bondades de la misma. El diario de Vocento dedica un amplio despliegue a este proyecto aún en ciernes y, sin embargo, arrincona y ningunea un plan aprobado ayer por la Junta de Andalucía con 200 millones de euros contantes y sonantes y una previsión de creación de 30.000 empleos. En un alarde de coherencia, el paquete de medidas andaluz no merece más que media columna en una página par (pág. 42 en la edición de Sevilla). Hace tiempo que ABC no hace periodismo. Su selección de las noticias no responde a los criterios profesionales y sí a intereses políticos sin ningún tipo de disimulo. Una pena.

Naranjas de la China

María Dolores de Cospedal y una delegación de la dirección nacional del Partido Popular andan por tierras chinas. A diferencia de lo que hace la derecha, siempre tan presta en arremeter contra la presencia en el exterior de los demás, quiero dejar claro que no censuro ni vitupero este viaje al lejano Oriente. Ni siquiera me parece reprochable una agenda de trabajo donde el plato fuerte sea un convenio de colaboración del PP con el Partido Comunista chino. La apertura de miras es el mejor antídoto contra el fanatismo y el sectarismo. Sí me resulta chocante el silencio de la prensa conservadora sobre esta gira de la número dos popular. Omisión casi absoluta al “memorándum de entendimiento, intercambio y cooperación” entre dos organizaciones políticas antagónicas en sus principios y objetivos. Ya sabemos que a la brunete mediática les produce sarpullido todo lo que huela a rojo, a progresista, a socialista y, mucho más si cabe, a comunista. Quizá sea ésa la razón del ninguneo al periplo de Cospedal y sus resultados en determinados medios de inclinación conservadora. O también para poner sordina a la retórica huera y poco creíble del PP como partido de los trabajadores después de tantos recortes y eliminación de derechos. ¿Dónde ha guardado la secretaria general la pañoleta palestina de cuando se travestía de progre? Sus hechos y los del Gobierno de Mariano Rajoy no resisten esa perversión del lenguaje y los conceptos.

Foto.- Efe.

Oposición a la oposición

Son lógicas, incluso inevitables, las estrategias de marcaje de los distintos partidos políticos para evitar que el adversario ‘coloque’ nítidamente su mensaje. Existe una contraprogramación diseñada en los cuarteles generales a fin de frenar al antagonista o, al menos, compartir la atención mediática. La competencia es mucha y se ha de aguza mucho el ingenio. Sin embargo, en determinadas ocasiones la maniobra resulta chusca, insultante, obscena por la impudicia del político de turno y por el servilismo que demuestran algunos medios de comunicación al actuar como colaboradores necesarios.

El portavoz de Sanidad del PP en el Congreso, Manuel Cervera, protagonizó hace un par de días unos de esos episodios groseros en su intento de hacer oposición a la oposición. Comparecía el baranda popular para responder a una rueda de prensa de la vicesecretaria socialista, Elena Valenciano, sobre los recortes en salud perpetrados por el Gobierno de Rajoy. El problema surge porque aún no se conocen las manifestaciones de la dirigente del PSOE, que en esos momentos ofrece una rueda de prensa. El propio Cervera lo reconoce (atención a partir del 1’40” del vídeo) y, no obstante, los periodistas cayeron en su trampa como advenedizos. Todo habría pasado desapercibido si el canal 24 horas de RTVE no hubiera pinchado en directo dentro de la nueva dinámica propagandista de la cadena pública al servicio del PP con el dinero de todos. Horas más tarde, en la primera edición se consumaba la operación con las palabras del cargo pepero contrarrestando las de la socialista. Objetivo cumplido sin importar los atajos utilizados.

Si el papel de Cervera es patético, no lo es menos el de los periodistas que se prestan a su juego y, especialmente, el de una RTVE entregada a una causa partidista sin disimulo haciendo también oposición a la oposición.

(Más información en www.elplural.com).

Régimen de terror en RTVE

Cuando el Partido Popular entra por la puerta de los medios públicos, la verdad y la independencia saltan por la ventana. La derecha usa y abusa de lo que es de todos y pagamos con nuestros impuestos, se apropia de este patrimonio público y lo pone a su servicio sin importarle ni el interés general ni el derecho constitucional del ciudadano a una información veraz. Ese comportamiento poco democrático lo practica sin escrúpulos allí donde gobierna. No se detiene ante nada: proscribe la libertad de información, impone la censura y persigue a los profesionales que no pasan por su aro de indignidad e impudicia.

La manipulación campa a sus anchas en RTVE. El Partido Popular se ha cargado de un plumazo el prestigio y el reconocimiento general conquistado en los últimos años de la corporación, gracias al marco normativo impulsado por el Gobierno socialista para garantizar la neutralidad y la libertad de información. Al entrar como elefante en cacharrería, en menos de un año la audiencia ha abandonado espantada la radio y la televisión públicas por su sectarismo. El Gobierno de Rajoy está reeditando a las bravas un nuevo modelo Urdaci, donde la información es una materia prima manipulable que se sirve en función de criterios políticos y no periodísticos.

Los profesionales de RTVE han hecho público un rotundo basta ya y dan la voz de alarma por la purga interna y la tendenciosidad de sus contenidos.  En un comunicado, el Consejo de Informativos, órgano que representa a los periodistas de la cadena, da cuenta de “numerosas quejas y peticiones de amparo debido a las intromisiones y coacciones”. La cacería ha llegado hasta Informe semanal, posiblemente el programa más veterano en la parrilla de TVE y quizá el que goce de más reputación. Varios profesionales han sido expulsados del programa o amonestados por negarse a firmar reportajes con una línea parcial, contraria al comportamiento de un medio público. La independencia de los profesionales de la casa se garantiza en el Estatuto de Información y al Manual de Estilo de la corporación, documentos que la actual dirección considera papel mojado. El Gobierno ha colocado en Torrespaña a perros de presa, con Julio Somoano a la cabeza, que ejecutan órdenes directas desde la Moncloa.

Foto.elplural.com. Rajoy, con Somoano (izquierda) y el presidente de RTVE, Leopoldo González-Echenique.