La pluma irreverente de Antonio Burgos

No sé si es por cuestión de edad, zalamería o una elemental falta de educación, lo cierto es que el ínclito Antonio Burgos propende a la descalificación, al improperio, al ataque personal con suma facilidad, con extrema ligereza, con inusitado desparpajo. En su inveterado recuadro, el periodista descerraja todo el cargador de su afilada munición dialéctica contra todo aquel que no comulgue con su visión de las cosas. Se solaza más si los recipiendarios de sus envenenados dardos son socialistas, entonces su prosa llega al éxtasis, su pluma discurre grácil y punzante hasta la agresión. A Bibiana Aído la ha llamado de todo entre chanzas y chascarrillos, a Rafael Velasco lo denominó “cani” y ahora ha considerado “mal nacidos” a aquellos que se han referido al profesor Manuel Olivencia como suegro de Javier Arenas por el asesoramiento de su bufete en el expediente de regulación de empleo de Santana Motor. Sin restar un ápice a la trayectoria ni a la integridad de tan señalado catedrático, a Burgos se la ha ido la mano una vez más en la furibunda y apasionada defensa de sus postulados. Nadie cuestiona los méritos de tan insigne y atildado personaje de la sociedad sevillana al mencionar sus vínculos parentales. Si es más que reprochable la actitud pendenciera de este reconocido columnista por la simplificación o la reducción propias del debate político y periodístico. Cualquiera espera de tan alta magistratura un poco más de talla. El exabrupto y la destemplanza nos empobrecen a todos.

Ejemplaridad

Está este país tan deshabituado a las dimisiones que cuando alguien deja su cargo produce una conmoción y desata elucubraciones y falsas sospechas. Cuando hay gente que se aferra al sillón hasta un segundo antes de que un juez le mande un requerimiento o a la pareja de la Guardia Civil, cuando hay gente que se reparte comisiones y se descubre el pastel por los pinchazos telefónicos con orden judicial y no se baja del burro, cuando hay imputados por casos de corrupción votando en parlamentos de la mano de una gaviota que los ampara, resulta chocante y no ejemplar, por desgracia, que un cargo público deje su puesto para evitar su linchamiento personal y el sufrimiento de su familia. Como no tenemos costumbre en esta sacrosanta España de comportamientos ejemplares y éticos, lo común es no renunciar y mantenerse en el puesto contra viento y marea, con la esperanza del ya escampará.

Pues bien, Rafael Velasco, hasta ayer vicesecretario general del PSOE de Andalucía, ha apostado por la vía de la decencia, la honestidad y la dignidad personal. Ha bajado de la política en la parada de los sentimientos y de la integridad. Se marcha para salvaguardar a su familia tras una serie de informaciones periodísticas manipuladas y las insidias del Partido Popular. Está acreditado: las subvenciones recibidas por su mujer para realizar cursos de formación profesional en su academia se ajustaron a derecho (ni trato de favor ni ventajismo) y él cumplió con lo requerido por la ley de incompatibilidades, como certifican los letrados del Parlamento. No hay delito alguno ni un mero indicio, ni siquiera algo reprochable desde el punto de vista de la ética. Por tanto, ni trampa ni cartón. Todo claro y público, con control de la Intervención de la Junta de Andalucía. No hay caso. Es tan evidente que el propio PP se apresuraba a decir que no había pedido su dimisión. Alma de cántaro, si no había ninguna razón para ello.

Rafael, mi amigo, se ha ido a su casa para dedicarse a su familia. Ha antepuesto el bienestar de su gente a otras consideraciones, ha renunciado a su carrera en pro de un bien superior. Eso no está de moda pero se me antoja reconfortante como ejercicio de generosidad. Una retirada prematura porque tiene sólo 37 años aunque confío en que no sea definitiva. La vida da muchas vueltas y suele poner a cada uno en su sitio. Cuando uno es honesto, cuando tiene la conciencia tranquila y puede mirar a la gente a la cara, todo es posible.

Foto.El Mundo.

Gurtel en Bormujos

El PSOE de Andalucía pedirá la reapertura de la investigación judicial sobre la moción de censura contra el gobierno local socialista de Bormujos (Sevilla) presentada en enero de 2005 por el PP, y que contó con el voto de un grupo independiente y un edil de otro partido local, por su presunta relación con el caso Gurtel. Las nuevas pruebas conocidas a través del sumario judicial del mayor escándalo de corrupción de la democracia española confirman la conexión entre la red mafiosa y la moción contra el Ayuntamiento de Bormujos cuando lo gobernaba el PSOE en el mandato anterior.

Tras la moción de censura, se abrió una investigación judicial en 2006 en la que se apuntaban una serie de delitos y que, por falta de pruebas, se dejó en suspenso. Ahora se conoce que hubo un presunto pago de la caja B de Francisco Correa, cabecilla de la banda, a un concejal independiente de Bormujos antes de la moción, amén de otros presuntos e importantes intereses inmobiliarios que había detrás de la operación.

En el sumario, se apunta la posibilidad de que el ex dirigente del PP gallego Pablo Crespo supuestamente pagó a un edil tránsfuga independiente del grupo AIB-La Paloma para, junto a la concejal del PP y actual alcaldesa, Ana Hermoso, y de otro grupo independiente liderado por Baldomero Gaviño, desbancar al PSOE de la Alcaldía.

Quizá Javier Arenas monte en cólera porque los socialistas intenten el esclarecimiento de una moción de censura basada en intereses turbios. O quizá anuncie una querella a Rafael Velasco, vicesecretario general del PSOE de Andalucía, por osar a plantear la reapertura del caso Bormujos. No es de extrañar la iracundia ante la verdad del jefe de la derecha andaluza: ya ha iniciado procedimientos judiciales contra varios socialistas, incluido el que suscribe, por el simple hecho de pedir explicaciones. Y esta moción de censura ocurrió siendo él presidente del PP en Andalucía, igual que el nacimiento, desarrollo y extensión a varias autonomías de la trama ocurrió siendo el susodicho un relevante dirigente nacional de su partido. ¿Tiene algo que decir? Si no me equivoco mucho, su respuesta será la amenaza o la intimidación. Al tiempo.

Foto.- El Correo de Andalucía. Baldemero Gaviño, en primer plano, y la alcaldesa actual, Ana Hermoso, en la segunda fila.

Sinopsis de un congreso

Con unas cuantas de horas de sueño, con el agotamiento físico y el estrés en el olvido, con la cabeza despejada, toca hacer una recapitulación de las intensas treinta horas del congreso extraordinario del PSOE de Andalucía y de cuarenta días frenéticos de antesala congresual. Se me agolpan muchas sensaciones, múltiples emociones y momentos inolvidables. He vivido de cerca, en el epicentro, en la sala de máquinas este proceso de cambio histórico en la estructura de una organización política con solera y con una cultura muy arraigada. Con la memoria fresca y con la piel aún erizada de tanta excitación planteo, a grandes rasgos, mi sinopsis de este congreso.

Pepe Griñán toma el mando. Es una persona capaz, comprometida con esta tierra, audaz, con una enorme preparación. Ha aglutinado un formidable caudal de confianza de la militancia socialista: un porcentaje de apoyo sideral, prácticamente unánime, no sólo a él sino al equipo que ha formado. Nos tiene a todos detrás para afrontar los retos venideros.

Se ha producido un relevo generacional profundo. Frescura a raudales con experiencia orgánica e institucional pese a las pocas hojas del calendario pasadas. A los que más conozco, como Rafael Velasco o Susana Díaz, es gente curtida en mil batallas procedente, en su mayoría, de la cantera inagotable de Juventudes Socialistas. Me ha dado un poco de vértigo comprobar que exceptuando a Pepe Griñán y a Rosa Torres, presidenta del partido, todos los miembros de la permanente tienen menos edad que yo. ¡Y tengo sólo 45! Echando la vista atrás, ya me pasó algo parecido cuando observé, con la retirada del hispano-brasileño Donato, que era más viejo que los futbolistas de Primera en activo. El paso del tiempo es inexorable.

Se cerró la era Chaves. Un periodo importantísimo de 16 años para el PSOE y para Andalucía cuya trascendencia valoraremos en su verdadera magnitud con el transcurrir de los años. Se ha dejado la piel por este proyecto y ha presentado un expediente difícilmente superable. Manuel Chave no es sólo un patrimonio de los socialistas, es una referencia para la inmensa mayoría de los andaluces.

También sale de la ejecutiva Luis Pizarro, el número dos leal e imprescindible para Chaves, el auténtico facedor de la unidad interna, el engrasador de la maquinaria socialista, el baluarte en la sombra, el defensor a ultranza de las señas de identidad del socialismo clásico y del sentimiento andaluz, el dinamizador de las bases, el impulsor de un partido con voz propia y no adormecido por los efectos narcóticos de la institución, el obrero infatigable, el jefe comprensivo y generoso… MI AMIGO. Sólo tengo palabras fundadas de elogio para una persona que tiene toda mi admiración, mi respeto y mi afecto. Es mi padre (así me lo definen los más próximos) y no sólo en el apartado político. Lo mucho o lo poco que sé en este campo lo he aprendido de él. Después de trece años de trabajo codo con codo, se me queda un vacío importante que lo tendré que rellenar, poco a poco, con el cariño y agradecimiento atesorado en esta prolija etapa de colaboración y trabajo a destajo.

Por último, me toca hablar de mí. Salgo contento del congreso. Cambio de aires: después de trece años en la comunicación (primero como jefe de prensa y después como responsable político) dejó este área y me encargan un departamento de nuevo cuño que responde al nombre de redes sociales y acción electoral. Las nuevas formas de comunicación virtual adquieren una especial atención, posiblemente por el éxito de Obama y por el boom de estas herramientas en las sociedades occidentales. Nuevos tiempos, nuevos desafíos. Me ilusiona esta nueva aventura… en lo particular y en lo colectivo.