40 años de progreso

Celebramos el cuadragésimo aniversario del instrumento que ha permitido la mayor etapa de estabilidad, libertad y progreso de España en nuestra historia. Nuestra Constitución cumple cuatro décadas, un tiempo en el que ha cambiado radicalmente la faz de este país. Defendamos lo que ha representado y cerremos filas antes los que amenazan su vigencia. Puede necesitar mejoras, retoques para su actualización, pero su esencia y sus valores siguen estando muy vivos. Felicidades a todos l@s español@s y a todos los demócratas.

Constitución

Hoy se cumplen 38 años de la aprobación por referéndum de la Constitución, una norma que pese a sus detractores nos ha permitido el mayor periodo de convivencia y progreso en democracia de nuestra historia. Pero las normas no se escriben en piedra y con el paso del tiempo hay que adecuarlas a los cambios producidos en la sociedad. Con motivo de esta celebración y de la necesaria actualización de nuestra carta magna os dejo un recopilatorio de viñetas con la visión siempre ácida y afilada de los opinadores gráficos: Peridis y Forges (El País), Puebla (ABC) y Manel Fontdevila (eldiario.es).

Andalucía, fiel de la balanza

Andalucía tiene que jugar un papel determinante y de equilibrio en la necesaria reforma constitucional que reclaman todos los partidos, excepto el Partido Popular. Así lo ha manifestado la presidenta de la Junta, Susana Díaz, en reiteradas ocasiones. Esta comunidad defiende una España atractiva y de progreso, que avance en armonía e igualdad, donde todos los ciudadanos, vivan donde vivan, tengamos los mismos derechos y las mismas oportunidades. Dicho con palabras llanas, que no nadie sea más pero tampoco menos que nadie. Andalucía ya ejerció de fiel de la balanza en 1980 y lo hará de nuevo cuando se ponga en marcha la revisión de nuestra carta magna para hacer una España más atractiva en la que todos queramos estar y convivir.

Brexit, el triunfo del egoísmo

El triunfo del Brexit es una mala noticia para el proyecto europeo. Supone un retroceso en la construcción de una Europa más fuerte, a la que muchos aspiramos pese a los errores de los últimos tiempos. El resultado del referéndum británico es la constatación de que los populismos, sean del signo que sean, han estado siempre en contra del proyecto de la Unión Europea. Y el populismo y la otra cara de la misma moneda, el nacionalismo, siempre han sido la causa de los grandes males de este continente. Cuando el populismo y el nacionalismo han ido de la mano siempre nos ha ido mal en Europa. La historia del siglo pasado está ahí como aldabonazo a nuestra memoria.

La irresponsabilidad de David Cameron de convocar un referéndum cuando no había un clamor social demandándolo puede tener consecuencias nefastas para Reino Unido y para Europa. El triunfo del Brexit se debe a que se han impuesto los mensajes del nacionalismo, el populismo y la insolidaridad. Con mentiras de la derecha irresponsable y de los antieuropeos, el miedo y la ignorancia se han impuesto a la convivencia y a la integración.

Restando no se progresa. Frente al Brexit, tenemos que avanzar en la integración. En la construcción de una Europa mejor, más atractiva, que piense en las personas. Una Europa en la que todos queramos estar porque nos ofrece futuro y oportunidades. Se ha hecho desde Bruselas una gestión nefasta de esta crisis. Una crisis que ha castigado a los más débiles y que ha generado un rechazo y una enorme desafección para con el proyecto europeo. Se han cometido serios errores, se han abusado de los recortes y de políticas insensibles, que sin lugar a dudas se deben corregir.

Por eso, la UE y Merkel deberían tomar nota y abandonar de una vez por todas las políticas que tanto año han hecho a los ciudadanos y, al mismo tiempo, al prestigio de las instituciones europeas. Tenemos que recuperar los valores que inspiraron la construcción de un proyecto común europeo: el progreso, la solidaridad, la cohesión y la justicia social. Ese es el único antídoto para frenar el rupturismo que plantea la derecha nacionalista y antieuropea y también el radicalismo de izquierda. Para ello, hay que reformar lo que no funciona para fortalecer el proyecto europeo. No cabe la marcha atrás, sí un paso al frente con unas políticas más justas y que ayuden a hacer una Europa mejor.

En clave nacional, deberíamos sacar conclusiones del fiasco del referéndum británico. Cameron convocó un referéndum en el que no creía y el tiro le ha salido por la culata. Cameron ha defendido el remain (permanecer) y ha triunfado el leave (abandonar). Su partido, el Conservador, se ha partido en dos, él ha tenido que presentar su dimisión tras un fracaso tan sonoro y lo que es más grave: Reino Unido entra en una grave crisis institucional que no se sabe cómo terminará. Aquellos que en España quieren hacer referendos de autodeterminación deberían aprender la lección de Cameron, sobre todo si dicen (con la boca muy chica) que no quieren la ruptura del país más antiguo del Viejo Continente. No se puede dar alas a consultas que producen división, que en el caso español no tienen soporte legal y que no conducen a ningún sitio. Ojo con aquellos que no les importa echar gasolina al fuego. Luego las consecuencias son incalculables.

El Brexit no es inmediato (se abre un periodo de transición de dos años) pero puede tener efectos negativos en Andalucía: para las exportaciones, para el turismo, para los andaluces que trabajan en Gibraltar o los que han emigrado a Reino Unido. También para los británicos que viven en la Costa del Sol y otros rincones de esta tierra. Como andaluz y adoptivo del Campo de Gibraltar por vía conyugal, pienso en los 7.000 trabajadores de esa zona que todos los días cruzan la verja para ganarse la vida. Tranquilizan las palabras de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, de estar vigilante en la defensa de sus derechos y su futuro, en particular, y de los intereses de Andalucía, en general.

360 profesores más

El Gobierno de Andalucía ha aprobado un incremento de la plantilla del profesorado de los centros docentes públicos no universitarios de la comunidad autónoma en el curso 2015/16. Analizadas las necesidades durante el proceso de matriculación, la Consejería de Educación consolida un aumento de 360 plazas, 264 para Secundaria y 96 maestros. La incorporación de estos profesionales se hace efectiva en el presente mes de septiembre y supone una inversión anual adicional cercana a los 14,2 millones de euros. La cifra total de docentes del sistema público se sitúa en 95.415. La creación de las nuevas plazas viene motivada fundamentalmente por la implantación del segundo curso de la Formación Profesional Básica, así como el desdoble de Matemáticas Aplicadas y Académicas en tercero de Educación Secundaria Obligatoria.

Con esta decisión el Ejecutivo que preside Susana Díaz:

  • Se da cumplimiento al compromiso del discurso de investidura de la presidenta de ofrecer más y mejor educación y aumentar la plantilla de profesores.
  • Se mantiene la apuesta permanente del Gobierno andaluz por la calidad educativa.
  • Permite escolarizar al alumnado en condiciones de total normalidad manteniendo la atención a la diversidad y la igualdad de oportunidades
  • Supone crear empleo público en un área prioritaria para el Gobierno. Y prestar un servicio público de calidad en condiciones de igualdad.

A nadie se le escapa que la educación es el mejor instrumento para construir una sociedad más justa y con más oportunidades.

#estimoCAT

El PSOE ha difundido un vídeo con motivo de la celebración de la Diada catalana. Diferentes dirigentes socialistas apuestan “por una Cataluña mejor en una España diferente (Per una Catalunya millor en una Espanya diferent)”. Es una pieza de felicitación al pueblo catalán pero también un compromiso por la convivencia y el progreso compartido. Unir en lugar de separar, querer en lugar de enfrentar, construir en lugar de romper. La firma del vídeo. #estimoCAT, es una manifestación expresa de cariño. Porque España es más con Cataluña y porque Cataluña gana dentro de España.

La Constitución que queremos

Mariano Rajoy, en su más puro estilo conservador e inmovilista, ha despejado de un patadón, como los malos futbolistas, la reforma de la Constitución que propugna el PSOE. No quiere ni siquiera hacer rodar el balón, abriendo una subcomisión en el Congreso, ha preferido pincharlo sin más razón. Las normas no están escritas en piedra. De lo contrario, aún estaríamos regidos por el Derecho Romano o quién sabe. En Estados Unidos o Alemania no es un tabú: se ha reformado tantas veces la carta magna como ha sido necesario para mejorar el marco de convivencia. La Constitución de 1978 ha alumbrado los mejores años de la España reciente en progreso y armonía. Ahora necesita una adaptación a los nuevos tiempos, el blindaje de los derechos y los servicios públicos que hemos conquistado y que refleje la realidad federal que ha supuesto el desarrollo del Estado de las Autonomías o nuestra pertenencia a la Unión Europea. El PP es de los que prefieren que estallen las costuras antes de arreglar el traje. Más de la mitad de la población, todos los que tienen menos de 53 años, no votaron ese texto que nos ha conducido hacia la modernidad. Hace falta un nuevo impulso, desde la unidad de España y la igualdad de todos los ciudadanos como premisas irrenunciables, para contribuir a otro periodo de luz, crecimiento y concordia en nuestro país. Este vídeo elaborado por el PSOE es una metáfora del tiempo en que vivimos. Reformar para crecer, reformar para avanzar, reformar para convivir mejor. Cerrar los ojos a esta necesidad sólo hace agravar el problema. Y mal que le pese a Rajoy estos contratiempos no se arreglan solos.

Un año como espejo

El Gobierno de Andalucía, surgido de las últimas elecciones autonómicas, cumple hoy su primer año. Ha sido un periodo difícil, complicado, en el que esta tierra se ha manifestado como referente de que existe otra forma para salir de la crisis. El Gobierno andaluz, de coalición entre PSOE e IU, ha sabido llevar la iniciativa y tomar decisiones con valentía, con audacia, de forma pionera, dentro de las limitaciones presupuestarias, lo que el presidente Griñán ha definido como la “dictadura de la austeridad”. En esta comunidad se ha situado en el centro de la acción política a las personas. Es decir, se ha priorizado la lucha contra el desempleo, la protección de las personas en riesgo de exclusión y la defensa de los servicios públicos y los derechos ciudadanos. Para ello, la Junta ha trazado un camino propio y ha sido capaz de poner un muro de contención ante los recortes y la insensibilidad del Gobierno de la nación.

El Ejecutivo que preside Griñán no se ha resignado, ha dado la cara (no se ha escondido detrás de un plasma), está cumpliendo lo que prometió, ha gestionado a través del diálogo y el pacto y no se ha doblegado ante las presiones de los poderes fácticos. El contexto socioeconómico es duro, con una tasa de paro insoportable cuando antes de la crisis se alcanzaba los mejores indicadores de empleo de nuestra historia, y por tanto no se da por satisfecho. Pero en lugar de bajar los brazos, como hacen otros,  se ha rebelado contra el pensamiento único neoliberal y se moviliza por demostrar que es posible otra política radicalmente distinta a la que marca el fundamentalismo de los mercados.

La semana de Andalucía

Esta semana tiene un significado especial. Se celebra el 28-F, el día de Andalucía, el hito histórico que permitió a esta comunidad autónoma romper los planes de la derecha y construir un estado de las autonomías en pie de igualdad. Conseguimos el denominado ‘café para todos’ frente aquellos que propugnaban un modelo de dos velocidades, con territorios de primera y de segunda. Nunca hemos querido ser más que nadie pero tampoco menos. Hoy vivimos momentos convulsos en los que se pone en tela de juicio el modelo territorial que nos ha conducido a las tres décadas de mejor convivencia y más prosperidad en mucho tiempo. Este espacio compartido se enfrenta al dilema del choque de dos trenes: el revisionismo centralista del conservadurismo más rancio y las ínfulas secesionistas del nacionalismo radical catalán. Si no media el diálogo y el sentido común, en esa colisión de intereses perderemos todos.

Se cumplen 33 años del referéndum que nos catapultó a la autonomía plena y desde aquí no se va a permitir desandar lo andado, se va a combatir cualquier intento de discriminación. El autogobierno nos ha permitido avanzar y recuperar buena parte del tiempo perdido por el abandono histórico de la derecha hacia esta tierra. El lustro de dura crisis (no sólo andaluza, sino española e internacional) no puede desdibujar los esfuerzos de un pueblo que, partiendo de muy atrás, se supo enganchar al tren del progreso y ganar en autoestima. Este 28-F será más reivindicativo: ya no caben más recortes, se necesitan políticas de estímulo y la preservación de nuestros derechos y nuestros servicios públicos. La receta del ajuste duro sin rostro humano y de la reducción del déficit público no es un programa económico, es la sentencia para seguir profundizando en la depresión y en la angustia de la ciudadanía.  Ante los nuevos problemas no valen las viejas soluciones y ha quedado claro que no existe un único camino (el que se nos marca con disciplina militar y neoliberal desde Alemania) para salir de la crisis.