Cruz de gobernadores

Qué cruz tenemos con los últimos gobernadores del Banco de España. Son señores que ven la vida desde su atalaya acomodada y levitan a varios metros del suelo sin conocer las penurias que sufren muchas familias de este país para llegar a fin de mes. El actual inquilino, Luis María Linde, ha realizado su particular y neoliberal aportación al debate sobre las pensiones animando al ciudadano a firmar planes privados de jubilación. La gente que a duras penas consigue sobrevivir, los trabajadores con empleos precarios y salarios indecentes, los jóvenes que no consiguen sacar adelante su proyecto… habrán visto en estas palabras una ofensa. Igual que los pensionistas se sentirían indignados cuando hace unos días el gobernador sostenía con mucho desahogo que los pensionistas no deberían quejarse de la escasa subida de las pensiones: ya no tienen que hacer frente a hipotecas y eso mejora su paga mensual. Todo un dechado de sensibilidad y empatía, un razonamiento con mucho rigor académico. Ironía aparte, Linde linda con la falta de respeto. Lo cierto es que el máximo responsable del banco emisor sale al rescate del Gobierno y descarta que el incremento de las pensiones se vuelva a vincular al IPC. Que los jubilados pierdan poder adquisitivo, que haya un sistema público de pensiones sostenible, que la ciudadanía gane bienestar, que los pensionistas salgan a la calle pidiendo justicia social… le importa bien poco (al igual que al PP). Lo dicho: qué cruz.

Mucho que reivindicar

El Primero de Mayo siempre es sinónimo de reivindicación. Y mientras que no se consiga derogar la reforma laboral del Partido Popular con más motivo. El Gobierno de Mariano Rajoy ha hecho mucho daño a los trabajadores. Se necesita acabar con esta reforma infame y establecer un nuevo marco de relaciones laborales que recupere derechos de los trabajadores y la negociación colectiva, que combata la precariedad y los salarios de miseria que produce trabajadores pobres, que garantice mejoras en seguridad laboral (el índice de siniestralidad es insoportable), que consolide la igualdad en el trabajo y acabe la brecha salarial (no es asumible que una mujer cobre un 23% por el mismo trabajo). España no se puede permitir que los jóvenes no tenga oportunidades aquí. La generación mejor formada de nuestra historia no se merece salarios bajos, contratos precarios, que se les obligue a trabajar como falsos autónomos o que no les quede otra que irse fuera. Por tanto, en este Primero de Mayo, y tras una Encuesta de Población Activa del primer trimestre del año que no ha sido tampoco muy halagüeña en España, tenemos mucho que reivindicar más que celebrar.

Foto.20 minutos.

Una ministra que levita

Pasan los días y la ministra de Empleo no se ha desdicho. Sostuvo sin sonrojo Fátima Báñez que nadie en España cobra por debajo el salario mínimo interprofesional (655 euros al mes por una jornada laboral completa). Ocupar una cartera ministerial exige rigor, prudencia y conocimiento de la realidad. La política onubense, será por sus curiosas conexiones marianas, levita más que pisa el suelo. Son muchos los casos de trabajadores que se contratan a tiempo parcial y, sin embargo, hacen una peonada maratoniana. La ministra dijo en el Congreso de los Diputados que si alguien conoce un caso de salario inferior, que lo denuncie porque es ilegal.

Me pareció muy oportuna la réplica de la periodista Soledad Gallego Díaz: “Dado que no son uno ni dos, sino que seguramente hay varios miles de jóvenes que se encuentran en esa situación, uno se pregunta por qué no se encarga ella misma de llevar la denuncia al nuevo fiscal general del Estado para que realice una investigación, contando con los servicios de inspección de su propio ministerio. Es posible que la señora Báñez no alerte a los inspectores para que se lancen a perseguir ese delito porque cree que no existe, pero está equivocada y debería prestar más atención a lo que le cuentan los representantes de otros partidos que están probablemente más en contacto con esa realidad“.

Lo cierto es que la reforma laboral no sólo ha arrebatado derechos sino que ha precarizado el empleo y ha desplomado los salarios. La estadística oficial no engaña: uno de cada tres ocupados cobra menos de 300 euros. La reforma laboral está empobreciendo a los trabajadores. La grandilocuencia de la ministra supone una falta de respeto a los miles de familias que tienen dificultades para llegar a final de mes. Apenas 24 horas después de este desbarre, el Gobierno aceptaba la petición de partidos como el PSOE y Podemos y de los sindicatos de elevar el salario mínimo. Ahora que el gabinete de Mariano Rajoy carece de mayoría absoluta se abre la oportunidad de cambiar esta perniciosa legislación laboral y recuperar derechos de los trabajadores.

Demasiada fanfarria

¡Mariano eres el mejor, Mariano eres el más grande! Sólo les faltó a los principales dirigentes europeos conservadores un soniquete de fondo de pasodoble para aclamar a su hombre con vistas a las elecciones generales del 20 de diciembre. En el coro participaron desde la jefa del club, Angela Merkel, hasta el xenófobo y ultraderechista presidente de Hungría, pasando por el condenado Silvio Berlusconi o Nicolás Sarkozy… En Madrid se daban cita lo más granado de la derecha europea para respaldar a Rajoy en un aquelarre de vítores y piropos. Para los próceres conservadores del Viejo Continente el presidente español encarna el milagro de la recuperación y del buen hacer de la ortodoxia de la austeridad a ultranza, muy a contracorriente de lo que piensan la mayoría de los españoles. Y otros muchos ciudadanos del sur de Europa: en Italia, Grecia y Portugal se ha impuesto en las urnas una mayoría social progresista contra el austericidio.

Coincidió esta verbena de conservadora con la divulgación de los datos de la Encuesta de Población Activa correspondiente al tercer trimestre de 2015. Un estudio que sitúa la tasa de paro por debajo de los cinco millones y 298.200 personas menos en el desempleo. Bienvenida la evolución positiva y ojalá la reactivación económica acabe de prender y nos permita salir del largo túnel de sufrimiento que nos ha dejado la crisis económica. Fanfarria aparte, la EPA deja varios indicadores estremecedores que la propaganda del Gobierno y el PP: cuatro años después hay casi 105.000 ocupados menos en España (18.153.000 de 2011 frente a los 18.048.700 de 2015) y, gracias a la reforma laboral, el trabajo es más precario (350.000 contratos indefinidos menos) y muchos trabajadores con empleo tienen salarios tan bajos que no llegan a fin de mes, con lo que se ha disparado de la tasa de pobreza. En fin, no hay tanto que celebrar…

Foto.Telecinco.

Miedo queda

Si Mariano Rajoy terminó 2014 embriagado de triunfalismo, uno de los miembros de su gabinete, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha comenzado este 2015 contagiado de la euforia de su jefe. Dice Guindos que los españoles ya no tienen miedo a perder su puesto de trabajo. Con cinco millones y medio españoles en desempleo, según las Encuesta de Población Activa, y una previsión de todos los organismos nacionales e internacionales de que la tasa de paro tardará en reducirse años, las palabras del ministro resultado un chiste de mal gusto. La recuperación de la economía española la queremos todos, las declaraciones propagandísticas nos molestan a la inmensa mayoría. El año que hoy estrenamos ofrecerá mejores datos económicos y para el empleo. Pero resulta poco serio lanzar las campanas al vuelo. La realidad es que los puestos de trabajo que se crean son precarios, parciales y con salarios más bajos, debido fundamentalmente a la reforma laboral aprobada por el Ejecutivo del PP. Por tanto, por mucho que diga el ministro el que tiene empleo sigue teniendo pavor a perderlo. En la calle sigue haciendo mucho frío.

Nada que celebrar (y II)

El PSOE denuncia en un vídeo las mentiras, incumplimientos y recortes sociales que han caracterizado estos tres años de Gobierno del Partido Popular y ha lanzado la campaña en redes sociales #3añosPPerdidos. Ayer ya hice una pequeña valoración sobre este trienio negro. Sólo añadir un dato conocido hoy: el 34% de los trabajadores españoles gana menos de los 645 euros establecido como salario mínimo interprofesional. Nada más y nada menos que 5,7 millones de españoles que son prácticamente pobres con empleo. Esto no es recuperación por mucho que lo repita la propaganda del PP.

Nuevo apretón a los trabajadores

El pensamiento dominante neoliberal no ceja. Erre que erre con seguir apretando las clavijas a los trabajadores. Es una aberración conseguir competitividad con la única receta de deprimir las condiciones salariales y laborales. La reforma laboral de Rajoy, vigente desde febrero, ha supuesto una pérdida de derechos más que preocupante, ha deprimido el poder adquisitivo de los trabajadores, ha dinamitado la negociación colectiva y ha profundizado en la precariedad de los contratos. Y el Eurogrupo, la reunión de los ministros de la Economía y Finanzas de los países de la UE, cuya moneda es el euro, con mayoritaria representación conservadora, proponen una nueva vuelta de tuerca a la reforma laboral. Será para volver al siglo XIX porque el retroceso en este ámbito ha sido brutal. Ya lo había planteado la troika. Ahora el Eurogrupo se suma al festín. No tienen empacho.

Viñeta.– Forges en El País.

 

Un año negro de reforma laboral

La viñeta de Erlich en El País refleja a la perfección la situación en la que nos encontramos los trabajadores al cumplirse un año de la aprobación de la reforma laboral por parte del Gobierno de Mariano Rajoy. En materia laboral, 2012  ha sido catastrófico: un millón menos de afiliados a la Seguridad Social y más de 400.000 empleos fijos destruidos, sin contar pérdidas de derechos, aumento de la jornada laboral, merma del poder adquisitivo y precariedad. El camino de los recortes y de las políticas de austeridad a ultranza está deprimiendo la economía, lastrando la recuperación y sobre todo aumentando el drama del paro. Un camino erróneo agravado por una reforma laboral que destrozado nuestro marco de convivencia, ha desequilibrado las relaciones laborales, ha dinamitado la negociación colectiva y sólo ha producido más desempleo.  ¿Hasta cuándo seguiremos tropezando en la misma piedra por la exigencias del catecismo ultraliberal? Para colmo nos enteramos que uno de los paladines de la desregulación laboral que vivimos, Arturo Fernández, lleva pagando durante años a sus empleados parte de su sueldo en negro.

#SoyPeriodista

Quiero hoy celebrar el día de los periodistas suscribiendo el manifiesto de la Federeración de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) en defensa del periodismo, una profesión (la mía) que está atravesando la peor crisis de su historia, al menos, desde que reconquistamos la democracia en nuestro país. Esta crisis tiene fundamentalmente una drámatica componente laboral, con una destrucción brutal de empleo y un aumento alarmante de la precariedad en la empresa informativa. Junto a esto, el atrincheramiento ideológico y la pérdida de los valores dentológicos por la preeminencia del interés particular frente a su función social y la renuncia a la verdad conforman un cóctel explosivo que degrada y desacredita una profesión que constituye un pilar imprescindible para el buen funcionamiento de las sociedades democráticas. Así, me parece más oportuno que nunca este llamamiento de la FAPE, que debe ser atentido por los poderes públicos:

“QUE la libertad de información se debilita cuando el periodismo se convierte en una fuente de manipulación, de sensacionalismos, de odios y de defensa de intereses ajenos al bien común. 

QUE esa misma libertad queda dañada cuando se convocan ruedas de prensa sin derecho a preguntas y cuando los representantes públicos se niegan a comparecer para dar cuenta de sus actividades en el ejercicio del poder. 

QUE es necesario el ejercicio responsable del periodismo por parte de periodistas y editores, basado en el cumplimiento de normas éticas y deontológicas  y en valores como la integridad y el rigor.

 QUE la supeditación de la ética a la dictadura de la audiencia conduce a la inmoralidad y a la ilegalidad, como nos ha demostrado en el Reino Unido el caso del News of the World. 

QUE el derecho de información y la libertad de expresión pierden fuerza y eficacia cada vez que desaparece un medio. 

QUE unos periodistas mal pagados, y más si no perciben salario alguno, difícilmente podrán resistir las presiones de los poderes, sean del tipo que sean,  para difundir informaciones sesgadas, interesadas y en algunos casos falsas. 

QUE el elevado paro en el sector está propiciando que los editores abonen cantidades humillantes a colaboradores y free lance. 

 QUE los Gobiernos y las instituciones no pueden mirar hacia otro lado cuando empresarios sin escrúpulos quieren convertir un espacio de libertad, como es un medio de comunicación, en un taller de esclavos ofreciendo empleos sin remuneración. 

QUE el futuro del periodismo está en la calidad del contenido que elaboren los periodistas sea en el soporte que sea. Si los medios renuncian, como están haciendo, a las buenas historias, a los buenos reportajes de investigación, a las buenas crónicas de los corresponsales,  poco podrán hacer para convencer al usuario de que es necesario pagar por los contenidos. 

QUE las administraciones tienen que incentivar los proyectos de los periodistas emprendedores que buscan alternativas a la crisis con ideas valientes y novedosas. 

QUE la defensa de la libertad de prensa, del derecho de información y del ejercicio de un periodismo digno y dignamente remunerado,  atañe también a las instituciones y a los ciudadanos.”

Emergencia

La profesión periodística está bajo mínimos en materia laboral. En lo ético y deontológico tampoco anda muy boyante, aunque quiero centrar la atención en los estragos que está produciendo esta larga crisis económica en el gremio. El número de parados se dispara por días, no hay ninguna empresa que no haya adoptado medidas de ajuste de plantilla o de condiciones salariales, el futuro de los cientos de licenciados que salen cada año de las universidades andaluzas es cada vez más incierto. En términos relativos, el sector profesional que más está sufriendo esta delicada coyuntura económica es el periodismo. Apenas si existen oportunidades laborales, por no hablar de la precariedad laboral reinante en muchas redacciones. En este contexto, muchos desempleados de este sector se encuentra en una situación límite. Es de tanta envergadura el problema que la Asociación de la Prensa de Sevilla ha creado un fondo de emergencia social para periodistas. Esta iniciativa no deja lugar a dudas del dramatismo del momento.

Pero de vez en cuando surgen unos fogonazos de esperanza. En las últimas horas ha visto la luz un periódico digital, sevilladirecto.com, un proyecto comandado por Antonio Silva que ha sacado del agujero del desempleo a seis compañeros. Este grupo humano se lanza a una aventura con ilusión y valentía y pone en la red un diario de cercanía y muy pegado a la realidad de la capital andaluza. Un diario hiperlocal que dirían sus promotores. Asistí anoche a la presentación y las palabras de su director me resultaron especialmente emocionantes porque sé de los sinsabores y penalidades que ha tenido que superar en los últimos tiempos. El reto merece la pena. Mucha suerte y a defender el periodismo de verdad.