Díaz, Bruselas y los desvaríos del PP

Al Partido Popular se le ha indigestado la visita de la presidenta de la Junta de Andalucía a Bruselas. Resulta chocante que a la oposición le moleste que Susana Díaz defienda los intereses de esta tierra ante las autoridades comunitarias. El PP, si fuera una formación comprometida con esta comunidad, tendría que estar de acuerdo con un mejor reparto de los fondos europeos, del cheque de la Política Agraria Común o del plan por el empleo juvenil, con la priorización de la conexión ferroviaria del puerto de Algeciras, el primero de España y el cuarto de Europa, y con la puesta en marcha sin más dilaciones del acuerdo pesquero con Marruecos. Sin embargo, han salido en tropel a cuestionar las gestiones de la presidenta andaluza ante el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el comisario de Política Territorial, Johannes Hahn.

Hacen política con letra muy minúscula. Están tan desquiciados y tienen tan poca altura de miras que se emberrenchinan por el resultado de la visita de Díaz a la capital comunitaria. Sólo saben hacr oposición destructiva, de tierra quemada, de hacer ruido para tapar sus carencias y su desconcierto interno. Una actitud demencial que los aleja cada vez más de los ciudadanos. Sería más edificante que se pusieran del lado de los andaluces y de la Junta para buscar una salida a la crisis y en la lucha contra el desempleo. Lamentablemente, prefieren la marrullería y inventarse excusas para hacer dejación de responsabilidades.

Se puede calificar de muy cínico que el secretario general del PP andaluz, José Luis Sanz, asegure que la presidenta tendría que haber demandado un plan de empleo para Andalucía a la UE, cuando el Gobierno central reduce la aportación a la comunidad autónoma del fondo europeo para promoción de empleo juvenil para dedicarlo a la reforma educativa y, lo que es más grave, cuando Rajoy niega de manera sistemática de un plan extraordinario de empleo, como sí ha hecho con otras autonomía.

También se ha sumado a la fiesta del despropósito la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, empecinada en ejercer como portavoz del PP ante el desorden y el desconcierto que existe en las filas de su partido. Crespo ha pretendido generar confusión y lo que ha demostrado es un profundo desconocimiento de lo abordado por la presidenta andaluz en Bruselas y de las decisiones de su propio Ejecutivo. Parece que está tocando de oído, sin conocer ni la letra ni la música ni la partitura.

El tridente del desvarío lo ha completado la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez. Sorprenden las palabras de regidora reprochando a Díaz que acudiera a Europa a plantear la prioridad de la línea férrea Algeciras-Bobadilla. Y es un asunto capital para el Campo de Gibraltar, para Andalucía y para España. Se ha de entender que para el PP no lo es tanto. No hace falta que nos lo juren porque los Presupuestos Generales del Estado de la era Rajoy apuestan por el desarrollo de la línea que recorre el litoral mediterráneo y han olvidado la conexión del puerto de Algeciras.

Foto.– Durao Barroso y Susana Díaz.

Cronología de otro engaño

A mediados de diciembre de 2011, el Parlamento Europeo aprueba rechazar la prórroga del Protocolo del Acuerdo de Pesca entre la UE y Marruecos. Los barcos tienen que volver a puerto, con los consiguientes perjuicios para el sector.

15 de diciembre: La ministra de Medio Rural y Marino en funciones, Rosa Aguilar, estima en “más de 30 millones de euros” el daño económico ocasionado al sector en España, fundamentalmente a barcos andaluces y canarios, por la decisión aprobada por la mayoría conservadora y algún que otro diputado comunista. Aguilar explica que esta cantidad es una “cuantificación preliminar” por los daños derivados de los dos meses y medio de prórroga en los que la flota española no podrá faenar y considera que debe ser la Unión Europea la que asuma “íntegramente” estas pérdidas.

21 de diciembre: Mariano Rajoy supera la investidura. Y un día después se conoce el nuevo gobierno.

4 de enero: El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, anuncia una reunión para 10 de enero con la comisaria europea de Pesca, María Damanaki, para pedirle que agilice la tramitación de un nuevo acuerdo pesquero con Marruecos y que apruebe una medida “específica” para compensar a las flotas afectadas por la ruptura del anterior acuerdo. Dice que reclamará los 30 millones de euros que pidió su antecesora.

10 de enero: El nuevo gobierno ha rebajado las compensaciones económicas que exigirá a Bruselas para indemnizar a los pescadores y armadores españoles que se vieron perjudicados por la suspensión de la prórroga del acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos. El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha calculado que si no se logra un nuevo convenio con el reino aluí, el sector perdería en un año entre 15 y 16 millones de euros.

26 de enero: El sector pesquero recibirá 9 millones, la mitad para la flota andaluza, en ayudas del fondo europeo de la pesca para compensar la paralización temporal de su actividad debido a la no renovación del acuerdo pesquero de la UE con Marruecos, según el ministro Arias Cañete.

En 22 días se ha quedado una importantísima cantidad de dinero en la gatera. De los 30 millones por los dos meses y medios sin faenar a los sólo 9 finales. Los pescadores se tendrán que conformar con una quinta parte de lo que les correspondía por la incapacidad del nuevo Gobierno para defender los intereses del sector. Ahora lo podrán envolver con celofán los propagandistas de la Moncloa o la calle Génova. No cuela. A Arias Cañete se le han escapado euros de las manos como si fuera agua.

Foto.20 minutos. Arias Cañete y la comisaria europea.