El lobo y el cordero

He recordado esta fábula viendo a los que se han lanzado como una jauría contra Pepe Griñán o Manuel Chaves, personas honestas y servidores públicos íntegros, tras el escrito de acusación de la Fiscalía por el caso de los expedientes de la regulación de empleo. El texto dice:

Miraba un lobo a un cordero que bebía en un arroyo, e imaginó un simple pretexto a fin de devorarlo. Así, aún estando él más arriba en el curso del arroyo, le acusó de enturbiarle el agua, impidiéndole beber. Y le respondió el cordero:

— Pero si sólo bebo con la punta de los labios, y además estoy más abajo y por eso no te puedo enturbiar el agua que tienes allá arriba.

Viéndose el lobo burlado, insistió:

— El año pasado injuriaste a mis padres.

— ¡Pero en ese entonces ni siquiera había nacido yo! — Contestó el cordero.

Dijo entonces el lobo:

— Ya veo que te justificas muy bien, mas no por eso te dejaré ir, y siempre serás mi cena.

Moraleja:
Para quien hacer el mal es su profesión, de nada valen argumentos para no hacerlo.

Una lección para Podemos

La presunción de inocencia es uno de los pilares en lo que se sustenta el estado de derecho. La culpabilidad de las personas tiene que ser demostrada con pruebas y con sentencia emitida por el poder judicial. Sin embargo, una cosa es la responsabilidad penal y otra la responsabilidad política. Hago esta introducción por el cierre de filas del alcalde de Podemos en Puerto Real (Cádiz) en torno a la concejal responsable de la Hacienda sobre la que pesa una petición de la Fiscalía de cuatro años de cárcel por un caso de presunta estafa a inmigrantes. La edil Mónica González está procesada por un delito grave, y más si se mira desde la óptica de la izquierda, y sin embargo el regidor la mantendrá en el puesto hasta la celebración de una asamblea de la franquicia del partido de Pablo Iglesias. Desde un punto de vista penal, la edil no es culpable, no pesa sobre ella sentencia firme, pero desde el punto de vista político quizá no debería permanecer ni un minuto más en el puesto por decisión propia. Las hemerotecas están repletas de declaraciones de Iglesias, Iñigo Errejón o Teresa Rodríguez anunciando mano dura con los imputados, ya sea por corrupción o por otros delitos incompatibles con la ética exigible a un cargo público. Este partido, que su muestra inflexible con los demás, contemporiza con este caso en Puerto Real. Basta recordar una de las líneas rojas que marcó Podemos para apoyar la investidura de Susana Díaz en Andalucía: la renuncia a los escaños en el Congreso y el Senado de Manuel Chaves y Pepe Griñán por el simple hecho de estar imputados, que no es más que una garantía procesal con la legislación penal en la mano. Ahora ni son tan contundentes ni se ensañan con su compañera. En Puerto Real tienen una oportunidad de aplicar su código ético. Eso sí, esperemos que con este y otros casos aprendan a no juzgar y no sentenciar a la gente tan a la ligera.

Foto.elplural.com. El alcalde, Antonio Romero, y la concejal procesada.

Seguimos

Susana Díaz me ha confirmado en el cargo de portavoz del Gobierno andaluz. Una demostración de confianza que agradezco profundamente, que me llena de responsabilidad y que me obliga a dar el cien por cien de mi esfuerzo y de mis modestas capacidades. Llevo tres años en el puesto (primero con Pepe Griñán y desde septiembre de 2013 con la actual presidenta) y me ha tocado vivir un contexto político tan complejo como apasionante, tan exigente como enriquecedor, tan duro en términos de sufrimiento ciudadano como comprometido desde el Gobierno de Andalucía por trabajar por los que peor lo han pasado en esta crisis. Ha sido toda una experiencia, a veces dura pero siempre gratificante, estar en primera línea como persona que ama la política, la buena política, la que atiende los problemas y es útil para la gente. Como socialista y trabajador, hijo de familia socialista y trabajadora, sólo entiendo la política de esa forma. Y ésa ha sido la característica principal de este nuevo tiempo abierto por la presidenta andaluza, una mujer comprometida con las personas, con los valores socialistas de libertad, igualdad y justicia social, con el futuro de Andalucía y España y con la eficiencia de los servicios públicos y la honestidad en la gestión. Voy a tener la inmensa fortuna de ver desde muy cerca el proceso de transformación que proyecta Susana Díaz y que va a permitir que esta comunidad viva sus mejores años. Y lo voy a hacer dentro de un equipo, un gobierno, solvente, preparado, de fuertes convicciones políticas y que se va a partir la cara por este tierra. Para mí, un motivo de satisfacción y, sobre todo, un reto al que responder con todas mis fuerzas.

Foto.Huffington Post.

Más ruido que nueces

Me ha sorprendido (bueno, no tanto) el ensordecedor ruido mediático ante la noticia de que el instructor del caso de los ERE en el Tribunal Supremo tomará declaración a los ex presidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Así de simple lo dice el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en una nota de prensa. Con la legislación española en la mano, sólo pueden hacerlo en calidad de imputados, una garantía procesal para comparecer acompañados de sus abogados. No hay mucha novedad en este paso procedimental lógico y natural porque tanto Chaves como Griñán habían pedido desde el primer momento acudir voluntariamente para defender su honorabilidad y el magistrado cursa una providencia (no un auto) fijando la fecha de su declaración sin imputarles ningún delito. Sin embargo, los medios (que no muchos periodistas con los que he podido hablar) se han lanzado en tropel a sobredimensionar un hito procesal que no aporta nada novedoso. Ya se sabía de antemano que esta citación se iba a producir, que los ex presidentes habían manifestado su deseo de dar todas las explicaciones sobre el caso sin esperar al suplicatorio y que sólo podían hacerlo bajo la figura de imputados. La consumación de lo evidente se ha traducido en un festín mediático donde, en algunos casos, se orilla el estado de derecho y la presunción de inocencia. El Supremo tendrá que hablar una vez oídas las partes y entonces será el momento de la exigencia de nuevas responsabilidades políticas o de reparar el daño causado a dos personas honestas e íntegras. Estoy convencido de lo segundo. Hoy hemos asistido un espectáculo donde ha habido más ruido que nueces. Cada cual tendrá sus razones.

 

Dos años haciendo otra política

En Andalucía los ciudadanos dieron la vuelta a los pronósticos el 25 de marzo de 2012. Se cumplen hoy dos años de las elecciones autonómicas que por novena vez dejaron al Partido Popular en los bancos de la oposición. El Gobierno autonómico está cumpliendo el mandato recibido del pueblo andaluz, que no era otro que era frenar las políticas de la derecha y demostrar que otra política es posible. Así, esta comunidad se ha erigido en la referencia de las políticas progresistas porque el compromiso son las personas. El Ejecutivo que preside ahora Susana Díaz y Pepe Griñán en el primer tramo de la legislatura ha orientado todas sus políticas a la creación de empleo, es fácilmente reconocible por su apuesta por la conservación del Estado del Bienestar, blindado la educación, la sanidad o la protección social, y por hacer que el Presupuesto de la Junta de Andalucía sea un recurso al servicio de los andaluces y andaluzas.

La prioridad de la Junta no puede ser otra que la recuperación económica y la creación de empleo porque los datos del paro son inaceptables. Y para ello está gestando un nuevo modelo productivo:

  • Se ha dado respuesta a los dos principales problemas del tejido productivo: la falta de financiación y el exceso de burocracia. Ya están al servicio de las pymes industriales 58 millones de euros para incentivos y se trabaja en el Instituto de Crédito Andaluz, con el bagaje de los fondos reembolsables, que han generado una inversión privada de 1.531 millones y la creación o mantenimiento de casi 25.000 empleos. En próximas semanas, llegará el anteproyecto de ley de mejora de la actividad económica para reducir las trabas burocráticas.
  • Se ha puesto en marcha un plan de choque para el Empleo en julio de 2012 dotado con 200 millones y otro en 2014 con un presupuesto de 200 millones. El primero ha contribuido a crear y mantener 13.641 empleos directos e indirectos.
  • Hay un plan de empleo juvenil que cuenta un presupuesto con 167,5 millones.
  • La presidenta ha firmado convenios con grandes empresas, como el Banco de Santander, Telefónica o Endesa, con becas para inserción profesional de jóvenes titulados e inversión para proyectos estratégicos para esta tierra.
  • Se ha aprobado el Decreto Ley para la Construcción Sostenible, dotado con 200M€.
  • Se ha reactivado la minería y está convocado un concurso internacional para la explotación de la mina de Aznalcóllar.
  • Se ha abierto un nuevo proceso de diálogo social con empresarios y sindicatos.

En el ámbito de la protección social, Andalucía es una referencia ineludible en un contexto nacional y autonómico marcado por los recortes del PP allí donde gobiernan.

  • En educación se mantienen todos los derechos y prestaciones públicas: la gratuidad de los libros de textos (con un millón de alumnos beneficiados), ayudas para el comedor escolar (175.000 alumnos) o transporte escolar gratuito en todos los niveles de enseñanza no universitaria. Se garantizan becas propias (las becas 6.000 y Segunda Oportunidad) y se crea una nueva para paliar los efectos de la gestión de Wert con la exigencia de nota para recibir una beca.
  • La sanidad es pública, gratuita, universal y de calidad. Gracias al esfuerzo de los profesionales que han soportado en sus nómicas los efectos del decreto estatal de la jornada laboral de las 37,5 horas semanales. El copago se hace notar menos en Andalucía y aquí no se privatiza ningún centro público..
  • Andalucía es la comunidad que atiende a más personas en situación de dependencia en términos absolutos y relativos, pese al recorte de 314 millones de la aportación del Gobierno de la nación. Así, la Junta sufraga el 72% de la atención frente al 28 del Ejecutivo central, una proporción que dista mucho del 50-50 que marca la legislación.
  • Se ha dado respuesta al drama de los desahucios primero con un decreto-ley y después con la ley de Función Social de la Vivienda, ambas normas paralizadas por el recurso ante el Constitucional del gabinete de Rajoy.
  • Para combatir la exclusión social se han puesto sobre la mesa propuestas pioneras, emuladas por otras autonomías. Así, se ha implantado la garantía de tres comidas para escolares en riesgo de desnutrición, la contratación de personas en situación de exclusión a través de los ayuntamientos, o se ha multiplicado el presupuesto para el salario social hasta los 100 millones anuales para dar cobertura a 150.000 personas.

En estos dos años, el Gobierno andaluz ha trabajado por la recuperación de la confianza de los ciudadanos con la ley de Transparencia, que reinventará las relaciones entre los ciudadanos y su Administración. Está a punto de llegar al Consejo de Gobierno la ley de Participación. Se ha mejorado el control del gasto público con la regulación en los Presupuesto de 2014 de las transferencias de financiación y se trabaja en una reforma legal de la Cámara de Cuentas para reforzar sus competencias fiscalizadoras.

Por tanto, son dos años de gestión intensos y el ritmo de trabajo seguirá siendo alto para cumplir con los objetivos del Acuerdo por Andalucía. Una acción de gobierno que busca, en definitiva, combatir la desafección de los ciudadanos con una política útil que da respuesta a los problemas y acelerar la recuperación económica sin dejar a nadie atrás.

La foto del cambio

Vale más una imagen que mil palabras. Este recurrente dicho se demuestra plenamente con esta fotografía. Susana Díaz aparece acompañada por José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves, Pepe Griñán y Rafael Escuredo (de izquierda a derecha). En una sola instantánea se visualiza el profundo cambio que se ha producido en el Gobierno andaluz. Cambio generacional porque los ex presidentes eran todos de la década de los cuarenta (nacieron entre 1944 y 1947) y de género (salta a la vista). Es la foto del nuevo tiempo que se abre en esta comunidad autónoma con una presidenta encargada de dar un nuevo impulso de transformación a esta tierra.

Foto.andalucesdiario.es.

Nuevo curso

Despacho del Portavoz del Gobierno - Junta de Andalucía

Se acabó el descanso estival y vuelta a la actividad. He (hemos) disfrutado de un descanso de poco más de quince días, necesario e imprescindible después de un año vertiginoso, un tiempo de desconexión que se ha esfumado a la velocidad de la luz, casi en un abrir y cerrar de ojos. Aun así, este parón, invertido entre la Estación de San Roque (Cádiz) y Moguer (Huelva), ha sido reparador y gratificante. Sobre todo, unas vacaciones familiares, con su dosis de playa, de lectura (El guardián invisible, de Dolores Redondo, La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker, y aún en curso La piel fría, de Albert Sánchez Piñol), ración doble de deporte y mucho ocio (feria incluida).

El comienzo del nuevo curso siempre se presenta intenso, pero en esta ocasión se fragua un nuevo tiempo político, con el adiós de Pepe Griñán en la Presidencia de la Junta y la llegada de la primera mujer al cargo (Susana Díaz).  Nos toca presenciar un momento histórico y tengo la oportunidad de vivirlo en primera línea, pisando el albero que no desde la barrera, un lugar de auténtico privilegio. Se consuma un proceso de cambio generacional: culmina su periplo la generación que protagonizó la Transición y llega la que ha crecido (en todos los sentidos) con la democracia. Muchas emociones y muchas sensaciones en este arranque. Un periodo apasionante sin lugar a dudas.