Participación ciudadana

Andalucía da un salto cualitativo para mejorar la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. El Gobierno que preside Susana Díaz ha aprobado hoy el proyecto de ley de Participación Ciudadana, que supone un avance en la calidad de nuestra democracia y responde a una demanda social de primer orden. Éste era uno de los compromisos de investidura de la presidenta andaluza y ahora el texto será remitido al Parlamento para su debate. Esta ley y la de Transparencia Pública, ya en vigor en esta comunidad, constituyen dos caras de la misma realidad, el derecho de la ciudadanía a conocer, opinar y participar en condiciones de igualdad en los asuntos que les afectan. La norma impulsa formas directas de participación ciudadana que complementen a las instituciones representativas y apura los límites que marcan la doctrina del Tribunal Constitucional y el Estatuto de Autonomía para Andalucía.

El proyecto de ley, en cuya elaboración se ha contado con la opinión de unas 5.500 personas, pretende construir una democracia participativa favoreciendo un nuevo modelo de relaciones entre las administraciones públicas y la ciudadanía. Se da más protagonismo a los andaluces en la toma de decisiones, con herramientas para que puedan elevar su voz y ser tenida en cuenta por las instituciones. Se extiende el ejercicio de participación a todos los andaluces y extranjeros residentes a partir de 16 años, el ámbito de aplicación es la Junta y las corporaciones locales de esta comunidad y se regula el uso de las nuevas tecnologías de información para hacer efectivo este derecho.

Uno de los asuntos más novedosos son las consultas. Éstas deberán ceñirse al ámbito de cada administración y no pueden tener carácter refrendario, como ha estipulado el Constitucional. Las consultas no son vinculantes pero las instituciones en caso de no asumir el resultado de los procesos participativos Junta, diputaciones y ayuntamientos tienen que motivar su negativa. La administración es la competente para poner en marcha la consulta, bien de oficio o a instancias de personas físicas o de entidades de participación ciudadana.

En definitiva, se desarrolla el derecho de participación ciudadana como un derecho político, subjetivo y universal hasta los límites que permite nuestro actual marco legislativo. Andalucía toma de nuevo la delantera en la profundización de nuestra democracia.

Más participación, más democracia

Andalucía toma de nuevo la delantera en mejoras de la calidad de nuestra democracia. A la ley de Transparencia, ya aprobada por el Parlamento, hoy se ha comenzado a tramitar el anteproyecto de ley de Participación Ciudadana, un texto muy avanzado que da voz a los ciudadanos en los asuntos públicos y que, por tanto, da argumentos para que la gente se sienta más cerca de la política y recupere la confianza en su instituciones. La unión de las dos leyes dará respuesta a una demanda social: por un lado, el ciudadano podrá conocer en qué se gasta el dinero de sus impuestos y, por otro, podrá participar a qué se destina. Andalucía responde con más democracia frente a la desafección política, favoreciendo la rendición de cuentas y la corresponsabilidad de los ciudadanos y su Gobierno.

Este anteproyecto de ley se inspira en el derecho de participación tal y como se regula en el Estatuto de Autonomía, la Constitución y las recomendaciones de las instituciones europeas. Todas las personas inscritas en el padrón mayores de 16 años gozarán de un derecho que les permitirá participar en las decisiones públicas. Los vecinos de Andalucía podrán marcar determinadas prioridades de gasto con los presupuestos participativos y trasladar propuestas a los anteproyectos de ley, reglamentos o formular sugerencias a las políticas públicas. Tanto el Gobierno andaluz como los ayuntamientos o los propios ciudadanos podrán impulsar consultas populares en lo referido a las competencias autonómicas y locales. Consultas que no son vinculantes aunque desde luego comprometen políticamente a las instituciones.

Un proyecto de ley que ahora comienza a tramitarse y que avanza hacia una democracia más participativa. Un salto más que le permite a Andalucía marcar diferencia y ser referencia para el resto de España.

Foto.- ABC. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, y el vicepresidente Diego Valderas.

Aparatos

Cualquier organización que se precie dispone de una estructura y una implantación que le permita desarrollar su actividad con eficiencia. Los partidos políticos necesitan también de ese entramado organizativo, que muchos de manera despectiva llaman aparato. Pues un partido sin aparato es como un océano sin agua. Los creadores de opinión demonizan la columna vertebral de las formación políticas. Lo que me parece inexplicable es que militantes más o menos cualificados se afanen en derruir los pilares que sustentan a los partidos. Existe un consenso generalizado en que las formaciones políticas ganen en participación, democracia interna, transparencia y rendición de cuentas. Pero ese proceso de renovación no supone dinamitar el edificio, incluso aquellos saludables, fuertes y que tienen aceptación social. Como norma general, donde hay aparato que funciona, militancia amplia y movilizada, presencia en el territorio y un praxis política reconocible, se conecta con la ciudadanía y se ganan elecciones. Posiblemente, por esa sencilla razón, los andaluces han dado su confianza a los socialistas desde 1982.

Y digo todo esto por la forma tan infantil con que algunos están analizando esta primera fase del congreso del PSOE. La recogida de avales ha dado una fotografía sobre lo que piensan las bases socialistas. Pedro Sánchez toma ventaja ganando en doce federaciones, con especial distancia en Andalucía. Así se ha expresado la militancia y sólo queda respetar ese primer test antes de la votación del día 13 de julio. Queda por delante el segundo peldaño de esta carrera por liderar el partido y sería un error deslegitimar un proceso ilusionante y abierto porque a uno no le salen los números. Se agrede gratuitamente a los militantes cuando se hacen lecturas simplistas sobre la distribución de los apoyos a los candidatos. Cada afiliado ha avalado aquí y en Asturias o en Extremadura con libertad, por convicción y sin presiones a quienes le ha dado la gana. Recurrir a pataletas sobre el poder de los aparatos sólo nos conduce a la melancolía (y a darle bazas a una derecha que no practica la democracia interna). Es mejor buscar apoyos con propuestas e ideas.

Foto.- Los candidatos a la secretaría general del PSOE: Pérez TapiasMadina y Sánchez.

Al estilo troglodita

Si Miguel Arias Cañete con su comentario machista nos ha devuelto a la Edad Media, el presidente del PP valenciano, Alfonso Rus, recurre al estilo troglodita para pedir el apoyo ciudadano al Partido Popular en las elecciones del domingo: «O votáis a Arias Cañete u os pego una paliza. A votar todos«. Animando a la participación en las europeas con pedagogía y argumentos.

Os dejo el audio de la Cadena SER: haz click.

Foto.– Rus, a la izquierda, y Esteban González Pons.

El Gobierno gendarme

La insaciable tijera del PP se ceba no sólo con derechos y conquistas sociales, también está podando indiscriminadamente libertades. La nueva ley de Seguridad Ciudadana que prepara el Gobierno de Rajoy tiene un tufo a tiempos preconstitucionales que asusta. Y en la Moncloa están también manos a la obra para mutilar la ley de huelga y recortar democracia con la reforma local. Estamos viviendo un proceso de involución democrática alarmante de raíz ideológica conservadora.

Estos dos años del PP han supuesto un retroceso brutal en derechos y en libertades. Los derechos fundamentales se respetan, se protegen y se garantizan, no se suprimen. El problema no es que los ciudadanos protesten, el gran problema es que los ciudadanos es que los ciudadanos no progresan, sienten que no tienen futuro por unas políticas que nos empobrecen y nos retrotraen a tiempos de infaustos recuerdos. La derecha ha recuperado la porra, tenía añoranza de la mano dura y de actuar como gendarme. Se han sacado de la chistera una ley de Seguridad Ciudadana que ven incongruente e innecesaria incluso los sindicatos de policías.

El PP quiere poner una mordaza a los españoles para que no puedan decir con toda libertad lo que opinan o expresar su insatisfacción en la calle. Todo lo contrario que demanda la sociedad, que exige que se les escuche, que se les dé participación y que desde la política se les ofrezca soluciones a sus problemas. En cambio, el Ejecutivo pepero pretende silenciar sus quejas con leyes que amenazan e intimidan. La derecha está aprovechando la crisis para mostrarnos su verdadero rostro, para imponer la agenda oculta que no se atrevían a airear.

Pacto ciudadano

Miguel Ángel Vázquez Presentación portal Pacto por Andalucía

El Gobierno andaluz cuenta desde ayer con un portal (www.pactoporandalucia.es) para dar voz a la ciudadanía y recoger sus propuestas para el Pacto por Andalucía. Se cumple el compromiso del presidente Griñán de hacer un pacto de abajo a arriba. El impulso de esta iniciativa es de Griñán pero los verdaderos protagonistas son los andaluces y las andaluzas. Los ciudadanos se erigen en el centro del Pacto. Y no sólo como destinatarios, sino como copartícipes de su elaboración. Es por tanto una iniciativa por, para y con la sociedad andaluza.

Se pone en marcha esta web, una herramienta que facilitará la participación ciudadana en un proyecto que pretende reforzar nuestro marco de convivencia, recuperar la confianza y definir los ejes para crecer, generar empleo y alumbrar una salida distinta de la crisis salvaguardando las conquistas del estado del bienestar, los servicios públicos esenciales y la igualdad de oportunidades. Y haciendo también un reparto más equitativo de los sacrificios. Es el momento de unir fuerzas y forjar un impulso colectivo. Por eso, esta ventana ofrece una oportunidad para la participación y el diálogo. Los ciudadanos, individualmente o través de organizaciones sociales, pueden hacer sus aportaciones a este pacto y definir de forma compartida nuestro futuro. A la hora de publicar este post, ya hay 122 aportaciones validadas e incorporadas a la web.

Desde el punto de vista técnico es una web sencilla, intuitiva y que además se ha realizado con software libre. Este portal es un primer paso dentro de una nueva filosofía, la de acercar y hacer a los ciudadanos partícipes de la gestión pública. Además de medidas sobre transparencia y participación, la Junta de Andalucía desarrollará iniciativas de Gobierno abierto con las que recuperar la confianza de los ciudadanos. Una estrategia digital 2.0 que arranca con este portal ciudadano del pacto por Andalucía. El Gobierno andaluz está firmemente comprometido con la transparencia y el open government y, desde luego, esta orientación digital tendrá una presencia muy relevante en una futura ley.

La Junta de Andalucía pone en marcha este portal para que los ciudadanos participen y se impliquen en la tarea de gobierno pero también para ofrecer respuestas. El Gobierno andaluz se compromete a responder a cada una de las propuestas, explicando si se incluye o no en el Pacto por Andalucía. Las propuestas se trasladarán tanto a los partidos políticos como a las Consejerías a las que afectan. Porque con esta web también se quiere pulsar el sentir ciudadano para incluir sus opiniones en la tarea de gobierno.

Lección básica de gobierno abierto

Nagore de los Ríos, el alma mater del programa Irekia, ofrece en esta comunicación en TEDxMadrid los rudimentos esenciales del gobierno abierto. Una lección básica sobre un cambio cultural, una nueva forma de entender la política pensada por y para la interacción con la ciudadanía con tres ejes fundamentales: transparencia, participación y colaboración. Si después de oír a esta reputada CIO (Chief Internet Officer) del Gobierno vasco de Patxi López, quieres profundizar en la materia, te recomiendo Open Goverment, obra coordinada por César Calderón y Sebastián Lorenzo.