Norte y sur

Poco a poco se está imponiendo un pensamiento que pretende establecer una línea divisoria en España entre el norte desarrollado y el sur subsidiado, un constructo basado en el estereotipo y en cierto clasismo. Esta corriente de opinión estaba muy localizada en la derecha nacional más rancia, que miraba hacia abajo siempre con desprecio, y la burguesía nacionalista periférica de ciertos territorios, que nunca aceptó el modelo igualitario del Estado de Autonomías que se ha consolidado por el impulso de Andalucía. El populismo cantonalista que ha surgido en los últimos años se ha subido también a este tren barato. Lo peor es que esta mirada sesgada está contagiando a sectores templados, incluso a sectores progresistas, que no se cortan en destilar un mensaje de corte insolidario y preñado de prejuicios.

Escribía hace unos días el sociólogo Manuel Castells un artículo que se podría calificar incluso de ofensivo visto por la mirada subjetiva de un ciudadano sureño. Un pensador brillante como él escribía sobre la negativa de sectores del PSOE a un pacto con los independentistas catalanes la siguiente sandez: “Es tal el miedo de las autonomías del sur a perder sus privilegios de subsidio, que piensan que serían amenazados por una Catalunya con un concierto fiscal semejante al vasco, que han trazado una línea roja hecha de nacionalismo español y reivindicaciones presupuestarias“. No es así, Castells, y lo sabes. Por poner un ejemplo: en Euskadi, con Hacienda propia, la financiación sanitaria supone más de 1.500 euros per cápita, mientras que Andalucía, con el sistema de financiación de régimen común, escasamente supera 1.000 euros. ¿Se pueden imaginar cuántas cosas se podrían hacer más en la sanidad pública de Andalucía, que pese a todo está entre las mejores de España, si tuviéramos esa financiación adicional que tiene Euskadi? Y otra pregunta: ¿Se quiere un modelo igual para Cataluña? Si es así, para el resto sólo quedaría la calderilla.

El debate de fondo que se vuelve a plantear es la España de dos velocidades, con ciudadanos de primera (en algunos territorios del norte y Madrid) y de segunda (fundamentalmente en el sur). Se busca quebrar los principios de igualdad y solidaridad que consagran la Constitución y que Andalucía, con su movilización cívica y el referéndum del 28 de febrero de 1980, reforzó para construir un modelo de desarrollo armónico. Si se quiere cambiar el modelo, que se diga abiertamente. Si se quiere redefinir el marco de convivencia y crear un estado asimétrico, que no se anden con subterfugios. Todo este debate nos lleva a lo que, en su momento, en Italia alentó el nacimiento de la Liga Norte y que ha provocado una profunda fractura social entre los territorios septentrionales y los del sur. No creo que sea el camino para avanzar. Sólo generaría la existencia de dos países en uno desde el punto de vista social.

Foto.- El Mundo. Imágen de la manifestación del 4 de diciembre de 1977 en Sevilla.

El papel equilibrador de Andalucía

El contexto político al que nos enfrentamos tras las elecciones autonómicas en Euskadi y Galicia nos ha de llenar de una razonable preocupación a los que creemos en el Estado de las Autonomías que se ha desarrollado durante estas más de tres décadas de democracia. El auge de las fuerzas nacionalistas constatado en estos comicios, la eclosión soberanista en Cataluña (ya veremos qué pasa en sus comicios de noviembre) y las posibles consecuencias sobre el Estado de las Autonomías nos obligan a estar muy atentos para que Andalucía no se quede atrás ante los movimientos que buscan cambiar el modelo actual basado en la igualdad y en la nivelación de servicios públicos fundamentales.

Andalucía, como sostiene el presidente Griñán, va estar muy involucrada en el debate nacional desde una perspectiva institucional y de defensa de su peso político, histórico y demográfico. Tiene que implicarse de lleno para garantizar soluciones de corte progresista y solidario, soluciones que refuercen el modelo social y el estado del bienestar. Los tirones de los nacionalistas pueden romper el equilibrio que supuso el 28-F en la configuración del Estado de las Autonomías. Las pretensiones soberanistas que predominan en Cataluña y País Vasco no pueden ser la coartada para conceder privilegios de financiación a estos territorios en detrimento de los demás. Ya hemos censurado manifestaciones de dirigentes del centralismo conservador y de los nacionalismos periféricos que plantean avanzar hacia un modelo de dos velocidades, con tres autonomías de primera (Cataluña, Euskadi y también Galicia) y el resto con menos capacidad de autogobierno, es decir, comunidades de segunda categoría.

En esta comunidad no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Como hicimos en 1980, nos opondremos con todas nuestras fuerzas a cualquier intento de modificación del modelo autonómico que conduzca hacia la desigualdad y la discriminación de ciudadanos en función del territorio donde vivan. La apuesta del Gobierno andaluz es avanzar hacia un estado federal basado en la cooperación, la igualdad y la lealtad institucional. En ese proyecto cabemos todos y se refuerza el valor de España.

Sacrificios adicionales

Mariano Rajoy pide más sacrificios a las autonomías. Lo que traducido a román paladino son más recortes y más agresiones a las economías familiares. Su voracidad (ya sea propia o inducida por Merkel) no parece tener límites. Es nuevo esfuerzo colectivo que nos demanda el presidente del Gobierno suena a sarcasmo o chiste de mal gusto. ¿Hasta cuándo nos tenemos que seguir apretando el cinturón los de siempre? Andalucía, Cataluña y País Vasco le han plantado cara a ese nuevo envite del inquilino de la Moncloa y le piden que empiece antes por su casa antes de exigir a los demás.  Las autonomías están haciendo un mayor esfuerzo que la administración central en la contención del gasto. Mientras que el techo de déficit de las CCAA está en el 1,5%, el Gobierno se eleva el listón hasta el 3,5%. Este reparto es injusto porque las comunidades son las que prestan los servicios públicos básicos, como educación, salud y protección social.

Las palabras de Rajoy suponen un intento de desviar la atención y, de camino, prosigue con la campaña brutal de descrédito hacia las autonomías. Pretende poner en foco en las comunidades autónomas cuando quien incumple hasta ahora es el propio Gobierno; la desviación del déficit en los primeros cinco meses de este año es achacable a la administración general del Estado. Según datos del propio Ministerio de Hacienda, el Gobierno ha alcanzado en los cinco primeros meses del año el objetivo previsto para todo el año. Quedan siete meses y las previsiones no son muy halagüeñas. Con estas malas credenciales, antes que apretar a los demás, el presidente del Gobierno tendría que predicar con el ejemplo.

No creo que esté este país para más recortes.  La receta para salir de la crisis sigue siendo incorrecta. El problema no es el déficit público, o no sólo es el déficit público. El problema de España es la depresión de nuestra economía y el aumento del paro. Mientras que no atajemos con firmeza la reactivación económica y la creación de empleo, no superaremos la actual situación y no se reducirá el déficit. Por el camino trazado a Rajoy por sus tutores europeos nos dirigimos al abismo.

Cambio de discurso del PP

ETA ya no es un problema fundamentalmente policial, sino político“. Estas palabras no han salido de la boca de un terrorista, ni están recogidas en el editorial de un medio de comunicación abertzale, ni siquiera han sido pronunciadas por un dirigente del PNV ni por algún representante de la izquierda política vasca o nacional. Corresponden al actual ministro de Interior, el muy conservador Jorge Fernández Díaz. ¿Qué habría dicho el Partido Popular si un socialista hubiera osado manifestar algo parecido? ¡Cuánto habrían bramado los medios de la caverna o los tertulianos del TDT Party! El autor de tan elemental pensamiento habría sido acusado de alta traición, de rendirse a los pies de la banda terrorista, de deshonrar la memoria de las víctimas y otras lindezas propias de la estulticia y la soberbia del pensamiento único de la derecha. Más allá de este evidente doble rasero que se aplica en las filas del ultraliberalismo, este radical cambio de discurso del PP es para estar satisfechos. Particularmente, me congratula un giro de 180 grados que reconoce la nueva realidad de Euskadi y España una vez que ETA anunció en octubre el abandono de las armas y un alto al fuego definitivo. Es una buena noticia para este país que se deje de utilizar el terrorismo como elemento de la confrontación política. Ya no es tiempo de paranoias ni del discurso frentista de Aznar ni Mayor Oreja.

Viñeta.– Los calvitos.

Agur, ETA

Hay momentos históricos que marcan. La tarde del 20 de octubre de 2011 quedará grabada a fuego en nuestras memorias. El principal riesgo de la democracia española durante demasiado tiempo se desvanecía. Parecía cantado, todo el mundo lo da por hecho, pero se tenía que producir y se produjo. ETA renuncia a la violencia después de medio siglo de dolor, sinrazón y muerte. 829 víctimas mortales y muchas familias destrozadas constituyen el triste balance de la barbarie etarra. Anoche me emocionaba al teclear en mi cuenta de Twitter el hashtag #agurETA. Aún es más impresionante ver ese título esta mañana en la portada de Público, junto a una contraportada con el nombre de todos los damnificados de esta demencial cruzada etarra. Cómo sobrecoge la contundencia de ‘El fin del terror’ que reza a cinco columnas en El País. El triunfo de la democracia sobre ETA copa todas las portadas de los medios. La banda claudica por el cerco político, social, policial y judicial. Su decisión es consecuencia de su derrota. Sorprendente, sin embargo, la reacción de cabeceras como El Mundo y La Razón, que se apartan del sentimiento generalizado de alegría y alivio provocado por el fin de la violencia. De los panfletos incendiarios de la ultraderecha, mejor ni hablar. Habría que preguntarse como hacía esta mañana José María Izquierdo: “¿Es decente que algunos se molesten por el fin de ETA?”.

Que se sepa toda la verdad

Los datos que aparecen aquí no son de mi cosecha. La fuente informante es de todo crédito. Me envía al correo una recopilación de excarcelaciones de etarras durante los gobiernos de Partido Popular, de los ocho infaustos años de José María Aznar, que desenmascarán el cinismo de los representantes políticos de la derecha patria y de su coro de palmeros mediáticos. ¡No todo vale en política! Ni las mentiras, ni las manipulaciones, ni la hipocresía, ni los silencios de quienes nos indignamos pero nos resignamos ante este tipo de agresiónes intelectuales y ante los discursos interesados.

Relación de presos de ETA condenados a más de 30 años por acumulación de penas que salieron en libertad en el periodo 1996-2004. Contiene nombre del recluso, condena acumulada, periodo de inicio de pena y fecha de excarcelación y ministro que firmó su salida de la cárcel. En todos los casos el presidente del Gobierno era Aznar.

1. Artola Santiesteban, José Ramón – 327 años – 02/09/1986-04/08/2002 – Ángel Acebes
2. Letona Viteri, Enrique – 311 años – 09/10/1987 – 14/05/2003 – Ángel Acebes
3. Larriaga Echevarría , Juan José – 221 años – 28/11/1980 – 14/11/2000 –  Mayor Oreja
4 . Rementería Beotegui , Jaime – 220 años – 11/08/1983 – 08/01/2004 – Ángel Acebes
5. Esquisabel Echevarría , Francisco – 180 años – 13/10/1980 – 17/08/2002 – Ángel Acebes
6. Ugarte Zincunegui , Jon J. – 174 años – 19/06/1987 – 03/07/2003 – Ángel Acebes
7. Echeandia Zorroza , Juan Carlos – 172 años – 26/05/1983 – 06/07/2001 – Mariano Rajoy
8. Otegui Arrezabala , Luis Mª – 162 años – 28/04/1987 – 20/06/2003 – Ángel Jesús Acebes
9. González García, Fidel – 160  años – 19/06/1981 – 05/09/2000 – Mayor Oreja
10. Alberdi Olano, Ernesto – 135  años – 28/11/1980 – 15/09/2001 – Mariano Rajoy
11. Bengoa Unzurrazaga , Félix – 134 años – 14/11/1980 – 21/10/1999   Mayor Oreja
12. Aguirre Aguirre , José Ángel – 134 años – 28/10/1985 – 26/05/2003 – Ángel Acebes
13. Ancizar Tellechea , Fermín – 126 años – 19/05/1981 – 23/07/2001 – Ángel Acebes
14. Cabello Pérez, Francisco – 120 años – 05/11/1986 – 12/02/2003 – Ángel Acebes
15. Nazábal Auzmendi , Juan – 106 años – 03/10/1979 – 20/1998 – Mayor Oreja
16. Galardi Sagarcía , Itziar – 101 años – 01/03/1982 – 12/02/2002 – Mariano Rajoy
17. Anza Ortuartez , Juan Mª – 101 años – 20/02/1982 – 18/10/2002 – Ángel Acebes
18. Iraculis Albizu , Fernando – 99 años – 30/03/1982 – 27/11/2002 – Ángel Acebes
19. Irastorza Fernández, Eugenio – 96 años – 28/02/1980 – 09/09/2003 – Ángel Acebes
20. Echevaría Ayesta , José Antonio – 94 años – 09/07/1980 – 18/01/2002 – Mariano Rajoy
21. Jiménez Zurbano , Jesús – 94 años – 22/11/1988 – 31/05/2003 – Ángel Acebes
22. Zabaleta Meddía , Ángel – 94 años – 13/06/1989 – 08/03/2004 – Ángel Acebes
23. Ormaechea Antepara , Jesús Mª – 88 años – 08/05/1984 – 24/01/2003 – Ángel Acebes
24. Muiatos Díaz, Agustín – 88 años – 16/05/1984 – 25/02/2002 – Mariano Rajoy
25. Ostolaza Alcocer, Manuel – 85 años – 05/02/1981 – 07/07/1999 – Mayor Oreja
26. Pagola Cortajarena , José A. – 78 años – 27/06/1984 – 17/10/2003 – Ángel Acebes
27. Garciandía Solano, Ricardo – 73 años – 20/10/1981 – 23/11/1999 – Mayor Oreja
28. Guridi Arocena , Pedro Juan – 68 años – 14/11/1980 – 11/04/2001 – Mariano Rajoy
29. Alberti Zubizarreta , Miguel – 68 años – 06/12/1984 – 14/11/2001 –  Mariano Rajoy
30. Araizaga Arozamena , Salvador – 67 años – 17/11/1981 – 12/12/2002 – Ángel Acebes
31. Zabaleta Garmendía , José R. – 66 años – 12/12/1987 – 07/02/2003 – Ángel Acebes
32. Recarte Gutiérrez, Gloria Mª – 65 años – 29/10/1981 – 24/11/200 – Mayor Oreja
33. Jaio Bustinduy , Jon Yanqui – 64 años – 09/06/1985 – 11/09/2003 – Ángel Acebes
34. González Merino, Juan Manuel – 63 años – 20/06/1984 – 04/03/2000 – Mayor Oreja
35. Aldanondo Luzuiriaga , Joaquín Mª – 58 años – 21/12/1986 – 27/10/1999 – Mayor Oreja
36. Merino Quijano, José Luis – 57 años – 28/03/1984 -27/09/2001 – Mariano Rajoy
37. Eguibar Michelena, Coro – 53 años – 20/02/1982 – 05/08/2000 – Mayor Oreja
38. Bilbao Goicoechea, Ignacio J. – 52 años – 06/07/1983 – 28/09/2000 – Mayor Oreja (Dos años después de su excarcelación asesinó al concejal socialista de Orio)
39. Marcos Olaizola , Luis M. – 51 años – 04/02/1981 – 07/10/2001 – Mariano Rajoy
40. Apecechea Arozamena , Juan M. – 50 años – 17/05/1980 – 08/04/1999  Mayor Oreja
41. Arluciaga Iribar , José A. – 48 años – 19/05/1981 – 27/05/1999 – Mayor Oreja
42. Zomárraga Luzuriaga, Miguel G. – 48 años – 31/12/1986 – 14/02/2003 – Ángel Jesús Acebes
43. Pastor Landa, Luis Alberto – 46 años – 22/01/1982 – 19/11/1999 – Mayor Oreja
44. Izaga González, Ricardo – 45 años – 07/03/1986 – 21/04/2002 – Mariano Rajoy
45. Izaguirre Iglesias, Teodoro – 44 años – 22/01/1981 – 12/06/2003 – Ángel Acebes
46. Aguirre Arín , Gervasio – 43 años – 01/01/1980 – 17/05/2002 – Mariano Rajoy
47. Viata Balda, Emiliano – 42 años – 27/10/1987 – 10/09/1999 – Mayor Oreja
48. Arzallus Eguiguren , José M. – 42 años – 02/06/1980 – 15/04/2000 – Mayor Oreja
49. Aguirre Echetía , Enrique – 42 años – 16/07/1980 – 14/05/2000 – Mayor Oreja
50. Olagorta Arana, Juan A. – 41 años – 16/07/1980 – 11/04/2001 – Mariano Rajoy
51. Izaga González, Luis Javier – 36 años – 03/07/1981 – 19/06/2002 – Mariano Rajoy
52. López Domaica , Saturnino – 36 años – 03/04/1981 – 19/02/2003 – Ángel Acebes
53. Arnaiz Echevarría , José J. – 35 años – 06/09/1982 – 20/03/2004 – Ángel Acebes
54. Beloqui Cortajerena , José J. – 33 años – 01/10/82 – 08/06/2000 – Mayor Oreja
55. Martínez Apestegía , Francisco J. – 32 años – 03/03/1979 – 16/03/2000 – Mayor Oreja
56. Astola Iruretagoyena , José M. – 30 años – 22/01/1982 – 17/01/2002  Mariano Rajoy

Algunos de estos etarras han estado involucrados posteriormente en actos violentos. Ningún partido político les echó en cara al gobierno pepero esta política de excarcelaciones. Simplemente se ajustaban al marco legislativo del que nos habíamos dotado.

De este catálogo se deduce que Rajoy sacó 14 terroristas de la cárcel; Acebes, 23; y  Mayor Oreja, 19.
¡¡¡Y José María Aznar, el héroe de las Azores, 56 en total!!! Mientras tanto, Alcaraz, el vocero de la AVT, callaba. Eran tiempos en los que se escuchaba a los dirigentes populares hablar de generosidad con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco. En estos días, observamos atónitos cómo por la participación de Bildu en las elecciones municipales, con el aval jurídico del Tribunal Constitucional, se rasgan las vestiduras. ¡Basta ya de imposturas!

ETA y la derecha: los extremos se tocan

Más cerca de los asesinos que de los asesinados“. Este título infame corona la sección de opinión de La Gaceta, el periódico panfletario e inveraz de Intereconomía. ¿Hasta dónde puede llegar la degradación moral de un medio de comunicación?

Este estandarte de ínfima estatura ética no es exclusivo de este producto pseudoperiodístico. La prensa de derecha, desde la más ultra a la teóricamente más moderada, continúa su campaña de hostigamiento y agitación contra el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, por su temor a que pueda erigirse en rival electoral del melifluo e incapaz Rajoy. Toda la adrenalina y autoridad que le falta al dirigente popular la ponen sus aliados mediáticos. En esta campaña apocalíptica meten ya en el mismo ticket al presidente del Gobierno, un político al que los conservadores responsabilizan hasta de la muerte de Manolete.

Los más radicales de la derecha patria mediática están instalados en la miseria moral de equiparar a los demócratas con los asesinos. Supone subir un peldaño en la ya desaforada doctrina de Mayor Oreja: “El PSOE abraza la cultura de la muerte“. Una línea extremista y miserable que blande con entusiasmo el ex presidente Aznar. La dirección nacional, bajo la batuta pusilánime de Rajoy, está dejando maniobrar a sus halcones, incluso contraviniendo los consejos de su gurú Arriola de echarse a dormir hasta que lleguen las elecciones.

El pacto de no usar el terrorismo en la contienda política es papel mojado para el PP. Menos mal que se abren portillos para la esperanza y la decencia democrática en esta formación política. Su número dos en el País Vasco ha rehusado cabalgar a lomos de las mentiras de ETA y ha puesto su mirada en un futuro sin violencia gracias a la unidad de los que creemos en el estado de derecho.

A los demócratas nos satisface la decepción de la banda terrorista tras la tregua fallida de 2006 y sus intentos frustrados de buscar atajos o de sembrar trampas que el Ejecutivo socialista supo vadear. Aunque todos los documentos de los terroristas se han de poner en cuarentena, El País desvela hoy el acta de una asamblea de la organización asesina en 2008: “Despreciamos el poder del Gobierno y al final nos la clavó”. Triunfó, por tanto, la democracia.

El PP se alía con ETA

Decididamente el PP vuelve a las andadas. Pensaba ingenuamente que habían aprendido la lección de la legislatura anterior y que no volverían a la infamia de utilizar a ETA contra el Gobierno. Pues no. Ya están aquí de nuevo hurgando en una negociación que salió mal pero que, a la postre, ha conducido al fin de ETA. ¿Por qué el PP teme que ETA se acabe?

No se puede decir más con menos palabras. Suscribo íntegramente este comentario de Josep Ramoneda en su diario comentario nocturno en la Cadena Ser. Produce repulsión o cuando menos perplejidad la reacción rabiosa y desaforada de la bancada popular contra un gobierno democrático apoyándose en unas actas de la banda terrorista. ¿Cómo se le puede conceder más crédito a ETA que al ejecutivo elegido por la ciudadanía con su voto en las urnas? ¿Cómo se le da más validez a las patrañas de una organización asesina que sólo pretende enredar y crear confusión que a la palabra de uno de los poderes del Estado?

El Partido Popular ha establecido una alianza de conveniencia con ETA por espurios motivos de su estrategia electoral. Un partido que ha estado en el gobierno y que negoció con ETA, un partido cuyo líder, el inolvidable Aznar, hablaba de generosidad con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco y encontró el respaldo sin fisuras del PSOE, tendría que mantener una postura más prudente y de mayor colaboración con las instituciones de un estado de derecho. Existe un pacto antiterrorista que el PP, jaleado por determinados altavoces, está pisoteando por sus ansiedades electorales. Quizá si el ministro de Interior no fuera Alfredo Pérez Rubalcaba el espectáculo lamentable protagonizado por el PP no se habría producido. ¿Por qué temen tanto a Rubalcaba? Mariano Rajoy calla y mueve sus peones de brega.

Foto.- El País.

Golpe de autoridad

El comunicado insatisfactorio e insuficiente de ETA no ha modificado la hoja de ruta de firmeza del Gobierno de España. A notas ambiguas y antiguas, respuestas contundentes en defensa del estado de derecho. Menos de 24 horas después de que los tres encapuchados hicieran público un decepcionante alto el fuego, dos integrantes del entramado terrorista eran detenidos en una operación de las fuerzas de seguridad del Estado. Esta nueva tregua “permanente, general y verificable”, adjetivos indefinidos e incluso alguno inaceptable que nos suenan a tretas del pasado reciente, no es una mala noticia, pero no es la buena nueva que esperamos, usando las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba. Exclusisavamente aguardamos la renuncia a la violencia, la entrega de las armas y la desaparición de una banda que tanto dolor y sufrimiento ha dejado esparcidos por España. Ni siquiera la izquierda abertzale ha visto satisfechas sus expectativas. No lo ha podido decir más gráficamente el lehendakari, Patxi López: “Ya no nos conformamos con respiros bajo vigilancia, queremos respirar la libertad a pleno pulmón, sin la tutela criminal de nadie“. Ahí estamos todos, aunque el Partido Popular, como siempre, saque a pasear a su dóberman con matices y acotaciones imprudentes y fuera de lugar. Ya no queda margen para los subterfugios y las maniobras con sabor a trampa. La sociedad española lo tiene claro y la actuación policial supone un golpe de autoridad que empuja en esa línea de un final de la violencia cada vez más cercano.

Cae el asesino de Pagaza

Me produce una enorme satisfacción DEMOCRÁTICA cada vez que cae un terrorista. Uno menos en la calle y un paso más en la consecución de la paz. El estado de derecho funciona en España y quien la hace, la acaba pagando. Cada vez más pronto que tarde. El presunto asesino de Joseba Pagazaurtundua, jefe de la Policía local de Andoain y destacado socialista guipuzcoano, está en manos de la justicia. Han pasado siete años pero el peso de la ley se le ha venido encima a Gurutz Agirresarobe Pagola, al igual que a su compañera sentimental en 2003. Ya van 57 etarras retirados del mercado del crimen en lo que va de año.

Se puede leer en El País que Agirresarobe Pagola llevaba una vida normal en Hernani, su localidad de residencia. Que iba a ser padre, que jugaba al rugby, que se tomaba sus chiquitos los fines de semana… Un perfecto modelo de bárbaro camuflado. No hay terroristas buenos ni malos, ese supuesto ejercicio intelectual nos conduce a la melancolía mientras no abandonen las armas. Todos los que participan o amparan el terror son de la misma estirpe: la estirpe del odio y la violencia, un subgénero (in)humano que sólo entiende la razón (su odiosa razón) con las pistolas en la mano, la extorsión y la muerte.

Hoy es otro gran día para la democracia y para la memoria de las víctimas de ETA. Y en especial para la familia Pagazaurtundua, gente de la buena, noble y luchadora… Como la inmensísima mayoría de los vascos y las vascas.

Foto.- Diario Sur.