La prueba del nueve

De los mismos que quieren una moción de censura en España para teóricamente desalojar a Mariano Rajoy… Podemos carga contra un concejal suyo por apoyar en Priego de Córdoba una moción de censura que ha desbancado al PP esta semana para situar a un socialista al frente del consistorio. La jefa de la franquicia morada en Andalucía, Teresa Rodríguez, ha tirado de eufemismo para explicar la desautorización de su compañero y las posibles medidas disciplinarias por haber facilitado la llegada de la izquierda al sillón municipal: “Está fuera de la línea de Podemos“.

Esta actitud retrata la incoherencia del partido que dirige Pablo Iglesias Turrión:

Uno, ¿lo que plantean para España no les vale para el resto de instituciones? ¿No hay que combatir a la derecha? Queda claro que se mueven por oportunismo o conveniencia.

Dos, ahora se entiende la amenaza del número dos nacional, Pablo Echenique, de presentar una moción de censura contra Susana Díaz en Andalucía o los 80 días que bloquearon su investidura en 2015.

Tres, el profundo antisocialismo que mueve a los dirigentes de Podemos y muy especialmente en Andalucía.

Cuatro, la moción de censura nacional es sólo una añagaza para interferir en las primarias del PSOE. Entre otras cosas porque los números no dan, no hay mayoría alternativa posible. Sólo buscan la injerencia en la vida interna de otro partido.

En resumen, que no nos vendan motos que lo único que quieren es darle jaque mate al PSOE… y no lo van a conseguir.

El numerito (y III)

Y como si no hubieran hecho el ridículo suficientemente esta semana con la pantomima de la moción de censura, pues Podemos sigue profundizando en el disparate. Pablo Echenique, número dos de la formación morada, se ha descolgado con otra posible moción de censura… en este caso en Andalucía. En una entrevista en Onda Cero, a la pregunta del periodista respondió: ¿Y por qué no? Y si pudieran, lo harían. Pero claro para presentarla tendrían que hacerlo de la mano del Partido Popular. Ésta es su coherencia ideológica. No hay más razón para esta moción de censura que la obsesión contra el PSOE de los dirigentes de Podemos, les mueve el odio y el resentimiento. Cómo podrían explicar Pablo Iglesias y sus cuates una maniobra de estas características en Andalucía. Ahora se explican muchas cosas: el bloqueo de 80 días a la investidura de Susana Díaz, las llamadas de Juan Manuel Moreno Bonilla para acabar con 40 años de buen socialismo, que PP y Podemos vayan siempre del brazo en el Parlamento… Echenique ha expresado el deseo más profundo de su partido… Pero no le salen las cuentas y además sería un escándalo el mero hecho de intentarlo con el PP. Cada día es más evidente: estos mandatarios de Podemos son profundamente antisocialistas y con su forma de actuar le hacen el juego a la derecha.

Podemos bipolar

No dejes que tu mano derecha sepa lo que hace la izquierda. Al mismo tiempo que Pablo Iglesias insertaba un vídeo en las redes sociales pidiendo perdón por el espectáculo de la guerra sin cuartel a campo abierto que protagoniza Podemos, se consumaba la ejecución sumarísima José María López, afín a Íñigo Errejón y calificado en su momento por sus cuates como el mejor político de Madrid. Por cierto, un mensaje grabado que abusaba del storytelling y sonaba hueco, acartonado y falso, obra de la factoría de mercadotecnia y propaganda de la formación morada. Podemos vive en modo bipolar: predica una cosa y hace la contraria. Cuando se toman decisiones por parte de los órganos de otros partidos con el voto de sus miembros hablan de golpismo, cuando lo hacen ellos bendicen la democracia interna. Cada día aflora más el alma estalinista de una gente que llegó como salvadora de la izquierda y que practican, por el contrario, los obsoletos modos de la ortodoxia comunista y la retórica del populismo y la intransigencia. Si lo hacen de puertas adentro, nos podemos imaginar la crudeza con la que despellejan a los discrepantes de fuera. Demasiada herida para cerrarla con un simple vídeo de falso arrepentimiento. Sobre todo, cuando el número tres, Pablo Echenique, en lugar de enfriar y conciliar, azuza más el fuego de la discordia por encargo del jefe. Necesitarán más puntos de sutura y antibióticos a tutiplén para bajar tamaña inflación. No basta con artificios de comunicación para disimular el gran enredo interno.

Viñeta.- Miki&Duarte, en el Grupo Joly.

Divorcio sentenciado

La relación entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón está rota desde hace tiempo. Se han peleado en declaraciones públicas, en redes sociales e incluso mediante el género epistolar. El número uno replica hoy al dos con otra misiva en el diario 20minutos. Más madera. Y todo apunta a que es un camino sin retorno, que el divorcio está ya sentenciado. ¿No sería más fácil hablarlo cara a cara? La izquierda tiene esa rara habilidad de airear sus trapos sucios en público. Este binomio político ha saltado por los aires ante los focos mediáticos que los encumbró en tiempo récord, reflejo de la fugacidad y el vértigo de la época que nos ha tocado vivir. Esta colisión cruenta tendrá consecuencias en la segunda asamblea de la fundación morada. El número tres, Pablo Echenique, ahora en sintonía con el líder, ha anunciado cambios en la futura dirección. Ha sonado a purga estalinista: Íñigo, o te callas o te callo. A Errejón lo van a sacar del puente de mando a empujones. Este fin de semana ha sufrido en sus carnes la intransigencia de los propios: un abucheo en todo regla. Las bases han dictado sentencia y han puesto el pulgar hacia abajo como en los coliseos romanos. Todo un síntoma de cómo se pasan facturas en Podemos. ¿Si no que se lo pregunten al ‘ajusticiado’ Sergio Pascual?

Paladines impostados

Vaya por delante que hay casos de corrupción muchísimo más sangrantes y deleznables. Sin duda. Pero los dirigentes de Podemos no están ya exentos del escrutinio público y tienen que apechugar con sus actuaciones y saber encajar las críticas. En cambio, estos representantes morados de la nueva política tienen la piel muy fina y a cada asunto turbio y poco estético que les afecta y se difunde por los medios de comunicación responden con teorías conspiranoicas y rasgándose las vestiduras. Los que van de paladines de la moralidad pública tienen que ser intachables en sus conductas y demostrar con hechos su ejemplaridad. Serlo y parecerlo. No vale aplicarse el ancho del embudo. Ya se acumulan una serie de episodios que, como mínimo, desbordan el plano de la ética:

1. No ha quedado clara la supuesta financiación directa o indirecta de Podemos procedente de terceros países.

2. Juan Carlos Monedero tuvo un problema fiscal de 200.000 euros y también ha sido suspendido seis meses de empleo y sueldo por la Universidad Complutense por facturar a un banco de la órbita de Venezuela hasta 425.000 euros por hacer informes siendo incompatible. (Por cierto, ¡qué cantidades maneja la izquierda anticapitalista!).

3. Íñigo Errejón ha sido inhabilitado por la Universidad de Málaga para volver a trabajar en esta institución académica. Se sanciona al número dos de Podemos por cobrar una beca de investigación sin acudir a su puesto en el campus universitario. Cometió dos faltas: incumplir los términos del contrato y no solicitar la compatibilidad con su trabajo remunerado de asesoramiento en Podemos.

4. Pablo Echenique ha reconocido públicamente que tenido trabajando si dar de alta a un asistente en, al menos, dos periodos de tiempo. No dice mucho que el actual secretario de organización pagara en negro con tanta soflama que suelta sobre el empleo digno y de calidad.

5. Teresa Rodríguez, la líder hasta la fecha de la franquicia morada en Andalucía, cargó facturas por valor de 4.300 euros al Parlamento europeo después de dejar el cargo. Con ese montante compró material informático y tecnológico para su oficina electoral como candidata para las autonómicas de 2015 e incluso pagó una multa de tráfico de un compañero de siglas que participaba en su campaña o la fiesta de inauguración de la sede. (Tras su dimisión, también cobró la totalidad del sueldo del último mes cuando sólo había estado cuatro días en la Eurocámara y casi un año después devolvió la parte proporcional).

6. El último en sumarse a este catálogo ha sido el senador Ramón Espinar, hombre de la confianza de Pablo Iglesias y aspirante a liderar Podemos en Madrid. Ha admitido que vendió una vivienda protegida y obtuvo unas plusvalías de 19.000 euros (30.000 euros antes de pagar impuestos). Esta actuación del anticapitalista madrileño se puede calificar de especulación porque podría haber devuelto el piso a la cooperativa recuperando el dinero entregado o vendido al precio de compra. Optó por la operación con un suculento beneficio.

Son incidentes poco éticos y poco estéticos que emborronan las credenciales de los principales dirigentes de Podemos. Y es que es muy fácil predicar y otra cosa es dar trigo. Esto no es fango, es la verdad, que puede doler y no tiene remedio.

Viñeta.– Puebla en ABC.

Los que predican y no dan trigo

Predicando…

…y no dando trigo.

¿Qué dirían estos puristas de boquilla si un dirigente de cualquier otro partido político tuviera un trabajador sin contrato y al que pagaba en negro? No me equivoco mucho al imaginar que aplicarían la crítica más furibunda y le exigirían la dimisión inmediata.  Hasta sus socios de Izquierda Unida le ha pedido una aclaración y ejemplaridad ante un asunto poco ético. ¡Menos no se despacha! Ni por ésas. Las explicaciones de Pablo Echenique resultan insuficientes. No admite sin ambages el error. Prefiere poner paños calientes y refugiarse en excusas insustanciales. Es que encima le hacía un favor al asistente teniéndolo en la economía sumergida. Sus compañeros de Podemos, todos de mutis por el foro. Episodios como éste retratan a estos nuevos salvadores de la patria.

Semana podemita de pasión

Podemos está viviendo su particular semana de pasión. La ‘crucifixión’ de su número tres, Sergio Pascual, ha puesto sobre el tapete una profunda división interna que permanecía latente y que ha aflorado con fuerza. A las diferencias políticas e incluso personales entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón ya no le pueden poner sordina. Esta crisis desatada en la formación morada guarda un paralelismo con las cofradías de la Semana Santa que hacen la estación de penitencia en Sevilla:

1. La decisión de Iglesias de destituir fulminantemente a Pascual: la Sentencia de la hermandad de la Macarena.

2. La caída de Pascual: el Cristo de la Buena Muerte de los Estudiantes (hermandad a la que pertenece el diputado sevillano).

3. Pablo Iglesias se queda con todo el mando: el Gran Poder.

4. Los diez días de mutismo que lleva Errejón: el Silencio.

5. Ruptura y ausencia de comunicación entre Iglesias y Errejón: Jesús ante el desprecio de Herodes (La Amargura).

6. Errejón se va a Londres a presentar un libro y pone tierra de por medio: el Cristo del Buen Viaje (San Esteban).

7. Iglesias elige a Pablo Echenique para sustituir a Pascual: el Beso de Judas.

8. Íñigo reaparece en el Congreso en el minuto de silencio por los atentados de Bruselas, se sitúa en la concentración apartado de sus compañeros de partido y no hace declaraciones: Humildad y Paciencia (La Cena) o la Soledad.

A la espera de cómo se resuelve este vía crucis, veremos si expira políticamente El Cachorro Errejón o hace las paces con el jefe y se convierte en El Resucitado.