Servicios prestados

Mariano Rajoy le ha otorgado una suculenta recompensa a José Ignacio Wert por afanarse en el desmontaje de la educación pública. Hemos conocido hoy, a través de El Mundo, que el ex ministro peor valorado de la historia de la democracia tendrá un salario de 10.000 euros mensuales más gastos de representación como embajador español ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con sede en París. Además de disfrutar de unas condiciones salariales envidiables, el destino le permite a Wert el reencuentro en la Ciudad de la Luz con su pareja, Monserrat Gomendio, que trabaja en el mismo organismo internacional desde hace unos meses tras abandonar el Ministerio, donde ejercía de número dos de su cónyuge. Por la naturaleza del premio se puede colegir que Rajoy ha quedado muy satisfecho con el trabajo de demolición desarrollado por su subordinado. Wert sería el autor material de las tropelías contra el modelo público pero, sin duda, es Rajoy el responsable intelectual del tremendo aquelarre de recortes, segregación y apoyo a la escuela privada en detrimento de la pública que ha levantado a toda la comunidad educativa del país. El ex ministro no se merecía ni los 20 días por año trabajado que contempla la cruel reforma laboral aprobada por el Partido Popular. Sin embargo, le han dado un puesto bien remunerado, incluso cobrando más que el propio presidente del Gobierno. Sin duda, y para desgracia para inmensa mayoría de los españoles, Rajoy le reconoce los (dañinos) servicios prestados.

Foto.elconfidencial.com.

Wert, el antiMidas

José Ignacio Wert destruye todo lo público que toca. Es lo contrario del rey Midas, ese personaje de cuento que todo lo que palpaba lo convertía en oro. En cambio, el ministro de Educación y Cultura es como el caballo de Atila de lo público. Donde pisa no crece la hierba. Ha acometido una contrarreforma del sistema educativo, primero con la LOMCE y ahora con los grados universitarios, la conocida como 3 más 2, tres años de grados y dos de másteres, para quebrar el principio constitucional de la igualdad de oportunidades. A la derecha le escuece que los hijos e hijas de los trabajadores tengan la misma titulación académica que los suyos. Por eso, se han embarcado en esta cruzada para intentar desmontar el ascensor social que es la educación pública y favorecer un modelo segregador en función de los recursos económicos de las familias.

En la estrategia de destrucción de la sociedad del bienestar que está embarcada el PP, una de las más estrechas colaboradoras de Wert, la secretaria de estado de Educación, Montserrat Gomendio, se ha descolgado hoy con que el sistema universitario es insostenible. Sin más argumento que la soflama. Lo infumable es soltar 23.000 millones para sanear Bankia a costa de todos los ciudadanos y no han tenido la más mínima duda. Para el partido de la gaviota todo el modelo público es insostenible: la educación, la sanidad, la atención a las personas en situación de dependencia, el sistema público de pensiones… Nos quieren llevar a una jungla donde la minoría poderosa disfrute de todo y el resto, la inmensa mayoría, tenga lo justo para subsistir. Están aplicando a rajatabla la doctrina del neoliberalismo más salvaje. Por suerte, ya le queda menos de un año en el Gobierno.

Otra mala idea de Wert

José Ignacio Wert llevaba unos meses agazapado. Después del estropicio que ha organizado con sus medidas para dinamitar la educción pública, cuyo culmen es la LOMCE, y que lo ha colocado como el ministro peor valorado posiblemente de la historia de nuestra democracia, los asesores del Gobierno de Rajoy le había pedido un tiempo de silencio. Ha roto el mutismo con una nueva andanada a la igualdad de oportunidades: se plantea pasar del sistema de becas a otro de préstamos a la norteamericana. El titular de la cartera de Educación ha lanzado por delante a su número dos, Montserrat Gomendio, para defender un mayor componente privado en la financiación universitaria. O lo que es lo mismo, para desmontar el modelo que ha permitido el acceso a estudios superiores a muchísimos jóvenes de familias con menos recursos económicos. Da la impresión que es un globo sonda para ver cómo reacciona una sociedad española que, por cierto, está hasta la coronilla de recortes y pérdida de derechos. Tenemos que conseguir entre todos que sólo se quede en una mala idea que no salga del despacho del ministro. La tentación de sacar la motosierra neoliberal siempre ronda la cabeza de Wert y no es de extrañar que piense que sólo puede acceder a la Universidad aquéllos que puedan pagárselo. En esa línea está la subida de las tasas o la reducción del presupuesto de becas. Esta medida injustificable de los préstamos es una manifestación más de la visión clasista que el PP tiene de la educación.

Foto.- El País.  Gomendio y Wert.