¿Quién mandó disparar?

Cada día que pasa se agranda el escándalo por la gestión política de la muerte de 15 inmigrantes cuando intentaban alcanzar la costa española en Ceuta. El Gobierno de la nación ha pasado de las mentiras a defender la actuación de los guardias civiles que dispararon con bolas de gomas y otros materiales antidisturbios contra los subsaharianos. Nadie ha puesto en duda la profesionalidad ni la integridad de los agentes. Éstos pertenecen a una estructura jerárquica y cumplen órdenes. La pregunta está en el aire y exige una respuesta inmediata: ¿Quién mandó disparar? Y quien o quienes sean deben asumir responsabilidades políticas. No cabe la actitud a la defensiva de Rajoy y su gabinete. ¿A quién se quiere proteger con ese silencio vergonzoso?

Un poco de humanidad, señor ministro

Me ha abochornado escuchar al ministro de Interior intentando escurrir el bulto de la muerte de 15 inmigrantes. Dice el católico Jorge Fernández Díaz, sin ningún remordimiento, que “han muerto 15 personas en Ceuta, perdón formalmente fue en Marruecos”. ¡Y qué más da! Esa pirueta retórica no oculta ni la tragedia ni las mentiras con que pretendían taparla los responsables del Ministerio. Pero siguiendo la argumentación del político catalán, si estaban en territorio del país vecino, ¿qué hacía la Guardia Civil disparando pelotas de goma, balas de fogueo y botes de humo? No tiene ningún sentido que las fuerzas de seguridad del Estado actúen en territorio extranjero. Como mínimo se habría producido un incidente diplomático si fuera cierta esta hipótesis. No cuela esta enésima versión sobre el caso. Si ridículo sonaba la defensa del uso de material antidisturbios para trazar de forma disuasoria la línea fronteriza, ya resulta el acabose, un recurso insoportable, situar en Marruecos el lugar de este luctuoso episodio para quitarse el problema de encima. Se echa en falta un poco de humanidad, unas palabras del presidente Rajoy, que guarda silencio agazapado en el Palacio de la Moncloa, y la asunción de responsabilidades políticas. No es mucho pedir.

Foto.http://www.eldiario.es

Díaz, Bruselas y los desvaríos del PP

Al Partido Popular se le ha indigestado la visita de la presidenta de la Junta de Andalucía a Bruselas. Resulta chocante que a la oposición le moleste que Susana Díaz defienda los intereses de esta tierra ante las autoridades comunitarias. El PP, si fuera una formación comprometida con esta comunidad, tendría que estar de acuerdo con un mejor reparto de los fondos europeos, del cheque de la Política Agraria Común o del plan por el empleo juvenil, con la priorización de la conexión ferroviaria del puerto de Algeciras, el primero de España y el cuarto de Europa, y con la puesta en marcha sin más dilaciones del acuerdo pesquero con Marruecos. Sin embargo, han salido en tropel a cuestionar las gestiones de la presidenta andaluza ante el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el comisario de Política Territorial, Johannes Hahn.

Hacen política con letra muy minúscula. Están tan desquiciados y tienen tan poca altura de miras que se emberrenchinan por el resultado de la visita de Díaz a la capital comunitaria. Sólo saben hacr oposición destructiva, de tierra quemada, de hacer ruido para tapar sus carencias y su desconcierto interno. Una actitud demencial que los aleja cada vez más de los ciudadanos. Sería más edificante que se pusieran del lado de los andaluces y de la Junta para buscar una salida a la crisis y en la lucha contra el desempleo. Lamentablemente, prefieren la marrullería y inventarse excusas para hacer dejación de responsabilidades.

Se puede calificar de muy cínico que el secretario general del PP andaluz, José Luis Sanz, asegure que la presidenta tendría que haber demandado un plan de empleo para Andalucía a la UE, cuando el Gobierno central reduce la aportación a la comunidad autónoma del fondo europeo para promoción de empleo juvenil para dedicarlo a la reforma educativa y, lo que es más grave, cuando Rajoy niega de manera sistemática de un plan extraordinario de empleo, como sí ha hecho con otras autonomía.

También se ha sumado a la fiesta del despropósito la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, empecinada en ejercer como portavoz del PP ante el desorden y el desconcierto que existe en las filas de su partido. Crespo ha pretendido generar confusión y lo que ha demostrado es un profundo desconocimiento de lo abordado por la presidenta andaluz en Bruselas y de las decisiones de su propio Ejecutivo. Parece que está tocando de oído, sin conocer ni la letra ni la música ni la partitura.

El tridente del desvarío lo ha completado la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez. Sorprenden las palabras de regidora reprochando a Díaz que acudiera a Europa a plantear la prioridad de la línea férrea Algeciras-Bobadilla. Y es un asunto capital para el Campo de Gibraltar, para Andalucía y para España. Se ha de entender que para el PP no lo es tanto. No hace falta que nos lo juren porque los Presupuestos Generales del Estado de la era Rajoy apuestan por el desarrollo de la línea que recorre el litoral mediterráneo y han olvidado la conexión del puerto de Algeciras.

Foto.– Durao Barroso y Susana Díaz.

Cronología de otro engaño

A mediados de diciembre de 2011, el Parlamento Europeo aprueba rechazar la prórroga del Protocolo del Acuerdo de Pesca entre la UE y Marruecos. Los barcos tienen que volver a puerto, con los consiguientes perjuicios para el sector.

15 de diciembre: La ministra de Medio Rural y Marino en funciones, Rosa Aguilar, estima en “más de 30 millones de euros” el daño económico ocasionado al sector en España, fundamentalmente a barcos andaluces y canarios, por la decisión aprobada por la mayoría conservadora y algún que otro diputado comunista. Aguilar explica que esta cantidad es una “cuantificación preliminar” por los daños derivados de los dos meses y medio de prórroga en los que la flota española no podrá faenar y considera que debe ser la Unión Europea la que asuma “íntegramente” estas pérdidas.

21 de diciembre: Mariano Rajoy supera la investidura. Y un día después se conoce el nuevo gobierno.

4 de enero: El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, anuncia una reunión para 10 de enero con la comisaria europea de Pesca, María Damanaki, para pedirle que agilice la tramitación de un nuevo acuerdo pesquero con Marruecos y que apruebe una medida “específica” para compensar a las flotas afectadas por la ruptura del anterior acuerdo. Dice que reclamará los 30 millones de euros que pidió su antecesora.

10 de enero: El nuevo gobierno ha rebajado las compensaciones económicas que exigirá a Bruselas para indemnizar a los pescadores y armadores españoles que se vieron perjudicados por la suspensión de la prórroga del acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos. El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha calculado que si no se logra un nuevo convenio con el reino aluí, el sector perdería en un año entre 15 y 16 millones de euros.

26 de enero: El sector pesquero recibirá 9 millones, la mitad para la flota andaluza, en ayudas del fondo europeo de la pesca para compensar la paralización temporal de su actividad debido a la no renovación del acuerdo pesquero de la UE con Marruecos, según el ministro Arias Cañete.

En 22 días se ha quedado una importantísima cantidad de dinero en la gatera. De los 30 millones por los dos meses y medios sin faenar a los sólo 9 finales. Los pescadores se tendrán que conformar con una quinta parte de lo que les correspondía por la incapacidad del nuevo Gobierno para defender los intereses del sector. Ahora lo podrán envolver con celofán los propagandistas de la Moncloa o la calle Génova. No cuela. A Arias Cañete se le han escapado euros de las manos como si fuera agua.

Foto.20 minutos. Arias Cañete y la comisaria europea.

Andalucía se moja con el conflicto del Sahara

Andalucía toma posición ante el conflicto del Sahara después de los graves incidentes ocurridos el lunes en El Aaiún. Y se moja con firmeza y equilibrio. El Parlamento de Andalucía ha aprobado una declaración institucional en la que se solidariza con el pueblo saharaui y pide una investigación independiente que esclarezca la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes en el asalto al campamento. Ése es el camino correcto para resolver un conflicto enredado en las redes de la burocracia internacional. Hacen falta más voces que desbloqueen un asunto que no puede dormir más tiempo el sueño de los justos.

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL

Ante la grave situación que se ha generado por la respuesta que las autoridades marroquíes han llevado a cabo contra la pacífica protesta de la población saharaui acampada por miles en las proximidades de la ciudad de El Aaiún (Sahara Occidental), y que ha provocado la total destrucción del campamento con un número aún indeterminado de muertos y cientos de personas heridas.

El Parlamento de Andalucía:

1.- Muestra su más profunda preocupación por la grave situación antes descrita y pide la apertura de una investigación independiente sobre lo sucedido y la depuración de responsabilidades, en su caso.

2.- Se solidariza con las víctimas de ese ataque y con sus allegados.

3.- Insta a las autoridades marroquíes al respeto escrupuloso de los Derechos Humanos en todas sus actuaciones en el Sahara Occidental.

4.- Asimismo, condena las agresiones sufridas por periodistas españoles que informaban sobre la situación de El Aaiún.

5.- Reitera su compromiso en la denuncia de la situación que sufre el pueblo saharaui y la reivindicación de sus derechos civiles y políticos, así como su deseo de una pronta resolución del conflicto saharaui en el marco de las resoluciones de la ONU.

6.- Insta a las partes a llegar a un acuerdo en el marco de las conversaciones en marcha, evitando actuaciones que puedan interferir en el normal desarrollo de las negociaciones.

7.- Apoya la labor del enviado personal del Secretario General de las Naciones Unidas Christopher Ross en la búsqueda de una solución justa, duradera, que contemple todas las opciones y cuente con el acuerdo de las partes para solucionar el último proceso de descolonización de África: el Sahara Occidental.

8.- Manifiesta su convencimiento de la necesidad de mantener observadores internacionales permanentemente en los territorios ocupados y anima tanto a la sociedad civil como a organizaciones y cargos institucionales a seguir en la denuncia de las violaciones de los derechos humanos.

9.- Insta al Gobierno español y al conjunto de instituciones a mantener una postura garantista y vigilante ante las violaciones de derechos humanos en el Sahara Occidental, y a intensificar las labores diplomáticas que sean necesarias para poner fin a los actuales incidentes de El Aaiún, de forma que se eviten nuevas víctimas.

10.- Insta al Gobierno español a implicarse más firmemente y a liderar en el marco de las Naciones Unidas la búsqueda de una solución justa y democrática que respete el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

Esta declaración institucional será enviada al presidente del Gobierno de España, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España, la Embajada de Marruecos en España, la Delegación del Frente Polisario en España y al Secretario General de las Naciones Unidas.

Foto.- El País.

Sahara

A Marruecos se le ha ido el asunto de Sahara de las manos. El conflicto entre el Frente Polisario y el reino alauita ha entrado en un punto de tensión insoportable. Se acerca ya a una situación de no retorno. Ya se desató la furia popular marroquí, inoculada desde los resortes del estado, el pasado viernes contra los representantes de los medios de comunicación  españoles en un juicio contra activistas saharauis. Y hoy se ha vivido otra jornada de pánico a raíz de que el Gobierno de Mohamed VI ha desmantelado a la fuerza un campamento de seguidores del Polisario en las afueras de El Aaiún, la mayor protesta (eso sí pacífica) desde que España se retiró de este colonia hace ya 35 años. La acción de la gendarmería de Marruecos ha desencadenado una espiral de violencia sin precedentes en la antigua capital del Sahara español.

Este recrudecimiento de un conflicto larvado durante muchos años obliga a los organismos internacionales a buscar una solución con urgencia. Ya no vale marear más la perdiz ni generar expectativas que nunca se cumplen. El plan Baker es ya pasado y no conduce a ningún sitio. Hace falta definir una nueva hoja de ruta aceptada por las dos partes en litigio que ponga fin a años de desencuentros, incertidumbres y escaramuzas virulentas. Es el momento de la calma y de afrontar, de una vez por todas, el conflicto sin ardores guerreros ni pasiones nacionalistas.

Coincidiendo en el tiempo con el desconcierto que reina en El Aaiún, delegaciones de Marruecos y el Polisario se entrevistan en Estados Unidos con la moderación de la ONU. Con este ambiente tan enrarecido es poco probable ningún acercamiento. Este asunto no admite demora. Los mediadores internacionales tienen que sacar a relucir sus mejores dotes. No son admisibles más aplazamientos para definir el futuro del Sáhara.

Excursión a Melilla

Melilla es una ciudad tan española como la que más y que se merece nuestro respeto, cariño, consideración y solidaridad. Ahora bien, que Javier Arenas haya montado una excursión a este maravilloso enclave con fines claramente propagandísticos, me genera un sabor agridulce. El PP de Andalucía tiene todo el derecho a organizar las actividades que estime oportuno, aunque no me parece de recibo que se juegue con los sentimientos de gente de buena fe dentro de una estrategia nítidamente partidista.

¿Cuántas veces ha visitado este baranda pepero la ciudad autónoma en los últimos cinco años? No tengo el dato fidedigno, pero hablando de memoria, como dice el chiste, creo que una o ninguna. Ha seguido la estela de Aznar, ese fatídico estadista que acudió con urgencia en verano para atizar el conflicto fronterizo, y este martes de octubre llega Arenas tarde y con bulla, cuando la peripecia con Marruecos está resuelta, para avivar el agravio y las bajas pasiones. La gira está montada con interés electoralista y para la galería, no para la ciudadanía española que allí reside. Allá cada cual con su conciencia.

En este paseíto turístico-partidista, Arenas se ha llevado a su dirección regional, una cohorte numerosa como si de un virrey se tratara. Este entretenimiento en día laborable (¡qué buenos son, qué buenos son, los padres escolapios, qué buenos que nos llevan de excursión) se traduce en que algunos prebostes de la gaviota han desatendido sus ocupaciones institucionales. Por ejemplo, en la comisión parlamentaria de Radio Televisión de Andalucía sólo han estado presentes tres de los siete miembros del Grupo Popular porque el resto estaba de gira en la querida por todos (no es ironía) Melilla.