Preguntas que exigen respuestas

El presidente del Partido Popular andaluz metió ayer la pata al insinuar que la Fiscalía Anticorrupción está “instalada” en Andalucía para perseguir a los gobiernos socialistas. Juan Manuel Moreno Bonilla se empequeñeció en su escaño al ser afeadas sus palabras desde la bancada del Ejecutivo autonómico (Susana Díaz) y del PSOE (Mario Jiménez). Y es que en un arrebato de torpeza venía a sugerir que la actuación del Ministerio Público, dependiente jerárquicamente de la cartera de Justicia del Gobierno de la nación, responde a directrices políticas. Ese resbalón exige una rectificación o dar respuesta a una serie de interrogantes que ha dejado en el aire el pupilo de Mariano Rajoy:

¿Sabe algo Moreno Bonilla que no le correspondería conocer y está ocultando?

¿Está adelantando la estrategia de la Fiscalía como hizo su compañera catalana Alicia Sánchez Camacho con el consiguiente revuelo político?

¿Maneja el PP información que debería estar reservada para las Fuerzas de Seguridad del Estado y al Ministerio Público?

¿Está usando el PP las instituciones del Estado en beneficio propio?

¿Hay alguna instrucción política para hacer ruido en este periodo previo a las elecciones generales del 20 de diciembre?

A estas y algunas preguntas más tendrán que contestar tanto el autor de las declaraciones como el ministro de Justicia. El Gobierno de Andalucía, a través de su vicepresidente, ha anunciado que remitirá un escrito a Rafael Catalá y al fiscal general del Estado por unas palabras de Moreno Bonilla que van contra la democracia y la decencia política.

Buen trabajo

Con la reunión de ayer de su comité director, máximo órgano entre congresos, el PSOE de Andalucía ha puesto un brillante colofón al proceso electoral del 25-M. Unas elecciones que han supuesto un triunfo aplastante de la izquierda pese a los malos augurios demoscópicos y una dolorosa derrota del Partido Popular y su sempiterno candidato Javier Arenas. La derecha en todas sus manifestaciones no tiene duda de su batacazo. Ni siquiera desplegaron la pancarta preparada en la sede pepera y, al día siguiente de la cita con las urnas, ABC  sentenciaba con un titular certero: “Mayoría relativa, fracaso absoluta”. Sin duda, se ha hecho un buen trabajo de la mano de sectores progresistas, con la participación crucial de los sindicatos, con el apoyo decidido de organizaciones agrarias, con la complicidad de los defensores de la educación y la sanidad públicas…

Ante el comité director socialista, Pepe Griñán puso el broche a esta épica remontada electoral con un discurso comprometido con las ideas de izquierdas, con la defensa de la igualdad de oportunidades como bandera y con la convicción de que es posible salir de crisis, no sólo con recortes y con la reducción del déficit público, sino con políticas que estimulen a la economía y favorezcan la creación de empleo. “Es necesario saber combinar el control del déficit con los estímulos económicos. Porque si convertimos la economía en contabilidad convertiremos también los derechos en papel mojado y la confianza en escepticismo. Es necesario salir de este círculo vicioso que nos asfixia“, señaló Griñán. En su alocución, enfatizó sus críticas hacia el contrabando ideológico que están haciendo la derecha europea desde Berlín y Bruselas y la derecha financiera emboscada en los mercados, con la complicidad del Partido Popular de Rajoy, para recortarnos derechos y conquistas sociales con la excusa de una impostada austeridad.

El presidente de la Junta (será investido para un nuevo mandato el 3 de mayo) esbozó a grandes rasgos los ejes sobre los que girará el gobierno de coalición con IU. Será un gobierno en el que no habrá otra cuota que el mérito, la capacidad y el compromiso con Andalucía; un equipo cohesionado, que responderá a los mismos principios, que buscará los mismos objetivos y que desarrollará el mismo programa; que tendrá  una estructura menor en sus servicios centrales y provinciales, y que se guiará por la eficiencia y austeridad. Un pacto de gobierno, aprobado por la unanimidad del máximo órgano entre congresos en votación a mano alzada, que se ha gestado gracias a la excelente negociación capitaneada por Susana Díaz (secretaria de Organización) y con la participación de Mario Jiménez (portavoz parlamentario), Mar Moreno (consejera de Presidencia) y Antonio Ávila (consejero de Economía).

La semana echará andar el nuevo gobierno andaluz, que nace, en palabras de Griñán, con una “voluntad indomable de trabajar por esta tierra“.

Sepulcros blanqueados

El periodista Román Orozco escribe hoy en El País un artículo donde desnuda la doble moral del Partido Popular con el apropiado título de Sepulcros blanqueados, adecuado no sólo por la realidad política que describe.

“La palabra sonó bíblica en el salón de plenos del Parlamento andaluz: Fariseo. En vísperas de Semana Santa y en un recinto que fue iglesia desde hace casi cinco siglos, el presidente Griñán parecía un predicador al enjuiciar la ética política de su adversario, Javier Arenas.

“Su estrategia política”, le espetó a Arenas, “es el testimonio de su maldad y su fariseísmo”. Griñán denunciaba la doble moral que preside hoy la acción política del PP. No hay más que echar un vistazo a los últimos acontecimientos.

Durante semanas, el PP ha reclamado la presencia de la Fiscalía Anticorrupción en la investigación de los ERE. “Nadie sabe dónde está”, protestaba Arenas el 15 de febrero. Pues bien, aquel fiscal justiciero que tanto reclamaba el PP se incorporó a finales de marzo a la causa que instruye la juez Alaya. Dos semanas después, el mismo Arenas denunciaba que ese fiscal “tiene que estar al servicio de la investigación, de la legalidad y la transparencia y no al servicio del Gobierno autonómico”.

La razón de ese ataque es sencilla: el nuevo fiscal se opone a que la juez analice todas las actas del Consejo de Gobierno porque considera que tienen carácter reservado y la instructora se excede en sus competencias. Es decir, apoya las tesis de los servicios jurídicos de la Junta. Conclusión de Arenas: el fiscal “no hace un buen servicio al crédito de la Administración de Justicia”. El buen servicio solo se presta cuando coincide con sus intereses.

Veamos las conexiones de la trama Gürtel en Andalucía. En las últimas semanas, han aparecido revelaciones del sumario que afectan a destacados dirigentes del PP en esta comunidad. En una agenda de Pablo Crespo, el número dos de la trama, aparece el nombre del diputado popular Ricardo Tarno junto a la anotación: “Tema pendiente, 36.697 euros + IVA”.

En otro informe se dice que el PP de Andalucía debe a Rialgreen, una empresa de la trama, 125.700 euros por trabajos en la campaña electoral de 2004. Por último, consta la contratación de empresas Gürtel, por un importe de 350.000 euros, para organizar la presencia de Jerez en Fitur 2004, de la que se hace responsable a la entonces alcaldesa popular de Jerez, María José García Pelayo, y hoy vicepresidenta segunda del Parlamento andaluz.

Amén de las referencias que hay a las cartas que Álvaro Pérez, El Bigotes, envió a Javier Arenas reclamando su intervención como secretario general del PP nacional para el pago de unas facturas que adeudaban a la trama en Galicia, o la imputación del exconcejal popular en Estepona Ricardo Galeote.

Pues bien, el PP no sólo no da explicaciones sino que despliega una batería de querellas contra los líderes socialistas que las solicitan: Mario Jiménez (portavoz parlamentario), Rosa Torres (portavoz del PSOE) y Susana Díaz (secretaria de Organización).

Mientras, piden la dimisión del vicepresidente Manuel Chaves en el Congreso por unos supuestos negocios ilícitos de su hijo Iván de los que no hay ni una línea en los juzgados, salvo el anuncio de querella del seudosindicato ultraderechista Manos Limpias.

Para qué seguir. Mientras Iván Chaves es tachado de vulgar comisionista que hace dudosos negocios con la Junta, el suegro de Arenas, Manuel Olivencia, que cobró justamente 119.828 euros por asesorar a la Junta en Santana Motor, es un respetable abogado que dirige un prestigioso bufete. Y seguro que lo es. Igual que, mientras no se demuestre lo contrario, Iván Chaves es un honrado economista que se gana la vida asesorando a empresas.

Metidos en Semana Santa, aquella bíblica palabra pronunciada por Griñán me recordó las palabras de Mateo (23:27-32) en sus recriminaciones a escribas y fariseos: sois sepulcros blanqueados que cuelan un mosquito y se tragan un camello.”

Foto.- ABC de Sevilla. Juan Ignacio Zoido, José Luis Sanz, Arenas y Tarno.