Menudo chorreo

julio 12, 2017

Una vez más, y van, la jueza saca los colores al Partido Popular en su intento a la desesperada de criminalizar los cursos de formación en Andalucía. La titular del número 6 de Sevilla, María Núñez Bolaños, asegura en un último auto que el PP “pretende que se abra un investigación prospectiva partiendo de interpretaciones parciales y sin que consten hechos indiciarios que legitimen dicha actividad investigadora”. La Fiscalía también ha reprochado la actitud de esta formación política y se ha manifestado con mucha dureza: “Las afirmaciones que realiza el letrado de la representación del PP son parciales. […] No procede entrar a investigar a las otras entidades porque ningún dato indiciario constitutivo de delito se ha aportado en esta causa”. Menudo chorreo le está cayendo al PP por su estrategia judicial desquiciada para mantener vivo un asunto que se ha desinflado. La gran farsa se ha ido desmontando pieza a pieza en distintas instancias judiciales: a día de hoy hay más de 113 archivos. Un vapuleo en los tribunales que demuestra que el PP sólo pretendía desgastar la imagen del Gobierno de Andalucía y hacer daño a personas honestas.

 

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Ya lo había pedido la Fiscalía y hoy la jueza ha decidido el archivo de la pieza política sobre los cursos de formación en Andalucía. El auto es concluyente: ni existe menoscabo de fondos públicos, ni ningún delito, ni red clientelar y la gestión se hizo conforme a ley. Todos los argumentos manejados por el Partido Popular y el Ministerio se han demostrado falsos, de acuerdo con el escrito de la magistrada. Queda así desmontada la gran farsa orquestada por el PP, con el apoyo inestimable del Ministerio, para criminalizar los cursos de formación. Se han espectacularizado detenciones, se han avanzado operaciones a través de los medios, se han tratado a altos cargos como peligrosos delincuentes, se han inflado cifras de un presunto fraude que sólo ha existido en la mente de quienes han intentado mentir y sacar tajada electoral a través de la manipulación de la opinión pública y el uso de las instituciones al servicio del interés de un partido. El auto pone fin a la causa general que la derecha había orquestado con intereses bastardos para desgastar al Gobierno socialista y manchar la imagen de Andalucía. En esta estrategia demencial se han puesto bajo sospecha el buen nombre y el honor de personas honestas, de servidores públicos íntegros.

Y no todo vale en política. La oposición tiene el deber de controlar al Ejecutivo pero cuando se excede en sus declaraciones como mínimo tiene que pedir disculpas. Hoy es el día de exigir una rectificación pública por las muchas barbaridades que se han escuchado. Se han vertido duras acusaciones contra muchos políticos decentes y se ha causado mucho daño, un daño gratuito e intolerable. Cuando los voceros de la oposición insidian e insultan sin rigor y sin fundamento tienen que asumir además su responsabilidad. Hay gente, bajo las siglas de PP y Podemos, que han hablado con una ligereza y un rencor inaceptables en estos dos años y medio y ahora se deberían plantear si pueden seguir en la vida pública. Dicen que las palabras se las lleva el viento pero hay algunas que se quedan grabadas a fuego y tienen que tener consecuencias. La barra libre y el desahogo irresponsable no les puede salir gratis. Cuando alguien se equivoca o se sobrepasa gravemente, debe pagar por ello. A algunos el tiro les ha salido por la culata.

Foto.– La jueza María Núñez Bolaños.