Me he tomado la molestia de revisar lo publicado en Twitter por el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, en lo que va de agosto. La primera quincena viene a ser un resumen de noticias de actualidad, incluidas muchas deportivas, en una cuenta que salta a la vista que está alimentada por un community manager. Nula presencia del titular, que estaría de vacaciones por su bien ganada fama de ‘eslomao’. (Ni que decir tiene que es ironía). A partir de ahí, un par de presencias en las ferias de Málaga y Almería, con profusión de fotos del susodicho, que padece el síndrome del selfie, y otros muchos tuits de corte desinformativo. Y poco más que contar de un dirigente político que pía mucho y que se mueve más bien poco. Eso sí, a los demás les suele exigir lo que él no se aplica.

Lo más llamativo de este popurrí de TimeLine es la obsesión y el ataque feroz contra el sistema público de salud en Andalucía. Casi un día sí y otro también con medias verdades y manipulaciones para intentar desprestigiar un patrimonio que es de todos.  Moreno Bonilla (o más bien su amanuense) tira de comentarios insidiosos, informaciones sesgadas y ocultamiento de lo mucho y bueno que se hace en la sanidad pública. Ni una sola palabra del aumento de los trasplantes en el sistema público, del sello de calidad recibido por los ochos servicios provinciales del EPES-061 o del distintivo al Virgen del Rocío por su terapia contra el dolor crónico en oncología pedriátrica. Lo suyo es sólo criticar un sistema público que, con sus defectos, es de los mejores de España y que obtiene una alta valoración de sus usuarios.

El dirigente del PP, que era número dos del Ministerio de Sanidad cuando se perpetró el mayor recorte sanitario de la historia y calló cuando se puso una tasa de reposición de 1 por cada 10 vacantes, busca el desgaste de lo público para allanar el camino al negocio privado. Como ha hecho el PP allá donde gobierna o ha gobernado. ¿Qué hizo Aguirre en Madrid, Camps y Fabra en la Comunidad Valenciana y Cospedal pretendía en Castilla-La Mancha? Éste es el modelo de la derecha, que nos nos engañe. El Servicio Andaluz de Salud cuenta con un presupuesto anual de casi 10.000 millones de euros, una cantidad que supone una tentación para aseguradoras y fondos de inversión. Se mueve mucho dinero y el sector privado quiere hincar el diente a la joya de la corona. Y Moreno Bonilla se encarga de hacer de correveidile de estos sectores financieros sin importarle la igualdad de los ciudadanos ante la enfermedad. Se le nota mucho el truco.

Foto.- Cadena Ser.

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Serlo y parecerlo

mayo 26, 2017

Fue apartada de juicios contra el PP por su proximidad al partido de la gaviota y ahora la mayoría conservadora del Consejo General del Poder Judicial la elige para presidir la Sala de lo Penal de la Audencia Nacional. Concepción Espejel, Concha para su amiga María Dolores de Cospedal, ministra de Defensa, ha sido elegida para el puesto pese a optar otros compañeros con mayor experiencia, credenciales y apariencia de imparcialidad. En el CGPJ se ha votado en función de la ideología más que de la ideoneidad. De esta forma, se pone a dirigir la Sala por la que pasarán parte de los casos de corrupción que acosan al PP a una persona sobre la que pesa esta losa. Y la sospecha parte de una institución como la Fiscalía Anticorrupción. En 2015 consideró probada la relación de Espejel con el PP y planteó que tanto ella como Enrique López, que presidirá ahora la Sala de Apelaciones, no podían formar parte de tribunal del juicio de Gürtel. La conclusión del Ministerio Público no podía ser más contundente: “Un observador objetivo tendría razones para dudar de la imparcialidad”. En 2016 también quedaron excluidos de la vista que se encargaría de la financiacion irregular del PP. Por dos veces ambos magistrados han sido apartados de causas en las que se investigaban asuntos turbios del PP. Hoy Rajoy cuenta con dos presuntos carcerberos en sitios estratégicos con la agenda judicial que tiene por delante su partido. Como nos ha demostrado la operación  Lezo, la derecha tiene demasiados tentáculos que obstaculizan la independencia del poder judicial.

Fotos.Cadena Ser. López y Espejel.

Empatía, por favor

enero 6, 2017

Hay noticias que por muy curados de espanto que estemos nos sorprenden e incluso nos escandalizan. Esta semana Federico Trillo, infausto ministro de Defensa de la etapa Aznar, ha vuelto a la primera plana por un dictamen del Consejo de Estado que responsabiliza a su departamento del accidente del Yak-42 en 2003, que costó la vida a 62 militares. El órgano consultivo considera que no se actuó pese a las sospechas de riesgos que suponían los desplazamientos en esos obsoletos aviones ucranianos. Trillo, tras haberse encargado de la coordinación de la defensa de los asuntos turbios del PP, fue premiado con la embajada de España en Reino Unido cuando el PP llegó a la Moncloa en 2011. Ahora que su mandato ha concluido se refugiará como letrado mayor en el Consejo de Estado. No se ve en Trillo ni un ápice de arrepentimiento por la mala gestión con el Yak 42 o de empatía con el dolor de las familias de las víctimas. El Gobierno del PP también se sacude el problema, aunque María Dolores de Cospedal haya cerrado una reunión con los allegados de los fallecidos. Mariano Rajoy sitúa la tragedia en el pasado: no se ha molestado en disimular su pasotismo frente al desconsuelo de las familias. Ni siquiera han tenido los arrestos de anticipar el cese de Trillo como embajador, como gesto aunque sea tardío de asunción de responsabilidad política. Trece años después, hemos comprobado que el sufrimiento de los familiares persiste, que sólo buscan la verdad y cerrar un triste capítulo de su historia con una simbólica victoria moral frente a la indignidad del ex ministro. Este vídeo de la portavoz del plataforma de afectados, Curra Ripollés, resulta conmovedor y refleja el sentimiento de las víctimas.

Pacto por la Educación

diciembre 7, 2016

Si en España no hay un Pacto por la Educación, sólo hay un responsable: el Partido Popular. En 2010, su secretaria general y hoy también ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, dio el portazo a una posibilidad histórica de consenso por puro cálculo electoral.  Las elecciones generales llegarían pronto y no querían darle un triunfo al Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Los que van de patriotas antepusieron sus necesidades particulares al interés general. El documento elaborado por el entonces ministro de Educación, Ángel Gabilondo, contaba con el apoyo unánime de la comunidad educativa. Fue redactado con una amplísima participación de docentes, pedagogos, padres y madres y agentes sociales. Todo un ejercicio de síntesis para abordar con éxito educativo la presente década. Hubo una oportunidad y se malogró por el egoísmo del Partido Popular.

Cuesta entender que en España desde que llegó la democracia haya sido imposible alcanzar un pacto educativo que sea respetado por todos, con vigencia en el tiempo  y que no esté sometido a continuos vaivenes por los cambios de gobierno. Ahora se abre otra ocasión para el acuerdo. Se da una correlación de fuerzas en el Congreso de los Diputados que permite albergar cierto optimismo que ahora sea posible. Todos los grupos tendrán que ceder para alcanzar el punto de encuentro para un consenso que escuche e implique a todos los actores de la educación. No hay excusas para no lograrlo. Se necesita generosidad (no a la tentación de vetos) y altura de miras. Este país se merece un acuerdo en esta materia que dé seguridad, confianza a docentes y familias.

Documento completo del Pacto por la Educación de 2010 (pincha aquí).

Foto.Efe. Cospedal y Gabilondo, en 2009.

Las fullerías del PP

noviembre 21, 2016

El Partido Popular se afana día a día en manipular la realidad en Andalucía. Como los tahúres, sólo entiende la política desde la trampa y la triquiñuela. Además, no les importa de decir una cosa y la contraria porque siempre intentan arrimar el ascua a su sardina, responda o no a su ideario liberal. En un nuevo ejercicio de prestidigitadores de tres al cuarto, y con el fin último de desgastar la sanidad pública, nefanda campaña que están desplegando por su interés en el negocio privado, el PP nos ofreció una nueva ración de datos trucados. Ponía el grito en el cielo porque, según sus cuentas manoseadas con mala fe, en los presupuestos para 2017 los conciertos privados crecían un 13%. Los medios de comunicación, haciendo dejación de su responsabilidad social, le daban carta de naturaleza al guarismo sin hacer el más mínimo contraste. Pero la verdad sólo tiene un camino. Y la cantidad consignada en las cuentas es idéntica a la del ejercicio actual. Lo único que ocurre es que el montante que se tenía que haber pagado este año a la empresa Pascual por los servicios concertados no se han abonado por discrepancia del concesionario con  el precio estipulado y se pasa al presupuesto de 2017. Una cuenta tan fácil y tan clara que el PP no ha sabido hacer por ignorancia o por mala intención, o quizá por las dos circunstancias.

Andalucía tiene un sistema público de salud fuerte, que hace más de 75 millones de actuaciones al año, con 49 hospitales públicos y más de 1.500 centros de salud y con un presupuesto anual de casi 10.000 millones de euros. Una suculenta tarta que hace la boca agua al sector privado pero a la que no pueden hincarle el colmillo por la apuesta por lo público de los sucesivos gobiernos socialistas. Los datos son incontestables: más del 96% del presupuesto de salud de la Junta se desarrolla con medios cien por cien públicos y no llega al 4% lo que se destina a la actividad concertada. Un porcentaje de conciertos de los más bajos de este país y que tiende a disminuir porque la puesta en funcionamiento de nuevas infraestructuras sanitarias, la apertura de nuevos servicios y la adquisición de tecnologías punteras están permitiendo hacer frente con medios propios a servicios que antes se concertaban. Ésta es la sanidad pública en Andalucía y el PP miente a sabiendas para desprestigiarla y tender la alfombra roja a intereses privados que no garantizarían una cobertura universal y la igualdad de oportunidades.

Ya sabemos el estropicio que ha hecho el PP en el Gobierno de España y en las comunidades donde gobierna. Los recortes de más de 7.000 millones nada más llegar a la Moncloa, la exclusión de casi un millón de usuarios (jóvenes que salían a buscar trabajo en el extranjero o inmigrantes) los copagos o las privatizaciones a mansalva (cuatro en Madrid o cinco en la Comunidad Valenciana). Capítulo aparte, para mayor bochorno si cabe, merece el intento de María Dolores de Cospedal de saldar una deuda con unas constructoras a cambio cuatro hospitales públicos de Castilla-La Mancha, menos mal que esta tropelía no salió adelante. Con estos antecedentes, los que no creen en la sanidad pública no pueden dar lecciones de nada. Se mueven por intereses inconfesables y para nada buscan el bien común.

Foto.- La Voz. Susana Díaz, inaugurando el viernes las urgencias del Hospital San Carlos en San Fernando (Cádiz).

Aquel gesto de Zapatero

noviembre 7, 2016

Menos mal que las cosas cambian en España. El nombramiento de una mujer, María Dolores de Cospedal, para dirigir el Ministerio de Defensa no ha levantado ninguna oleada de mensajes machistas provenientes de la carcunda. No fue así cuando José Luis Rodríguez Zapatero nombró a Carme Chacón para ese mismo cargo en abril de 2008. A la catalana con raíces andaluzas le dijeron de todo desde los sectores más reaccionarios de este país. Chacón recibió chistes de mal gusto, diatribas lacerantes y empellones retrógrados. Algunos, desde su berrinche indisimulado, llegaron a criticar hasta su capacidad de trabajo por su estado de gestación o sus modelos en los actos oficiales. ¡Qué disparate! Zapatero había roto un techo de cristal situando por primera vez al frente de las fuerzas armadas a una mujer y eso era un trago demasiado duro de digerir para los más recalcitrantes de este país. Sin duda, fue todo un símbolo que coronaba las políticas de igualdad que impulsó el presidente socialista durante su mandato. Ocho años después, otra mujer coge la cartera y ya no se ha producido ningún alboroto. Nadie habla hoy de frivolidad, nos limitamos a valorar el nombramiento en función de la competencia o no de la persona para el puesto, al igual que ocurre en el caso de los hombres. Aquel gesto inicial de Zapatero ha dado sus frutos. Algo hemos avanzado, bendita normalidad democrática. Pero no bajemos la guardia: esta sociedad española es machista y el monstruo permanece agazapado.

Foto.- 20 minutos.

¡Menuda tropa!

noviembre 5, 2016

Estas cuatro viñetas resumen de forma nítida y certera al nuevo Gobierno de la nación:

1. Un gobierno hecho a la imagen y semejanza de Mariano Rajoy, que es más de lo mismo, puro continuismo.

2. Un equipo que no parece preparado para el diálogo, el PP ya no tiene mayoría absoluta y ya no cabe la imposición y el rodillo, sino negociar y pactar todo;

3. Rajoy ha intentado resolver los problemas internos de su partido montando un ejecutivo de pesos y contrapesos: Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, Luis de Guindos y Cristóbal Montoro. Estamos ante un gobierno más pensado en la clave interna del PP que en los ciudadanos.

4. Una vez más, Rajoy demuestra que no cree en la igualdad entre hombres y mujeres. El Gobierno no es paritario: ocho hombres, y con él nueve, por cinco mujeres se sientan en el Consejo de Ministros. Además, sitúa en el último lugar del protocolo del Gobierno al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Viñetas.– Idígoras&Pachi y Ricardo (El Mundo), Miki&Duarte (Grupo Joly) y Los Calvitos (elplural.com)