Se creen que es su cortijo

Siempre ha sido fácil y recurrente matar al mensajero. Acabamos de vivir otro de esos episodios kafkianos tan habituales en nuestro suelo patrio. La secretaria de Estado de Comunicación y persona de la más estrecha confianza de Mariano Rajoy, Carmen Martínez Castro, insultó el sábado a unos pensionistas concentrados ante la puerta del Ayuntamiento de Alicante para protestar ante el presidente por su insensible y errática política de pensiones. Para su desgracia, el error, el momento desahogo de la alto cargo, quedó grabado:”Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: Pues os jodéis“. La noticia se viralizó en medios y redes sociales, menos en TVE, que censuró su difusión. La secretaria de Estado, aunque pidió disculpas dos días después, sigue en su cargo pese al exabrupto contra los jubilados mientras que una editora del informativo de la cadena pública en la Comunidad Valenciana ha dimitido en discrepancia con la imposición de la dirección de TVE. Paga una profesional sólo por el hecho de querer hacer su trabajo con honestidad y contar lo acontecido. No es de extrañar que los representantes de los trabajadores del ente público acudan dentro de unos días al Parlamento europeo a informar sobre la manipulación y la desinformación que campan a sus anchas en la televisión pública. Y tampoco sorprende que el PP haya articulado otra maniobra de dilación en el Congreso de los Diputados para que no se tramite la sustitución del actual director general del ente. A los peperos les interesa mantener a un mayoral que cuide su cortijo que pagamos con el dinero de todos. Sólo desde esta concepción sectaria y muy alejada del servicio público se pueden entender estas palabras de ayer del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a un senador del PSOE: “Si no le gusta RTVE, cambie de canal”. Lamentable.

¡No tienen enmienda!

Cada decisión que toman el PP o sus vicarios en la esfera de los medios públicos de comunicación nos pone los pelos de punta. La dirección de RTVE ha procedido a remover el desacreditado organigrama de informativos y ha cambiado una pieza del engranaje de manipulación por otra equivalente. Se han traído para engrosar la maquinaria de desinformación a un elemento que se ha jactado de manipular en los medios públicos. Juan Dios Martinez, hasta ahora delegado del ente en Murcia, tiene el triste honor de que todos sepamos a través de unas grabaciones cómo se las gasta usando un medio que es de todos en beneficio de las siglas de la gaviota. Pese a todo, lo premian con un ascenso en Madrid. La derecha no tiene enmienda. Esperemos que esta presencia sea efímera y que se cumplan los plazos para reformar la ley de RTVE y volver a la independencia y el pluralismo que regía en la etapa del Gobierno socialista de Zapatero. La iniciativa del PSOE, que salió adelante por unanimidad en el Congreso de los Diputados, planteaba un plazo de tres meses para recuperar la decencia en RTVE y, entre otras cosas, que su director general sea elegido por una mayoría parlamentaria cualificada y no por el dedo de Rajoy. Esperemos que no se demore este cambio necesario y que el PP no ponga más palos en la rueda.

Aire para RTVE

Con justicia, RTVE amasó prestigio y audiencia durante los años del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente socialista impulsó una reforma legislativa para garantizar la neutralidad, la independencia y la misión de servicio público del ente. Gracias a este paso, RTVE ganó credibilidad y conquistó espacios de objetividad que le permitió competir con calidad por la cuota de pantalla con las grandes cadenas privadas. Pero llegó Mariano Rajoy a la Moncloa a finales de 2011 y una de las primeras medidas que tomó fue modificar la legislación para, desde el rodillo de su mayoría absoluta, manosear una cadena pública (que es de todos) y ponerla al servicio de su partido, de sus intereses políticos.

El Congreso de los Diputados aprobó ayer por unanimidad una iniciativa del PSOE para despolitizar RTVE y volver a elegir a su director general y a los miembros del consejo de administración por mayoría cualificada de la Cámara. El PP, sabedor que iba a perder la votación, se sumó también al sí en un claro ejercicio de hipocresía. No creen en un medio público de radio y televisión si no es para su uso y abuso en beneficio propio. Pero a la fuerza ahorcan e impelido por una más que segura derrota parlamentaria, ha tenido que hocicar. En tres meses habrá nueva cúpula en RTVE y confiemos en recuperar ese medio de todos y para todos.

El PP se queda sin ‘cortijo’

Comienza la demolición del gran edificio de la manipulación que ha sido la RTVE desde que Mariano Rajoy llegó a la Moncloa en diciembre de 2011. Ha salido en el Congreso de los Diputados una iniciativa del PSOE para restituir la elección del director general del ente público por una mayoría cualificada parlamentaria y el modelo informativo de neutralidad e independencia profesional que posibilitó las reformas legislativas impulsadas por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Un nuevo gesto del PSOE para recuperar una radiotelevisión pública de todos y para todos y acabar con el cortijo del PP que se había convertido en los últimos seis años. Ante su minoría en la Cámara, el grupo popular no le ha quedado otra que sumarse al cambio que reclamaba la unanimidad de la Cámara, suficiente tajada ha sacado en este sexenio negro para este medio público. RTVE se había convertido en un instrumento al servicio de los intereses de Rajoy y su troupe sin el más mínimo respeto al pluralismo, la ética y la verdad, con la consecuente pérdida de audiencia y credibilidad. Ahora toca recuperar la imagen de una cadena que ha perdido a borbotones el prestigio que había conquistado gracias al trabajo de sus profesionales, periodistas que con la llegada del PP fueron desplazados, marginados, amordazados para contratar a otros más afectos a la causa de la gaviota. Rajoy y el PP han hundido la reputación del medio público y además de dejarla en una más que delicada situación económica. Como suelen hacer siempre: usan el medio público para su beneficio y lo dejan caer cuando ya no les vale o lo han arruinado. Como Canal Nou. Pese a todo, que esta realidad no nos quite la ilusión de recuperar nuestra Radio Televisión Española.

Maniobra escandalosa

¿Qué diría cualquiera (y cuando digo cualquiera pienso sobre todo en el Partido Popular andaluz y sus altavoces) si me nombraran director de Canal Sur Televisión? Pondrían el grito en el cielo y con toda la razón. Pero es una hipótesis imposible, algo impensable a todas luces. A nadie en la cadena pública andaluza se le ocurriría hoy tan siquiera barajar mi nombre. La razón es clara: tengo una adscripción política muy definida y un medio que pagamos todos con nuestros impuestos tiene que elegir para sus puestos de dirección a profesionales sin identificación partidaria. El que ocupe un cargo de esas características no sólo tiene que ser, sino también parecer neutral. He intentado llevar la argumentación al absurdo para censurar la designación de Eladio Jareño, director de Comunicación y coordinador de Presidencia durante la etapa de Alicia Sánchez Camacho en el PP catalán, como nuevo director de TVE.

No se ha cortado un pelo el director general del ente público nacional, José Antonio Sánchez, al nombrar a una persona de la confianza de la Moncloa y de la calle Génova. Si el número uno de RTVE dice sin complejos que es de derechas y que vota al PP, pues esta circunstancia tampoco ha de ser un obstáculo para los miembros de su equipo directivo. Para redondear la jugada en el currículo de Jareño distribuido por la empresa se ha borrado todo lo relacionado con su pasado pepero. La desfachatez no tiene límites en el PP y sus aledaños. Han actuado como si mantuvieran el rodillo de su mayoría absoluta, como si en España no hubiera cambiado nada en los últimos años. Siguen aferrados a modos autoritarios y a políticas que aborrecen los ciudadanos. Sin embargo, el ruido de la incertidumbre política ha desplazado del primer plano de la actualidad esta maniobra escandalosa y artera con la firma azul de la gaviota. Una decisión que es mal síntoma y un anticipo de las trampas que tendremos que sufrir hasta que se despeje el horizonte político. Éstos de la derecha tienen muy mal perder y usarán cualquier instrumento a su alcance para soldarse al poder.

Sigue la purga en RTVE

El equipo directivo de RTVE que lidera José Antonio Sánchez está dejando a la cadena pública en sus momentos más bajos de credibilidad y de audiencia y al borde de la quiebra económica. Pueden pasar a la historia como los (cuasi)enterradores del ente. No se contentan en poner el medio al servicio de Mariano Rajoy y el Partido Popular, tirando por tierra el prestigio ganado en los años anteriores a que anidara la gaviota en la Moncloa, sino que ejecuta una sistemática caza de brujas sobre todo aquel que no comulgue con su sectarismo. A todo trabajador que no siga las directrices filopeperas se le envía a mazmorras o a galeras, esto es, se les aparta de la primera línea informativa.

El último episodio de persecución laboral lo ha sufrido el reputado periodista Óscar González por publicar presuntamente en un sistema informático de la casa la siguiente frase: “Una sencilla regla de tres: manipulación es corrupción; la dirección de Informativos manipula, ergo…”. La dirección le atribuye la autoría a González y le ha abierto un expediente disciplinario que puede acabar con suspensión temporal de empleo y sueldo. Y es que los amigos de Moncloa y la calle Génova están enardecidos, entre otras muchas verdades que no quieren ver ni oír, con las críticas del Consejo Profesional por la desmedida cobertura ofrecida a la detención de los titiriteros y el poco tiempo dedicado a los últimos casos de corrupción del PP.

Con esta decisión, han buscado un chivo expiatorio con quien cargar toda su ira y para seguir metiendo miedo a la redacción. Un nuevo caso de purga profesional de un staff acuciado por su gestión parcial, tendenciosa y atrabiliaria. Los trabajadores le han dado una lección con una respuesta inteligente, ejemplar y pacífica. Una vez conocida la iniciativa sancionadora empezaron a publicar en el mismo canal Inews poemas de Mario Benedetti, Ángel González, Miguel Hernández, Blas de Otero o Bertold Brech alusivas a la injusta situación y de apoyo a su compañero. No hay arma más poderosa que la palabra para desnudar a los necios.

 

Stop a la manipulación en RTVE

Entre estas dos fotos media apenas un par de meses pero las une un mismo principio: el periodismo de calidad y al servicio del ciudadano. La imagen superior es de la redacción de La Nación contra un editorial publicado por la dirección de este diario argentino claramente tendencioso y plagado de falsedades en el que se justificaba el terrorismo de Estado y defendía a los militares condenados por sus delitos durante la dictadura. La otra instantánea corresponde a los trabajadores de RTVE, que han elevado esta semana una vez más la voz contra un equipo directivo entregado a la manipulación y a la desinformación en favor del Partido Popular. Acusan los profesionales a sus jefes de causar “una profunda degradación ética y deontológica” de los telediarios. En estos cuatro años del Gobierno de Mariano Rajoy los rectores de la cadena pública han tirado por la borda la reputación y la independencia conquistadas por los servicios informativos y, por si no fuera suficiente, han realizado una gestión económica calamitosa con el dinero de todos los españoles.