Estridencias

A veces la actualidad se nutre de estridencias. Hechos, declaraciones o patinazos de organizaciones y personajes públicos que adquieren rango informativo por lo chusco, lo pintoresco, lo soez. En el repaso de la prensa de hoy, me he encontrado un ramillete de ejemplos que se pueden encasillar en esa categoría:

Lenguaje inadecuado de una fiscal.– La representante del ministerio público ha utilizado un lenguaje poco apropiado (siendo prudente en la calificación) en su respuesta al recurso presentado por la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, contra su condena por protestar en la capilla de la Universidad Complutense. Sostiene la fiscal Marisa Morando en su escrito: “Es obvio que las señoritas están en su derecho de alardear de ser putas, libres, bolleras o lo que quieran ser, pero esa conducta realizada en el altar, espacio sagrado para los católicos al encontrarse allí el Sagrario, lugar donde según sus creencias se encuentra su Dios, implica un ánimo evidente de ofender“. Sin entrar en el fondo, parece evidente que las formas no son las más correctas, se pasa veinte pueblos.

Legión de asesores.– Cuenta el grupo parlamentario de Podemos en el Parlamento de Andalucía con 47 asesores. Se puede leer en La Razón una información que da cuenta del batallón fichado con fondos públicos a razón de tres técnicos por cada diputado de la formación morada. Choca este frenesí de contrataciones con una de las exigencias que Teresa Rodríguez planteó para apoyar la investidura de Susana Díaz: la reducción drástica de asesores de las consejerías. No predica Podemos con el ejemplo.

Un atraco bumerán.– No ha acertado el PP con la estrategia victimista tras la pérdida de la Alcaldía de Granada. Pusieron en marcha una en redes sociales y de discurso de sus dirigentes sobre el “atraco” sufrido en la ciudad de la Alhambra y se les volvió en contra. Quizá el más claro fue Albert Rivera a través de Twitter: “Efectivamente #AtracoenGranada y detención e imputación del alcalde del PP...”. En democracia es la mayoría quien pone gobiernos y en este caso ha sido la investigación judicial y policial los que han puesto al PP en la oposición. La Cadena Ser ha desvelado hoy que la Policía sitúa al ex regidor Torres Hurtado y la ex edil de Urbanismo Isabel Nieto como cabecillas de la presunta trama corrupta.

Cuéntame cómo pasó.– La operación contra un bufete de abogados en Madrid por fraude fiscal ha alcanzado de lleno a los miembros de la familia Alcántara en la serie de TVE. Un juez de la Audiencia Nacional ha citado a declarar como investigados (imputados) a Imanol Arias y Ana Duato por usar los servicios de este despacho para distraer sus impuestos. El magistrado tiene una pregunta de cajón usando el título de la ficción televisiva: Cuéntame cómo pasó, Imanol, Ana… (No levanta cabeza el actor. Hace unos días, su nombre aparecía en los papeles de Panamá por radicar la sede de una de sus empresas en un paraíso fiscal).

El debate de nunca acabar.– El presidente en funciones, Mariano Rajoy, no ha sacado ninguna enseñanza del fracaso político que supone la repetición de elecciones y de la necesidad de hacer debates ante esta nueva cita con las urnas para reducir costes de campaña. El candidato del PP sólo quiere hacer un único encuentro a cuatro y en terreno neutral. Sigue sin enterarse que este nuevo tiempo político los ciudadanos demandan más debates y menos comparecencias con pantalla de plasma.

Viñeta.– Gallego&Rey en El Mundo.

¿Nostalgia del tamayazo?

Esperanza Aguirre llegó en 2003 a la Presidencia de la Comunidad de Madrid gracias al tamayazo, una operación turbia de compra de voluntades de dos diputados socialistas para evitar una coalición entre PSOE e Izquierda Unida que arrebató la Presidencia al socialista Rafael Simancas. Doce años después, no se sabe con certeza el autor material de esta maniobra antidemocrática que torció la voluntad del pueblo de Madrid pero no cabe duda que permitió que la derecha retuviera el poder con malas artes. Doce años después, los resultados de las elecciones municipales han deparado un contexto parecido en el Ayuntamiento de Madrid y de nuevo con Aguirre sin la mayoría suficiente para gobernar.

En algunos medios de corte conservador se está alentando la rebeldía de concejales socialistas para que la jueza Manuela Carmena, de Ahora Madrid, no llegue a la alcaldía y que la ex presidenta de la comunidad retenga el bastón de mando en manos del PP. Las insinuaciones de ciertos rotativos y de opinadores ultras erizan la piel. ABC titula ‘ingenuamente’ que “un solo voto de los 9 ediles del PSOE daría la alcaldía a Aguirre”. Ya, matemáticas hemos estudiado. Cualquier ciudadano sabe hacer las cuentas y conoce desde el 24 de mayo que el resultado final en la capital de España se decantó hacia la izquierda por un único edil. Desde entonces, hemos visto manifestaciones de movimientos ultras de la derecha al grito de ‘Madrid no es comunista’ y con el brazo en alto en estilo falangista ante la sede del PSOE, declaraciones desafortunadas de la aspirante del PP sobre soviets y partidos que quieren romper la democracia, medios haciendo partidismo metiendo miedo ante el escrutinio arrojado por las urnas. Esperemos que no haya nadie con notalgia del tamayazo de hace doce años. Lo que decida el pleno del próximo 13 de junio, sea del signo que sea, será la plasmación de lo que han querido los ciudadanos con su voto. Así es la democracia.

Foto.El Mundo. Simancas y Aguirre.

Aguirre y las pulgas

Esperanza Aguirre nunca tiene culpa de nada. ¡Y mira que han acontecido escándalos en Madrid durante su etapa como presidenta autonómica y del partido, empezando por su llegada a la Puerta del Sol gracias al tamayazo! La responsabilidad es siempre de otros. Es una verdadera especialista en el escapismo político. Vive en un campo de minas presentes y pasadas y parece no sufrir daños irreparables. Ante cualquier incidente, su respuesta es el ‘no sabe’ o apuntar con el dedo índice al de al lado. Ella, por sistema, se encoge de hombros y entona el ‘a mí que me registren’. Tanto echar balones fuera canta demasiado. La última peripecia de la lideresa ha sido el desmarque de los créditos (9 millones) y el pago a asesores (5 millones) de una empresa creada por la Comunidad de Madrid durante su mandato. Un episodio de su gestión de dudosa ética y estética que, sin entrar en detalles, ha beneficiado a destacados miembros del Partido Popular. Aguirre se ha sacudido las pulgas y ha apuntado al Antonio Beteta, actual secretario de Estado de Administración Pública, en su calidad de presidente de Madrid Network hasta 2011. Ella ni idea. Y tan pancha… A presentarse a la Alcaldía de Madrid como si nunca hubiera roto un plato.

Foto.elconfidencial.com. Aguirre y Beteta.

¿Cazatalentos?

Esperanza Aguirre dejó en su día la Presidencia de la Comunidad de Madrid y fue fichada por una empresa como cazatalentos. Con lo que se conoce hoy sobre su mal tino en la selección de colaboradores, posiblemente esa compañía no la habría contratado. Casos de corrupción como Gürtel o Púnica que acorralan al Partido Popular en esa comunidad datan de su etapa de presidenta autonómica y de su formación política. Ella se encoge de hombros y mira hacia otro lado como si no tuviera vela en ese entierro y los implicados no fueran correligionarios. (No es precisamente lo que exige el PP en otros territorios por nombramientos que salen rana.) No ha derrochado Aguirre mucho olfato político para la selección de recursos humanos. Y especialmente poco fina ha estado con Francisco Granados, que ha sido su número dos en el partido y en el Gobierno regional. Ahora, escuchando sus declaraciones, pretende dar a entender que lo conociera sólo por referencias, casi de visita o por amigos comunes. Con el carácter que demuestra la lideresa, seguro que no se lo impusieron. Lo eligió ella y erró el tiro. No cuela eso tan recurrente de ‘si te he visto, no me acuerdo’. Produce bochorno verla echando balones fuera con tanto desparpajo. Pues con este bagaje, y una fuga de la guardia urbana tras derribar una moto policial, se presenta a la Alcaldía de Madrid. Los ciudadanos dirán.

Desmentido en toda regla

La jefa del Partido Popular de Madrid y candidata a la alcaldía de la capital, Esperanza Aguirre, lanzó hace unos días una propuesta clasista para erradicar a los sin techo de la capital de España. Según la muy de derechas Aguirre, las personas que no tienen hogar espantan a los turistas y planteó prohibir que se pudiera dormir en la calle. La medida, además de retratar la profunda insensibilidad del personaje, sería ilegal con la Constitución en la mano. El Intermedio, en su línea, ha realizado una encuesta con turistas de distintos países que desmienten el alarmismo de Aguirre y señalan que en Madrid no hay más sin techo que en otras grandes ciudades del mundo. Los visitantes ni se sienten intimidados ni creen que esa sea la solución. La realidad desmiente a la elitista candidata.

PD.– En el Día de la Comunidad, felicidades a todos los madrileños y madrileñas.

Se va antes de que la echen

Ana Botella ha anunciado su renuncia a repetir como alcaldesa de Madrid un minuto antes de que la echaran. Su calamitosa gestión había encendido las alarmas en los cuarteles generales del PP. Todas las encuestas certificaban su eventual derrota en caso de liderar la candidatura popular. El desfile de carteles alternativos era clamoroso: que si Esperanza Aguirre, que si Cristina Cifuentes, que si Soraya Sáenz de Santamaría. El ruido interno era ensordecedor ante un ambiente para nada ‘relaxing’ en las filas de la gaviota. Su suerte estaba echada porque la derrota de Madrid supondría un varapalo de los grandes para un PP afanado en dar un golpe de mano antidemocrático con una reforma electoral que busca aminorar sus daños en la inminente cita con las urnas.

Desde la sede nacional de la madrileña calle Génova le han diseñado una cuidada escenografía de retirada y nos quieren hacer creer que se va por decisión propia. No quedaba otra que preparar un simulacro. Por ser quién es, por los tentáculos alargados de José María Aznar o porque su salida por decisión política sería tanto como admitir el nefasto legado que deja en la ciudad. A una mala gestora se le ha ofrecido una salida digna. Para nada es una renuncia por sorpresa. El cambio de Botella estaba cantado… y decidido. Rajoy no pensaba arriesgar una debacle en Madrid. Por tanto, forzada jugada de ajedrez del PP para intentar frenar la sangría de votos en la capital de España.

Un revés para Aguirre

A Esperanza Aguirre le va a salir caro el incidente de tráfico en la Gran Vía madrileña. La causa contra la ex presidenta de la Comunidad de Madrid será instruida como un delito de desobediencia y no como falta. La Audiencia Provincial ha admitido el recurso contra la decisión inicial del juez instructor. En una causa similar, según eldiario.es, una mujer fue sentenciada a seis meses de prisión por el mismo tribunal. Sea cual sea el final del caso, este revés judicial será un mal trago para la lideresa. Un episodio mal gestionado por la soberbia le va a costar un disgusto a la protagonista. Desde luego, esta cura de humildad le vendrá genial y será bien acogida por la mayoría de los ciudadanos, que no habría tenido tanta bula y le habría caída el justo peso de la ley. Está bien que sea efectivo el principio constitucional de que todos somos iguales ante la justicia.

Aguirre y su APP

El numerito de bronca y fuga automovilística de Esperanza Aguirre ya tiene su aplicación para móviles. Su nefasta gestión del episodio ha dado mucha más notoriedad al patinazo. La ex presidenta de la Comunidad ha intentado pasar página matando al mensajero y atacando a los agentes que intentaban cumplir con el precepto democrático que la ley es igual para todos, ya sea famoso o ciudadano de a pie. Tanto ruido mediático ha propiciado que este comportamiento incívico de Aguirre tras estacionar su coche particular en un carril bus de la Gran Vía madrileña se haya convertido en comidilla nacional y en asunto preferente de la agenda pública durante varios días. Para que no se olvide nos quedan las hemerotecas y esta APP para que cualquiera con sistema Android puede echar un rato emulando las hazañas de la lideresa.

Multa, humor y frentismo

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El ingenio que existe en este país es inmenso. En apenas unas horas ya circulaban por las redes sociales y por whatapps fotos, chistes y montajes (como los que ilustran este post) sobre la multa de Esperanza Aguirre y su posterior fuga. Como es habitual en este sacrosanto país, un hecho tan incontrovertible como estacionar en lugar inadecuado y desatender las indicaciones de los agentes de movilidad del Ayuntamiento de Madrid ha degenerado en un debate entre partidarios y detractores de la lideresa. El frentismo es una dramática seña de identidad de nuestra sociedad. En este episodio no se juzgan las cualidades políticas de la ex presidenta madrileña, que para eso tiempo habrá, sólo se censura un hecho puntual, agravado por su reacción incívica y altanera y acabado de estropear por su carrusel de declaraciones de autodefensa cargados de soberbia y prepotencia. Al margen de que determinados altavoces salgan a justificar lo injustificable, lo cierto es que a la sociedad española, incluido el PP, le ha quedado claro el numerito que ha montado Aguirre. Una peripecia que no habría pasado del pago de unos euros y habría quedado en el desconocimiento general si no la hubiera agravado su actitud arrogante. Y una pregunta: ¿dónde habría acabado cualquier ciudadano que hubiera respondido de idéntica forma que la lideresa? Nos lo podemos imaginar.

El mal ejemplo de Aguirre

No ha sido un buen día para Esperanza Aguirre. Le han puesto una multa por dejar su coche mal estacionado en un carril bus de la Gran Vía y ha montado una zapatiesta. Su reacción refleja demasiada arrogancia. Cualquier ciudadano habría asumido la infracción del código de circulación, habría recogido la hoja rosa con el castigo correspondiente y se habría ido a su casa disgustado pero sin hacer ruido. Ella directamente ha montado el número. Dice el parte policial que “poniéndose nerviosa, sube al vehículo, arranca y golpea la moto”, dejándola caer. Y no se queda ahí: no atiende el alto y se da a la fuga hasta el punto de que un patrullero tiene que perseguir a la ex presidenta madrileña con la sirena puesta para entregarle la notificación por contravenir las normas de tráfico. Si la respuesta en caliente se ha saldado con una escapada a los Fast & Furious, su versión en frío de los hechos es aún peor. Sostiene Aguirre que los agentes sólo buscaban hacerse una foto poniéndole la multa. Sus declaraciones a El Mundo son de aúpa: califica a los agentes de prepotentes y machistas y desliza que pudo tratarse de una retención ilegal. El Ayuntamiento de Madrid, presidido por Ana Botella, ha salido en defensa de la profesionalidad de sus funcionarios. Nadie está exento de cometer alguna infracción de tráfico. En cambio, la gestión de todo lo demás resulta francamente reprochable y traslada un mal ejemplo a la ciudadanía. Más censurable incluso tratándose de un personaje público.