Llevar la iniciativa

Suma y sigue. El PSOE ha arrancado al Gobierno del Partido Popular un aumento del salario mínimo interprofesional para 2017. El mayor incremento de esta referencia salarial en los últimos treinta años: un 8% más y pasará de 655,2 euros al mes a 707,6. Éste ha de ser sólo el primer paso hasta conseguir de forma escalonada situar el SMI en el 60% del salario medio neto, como recomienda la Carta Social Europea. Por tanto, este logro conseguido por la presión socialista merece ser reconocido, supone un salto cuantitativo y cualitativo para avanzar hacia una dignificación de las condiciones salariales, y no se entiende la pataleta de Pablo Iglesias y otros cuates de Podemos por una medida que es positiva y que beneficia a los trabajadores. Tiene tanto afán de protagonismo el líder morado que no soporta estar fuera de los focos. La rabieta pueril del jefe de Podemos tiene mucho que ver con la capacidad de iniciativa que está demostrando el PSOE haciendo oposición útil y ya con resultados tangibles. Los socialistas han conseguido frenar la nefasta LOMCE y eliminar las reválidas, el impulso a un Pacto de Estado contra la violencia de género, el inicio del trámite para derogar la ley mordaza (Ley de Seguridad Ciudadana), una décima más de margen déficit para las comunidades autónomas (más dinero para sanidad y educación) y hoy el alza del salario minuto. Como diría el castizo, obras son amores… El griterío de tintes populistas se lo lleva el viento y no soluciona los problemas de la gente.

Las reválidas ya son historia

La eficacia del trabajo político se mide por los resultados que se consiguen. En este mes escaso que lleva rodando la legislatura se ha logrado ya, entre otras cuestiones, frenar la dañina LOMCE y hoy suspender las reválidas, que tenían en vilo a más de medio millón de estudiantes españoles. El PSOE ha trabajado de la mano de la comunidad educativa para frenar una injusta reforma impuesta por el Partido Popular sin consenso. Gracias al acuerdo alcanzado entre el Ministerio y comunidades autónomas, se vuelve al modelo anterior, a la selectividad, para el acceso a la Universidad tras cursar 2º de Bachillerato y se dejan definitivamente sin valor académico las pruebas de final de Primaria y ESO. De esta forma, se transmite tranquilidad y certidumbre a los niños y niñas y a sus familias a la hora de encarar el final del curso sin sobresaltos. Esta rectificación del Gobierno de Mariano Rajoy supone una buena noticia para toda la comunidad educativa y permite ser razonablemente optimistas para que en el plazo de seis meses se pueda alcanzar un gran pacto nacional sobre el modelo educativo que supere el fiasco de la LOMCE. Un pacto que consolide una educación de calidad, que garantice la igualdad de oportunidades, que no segregue y favorezca la integración y que proteja la educación pública. Una buena noticia para todos que ha tardado en conseguirse por el empecinamiento del PP en mantener una hoja de ruta equivocada y sin contar con ningún apoyo. Se empiezan a revertir las perniciosas medidas de la época del rodillo de Rajoy y a demostrar que esta legislatura desde la oposición se puede conseguir muchas cosas.

Foto.Huffington Post.

Primeros frutos

La nueva realidad parlamentaria permitirá revertir las políticas dañinas que puso en marcha el Partido Popular en los últimos casi cinco años. Mariano Rajoy no tiene mayoría absoluta para actuar a su capricho y lo pudo comprobar en la sesión de ayer del Congreso de los Diputados. Salió adelante una propuesta del PSOE, apoyada por el resto de la oposición, para derogar la LOMCE, la injusta y segregadora reforma educativa que impuso el tándem Rajoy-Wert con la opinión contraria de toda la comunidad educativa. También se consiguió una de las propuestas que desde hace un año viene defiendo Andalucía, con la presidenta Susana Díaz a la cabeza: alcanzar un Pacto de Estado contra la violencia de género. Y esta misma mañana el PSOE ha impedido que el ex ministro reprobado Jorge Fernández Díaz sea presidente de una comisión en la cámara baja. En este zamarreón inicial del árbol se han recogido ya los primeros frutos… Y los que quedan. El PP se ha dado de bruces con la realidad y el PSOE ha certificado la utilidad de estar en la oposición, que es donde le correspondía con unos resultados tan escuálidos y sin posibilidad de construir una mayoría alternativa. Un acierto desde el punto de vista político (las terceras elecciones habrían dado más mayoría a Rajoy y más margen para seguir produciendo sufrimiento) y una demostración de responsabilidad democrática (era un disparate someter al país a otro proceso electoral y debilitar todo el entramado institucional). Cuando uno se mueve por el dogmatismo irredento no consigue nada. En cambio, son necesarias ciertas dosis de pragmatismo, sin renunciar a la utopía ni a los principios, para conseguir los objetivos.

Foto.- La bancada socialista, con Antonio Hernando y Miguel Angel Heredia, y el inefable Rufián dirigiéndose al atril.

Vuelta del pasado

Andalucía presentará un recurso ante el Tribunal Supremo por las reválidas de Secundaria y Bachillerato si el Gobierno de la nación no rectifica y retira esta prueba. La Junta ya tiene recurrida la reválida de Primaria ante esa instancia jurisdiccional y la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa) ante el Tribunal Constitucional. El Gobierno que preside Susana Díaz está apurando los cauces políticos e institucionales a ver si el Ministerio de Educación escucha el clamor de la comunidad educativa contra esta medida. Así, ha pedido la convocatoria urgente de la Comisión General de las Comunidades Autónomas en el Senado para que el Ministerio dé marcha atrás ante tamaño despropósito.

No parece que el titular de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, esté por la labor de deshacer su error. Si se mantiene en su cerrazón, no queda otra opción de llevar las reválidas a los tribunales. Hay razones de sobra para el recurso contra el decreto del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Razones jurídicas porque adolece de vicios de nulidad, carece de memoria economía y de memoria de impacto de género y lo aprueba un gobierno en funciones que se extralimita en sus competencias. También de carácter pedagógico porque las reválidas son una verdadera agresión al alumnado y son rechazadas por la práctica totalidad de la comunidad educativa. Y, por último, porque no han tenido en cuenta a las comunidades autónomas sobre la forma y el contenido final del decreto, un texto que puede invadir competencias autonómicas respecto al modelo educativo y de evaluación de Andalucía.

El modelo de evaluación que impone la LOMCE no aporta formación ni motivación al alumnado, sólo busca su segregación según los resultados obtenidos y dificulta la obtención de la titulación correspondiente, es una evaluación ajena al proceso de aprendizaje y crea incertidumbre e inseguridad jurídica a estudiantes, familias y profesorado en el acceso a la Universidad cuando hasta ahora era un camino diáfano.

Las reválidas representan una vuelta de tuerca a la enseñanza entendida como una carrera de obstáculos. Y es falsa la ecuación de que más obstáculos es igual a mejor enseñanza. Estamos en un salto atrás de medio siglo en la enseñanza de este país. Es mucho más justa con el trabajo del alumnado una evaluación continua que una prueba de cierre de todo un curso académico. Sobre todo, porque un mal resultado tiene consecuencias nefastas: al alumnado que no supere las reválidas de ESO y Bachillerato no se les dará el correspondiente título. Y n sólo eso: el alumnado de Secundaria sólo podría matricularse en ciclos de Formación Profesional Básica y quienes no superen la reválida de Bachillerato no podrían ni acceder a la Universidad ni matricularse en enseñanzas artísticas superiores, tan sólo a un ciclo de FP de Grado Superior. Por tanto, es un modelo de todo o nada para el alumno.

Es necesario la derogación de la LOMCE, una ley que segrega tempranamente, que quiebra la igualdad de oportunidades y que perjudica a la educación pública, y buscar un pacto de estado de educación cuanto antes.

Foto.- Susana Díaz, hoy en Sevilla con estudiantes de San Fernando (Cádiz) que han recogido más de 240.000 firmas contra las reválidas.

Comienza el curso

Más de un 1,8 millones de niñas y niños, el 96,1% en centros sostenidos con fondos públicos, comienzan esta semana el curso escolar. Hoy ya han vuelto a las aulas los de segundo ciclo de Infantil, Primaria y Educación Especial y el jueves llega el turno para los de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. La educación es un pilar fundamental para el avance de las sociedades. Por eso, para el Gobierno de Andalucía, que preside Susana Díaz, constituye una prioridad desde la garantía de la igualdad de oportunidades y de un sistema que busca el éxito educativo del alumnado. Por eso, frente a los intentos de confundir, nada mejor que los datos:

  • En Andalucía no hay recortes. El presupuesto de 2016 para educación creció más de un 4% respecto al año anterior. En cambio, la inversión en esta materia ha caído del 4,9% al 3,9% de nuestro Producto Interior Bruto (PIB) desde que gobierna el Partido Popular en España, una disminución de unos 10.000 millones menos como consecuencia de las tijeras de Mariano Rajoy.
  • Se mantiene el mismo número de docentes en este curso en los centros públicos pese a la reducción del número de estudiantes. La plantilla está compuesta por 95.415 profesores, exactamente los mismos que el curso pasado, y en las aulas hay 14.277 alumnos menos a causa de la menor natalidad de los últimos años. Esto supone que la ratio media desciende.
  • Se apuesta por una educación de calidad. Se introduce una segunda lengua extranjera, en la mayoría de los casos el francés, siendo Andalucía la única que ha dado el paso en todos los centros, y se garantiza que los niños y niñas cuenten con profesores habilitados para esta asignatura. También se pondrá en marcha el Plan de Éxito Educativo 2016-2020 para mejorar el rendimiento académico y reducir las tasas de abandono escolar temprano.
  • Se preserva el apoyo a las familias. Andalucía es la única que ofrece la gratuidad total de los libros de texto y mantiene los servicios de comedor, aula matinal y transporte con bonificaciones para una inmensa mayoría de niños y niñas.
  • Se ha frenado la LOMCE. Además de recursos ante los tribunales, desde la Consejería de Educación se han puesto todos los medios a su alcance para mitigar los efectos perniciosos de la reforma educativa injusta y sin consenso aprobada por el PP.

Distrito único

Uno de los cometidos de un gobierno es transmitir seguridad y tranquilidad a los ciudadanos. Y ese es el objetivo del acuerdo alcanzado por la Junta de Andalucía y los rectores en el marco de la Comisión Académica del Consejo Andaluz de Universidades para mantener el sistema de distrito único para el acceso a la universidad en la comunidad autónoma, a pesar de la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Se mantiene un único sistema de acceso a todas las universidades públicas andaluzas y no que cada una de ellas fije sus propios criterios, como permite la fatídica norma elaborada por el Gobierno de España de la mano del pernicioso José Ignacio Wert. Así, se garantiza la igualdad de oportunidades y la transparencia en el acceso de los estudiantes a las enseñanzas superiores de grado y máster bajo el prisma del mérito académico.

La apresurada aplicación de la LOMCE ha dejado muchos cabos sueltos y ha generado mucha incertidumbre en la comunidad escolar. De esta forma, en el ejercicio de la autonomía previsto en la propia ley, Junta y rectores han dado un paso para aportar seguridad a los primeros estudiantes y sus familias, disipando todas las dudas que genera la LOMCE. Esta actuación implica que los jóvenes que han empezado este curso el bachillerato con el nuevo sistema educativo tienen la certidumbre del modo de acceso a la Universidad a través de selectividad y que sólo realizarán pruebas relacionadas con las asignaturas que cursan en bachillerato.

Con este acuerdo Andalucía vuelve a marcar el camino tomando decisiones que benefician a los estudiantes. Desde el primer momento, el Ejecutivo que preside Susana Díaz ha mantenido una postura crítica contra LOMCE por el fondo, muy perjudicial para la igualdad de oportunidades y lesivo contra la escuela pública, y también las formas con que se ha puesto en marcha, con prisas, sin consenso, sin financiación suficiente y alterando el sistema educativo, que es clave para la construcción de la sociedad mejor y más justa. Por eso, se Andalucía hemos articulado medidas para paliar esta ley regresiva y dañina, medidas como ésta de mantener el distrito único universitario, el rescate de la asignatura de Educación para la Ciudadanía o el blindaje de las enseñanzas artísticas.

Foto.gelannoticias.blogspot.com. La presidenta andaluza, durante la inauguración del curso universitario 2015/16 en la Pablo Olavide de Sevilla.

Servicios prestados

Mariano Rajoy le ha otorgado una suculenta recompensa a José Ignacio Wert por afanarse en el desmontaje de la educación pública. Hemos conocido hoy, a través de El Mundo, que el ex ministro peor valorado de la historia de la democracia tendrá un salario de 10.000 euros mensuales más gastos de representación como embajador español ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con sede en París. Además de disfrutar de unas condiciones salariales envidiables, el destino le permite a Wert el reencuentro en la Ciudad de la Luz con su pareja, Monserrat Gomendio, que trabaja en el mismo organismo internacional desde hace unos meses tras abandonar el Ministerio, donde ejercía de número dos de su cónyuge. Por la naturaleza del premio se puede colegir que Rajoy ha quedado muy satisfecho con el trabajo de demolición desarrollado por su subordinado. Wert sería el autor material de las tropelías contra el modelo público pero, sin duda, es Rajoy el responsable intelectual del tremendo aquelarre de recortes, segregación y apoyo a la escuela privada en detrimento de la pública que ha levantado a toda la comunidad educativa del país. El ex ministro no se merecía ni los 20 días por año trabajado que contempla la cruel reforma laboral aprobada por el Partido Popular. Sin embargo, le han dado un puesto bien remunerado, incluso cobrando más que el propio presidente del Gobierno. Sin duda, y para desgracia para inmensa mayoría de los españoles, Rajoy le reconoce los (dañinos) servicios prestados.

Foto.elconfidencial.com.

Demasiado daño

Dice el refrán que a enemigo que huye, puente de plata. Y José Ignacio Wert ha sido el enemigo número uno de la educación pública y de la igualdad de oportunidades, siguiendo instrucciones del presidente del Gobierno. Se va el brazo ejecutor, y bienvenida esa salida, pero nos queda combatir las políticas perniciosas de un Partido Popular que han perjudicado al sistema público en todos los niveles, desde la educación infantil hasta la Universidad. Han sido tres años de desmontaje de este pilar del estado del bienestar, de liquidación de este ascensor social, de ausencia de diálogo y de imposición de un modelo ideológico que segrega y apuesta por lo privado con una envenenada reforma educativa, la fatídica LOMCE. El daño que ha provocado la gestión de Wert como ariete de Rajoy costará muchos años repararlo. No tengo mucha confianza en cambios porque la autoría intelectual de la gestión del ministro saliente es del presidente y la fundación de Aznar (FAES). Pero hay que exigirle al inquilino de la Moncloa un cambio de política (la que ha seguido no gusta a nadie y se ha impuesto con el rodillo de su mayoría absoluta) y un cambio en la forma de hacer política (más abierta, dialogante, consensuada y participativa). El mejor cambio, sin duda, debe ser en las urnas y se producirá en las elecciones generales dentro de muy pocos meses.

Religión y Constitución

El Gobierno ha actuado otra vez con nocturnidad y alevosía. El Boletín Oficial del Estado, sin previo aviso, ha publicado el conjunto de conocimientos evaluables de la asignatura de Religión, para Primaria, Secundaria y Bachillerato que tras la ley Wert, la fatídica LOMCE, pasa a ser una asignatura evaluable. Unos contenidos que suponen una involución en un estado aconfesional como el nuestro. Rajoy y el PP han torpedeado la Constitución. El catálogo de materias que impulsa el Gobierno de la nación es claramente inconstitucional, propio de otros tiempos por suerte ya olvidados. En ‘El Intermedio’, el teólogo Juan José Tamayo ha asegurado que el contenido de la asignatura es más apropiado para una clase de catequesis que para una escuela pública. Con la derecha andamos hacia atrás como los cangrejos. Pese a todo, la jerarquía católica no se conforma y pide más. Son insaciables.