Martilleo de hechos

Ya no me sorprende el simplismo de Mariano Rajoy en el análisis político. Ni a mí ni a los a la gran mayoría de “españoles, muy españoles, mucho españoles“. Nos hemos vacunado contra los discursos fútiles del actual inquilino de la Moncloa. Dice el presidente que el desgaste vertiginoso del Partido Popular se debe “al martilleo constante de las televisiones con la corrupción“. No a los hechos en sí, tan execrables y desalentadores en democracia vengan de donde vengan, sino al ejercicio del derecho constitucional de difundir información veraz y del ciudadano a recibirla. Ese runrún pertinaz del mundo marrón del PP (me atrevo a parafrasear desvirtuando esa letra de Estopa y Rosario) lo único que ha hecho es aflorar una realidad que no han querido o no han sabido ver en la sede de la gaviota en la madrileña calle Génova. Ese repiqueteo ha socavado la confianza de su electorado, unido a la falta de una acción contundente para cortar de raíz comportamientos reprobables. Se han puesto de perfil y entre col y col, un SMS, “Luis, sé fuerte” o un despido en diferido en forma de simulación. Rajoy ha puesto el ojo siempre en el lugar equivocado: que si Matas era el modelo, que si estaba delante, detrás o al lado de Camps, que si Rita (Barberá)eres la mejor“… Que no son los medios de comunicación, lo que son tozudos son los hechos… Gürtel, Púnica, Rato, Brugal, Emarsa, Imelsa, Palma Arena, Troya… El PP de Aznar se declaró incompatible contra la corrupción. El tiempo ha desmentido esa afirmación. Las cañas se le han vuelto lanzas: no ha buscado combatir la corrupción, sino usarla como ariete contra sus adversarios políticos. Hoy recoge las tempestades de los vientos que ha sembrado y de su quietud exasperante.

Foto.- Vanity Fair.

Profesión de riesgo

Los periodistas Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova ya llevan 24 horas en casa. Han pasado más de seis meses de secuestro por intentar informar de la cruenta guerra de Siria. Sus captores pretendían cercenar el derecho a la información sobre un conflicto en el que se está derramando mucha sangre a espaldas de la comunidad internacional. Como colega de profesión y sobre todo como ciudadano, me sumo a la alegría por su regreso y me preocupa que una treintena de informadores, nueve extranjeros, sigan en cautiverio. Mi solidaridad con estos compañeros que han pasado este mal trago con final feliz y con los que aún no han conseguido su libertad. Ejercer la profesión de periodista tiene sus riesgos. Espinosa y García Vilanova pueden dar buena fe de ello.

Como también los reporteros Juan Ramón Robles, Mario Munera y Gabriel Pecot, que han denunciado agresiones de las fuerzas del orden mientras cubrían el sábado la manifestación del 29-M en Madrid (hay un vídeo que no deja dudas). Este episodio ha sido condenado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). Uno de los pilares fundamentales de una democracia es la libertad de información y de expresión. Confiemos en que en esta orgía de recortes de derechos y libertades públicas la derecha gobernante no nos conduzca a la oscuridad informativa y recupere métodos de otros tiempos que jamás deberían volver… Los cambios que quiere introducir el Gobierno de Mariano Rajoy en este ámbito, en especial en la ley de Seguridad Ciudadana, nos hace temernos lo peor. Hasta el Consejo General del Poder Judicial considera inconstitucionales varios artículos de esta futura norma. Veremos.

Foto.EFE. Espinosa, en primer plano, y García Vilanova, con sus familias a su llegada a España.

Noticias inquietantes

El Gobierno de la nación no sólo está ejecutando recortes de derechos y conquistas sociales. Además, nos está colando un tijeretazo sibilino a las libertades. En su planes se dibuja un horizonte de estado policial y se aleja el estado social y democrático de derecho que consagra la Constitución. Os dejo algunas noticias que me han inquietado en los últimos meses por el retroceso evidente que suponen:

♦ El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha anunciado que la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal incluirá “un sistema severo de sanciones administrativas” para evitar las filtraciones en los casos en los que una investigación esté protegida por el secreto de sumario. (Lee más en Ideal)

La vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha lanzado un recordatorio que tiene mucho de amenaza para el conjunto de los fiscales de este país: les ha recordado que “todos” pueden ser cesados si pierden la confianza de Eduardo Torres Dulce, el fiscal general puesto por el PP. (Lee más en DiarioProgresista)

♦ “La libertad de información tiene un límite”. Así de claro lo tiene el vicesecretario de Organización del PP, Carlos Floriano. En su opinión en la difusión de los papeles de Bárcenas se ha producido una “libertad de información irresponsable”. (Lee más en eleconomista.es)

♦ Artimañas del ministro para meter miedo a los medios. Montoro sigue amenazando a los medios: “A veces los creadores de opinión tienen problemas con Hacienda”. También arremetió contra los artistas y los partidos. (Lee más en Periodista Digital)

♦ El Gobierno está dispuesto a analizar con “mucho interés” las propuestas o enmiendas presentadas a la reforma laboral relativas a un cambio en la Ley de Huelga, después de que la patronal haya pedido una nueva regulación de este derecho. (Lee más en La Razón)

♦ El Ministerio del Interior está estudiando que la próxima Ley de Seguridad Ciudadana prohíba la captación, tratamiento o difusión en Internet de imágenes de agentes en el ejercicio de sus funciones si ponen en riesgo su persona o la operación en la que están trabajando. (Lee más en el Huffington Post)

♦ En Justicia vuelven los 80. Vuelven las normas que se aplicaron entonces. Si mantiene sus propuestas y no a ellas en favor del consenso, Gallardón será también uno de los miembros del Gobierno de Rajoy que dejará una mayor impronta conservadora a su gestión. (Lee más en El País)

♦ La Policía consignó en dos atestados distintos, dirigidos a sendos jueces de Instrucción de Madrid, el perfil político e ideológico del abogado Erlantz Ibarrondo, de izquierdas y próximo a los movimientos sociales, al considerar esos datos relevantes para catalogar ante los respectivos magistrados a las personas a las que él mismo defendía en esas causas. (Lee más en Público)

♦ Ayudar a inmigrantes irregulares podría ser penado con la cárcel. La reforma del Código Penal puesta en marcha por Gallardón deja en manos del Ministerio Fiscal la posibilidad de perseguir a quienes presten su hospitalidad a extranjeros no comunitarios. (Lee más en Público)

♦ Alberto Ruiz Gallardón: «La malformación del feto no será ya un supuesto para abortar». (Lee más en La Razón)

♦ Los obispos españoles están cerca de apuntarse una de sus mayores victorias educativas de los últimos 35 años. Han negociado en silencio hasta conseguir que el proyecto de ley de enseñanza que ha presentado esta semana el Gobierno de Mariano Rajoy colme una de sus históricas reivindicaciones: que los alumnos que elijan no cursar la asignatura de Religión tengan que estudiar una materia alternativa fuerte. (Lee más en El País)

Muchas de estas noticias tienen como protagonista a Gallardón, un dirigente considerado moderado que está demostrando que detrás de esa falsa imagen se esconde un político muy de derechas, más reaccionario que la media de un gobierno ya de por sí muy retrógrado.

Camus y el periodista libre

“Todos los condicionamientos del mundo no harán que un espíritu limpio acepte ser deshonesto. Ahora bien, y aun conociendo poco del mecanismo de las informaciones, es fácil asegurarse la autenticidad de una noticia. Es a ello que el periodista libre debe dedicar toda su atención. Si no puede decir todo lo que piensa, puede no decir lo que no piensa o lo que cree falso. Es así que un diario libre se mide tanto por lo que dice como por lo que no dice. Esta libertad completamente negativa es, de lejos, la más importante de todas, si se la sabe mantener. Dado que prepara el advenimiento de la verdadera libertad. En consecuencia, un diario independiente ofrece el origen de sus informaciones, ayuda al público a evaluarlas, repudia el abarrotamiento de los cerebros, suprime las invectivas, mitiga mediante comentarios la uniformización de las informaciones, en breve, sirve a la verdad en la medida humana de sus fuerzas. Esta medida, tan relativa como puede serlo, le permite al menos rechazar lo que ninguna fuerza en el mundo podría hacerle aceptar: servir a la mentira”.

Fragmento de un artículo escrito por Albert Camus para Le Soir républicaine, el periódico que dirigía en su Argelia natal, y censurado por las autoridades francesas en la colonia. El texto, un alegato en defensa de la libertad de prensa aun en tiempos de guerra como los que se vivían, permaneció inédito hasta hace unos meses. (Lee el texto completo)

Rayando la censura

El Partido Popular y sus representantes institucionales no digieren bien la libertad de información. Se permiten licencias muy poco compatibles con la democracia. Cuentan además con el apoyo acrítico de un imperio mediático de corte conservador que aplica un obsceno doble rasero, pasando la mano a los de su estirpe y cargando las tintas contra los adversarios ideológicos. A las ya tradicionales ruedas de prensa sin preguntas, se suman presiones disuasorias más o menos explícitas y un sinfín de cortapisas y obstáculos para el trabajo de los profesionales.

En el vídeo podemos ver la retención (en el sentido literal de la palabra) a la periodista Marta Nebot, del programa de Ana Rosa Quintana en Telecinco, por algo tan ominoso como acercarse a preguntar por las dramáticas cifras del paro de nuestro país a la ministra de Empleo, Fátima Báñez. Hace tan sólo unos días a un reportero de El Intermedio, el magazine humorístico de El Gran Wyoming en La Sexta, se le impidió la entrada a un acto de la alcaldesa de Ana Botella en un colegio. ¿Cuál será el próximo episodio de limitación al ejercicio de informar? Casos como éstos frisan con la censura. Así también lo interpreta Telecinco.

El desatino se multiplica con la explicación del responsable de comunicación de Repsol al “secuestro exprés”, usando palabras de la propia Nebot en su cuenta de Twitter. “Son medios oficiales“, arguyó sin rubor al ser cuestionado porque se permitía grabar a otras cámaras. Una contestación tan desafortunada que nos retrotrae a los tiempos ya lejanos de la dictadura. Estimado compañero, o lo que seas, la Constitución española consagra la libertad de prensa. Repásate el artículo 20. Si se quiere hacer un acto privado, cualquiera está en su pleno derecho, pero que no se invite y no acrediten a los medios para luego coartar su labor.

PD.- Marta Nebot no tiene mucha suerte con el PP. Hace unos años, cuando era reportera de Cuatro, en un arrebato de chulería Aznar le coló un bolígrafo en el escote como única respuesta a una pregunta periodística. Bochornoso.

#SoyPeriodista

Quiero hoy celebrar el día de los periodistas suscribiendo el manifiesto de la Federeración de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) en defensa del periodismo, una profesión (la mía) que está atravesando la peor crisis de su historia, al menos, desde que reconquistamos la democracia en nuestro país. Esta crisis tiene fundamentalmente una drámatica componente laboral, con una destrucción brutal de empleo y un aumento alarmante de la precariedad en la empresa informativa. Junto a esto, el atrincheramiento ideológico y la pérdida de los valores dentológicos por la preeminencia del interés particular frente a su función social y la renuncia a la verdad conforman un cóctel explosivo que degrada y desacredita una profesión que constituye un pilar imprescindible para el buen funcionamiento de las sociedades democráticas. Así, me parece más oportuno que nunca este llamamiento de la FAPE, que debe ser atentido por los poderes públicos:

“QUE la libertad de información se debilita cuando el periodismo se convierte en una fuente de manipulación, de sensacionalismos, de odios y de defensa de intereses ajenos al bien común. 

QUE esa misma libertad queda dañada cuando se convocan ruedas de prensa sin derecho a preguntas y cuando los representantes públicos se niegan a comparecer para dar cuenta de sus actividades en el ejercicio del poder. 

QUE es necesario el ejercicio responsable del periodismo por parte de periodistas y editores, basado en el cumplimiento de normas éticas y deontológicas  y en valores como la integridad y el rigor.

 QUE la supeditación de la ética a la dictadura de la audiencia conduce a la inmoralidad y a la ilegalidad, como nos ha demostrado en el Reino Unido el caso del News of the World. 

QUE el derecho de información y la libertad de expresión pierden fuerza y eficacia cada vez que desaparece un medio. 

QUE unos periodistas mal pagados, y más si no perciben salario alguno, difícilmente podrán resistir las presiones de los poderes, sean del tipo que sean,  para difundir informaciones sesgadas, interesadas y en algunos casos falsas. 

QUE el elevado paro en el sector está propiciando que los editores abonen cantidades humillantes a colaboradores y free lance. 

 QUE los Gobiernos y las instituciones no pueden mirar hacia otro lado cuando empresarios sin escrúpulos quieren convertir un espacio de libertad, como es un medio de comunicación, en un taller de esclavos ofreciendo empleos sin remuneración. 

QUE el futuro del periodismo está en la calidad del contenido que elaboren los periodistas sea en el soporte que sea. Si los medios renuncian, como están haciendo, a las buenas historias, a los buenos reportajes de investigación, a las buenas crónicas de los corresponsales,  poco podrán hacer para convencer al usuario de que es necesario pagar por los contenidos. 

QUE las administraciones tienen que incentivar los proyectos de los periodistas emprendedores que buscan alternativas a la crisis con ideas valientes y novedosas. 

QUE la defensa de la libertad de prensa, del derecho de información y del ejercicio de un periodismo digno y dignamente remunerado,  atañe también a las instituciones y a los ciudadanos.”

Sin periodismo, no hay democracia

El gremio del periodismo ha interiorizado que se une y pelea por sus derechos o languidece hasta su desaparición. Ayer acudí a la concentración celebrada en Sevilla, al igual que en otros 48 municipios de toda España, con motivo del Día Internacional de la Libertad de Prensa y la Libertad de Expresión. Me llenó de júbilo la masiva respuesta de profesionales de los medios de comunicación a la convocatoria de la Asociación de la Prensa de Sevilla. Sin duda, la mayor movilización de periodistas que recuerdo en mi ciudad. Profesionales de todas las cabeceras, de medios públicos y privados, de todas las edades, incluso estudiantes que aspiran un futuro laboral mejor, periodistas en activo, parados y jubilados. Respuesta colectiva y unitaria de todo el sector, con representantes de sindicatos y partidos políticos de izquierda. Son muchos los argumentos (la precariedad laboral, los ajustes de plantilla, las limitaciones al ejercicio de la profesión y a la libertad de información, la deriva partidista de los medios, la pérdida de la ética y la deontología en el quehacer profesional…) y defender un periodismo comprometido, honesto y que cumpla su función social. El lema no podía ser más elocuente: ‘Sin periodistas, no hay periodismo y sin periodismo, no hay democracia’ (Leer manifiesto). Queda mucho trecho por recorrer para dignificar la profesión desde un punto de vista laboral y ético y recuperar el daño causado por esta maldita crisis en un gremio ya muy castigado por la desregulación. Se abre un novedoso horizonte de esperanza.

PD.– La foto de la cabecera de la concentración no hace justicia a la multitud congregada en la Plaza Nueva hispalense, justo detrás del objetivo de mi teléfono móvil.