Reacción digna

junio 28, 2017

Los periodistas empiezan a estar hartos del estilo que impuesto la administración Trump. No están los profesionales de la información para recibir presiones o indicaciones sobre cómo hacer su trabajo. Su labor es contar los acontecimientos con neutralidad y misión de servicio público. Lo que hace la portavoz de la Casa Blanca no es más que limitar un derecho constitucional con la libertad de información. Y por eso me parece muy digna y oportuna la reacción de Brian Karem, corresponsal político de The Centinel, ante la intromisión de Sarah Huckabee en el quehacer periodístico. Si no se defiende lo que se hace desde el rigor y la profesionalidad, nadie será respetado un gabinete Trump con ínfulas autoritarias.

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Menudo enganche

diciembre 19, 2016

Menudo enganche entre el director de Al Rojo Vivo, Antonio García Ferreras, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. La razón asiste al periodista y el enroque deja en evidencia al político. Iglesias no encaja bien la crítica, no acepta la verdad tan acostumbrado a su posverdad, vive tan ensimismado en su burbuja de emociones y creencias personales que desprecia las opiniones discrepantes y no acepta los hechos que desmontan su relato virtual. Superado su ‘bautizo’ político, los dirigentes de Podemos están sometidos al mismo escrutinio que el resto de representantes públicos. Quieren medios de comunicación que bailen a su son, no admiten la libertad de información y, como algunos mesías surgidos al calor de las protestas, se instalan en la retórica de la intransigencia o incluso llegan a la amenaza. Ya han pasado su etapa de virginidad. Son sus actos y sus medidas los que se someten a examen y no el supuesto edén que predican. Anda últimamente Iglesias siempre con el ceño fruncido, malencarado y malhumorado, se le ha caído la piel de cordero y cada vez muestra más su vis de enfant terrible. Llega a Vistalegre 2 y quiere ser entronizado sin ningún tipo de contrapeso. Qué pronto se ha pasado de los círculos al absolutismo. Para este viaje…

Martilleo de hechos

junio 1, 2015

Ya no me sorprende el simplismo de Mariano Rajoy en el análisis político. Ni a mí ni a los a la gran mayoría de “españoles, muy españoles, mucho españoles“. Nos hemos vacunado contra los discursos fútiles del actual inquilino de la Moncloa. Dice el presidente que el desgaste vertiginoso del Partido Popular se debe “al martilleo constante de las televisiones con la corrupción“. No a los hechos en sí, tan execrables y desalentadores en democracia vengan de donde vengan, sino al ejercicio del derecho constitucional de difundir información veraz y del ciudadano a recibirla. Ese runrún pertinaz del mundo marrón del PP (me atrevo a parafrasear desvirtuando esa letra de Estopa y Rosario) lo único que ha hecho es aflorar una realidad que no han querido o no han sabido ver en la sede de la gaviota en la madrileña calle Génova. Ese repiqueteo ha socavado la confianza de su electorado, unido a la falta de una acción contundente para cortar de raíz comportamientos reprobables. Se han puesto de perfil y entre col y col, un SMS, “Luis, sé fuerte” o un despido en diferido en forma de simulación. Rajoy ha puesto el ojo siempre en el lugar equivocado: que si Matas era el modelo, que si estaba delante, detrás o al lado de Camps, que si Rita (Barberá)eres la mejor“… Que no son los medios de comunicación, lo que son tozudos son los hechos… Gürtel, Púnica, Rato, Brugal, Emarsa, Imelsa, Palma Arena, Troya… El PP de Aznar se declaró incompatible contra la corrupción. El tiempo ha desmentido esa afirmación. Las cañas se le han vuelto lanzas: no ha buscado combatir la corrupción, sino usarla como ariete contra sus adversarios políticos. Hoy recoge las tempestades de los vientos que ha sembrado y de su quietud exasperante.

Foto.- Vanity Fair.

Mordaza y censores

marzo 28, 2015

La libertad de expresión se ha devaluado en este país en las últimas horas. La aprobación de la ley mordaza supone un retroceso a tiempos oscuros y nos aleja de los países de nuestro entorno. Qué antiguo y qué de derechas es el Partido Popular. Estos más de tres años de gestión de Mariano Rajoy se resumen en recortes y más recortes de derechos y libertades. El texto sólo responde a sus prejuicios ideológicos y no a las necesidades y demandas de la sociedad española. Hoy nuestro país ofrece una imagen más sombría. No es de extrañar que recién aprobada la flamante ley de Seguridad Ciudadana está ya recurrida ante el Tribunal Constitucional por vulneración de derechos fundamentales. El PSOE rechaza el castigo como uso preferente y la instauración de un Estado Policial.

Y en esta línea de silenciar toda la crítica social se han conocido dos noticias que ejemplifican el carácter censor de la derecha. Lo llevan en su ADN. Mediaset, la empresa propietaria de Cuatro y Telecinco, ha destituido al periodista Jesús Cintora por presiones directas desde la Moncloa. No tienen bastante con la manipulación de los medios públicos, usando lo que es de todos para sus intereses particulares, sino que meten sus tentáculos en los privados. Está claro que al PP no le gustan las voces discordantes, las que no responden al argumentario que reparte a diario la gaviota mensajera. No parece tampoco muy democrática la instrucción de la dirección de RTVE restringiendo lo que difunden los empleados de TVE y RNE en sus perfiles profesionales de Twitter o Facebook. La corporación les prohíbe que publiquen cualquier tipo de noticia que no haya pasado antes el visto bueno del organismo oficial. Casualmente, esta orden coincide en el tiempo con la aprobación de ley mordaza. ¿Y dónde queda la libertad de expresión consagrada en nuestra Constitución? Pisoteada por los censores.

Profesión de riesgo

marzo 31, 2014

Los periodistas Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova ya llevan 24 horas en casa. Han pasado más de seis meses de secuestro por intentar informar de la cruenta guerra de Siria. Sus captores pretendían cercenar el derecho a la información sobre un conflicto en el que se está derramando mucha sangre a espaldas de la comunidad internacional. Como colega de profesión y sobre todo como ciudadano, me sumo a la alegría por su regreso y me preocupa que una treintena de informadores, nueve extranjeros, sigan en cautiverio. Mi solidaridad con estos compañeros que han pasado este mal trago con final feliz y con los que aún no han conseguido su libertad. Ejercer la profesión de periodista tiene sus riesgos. Espinosa y García Vilanova pueden dar buena fe de ello.

Como también los reporteros Juan Ramón Robles, Mario Munera y Gabriel Pecot, que han denunciado agresiones de las fuerzas del orden mientras cubrían el sábado la manifestación del 29-M en Madrid (hay un vídeo que no deja dudas). Este episodio ha sido condenado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). Uno de los pilares fundamentales de una democracia es la libertad de información y de expresión. Confiemos en que en esta orgía de recortes de derechos y libertades públicas la derecha gobernante no nos conduzca a la oscuridad informativa y recupere métodos de otros tiempos que jamás deberían volver… Los cambios que quiere introducir el Gobierno de Mariano Rajoy en este ámbito, en especial en la ley de Seguridad Ciudadana, nos hace temernos lo peor. Hasta el Consejo General del Poder Judicial considera inconstitucionales varios artículos de esta futura norma. Veremos.

Foto.EFE. Espinosa, en primer plano, y García Vilanova, con sus familias a su llegada a España.

Un exabrupto inadmisible

enero 28, 2014

Los micros abiertos suelen jugar malas pasadas. En este caso han cazado un exabrupto del ministro de Economía, Luis de Guindos, hacia los periodistas: “Es alucinante… que se vayan a tomar por culo“. En el Partido Popular están tan acostumbrados al plasma o dar la palabra en las ruedas de prensa sólo a determinados medios que se molestan con las preguntas incómodas de los profesionales de la información. El deber del periodista es preguntar sobre los asuntos de actualidad y desde luego la respuesta del cargo público no puede ser ni palabras malsonantes ni hacer mutis por el foro. La trasparencia y la rendición de cuentas del político son indispensables en democracia. Algunos, en cambio, prefieren las leyes mordazas y las limitaciones de la libertad de información. A De Guindos no le queda más remedio que pedir disculpas, saber gestionar para sus adentros su mal humor y aceptar las reglas del juego democrático. Este tipo de desplantes resultan inadmisibles.

El panfletismo de Losantos

octubre 18, 2013

(Los pasajes más incendiarios van del minuto 3:20 al 9:12; del 10:50 al 15:50; del 17:18 al 19:47; del 20:11 al 20:35; del 21:37 al 24:10)

(Parrafada iracunda del 2:27 al 14:15)

Federico Jiménez Losantos se despachó ayer a gusto contra la sentencia del caso Faisán. Como no le ha gustado el fallo de la Audiencia Nacional, no dejó títere con cabeza, desacreditó el entramado institucional español y despotricó contra todos con un lenguaje agresivo, subversivo y ‘matonil’ con perlas que trascienden con mucho la libertad de expresión y de información. Por ejemplo, el filólogo defendió “volar” o “quemar” ese tribunal (vídeo 2, 11:50) y también “entrar con un lanzallamas y después de limpiado con zotal, dedicarlo a comedor de Cáritas […], rectifico: una voladura controlada sería más eficaz” (vídeo 1, 6:15). Esas formas de expresión se aproximan, por no decir que sobrepasan, la apología de la violencia. Esto desde luego no es periodismo. Es más bien ‘panfletismo’, una dinámica que genera un peligroso germen para la arquitectura democrática y en la convivencia en nuestro país.

Para contrarrestar esta valoración de trinchera y (cuasi) difamatoria, un contrapunto a través de otras cabeceras:

El País (editorial): Sentencia sensata.

eldiario.es: El tribunal corrige al PP y a su fiscal general: el soplo del Faisán solo buscaba el fin de ETA.