Paladines impostados

Vaya por delante que hay casos de corrupción muchísimo más sangrantes y deleznables. Sin duda. Pero los dirigentes de Podemos no están ya exentos del escrutinio público y tienen que apechugar con sus actuaciones y saber encajar las críticas. En cambio, estos representantes morados de la nueva política tienen la piel muy fina y a cada asunto turbio y poco estético que les afecta y se difunde por los medios de comunicación responden con teorías conspiranoicas y rasgándose las vestiduras. Los que van de paladines de la moralidad pública tienen que ser intachables en sus conductas y demostrar con hechos su ejemplaridad. Serlo y parecerlo. No vale aplicarse el ancho del embudo. Ya se acumulan una serie de episodios que, como mínimo, desbordan el plano de la ética:

1. No ha quedado clara la supuesta financiación directa o indirecta de Podemos procedente de terceros países.

2. Juan Carlos Monedero tuvo un problema fiscal de 200.000 euros y también ha sido suspendido seis meses de empleo y sueldo por la Universidad Complutense por facturar a un banco de la órbita de Venezuela hasta 425.000 euros por hacer informes siendo incompatible. (Por cierto, ¡qué cantidades maneja la izquierda anticapitalista!).

3. Íñigo Errejón ha sido inhabilitado por la Universidad de Málaga para volver a trabajar en esta institución académica. Se sanciona al número dos de Podemos por cobrar una beca de investigación sin acudir a su puesto en el campus universitario. Cometió dos faltas: incumplir los términos del contrato y no solicitar la compatibilidad con su trabajo remunerado de asesoramiento en Podemos.

4. Pablo Echenique ha reconocido públicamente que tenido trabajando si dar de alta a un asistente en, al menos, dos periodos de tiempo. No dice mucho que el actual secretario de organización pagara en negro con tanta soflama que suelta sobre el empleo digno y de calidad.

5. Teresa Rodríguez, la líder hasta la fecha de la franquicia morada en Andalucía, cargó facturas por valor de 4.300 euros al Parlamento europeo después de dejar el cargo. Con ese montante compró material informático y tecnológico para su oficina electoral como candidata para las autonómicas de 2015 e incluso pagó una multa de tráfico de un compañero de siglas que participaba en su campaña o la fiesta de inauguración de la sede. (Tras su dimisión, también cobró la totalidad del sueldo del último mes cuando sólo había estado cuatro días en la Eurocámara y casi un año después devolvió la parte proporcional).

6. El último en sumarse a este catálogo ha sido el senador Ramón Espinar, hombre de la confianza de Pablo Iglesias y aspirante a liderar Podemos en Madrid. Ha admitido que vendió una vivienda protegida y obtuvo unas plusvalías de 19.000 euros (30.000 euros antes de pagar impuestos). Esta actuación del anticapitalista madrileño se puede calificar de especulación porque podría haber devuelto el piso a la cooperativa recuperando el dinero entregado o vendido al precio de compra. Optó por la operación con un suculento beneficio.

Son incidentes poco éticos y poco estéticos que emborronan las credenciales de los principales dirigentes de Podemos. Y es que es muy fácil predicar y otra cosa es dar trigo. Esto no es fango, es la verdad, que puede doler y no tiene remedio.

Viñeta.– Puebla en ABC.

Puro teatro

“Teatro, la vida es puro teatro”. A esta canción de La Lupe me recordó la puesta de largo de Podemos y aledaños en la constitución del Congreso de los Diputados. “Igual que en un escenario, finges tu dolor barato”. Todo estaba perfectamente guionizado. Desde la llegada a la carrera de San Jerónimo, ya sea en grupo en bicicletas, como en ‘Verano azul’, ya sea con banda de música al son de la marcha mora, hasta el final con lágrimas de Pablo Iglesias y su abrazo sin fin con Juan Carlos Monedero, el ángel caído (“tu drama no es necesario, ya conozco ese teatro”), pasando por la presencia del bebé de Carolina Bescansa, de mano en mano por canguros ocasionales con poca maña, la gesticulación estridente o las promesas del cargo con una retahíla de proclamas tampoco tan novedosas (Sánchez Gordillo o representantes de la izquierda abertzale ya lo habían hecho años ha). Se seguía la escaleta de un programa, nada se había dejado al azar, todos y cada uno de los guiños estaba organizado. Los recién llegados son maestros en el arte de propaganda, expertos manejadores de “los códigos de vistosidad de la telecracia“, como escribe hoy Jorge Bustos. “Falsedad bien ensayada, estudiado simulacroPerdona que no te crea. Lo tuyo es puro teatro”.

Silencio inaceptable

El silencio de Juan Carlos Monedero es más que sospechoso. Ominoso. Inaceptable. Hace más de diez días que saltó a la luz pública que por trabajos de asesoría a terceros países ha facturado 425.150 euros a través de una sociedad sin trabajadores. No vale ni la callada por respuesta ni el ataque al mensajero. En esta última línea han salido sus compañeros de Podemos para acusar a la ‘casta’ de perseguir a su cuate y número tres de la organización. Lo cierto es que la Agencia Tributaria y la Universidad Complutense han abierto sendas investigaciones para aclarar un asunto que, a priori, huele mal. Extraña esta actitud hermética de los que han puesto tan alto el listón de la ética al resto de partidos. Es el tiempo de explicaciones y no de soflamas, de dar la cara, conocer la procedencia de esas cantidades económicas y disipar dudas sobre la supuesta financiación de su partido y no de la opacidad. No puede permanecer escondido hasta que escampe, como hace siempre Mariano Rajoy. Qué fácil es predicar y qué difícil dar trigo. La sociedad española exige, y con razón, ejemplaridad a todos sin excepción.

Y, por si no tuviera suficiente con los ingresos de origen extranjero por su actividad de consultor, resulta que Monedero ha falseado también datos de su currículum y no atiende las llamadas del periódico que ha sacado este asunto (El País). La transparencia no es lo suyo.

Lapidario de Podemos

Muchos se quejan del uso que se hace de manifestaciones de dirigentes de Podemos y, especialmente, de su líder, Pablo Iglesias, hechas en otro tiempo. Cada cual es prisionero de sus palabras y dueño de sus silencios. Y ahí están para aquél que esté interesado. Pero para no remontarnos al pasado que se pretende sepultar desde el nuevo partido, vayamos al presente de sus recientes declaraciones públicas:

José Antonio Vargas, secretario general en Málaga
«Yo no pactaría con quienes recortan en la Junta, aunque eso suponga dejar al PP en la Alcaldía»

Marc Bertomeu, secretario general en Barcelona
«En Cataluña tiene que haber una consulta específica y vinculante»

Begoña Gutiérrez, secretaria general en Sevilla
«Si gobernamos, la gente decidirá si hay Semana Santa»
«Pues no sabría decirle, la verdad. ¿Cómo debo definirme? […] No me encuadro en ninguna ideología concreta»

Círculo de Podemos de Anchuelo (Madrid)
«La tradición de los Reyes Magos representa lo más podrido de este putrefacto país: la monarquía, el consumismo y el cristofascismo #ASCO»

Jaime Paulino, secretario general de Valencia
«Debemos pensar en Podemos como una máquina de guerra electoral y eso implica en ocasiones hacer sacrificios en favor de la eficacia»

Juan Carlos Monedero, número dos de Podemos (en la foto)
«No son la misma mierda [PSOE y PP], como se gritaba en el 15M, pero se han empeñado durante demasiado tiempo en hacer sus necesidades de manera parecida»