Menos lobos

2015 se despide con una serie de noticias que no refleja la tan deseada recuperación económica que algunos nos quieren meter con calzador. En un repaso rápido de la actualidad nos topamos con informaciones que más que al optimismo conducen al escepticismo:

  • La pensión subirá en 2016 de media dos euros al mes. Esto quiere decir que las pensiones más bajas del sistema crecerán céntimos, no alcanzarán ni un mísero euro. No parecen unos datos cómo para que el PP saque pecho. Y menos cuando muchos mayores están ayudando a hijos y nietos a llegar a fin de mes.
  • Apenas 6,6 euros se incrementa el salario mínimo interprofesional, un aumento escaso que hace a los trabajadores perder poder adquisitivo. El alza del 1% sitúa al SMI en 655,20 euros. En los cuatro años de gobierno de Mariano Rajoy la subida no llega ni a 14 euros (13,80 para ser exactos). No se estira mucho la derecha con la clase obrera.  El ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero cogió el SMI en 460,5 euros y lo elevó en 180 euros en siete años. Las comparaciones son odiosas y elocuentes.
  • El 80% de los menores de 30 años conviven con sus padres porque no tienen trabajo o si lo tienen, cobran un salario tan bajo que no les da para emanciparse del hogar familiar.

La mejoría de los datos macroeconómicos no alcanza a la inmensa mayoría de las familias y la brecha de la desigualdad se ensancha con subidas tan exiguas de pensiones y salarios. Estos aumentos tan ridículos son una tomadura de pelo viendo cómo se han recuperado los beneficios de las grandes empresas. De esta forma, los ricos cada día son más ricos y las clases medias y trabajadoras no acaban de recuperar ni el poder adquisitivo ni los derechos arrebatados por la crisis. Sin olvidar que en España hay 4.850.000 parados, según la EPA del tercer trimestre de este año. Desde luego, el panorama no es para tirar cohetes. Así que menos lobos, propagandistas.

Aguinaldo envenenado

Para Mariano Rajoy si un joven encuentra un trabajo con buen sueldo es cuestión de “suerte” (sic). Así justificó el presidente una propuesta trampa del Partido Popular para que los jóvenes que consigan su primer empleo no tengan que pagar el IRPF durante el primer año. El subconsciente traicionó a Rajoy: entiende que este grupo edad, pese a la gran formación que atesora, está condenado a recibir salarios bajos y a estar en precario. Ni que fuera una maldición bíblica estar mal pagado por el mero de hecho de tener menos edad. Esa exoneración de pagar el impuesto de la renta supondría una especie de aguinaldo envenenado. Mucho me temo que de salir adelante esta medida muchos jóvenes encontrarían ofertas con retribuciones a la baja que se complementarían con este incentivo público.

España tiene la tasa de paro juvenil más alta de la Unión Europea y el poco empleo que se genera lleva aparejado sueldos indignos y tiene carácter temporal. La preocupación del próximo Gobierno, ya que éste no lo ha hecho, ha de ser crear las condiciones para que el mercado laboral se dinamice, se incremente la ocupación (hoy hay en España menos gente trabajando que hace cuatro años) y se garantice unas condiciones sociolaborales decentes para los trabajadores. Con esta medida no se avanza hacia un escenario de estabilidad y de mejora para los jóvenes que buscan empleo. Lo que tendría que haber hecho Rajoy es poner en marcha en serio (y no como reza el engañoso lema de campaña) el plan de garantía juvenil impulsado por la Unión Europea. Pero ha estado mucho tiempo encerrado en el plasma mientras que la reforma laboral hacía estragos y los jóvenes y los no tanto han tenido que hacer las maletas y buscar fuera oportunidades laborales. Los jóvenes en particular y los españoles en general nos merecemos mucho más.

Programas que funcionan

Los programas Emple@Joven y Emple@30+, impulsados por la presidenta de la Junta, Susana Díaz, son dos planes de éxito indudable, con un nivel de ejecución del 100% y creación de empleo que se han superado con amplitud las previsiones. Su objetivo era incorporar a jóvenes y mayores de 30 años al mercado de trabajo y mejorar su empleabilidad ampliando su experiencia y su cualificación. Ninguna comunidad autónoma ni el Gobierno de España ejecutan una medida de estas características, por lo tanto es una iniciativa única en nuestro país. Los datos así lo demuestran el buen resultado:

  • Más de 60.200 contratos de trabajo.
  • 1.300 prácticas profesionales.
  • Más de 3.000 contratos gracias al Bono de Empleo Joven.
  • Andalucía es la única comunidad, junto a Canarias, que sigue creando empleo en nuestro país, según los datos del primer trimestre de la EPA.

Tan buen resultado dio la primera edición del Emple@Joven que en marzo de este año se puso en marcha una segunda. Estos planes los financia la Junta y se ejecutan a través de los ayuntamientos. Las condiciones que fijaban los dos decretos que regulan los programas, convalidados por unanimidad del Parlamento, estaban claras desde el primer momento. De hecho, prácticamente casi todos los municipios de Andalucía (772) se han sumado a ambos programas.

La duración de los contratos es una decisión que tomaban los ayuntamientos en sus proyectos. Para evitar contratos de muy corta duración, el nuevo decreto para favorecer la inserción laboral introduce, entre sus novedades, que los contratos que realicen las corporaciones locales a los jóvenes menores de 25 años deben ser por un periodo mínimo de seis meses y a jornada completa. En el caso de los mayores de 25 años, deben tener una duración mínima de tres meses. Aquellos que se beneficiaron del anterior Emple@Joven pero tuvieron contratos de corta duración, inferiores a 3 meses, pueden beneficiarse también de la nueva. Por tanto, la prórroga que se está demandado ya está aprobada.

La ligereza de la secretaria general de Podemos, Teresa Rodríguez, al cuestionar estos planes supone un gran irresponsabilidad. Además, esta dirigente política manifiesta un profundo desconocimiento de su contenido y de los buenos resultados que está produciendo. Bienvenida la crítica siempre y cuando sea constructiva.

Fuga de talento

El Roto mete el dedo en la llaga. La crisis y la mala gestión que se está haciendo desde la ortodoxia neoliberal en Europa (y muy especialmente en España) han resucitado el viejo fantasma de la emigración. Muchos españoles, la mayoría de ellos jóvenes con una extraordinaria preparación, se están viendo obligados a hacer las maletas ante la falta de oportunidades en nuestro país. Hay un dato muy ilustrativo: desde 2012 han salido de España un 5% de nuestros jóvenes buscando en el exterior un empleo. El mayor éxodo en tiempos de paz que se recuerda. La cifra de la diáspora nos debería mover a una profunda reflexión y poner en marcha medidas que pongan freno a esta dinámica que nos descapitaliza como sociedad, que provoca una fuga de talento después de tanta inversión pública para su formación. En Andalucía, por ejemplo, la presidenta Susana Díaz está promoviendo un plan para el retorno de jóvenes emigrantes. Ése es el camino a seguir. Acción y no cruzarse de brazos a esperar que escampe. Quizá luego sea demasiado tarde y hayamos dejado escapar a la generación mejor formada de nuestra historia.

Viñeta.– El Roto, en El País.

Incoherencia periodística

En periodismo ya pocas cosas me sorprenden. De vez en cuando, surge algo que todavía reactiva mi capacidad de asombro. ABC, en su edición nacional y de Sevilla, dedica su portada a un eventual (y necesario) plan europeo de fomento del empleo juvenil promovido por Alemania, Francia, Italia y España. La noticia, sin lugar a dudas, es relevante e incide en el sector de la población más castigado por la lacra del paro (un 57% de nuestros jóvenes no tienen trabajo). Llega tarde la iniciativa comunitaria, pero la tardía reacción del establisment de Bruselas y de los países miembros, hasta ahora sólo preocupados en la austeridad a ultranza y los recortes, no debe restar ni un ápice a las bondades de la misma. El diario de Vocento dedica un amplio despliegue a este proyecto aún en ciernes y, sin embargo, arrincona y ningunea un plan aprobado ayer por la Junta de Andalucía con 200 millones de euros contantes y sonantes y una previsión de creación de 30.000 empleos. En un alarde de coherencia, el paquete de medidas andaluz no merece más que media columna en una página par (pág. 42 en la edición de Sevilla). Hace tiempo que ABC no hace periodismo. Su selección de las noticias no responde a los criterios profesionales y sí a intereses políticos sin ningún tipo de disimulo. Una pena.

Lapidario para reír y llorar

Os dejo un catálogo de afirmaciones pronunciadas esta misma mañana por miembros del Gobierno de la nación y dirigentes del PP:

Mariano Rajoy: “La recesión exige hacer nuevas reformas”

Soraya Sáenz de Santamaría: “El Gobierno no va a cambiar la política económica”.

Luis de Guindos: “La refoma laboral está teniendo efectos positivos”.

Cristóbal Montoro: “Estamos saliendo de la crisis. Eso lo indica el cambio de signo de la balanza económica”.

Fátima Báñez sobre los jóvenes que se van fuera de España para buscar trabajo: “A eso se le llama movilidad exterior”.

María Dolores de Cospedal: “Los votantes del PP son los que pagan la hipoteca. Otros, con excusas vagas, no hacen lo mismo”.

Vicente Martínez Pujalte: “Algunos hipotecados quieren la dación en pago para comprarse otro piso”.

Juan Ignacio Zoido: “El presidente del partido y la secretaria general son los primeros interesados en aclarar lo de Bárcenas y tomar medidas drásticas”.

Hipocresía sexual

No me produce asombro, sí cierta hilaridad y mucho hastío. Sectores conservadores están en campaña permanente con los contenidos educación sexual y afectiva que se imparten en los centros educativos públicos. Tiran de exageración, rizan el rizo de la demagogia e, intentando ridiculizar estos elementos curriculares, dejan traslucir su talante más reaccionario. ¿No será mejor que los niños y niñas conozcan estas enseñanzas de la mano de profesionales capacitados y con rigor pedagógico? Frisa con la hipocresía los aspavientos de las capas más de derechas de nuestra sociedad frente a estos contenidos reglados cuando todo un universo de información está al alcance de cualquier crío en Internet.

El último griterío de la caverna está relacionado con una guía didáctica para ¡¡¡profesores!!! sobre educación sexual. El Partido Popular se ha subido a la estela de la crítica de determinados medios de comunicación conservadores escandalizados por este manual. Un texto del programa Forma Joven en el que se tratan aspectos relacionados con la salud y los hábitos saludables de los jóvenes: alimentación, ejercicio físico, tabaco, sida, sexualidad, salud mental, drogas o violencia de género. El material está realizado por expertos en promoción de salud, conjuntamente con técnicos de instituciones (Consejería de Educación, Instituto de la Mujer, Instituto de la Juventud y la Federación Andaluza de Municipios y Provincias) y representantes de los padres y madres del alumnado. Como salta a la vista, todo muy razonable y de interés para el conocimiento de preadolescentes.

Aun así la reacción de la derecha es furibunda y trasnochada. ABC de Sevilla, por ejemplo, censuraba que se presente la “sexualidad como mero disfrute”, cuando en su portada debajo de una imagen de la Semana Santa local inserta un anuncio apelando a que “el sexo es vida” (ver ilustración) o en su página 81, sección de clasificados, se leen inserciones que ofertan a 30 euros “chicas, atractivas, complacientes. Vive sensaciones nuevas t pasiones por descubrir” o “morena, guapa, buen culo”. El ancho del embudo: censura para la educación sexual, vista gorda si se trata de ingresos publicitarios. En fin, puro cinismo.

 

Reforma contra el empleo

¡Qué lejos queda ya ese mantra impostado de que el PP era el partido de los trabajadores (Cospedal dixit)! El Gobierno de Rajoy ha elaborado una reforma laboral a la medida de su ideología. Histórica pero en sentido negativo por las consecuencias negativas que acarrea. El júbilo de la patronal CEOE y de otros grupos de la derecha patria evidencia el sesgo de la medida. Beneficia sin ambages a los empresarios y nos debilita a los trabajadores. En este nuevo marco laboral se abarata el despido de forma generalizada. Perdemos todos los que tenemos nómina, quedamos al albur de unos nuevos requisitos para la rescisión de contrato favorables para el patrón. Sólo con nueve meses de menos ingresos, que no de pérdidas, el empresario te puede poner de patitas en la calle y de forma procedente, con una indemnización de 20 días por año trabajado en lugar de los 45 días vigentes hasta hoy.

La reforma de Rajoy supone un recorte brutal de derechos y de la protección de los trabajadores y se traducirá en un efecto llamada para la destrucción de más empleo. Si en un panorama económico de recesión, como mínimo hasta el primer semestre de 2013, y una previsión de seis millones de parados para el año en curso, abaratar el despido de forma generalizada es como dar un cheque en blanco a los empresarios para hagan y deshagan a su antojo. Si un cambio legislativo no es la quimera para dinamizar el empleo, en este caso no sólo no se crean unas condiciones favorables para dinamizar el mercado laboral, sino que la norma empuja en sentido contrario a la destrucción de empleo.

Para redondear esta agresión a los trabajadores sin contar con los sindicatos, se hace saltar por los aires la negociación colectiva al circunscribirlo a cada empresa. Además, los trabajadores perderán los derechos laborales después de dos años de bloqueo de los convenios colectivos, que se tendrán que negociar de nuevo desde cero. Para los jóvenes se legaliza la explotación hasta los 30 años regulando un miserable contrato de prácticas y a los parados se les cambian los cursos de formación por trabajos para la comunidad y así de camino aligerar la plantilla de empleados públicos (algo así como los voluntarios que planteaba Ana Botella en Madrid).

Éste es el Gobierno del cambio hacia atrás, del retrocambio. Ha elegido competir bajando los salarios y aumentando las jornadas laborales, instaurando un modelo de relaciones laborales de países del tercer mundo, en vez de emular con países desarrollados a través del conocimiento, la innovación y la aportación de los trabajadores. Estamos en una reforma contra el empleo al alumbrar un despido más fácil y barato.