Zombis de la austeridad

La economía alemana se vuelve a desacelerar. El Gobierno de Merkel anuncia una revisión a la baja de sus previsiones de crecimiento y agita el fantasma de una nueva recesión en el continente.  Hace unos días la Comisión Europea ya alertó del riesgo de recaída. Y si la locomotora se resfría, ojalá a los demás no nos llegue una pulmonía. Viendo las noticias tan preocupantes, me he acordado de un artículo reciente del premio nobel de Economía Joseph E. Stiglitz titulado Los zombis de la austeridad. Pese al parón de su economía, Alemania no se baja del burro: achaca el frenazo a factores externos y no cambiará su estricta política de ajuste. Después de seis largos años de crisis, ni la Unión Europea en su conjunto ni sus estados por separado acaban de consolidar la recuperación económica. Algo se está haciendo mal aunque el muro de la ortodoxia neoliberal nos oculte otras visiones económicas. En Estados Unidos con otras recetas se está en fase de crecimiento sólido y se han creado ocho millones de puestos de trabajo. Suscribo estas palabras de Stiglitz: “A pesar de que se acumulan las pruebas de que la austeridad no funciona, Alemania y los otros halcones han redoblado su respaldo a dicha austeridad, apostando el futuro de Europa por una teoría desacreditada desde hace ya mucho tiempo”. Pero ellos erre que erre, pura tozudez dogmática.