Cera ardiente

CERA ARDIENTE
Jesús Munárriz

A la luz de una vela el mundo es otro:
más íntimo, más tibio,
más cercano, más pobre.

Su llama sabe iluminar el alma
secreta de las cosas,
las envuelve en su luz,
que antes fue flor,
las descubre y abriga,
las acaricia y dora.

A la luz de una vela
vuelve el mundo a su ser,
a su existencia
inestable, precaria, vacilante,
efímera, modesta,
impredecible.