¡Ay, Arenas!

Nos hemos desayunado una noticia de El Mundo que relaciona al veterano Javier Arenas con los casos de presunta corrupción de Jaume Matas investigados por la Justicia. Lleva este diario un par de días avanzando el pacto que pretende alcanzar el ex presidente balear con la Fiscalía para evitar más prisión a cambio de ofrecer información sobre la larga ristra de asuntos turbios que tiene pendientes. El periódico, que está dosificando la información en entregas, ya había anunciado que un dirigente de los gordos de la dirección nacional del Partido Popular se vería implicado por sus revelaciones. Hoy ya lanza en portada el nombre de Arenas como la persona que le organizó a Matas una reunión con el ex tesorero Álvaro Lapuerta para el “amaño”, según se dice en la información, del concurso para construir el gran hospital público de las islas. El señalado lo niega todo. Llevaba un tiempo relegado en una discreta segunda fila y vuelve al primer plano de la actualidad con una acusación cuando menos inquietante. Será Matas el que tendrá que demostrar lo que dice pero al político andaluz se le ha colado una china en el zapato. Veremos en qué acaba esta huida hacia adelante del ex presidente balear.

“La mejor”

Otro patinazo del agorero Mariano Rajoy. A quien bendice le llega el mal fario o lo cogen metiendo la mano donde no debe. Lo hizo con Jaume Matas, Francisco Camps, Carlos Fabra, Alfonso Rus o incluso Luis Bárcenas… y ya saben dónde están. Ahora le ha tocado el turno a Rita Barberá. El Tribunal Supremo ha abierto causa contra la ex alcaldesa de Valencia por presunto blanqueo de dinero por parte del PP, en una trama en la que ya está siendo investigado todo su equipo en su etapa de regidora. Respetando la presunción de inocencia, queda por ver si la palabra de Rajoy vale, cumple el pacto de regeneración democrática firmado con Ciudadanos para su investidura y le pide a su amiga Rita, “la mejor”, el acta de senadora. Ésa será la prueba del nueve para saber si el PP tiene voluntad real de combatir los presuntos casos de corrupción.

El mal ojo clínico de Rajoy

No parece muy afortunado Mariano Rajoy en la demostración de sus afectos ni de sus apoyos políticos. Donde ha puesto el ojo ha brotado un caso de corrupción. Como cazatalentos no tiene ningún futuro, su ojo clínico bizquea más de la cuenta. Las malditas hemerotecas dejan al presidente en funciones en un lugar más que comprometido:

“Alfonso, te quiero, coño”

No ha podido ser más explícito Rajoy en su cariño político y personal a Alfonso Rus, cabecilla de la Operación Taula, una red de cobro de presunto comisiones para lucro personal y para pagar campañas del PP.

“Creo en ti, Paco”

Apoyo cerrado e incondicional del ex presidente valenciano Francisco Camps, bajo cuyo mandato la red Gürtel cometió sangrantes fechorías en la comunidad.

“Quiero un gobierno como el de Matas”

El político gallego ponía como su modelo a Jaume Matas, ex presidente balear, condenado por corrupción y con varias causas pendientes en los tribunales.

“Un ciudadano y un político ejemplar”

El tiempo le ha venido a quitar la razón. Carlos Fabra, ex presidente del PP de Castellón y de la Diputación, está condenado por fraude fiscal. Sobre el factótum de los peperos castellonenses pesa una condenada de cuatro años de prisión.

“Nadie podrá probar que no son inocentes”

Defensa firme del Luis Bárcenas y también de Gerardo Galeote. Años después reconoció que se equivocó con el ex tesorero. Pero antes dejó constancia de su amistad con un lapidario SMS: “Luis, sé fuerte”.

Otra patata caliente para Cospedal

A María Dolores de Cospedal la han puesto otra vez en el disparadero. Si hace unos meses se tragó la venta del falso contrato en diferido del tesorero Luis Bárcenas, una rueda de prensa que ha dado casi la vuelta al mundo, ahora le ha tocado lidiar con el tercer grado de ex presidente balear Jaume Matas. La número dos del PP se enrocó en la defensa de la actuación de su partido en materia de corrupción y hoy nos enteramos que el Ministerio del Interior decidió este beneficio penitenciario para Matas en contra del criterio de la Junta de Tratamiento de la Prisión de Segovia. No es de extrañar de reacción de la oposición y la perplejidad de la inmensa mayoría de la ciudadanía. Se revolvía Cospedal ante las incómodas preguntas de los periodistas: “No podemos meter a la gente en la cárcel“. En un estado de derecho es una obviedad, es una tarea que compete al Poder Judicial. Pero parece que sí pueden sacarla (la lista de indultos con Rajoy es interminable) o darle un trato privilegiado. La decisión del departamento que dirige Jorge Fernández Díaz, con un tufo partidista considerable,  la deja de nuevo al pie de los caballos. Quizá alguien tenía que haberla prevenido del tercer grado de Matas. Y es que a la presidenta de Castilla-La Mancha no está teniendo mucha suerte con su compañero de Interior. Hace apenas dos semanas se hizo una foto con el presidente de León justo un día antes de que éste fuera detenido por la Operación Púnica. Casualidad o no, a Cospedal le han colocado en sus manos otra patata caliente.

Indultos

El Gobierno de Mariano Rajoy tiene en sus dos años y medio de mandato un triste historial de indultos. Las medidas de gracia con el PP en la Moncloa más que en excepción se han convertido en regla. En sus once primeros meses se llegaron a aprobar 468 decretos de perdón. Un registro para el récord Guiness. Por una vez, el Consejo de Ministros ha actuado en sintonía con la opinión generalizada de la sociedad española. Simple cumplimiento de la norma… y del sentido común  El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha propuesto denegar el indulto a una serie de condenados de renombre por delitos de distinta naturaleza. Nadie habría entendido que el ex presidente de Baleares y destacado del PP Jaume Matas, el ex alcalde de Marbella Julián Muñoz o el torero José Ortega Cano, entre otros, se escaparan de rositas. La decisión contraria a la finalmente adoptada habría provocado un enorme clamor social. El Ejecutivo se ha limitado a respetar la ley y a no levantar ampollas gratuitamente.

(Lista de indultos desde 2012: haz clic)

Foto.- Matas, en la Audiencia Nacional. Foto El País.

 

El bochornoso silencio de Arenas

Anda todos los días Javier Arenas y su troupe dando lecciones a la parroquia. Muchos golpes de pecho de impostada honestidad y desmesuradas exigencias a los demás. Pero cuando las cañas se tornan lanzas, la derecha hace mutis por el foro y sus altavoces mediáticos miran a otro lado. Se ha conocido la sentencia de seis años de cárcel por corrupción para el popular Jaume Matas, ex presidente autonómico en Baleares, y ni Arenas ni sus acólitos han dicho esta boca es mío. Silencio estruendoso… y bochornoso. Y no es la primera vez. El del Olvera no ha censurado a los dos responsables de la Zona Franca de Cádiz condenados por malversación de fondos. Ni dijo ni mu cuando han vuelto a ser imputados sus compañeros de pádel (el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, Jesús Sepúlveda o Gerardo Galeote) en la investigación del caso Gürtel, el mayor escándalo de la historia de nuestra democracia.

Si la callada por respuesta es grave, resultan más chocantes sus rocambolescas teorías judiciales según a quien incumba: en el caso del condenado alcalde de Alhaurín el Grande, mantenido en el cargo contra viento y marea, apeló a la presunción de inocencia hasta que la sentencia fuera firme. En cambio, ante el más mínimo indicio llueven las peticiones de dimisiones para sus rivales. La doble vara de medir: para los míos condescendencia y manga ancha, para los adversarios las exigencias más desorbitadas y dimisiones al canto. Decía hace unas fechas, al calor de la campaña electoral de las autonómicas andaluzas, que en el caso de los expedientes de regulación fraudulentos la responsabilidad llega a la antesala de dos presidentes socialistas. (Se le olvidó lo de presunta). En la sentencia condenatoria de Matas, la corrupción ha llegado más lejos: hasta el despacho del presidente e incluso el Consejo de Ministros (el político balear ocupó la cartera de Medio Ambiente con Aznar). Matas era el modelo a seguir para Rajoy. Mejor que no.

Con estos antecedentes, el pepero andaluz no anda sobrado de autoridad moral ni de legitimidad para instruir a los contrarios. Este varapalo judicial le debería servir de cura de humildad… Quizá sea como pedir peras al olmo. Un imposible.

PD.– Lo de Guerrero, el único responsable de los desmanes en los ERE, y su chófer es nauseabundo. Me avergüenzo de que gente de esta calaña se hayan servido de su posición para su propio beneficio. Lo único que quiero es que paguen cuanto antes por el daño causado y las barbaridades cometidas.

Extrañas coincidencias

Desde que Mariano Rajoy se apoltronó en el Palacio de la Moncloa, como por ensalmo, en una suerte de alineamiento de todos los planetas, se han encadenado una serie de resoluciones jurídicas que barren a favor de los intereses del Partido Popular. ¿Se pueden catalogar de extrañas coincidencias o existe una mano negra que mece las togas de la magistratura? La Fiscalía no recurrirá la sentencia de no culpabilidad de Francisco Camps en el caso de los trajes y sus “amiguitos del alma” y, a continuación, se conoce la investigación al juez que intruye la causa por los turbios negocios de Iñaki Urdangarín ante las filtraciones aparecidas en los medios de comunicación. En este último sumario hay más de un centenar de partes personadas, con lo que la posibilidad de fuga se multiplica exponencialmente. Aparte de echar un cable al yerno del Rey (y ya veremos si a la infanta Cristina), en este presunto lío de comisiones y facturas falsas de la Fundación Nóos también aparecen implicados Camps, Jaume Matas y otros ilustres peperos. Y me pregunto: ¿por qué apuntan al juez cuando hay tantos eventuales filtradores y en Andalucía hay una representante del Poder Judicial que alimenta a varios periódicos a través de una de las partes personadas con intereses electorales indisimulados? Dos varas de medir, claramente. El último eslabón de esta deriva lo constituye la sentencia condenatoria de Baltasar Garzón, que abre la puerta a que los corruptos se escapen por la gatera. Se castiga al juez con argumentos discutibles y se da la posibilidad a que los indeseables de la trama Gürtel pueden plantear la nulidad de sus actuaciones y se vayan de rositas, como ya ocurrió con el caso Naseiro sobre presunta financiación ilegal del PP. Estas tres decisiones contribuyen a obstaculizar el esclarecimiento del mayor escándalo de corrupción de la democracia. Demasiadas extrañas coincidencias.

Viñeta.- Peridis en El País.

Menos prédica y más trigo

Ejemplarizantes y implacables justicieros con sus adversarios, comprensivos y condescendientes con los suyos en apuros. Aplican el doble rasero sin escrúpulos. Agreden, zarandean, aniquilan socialmente a los demás. Protegen, miman y dan cobertura política y jurídica  a los propios, con Federico Trillo en el papel estelar de recogedor de basuras y miserias humanas, de muñidor de estrategias de enredo y cortapisas para que la justicia desarrolle su labor. Así actúa el Partido Popular y sus voceros del el TDT Party y de la fiel infantería, que diría José María Izquierdo.

Andan estos días sentados en el banquillo de los acusados los ex presidentes Francisco Camps y Jaume Matas y acaba de ser CONDENADO por cohecho (exigir un soborno a un empresario) el alcalde de Alhaurín el Grande, Juan Martín Serón. Con esta enorme mancha en la camisa de la decencia y la honestidad, anda Javier Arenas y sus cuates peperos dando lecciones de ética a la parroquia. Y lo hacen sin pudor, como si la cosa no fuera con ellos. Estos barandas de la derecha tienen la ventaja de pasar por el confesionario para purgar sus mentiras, sus calumnias y su maldad, y después de varias oraciones de penitencia, borrón y cuenta nueva aunque sin propósito de enmienda. No tienen recato en destrozar a sus rivales, les da igual la verdad, sólo les interesa su objetivo electoral en un ejercicio de maquiavelismo donde prevalece el fin sin reparar en los (perversos) medios.

Arenas, ese indiscutible guardián de las esencias (es ironía, claro), tiene hoy una oportunidad de oro para demostrar su catadura moral. Ya se ha dictado condena a Martín Serón, un regidor defendido con uñas y dientes por el mandamás pepero, que se ha presentado dos veces a las elecciones municipales (2007 y 2011) con la sombra de la corrupción y los exagerados parabienes de su jefe. Ya no valen excusas, el poder judicial ha hablado y es la hora de las responsabilidades políticas. Este alcalde se podrá seguir defendiendo en instancias jurisdiccionales superiores, pero desde el punto de vista político no puede seguir ni un minuto más en el puesto. Ya pesa sobre sus espaldas un fallo judicial con un delito tan denigrante para un responsable público como el cohecho. Y Arenas, menos predicar y más dar trigo, ha de exigir la dimisión de su correligionario. Estamos cansados de su doble moral. Para exigir a los demás, primero hay que dar ejemplo.

¿Doble moral o directamente inmoralidad?

El director general de RTVA, Pablo Carrasco, ha ofrecido en el Parlamento de Andalucía datos sobre la cobertura dispensada por Canal Sur TV a las presuntas irregularidades en la tramitación de algunos expedientes de regulación de empleo en Andalucía. Desde que afloró el caso a la luz pública hace ya 44 días, salvo en seis, la televisión pública ha informado a diario sobre este asunto de actualidad. En concreto:

  • El Noticias 1 lo incluyó en 38 ediciones y el Noticias 2, en 30.
  • El tiempo aproximado y acumulado empleado en informaciones en esos dos informativos asciende a 2 horas y 11 minutos.
  • Se han emitido 61 piezas informativas y en 32 ocasiones se ha recurrido a las colas, totales sueltos o a las colas más totales.
  • Se ha abordado este caso también en el noticiario Buenos Días, la tertulia política Meridiano y en el programa Parlamento.
  • Javier Arenas es el dirigente que más ha aparecido en la pantalla, con 30 declaraciones, frente a sólo 17 del presidente Griñán.

Y con estos datos, cerrados a fecha 17 de marzo, el Partido Popular se permite el lujo de hablar de oscurantismo de la cadena o llamar al director general comisario político. Si repasamos lo que hacen otras televisiones públicas, ya sean autonómicas o municipales, dependientes de instituciones gobernadas por los populares en este tipo de situaciones, constataríamos palmariamente su doble moral. O sería mejor decir, sin rodeos, su inmoralidad. Unos ejemplos:

¿Qué opina el PP de que el mayor escándalo de la democracia, que es el caso Gürtel, con un presidente como Camps que se va a sentar en el banquillo, no haya merecido ni una sola información en Canal  9? ¿O en Telemadrid?

¿Qué opinaría el PP, hasta donde elevaría su justiciero grito, si un equipo de Canal Sur se desplazara a Valencia, Madrid o Castilla-León para cubrir el caso Gürtel como ha hecho Telemadrid destacando un equipo en Andalucía para los ERE?

¿Qué opina el PP de que Onda Azul, TV municipal de Málaga, no haya informado nada del caso del concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de la capital por sus trapicheos en la licitación de una piscina o por haber pagado cinco veces menos por la licencia de obras de su vivienda?

¿Qué opina el PP sobre que TG7, televisión municipal de Granada, no se haya hecho eco en ningún momento del pucherazo electoral en Lanjarón protagonizado, entre otros, por una diputada popular en la Cámara autonómica?

¿Qué opina de que Onda Cádiz, tan solícita para dar cualquier asunto con objeto de atacar a los demás, no haya informado sobre que otra diputada y ex alcaldesa de Jerez esté siendo investigada por la Fiscalía Anticorrupción por el caso Gürtel? ¿Qué ha difundido sobre el caso Matas/caso Palma Arena? Si se tratara de Matsa, trocando sólo dos letras cambian las tornas, habría emitido monográficos plagados de insidias.

Son sólo unas muestras de su doble moral. O mejor, de su inmoralidad. Son implacables con los adversarios y condescendientes con los propios, permisivos hasta enterrar la ética y la decencia. ¿Qué se esconde detrás de la crítica a Canal Sur TV? Además de hipocresía y cinismo, una estrategia de presión, de coacción a los profesionales de la RTVA para condicionar las escaletas de los informativos. Confío en que los periodistas, por su profesionalidad contrastada, no se rendirán ante las furibundas e injustas embestidas del PP.

No es nuevo que la derecha no deje trabajar a los periodistas de Canal Sur, que han dado sobradas muestras de independencia y buen hacer, ni respete el papel que tienen los medios, especialmente los públicos, en una sociedad democrática. Su modelo periodístico es el de la ley Fraga, el del control de lo que tiene que salir en los informativos de radio y televisión y en los periódicos.

Foto: El País. Javier Arenas y Francisco Camps.

La otra cara de los ERE

El Partido Popular lleva tres semanas lanzando mentiras e insidias sobre la tramitación de algunos expedientes de regulación de empleo por parte de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. Ha manipulado datos a su antojo, ha intentado confundir a la opinión pública, ha vestido de limpio desde el primer al último socialista. Desde las filas del PSOE, más allá de los casos detectados de presunto intrusismo entre los beneficiarios que están en manos de la justicia llevados por la propia Junta, se ha defendido la legalidad de estas ayudas para empresas y trabajadores en crisis, el uso conforme a derecho de ayudas dirigidas a 25.000 trabajadores y control del dinero público por la intervención del Parlamento y la Cámara de Cuentas.

Hete aquí que de tanto tensar la cuerda, se ha roto. Cuando se rasca en alguno de estos ERE observamos que salen a relucir nombres de cualificados dirigentes del Partido Popular. Por ejemplo, en el expediente de Minas de Riotinto aparece el papel de mediador de Juan Ignacio Zoido, entonces delegado del Gobierno en Andalucía, y Eduardo Zaplana, titular por aquellas fechas del Ministerio de Trabajo.

El ERE se firmó dentro de un Acuerdo Marco firmado en 2002 entre el Gobierno, la Junta y los sindicatos para la aplicación de medidas sociolaborales para esta comarca onubense en dificultades. Se concedieron unas condiciones especiales para la prejubilación con la autorización de los responsables del Ministerio de Trabajo, instancia competente para determinar los coeficientes reductores que determinan el importe de las prejubilaciones a percibir y la comprobación de los puestos de trabajo desempeñados. El 15 de marzo de 2003, con Zaplana como referente jerárquico, la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Huelva emitió el informe relativo a Minas de Riotinto que posibilitó la aprobación del ERE.

A pesar que desde la Junta de Andalucía se sostenía en que no había ningún tipo de irregularidad en ese ERE, el Partido Popular ha venido cargando las tintas, disparando contra todo lo que se movía, poniendo en cuestión el honor y la honradez de mucho responsables públicos. Conocida la presencia de cargos populares en el pacto social para salvar a la comarca de Riotinto, ¿sigue Javier Arenas calificando de espeluznante esta actuación? ¿Le pedirá explicaciones a Zoido y Zaplana? ¿Dará Arenas alguna explicación por una actuación de un Gobierno en el que era vicepresidente segundo? Parafraseando sus palabras, ¿se habrían “apañado” coeficientes, extendiendo la consideración de mineros a personal administrativo, limpiadoras o conductores gracias a la acción de miembros del Ejecutivo de Aznar?

Esta realidad demuestra que el PP está instalado en una gran mentira en su desbocada carrera electoral y por la necesidad imperiosa de tapar a cualquier precio el caso Gürtel, el mayor escándalo de la democracia española, con un presidente, Francisco Camps, a punto de sentarse en el banquillo, y con otro ex presidente como el balear Jaume Matas atosigado por sus presuntas corruptelas. Este ERE de Riotinto, antes y ahora, es legal y el debate político desnuda la hipocresía y el doble lenguaje con que se desenvuelve el PP. Cuando salen a la palestra nombres de pepero en función de documentos oficiales anuncian querellas. No quieren que la realidad les prive de su gran mentira.

Para más información, os dejo una información del diario Huelva Información que reconstruye lo que ocurrió en 2003: Gobierno (PP), Junta (PSOE), UGT y CCOO pactaron el ERE de Riotinto

Foto.-Huelva Información. Zoido preside la mesa de negociación sobre el acuerdo para los mineros en 2003, con todas las partes implicadas. (Una imagen vale más que mil palabras).