Guiño a la derecha extrema

La base electoral del Partido Popular es amplia: se extiende desde el centro-derecha hasta la derecha más extrema. Dicho de otro modo, toda la derecha convive bajo las siglas del PP. Por mucho que Mariano Rajoy quiera dar imagen de moderado, otros se tienen que encargar de alimentar el ala más ultra, ofrecerle munición ideológica para que no tenga la tentación de buscar aventuras en solitario y debilitar un proyecto tan granítico como heterogéneo. El grupo de jaleadores está capitaneado por José María Aznar y tiene de adláteres principales a Esperanza Aguirre y Jaime Mayor Oreja, todo convenientemente aderezado con el apoyo de la TDT Party y otros altavoces mediáticos de la carcunda.

No es plato de buen gusto para don Mariano romper la línea de atonía de su campaña, pero no le queda más remedio que hacer concesiones a los más fanáticos y a los nostálgicos  de tiempos oscuros. Ese papel de agitador del sector más a la derecha de la derecha lo asumió ayer con gusto, como relamiéndose los labios, Aznar. En la convención de Málaga, volvió a plantear sus obsesiones y monomanías en cuanto a la lucha antiterrorista. Plantea escenarios fantaseados sobre negociaciones y cesiones a ETA que sólo caben en una mente enfermiza. Y suena este redoble permanente de fabulaciones cada día más estridente, más inoportuno, más paranoico.

El estadista de las Azores, también chico de los recados de George W. Bush, sostiene que el Gobierno de España está “mendigando ” y “suplicando” a la banda terrorista gestos para su disolución a cambio de contraprestaciones. ¿Se puede ser más miserable? ¿Se puede ser más cínico cuando en 1998 él mismo propuso ser generoso con el Movimiento Nacional de Liberación Vasco si entregaba las armas durante un proceso negociador? Te puede gustar más o menos el Ejecutivo de Zapatero, lo que no se puede poner en duda que ha sido el que más terroristas ha detenido y el que ha llevado a ETA a una situación de máxima debilidad, de práctica agonía.

Empiezo a pensar que el PP no quiere que sea un gobierno socialista quien ponga fin a una lacra de casi 40 años. Y podría ir más allá si mi prudencia no me frenara. A mí me da igual quién le ponga el final a ETA. Sólo quiero que sea y pronto. Otros sólo piensan en su hipotético papel de protagonista con la calculadora electoral en mano. Lamentablemente no ven la lucha antiterrorista como una cuestión de estado. Allá ellos.

Que se sepa toda la verdad

Los datos que aparecen aquí no son de mi cosecha. La fuente informante es de todo crédito. Me envía al correo una recopilación de excarcelaciones de etarras durante los gobiernos de Partido Popular, de los ocho infaustos años de José María Aznar, que desenmascarán el cinismo de los representantes políticos de la derecha patria y de su coro de palmeros mediáticos. ¡No todo vale en política! Ni las mentiras, ni las manipulaciones, ni la hipocresía, ni los silencios de quienes nos indignamos pero nos resignamos ante este tipo de agresiónes intelectuales y ante los discursos interesados.

Relación de presos de ETA condenados a más de 30 años por acumulación de penas que salieron en libertad en el periodo 1996-2004. Contiene nombre del recluso, condena acumulada, periodo de inicio de pena y fecha de excarcelación y ministro que firmó su salida de la cárcel. En todos los casos el presidente del Gobierno era Aznar.

1. Artola Santiesteban, José Ramón – 327 años – 02/09/1986-04/08/2002 – Ángel Acebes
2. Letona Viteri, Enrique – 311 años – 09/10/1987 – 14/05/2003 – Ángel Acebes
3. Larriaga Echevarría , Juan José – 221 años – 28/11/1980 – 14/11/2000 –  Mayor Oreja
4 . Rementería Beotegui , Jaime – 220 años – 11/08/1983 – 08/01/2004 – Ángel Acebes
5. Esquisabel Echevarría , Francisco – 180 años – 13/10/1980 – 17/08/2002 – Ángel Acebes
6. Ugarte Zincunegui , Jon J. – 174 años – 19/06/1987 – 03/07/2003 – Ángel Acebes
7. Echeandia Zorroza , Juan Carlos – 172 años – 26/05/1983 – 06/07/2001 – Mariano Rajoy
8. Otegui Arrezabala , Luis Mª – 162 años – 28/04/1987 – 20/06/2003 – Ángel Jesús Acebes
9. González García, Fidel – 160  años – 19/06/1981 – 05/09/2000 – Mayor Oreja
10. Alberdi Olano, Ernesto – 135  años – 28/11/1980 – 15/09/2001 – Mariano Rajoy
11. Bengoa Unzurrazaga , Félix – 134 años – 14/11/1980 – 21/10/1999   Mayor Oreja
12. Aguirre Aguirre , José Ángel – 134 años – 28/10/1985 – 26/05/2003 – Ángel Acebes
13. Ancizar Tellechea , Fermín – 126 años – 19/05/1981 – 23/07/2001 – Ángel Acebes
14. Cabello Pérez, Francisco – 120 años – 05/11/1986 – 12/02/2003 – Ángel Acebes
15. Nazábal Auzmendi , Juan – 106 años – 03/10/1979 – 20/1998 – Mayor Oreja
16. Galardi Sagarcía , Itziar – 101 años – 01/03/1982 – 12/02/2002 – Mariano Rajoy
17. Anza Ortuartez , Juan Mª – 101 años – 20/02/1982 – 18/10/2002 – Ángel Acebes
18. Iraculis Albizu , Fernando – 99 años – 30/03/1982 – 27/11/2002 – Ángel Acebes
19. Irastorza Fernández, Eugenio – 96 años – 28/02/1980 – 09/09/2003 – Ángel Acebes
20. Echevaría Ayesta , José Antonio – 94 años – 09/07/1980 – 18/01/2002 – Mariano Rajoy
21. Jiménez Zurbano , Jesús – 94 años – 22/11/1988 – 31/05/2003 – Ángel Acebes
22. Zabaleta Meddía , Ángel – 94 años – 13/06/1989 – 08/03/2004 – Ángel Acebes
23. Ormaechea Antepara , Jesús Mª – 88 años – 08/05/1984 – 24/01/2003 – Ángel Acebes
24. Muiatos Díaz, Agustín – 88 años – 16/05/1984 – 25/02/2002 – Mariano Rajoy
25. Ostolaza Alcocer, Manuel – 85 años – 05/02/1981 – 07/07/1999 – Mayor Oreja
26. Pagola Cortajarena , José A. – 78 años – 27/06/1984 – 17/10/2003 – Ángel Acebes
27. Garciandía Solano, Ricardo – 73 años – 20/10/1981 – 23/11/1999 – Mayor Oreja
28. Guridi Arocena , Pedro Juan – 68 años – 14/11/1980 – 11/04/2001 – Mariano Rajoy
29. Alberti Zubizarreta , Miguel – 68 años – 06/12/1984 – 14/11/2001 –  Mariano Rajoy
30. Araizaga Arozamena , Salvador – 67 años – 17/11/1981 – 12/12/2002 – Ángel Acebes
31. Zabaleta Garmendía , José R. – 66 años – 12/12/1987 – 07/02/2003 – Ángel Acebes
32. Recarte Gutiérrez, Gloria Mª – 65 años – 29/10/1981 – 24/11/200 – Mayor Oreja
33. Jaio Bustinduy , Jon Yanqui – 64 años – 09/06/1985 – 11/09/2003 – Ángel Acebes
34. González Merino, Juan Manuel – 63 años – 20/06/1984 – 04/03/2000 – Mayor Oreja
35. Aldanondo Luzuiriaga , Joaquín Mª – 58 años – 21/12/1986 – 27/10/1999 – Mayor Oreja
36. Merino Quijano, José Luis – 57 años – 28/03/1984 -27/09/2001 – Mariano Rajoy
37. Eguibar Michelena, Coro – 53 años – 20/02/1982 – 05/08/2000 – Mayor Oreja
38. Bilbao Goicoechea, Ignacio J. – 52 años – 06/07/1983 – 28/09/2000 – Mayor Oreja (Dos años después de su excarcelación asesinó al concejal socialista de Orio)
39. Marcos Olaizola , Luis M. – 51 años – 04/02/1981 – 07/10/2001 – Mariano Rajoy
40. Apecechea Arozamena , Juan M. – 50 años – 17/05/1980 – 08/04/1999  Mayor Oreja
41. Arluciaga Iribar , José A. – 48 años – 19/05/1981 – 27/05/1999 – Mayor Oreja
42. Zomárraga Luzuriaga, Miguel G. – 48 años – 31/12/1986 – 14/02/2003 – Ángel Jesús Acebes
43. Pastor Landa, Luis Alberto – 46 años – 22/01/1982 – 19/11/1999 – Mayor Oreja
44. Izaga González, Ricardo – 45 años – 07/03/1986 – 21/04/2002 – Mariano Rajoy
45. Izaguirre Iglesias, Teodoro – 44 años – 22/01/1981 – 12/06/2003 – Ángel Acebes
46. Aguirre Arín , Gervasio – 43 años – 01/01/1980 – 17/05/2002 – Mariano Rajoy
47. Viata Balda, Emiliano – 42 años – 27/10/1987 – 10/09/1999 – Mayor Oreja
48. Arzallus Eguiguren , José M. – 42 años – 02/06/1980 – 15/04/2000 – Mayor Oreja
49. Aguirre Echetía , Enrique – 42 años – 16/07/1980 – 14/05/2000 – Mayor Oreja
50. Olagorta Arana, Juan A. – 41 años – 16/07/1980 – 11/04/2001 – Mariano Rajoy
51. Izaga González, Luis Javier – 36 años – 03/07/1981 – 19/06/2002 – Mariano Rajoy
52. López Domaica , Saturnino – 36 años – 03/04/1981 – 19/02/2003 – Ángel Acebes
53. Arnaiz Echevarría , José J. – 35 años – 06/09/1982 – 20/03/2004 – Ángel Acebes
54. Beloqui Cortajerena , José J. – 33 años – 01/10/82 – 08/06/2000 – Mayor Oreja
55. Martínez Apestegía , Francisco J. – 32 años – 03/03/1979 – 16/03/2000 – Mayor Oreja
56. Astola Iruretagoyena , José M. – 30 años – 22/01/1982 – 17/01/2002  Mariano Rajoy

Algunos de estos etarras han estado involucrados posteriormente en actos violentos. Ningún partido político les echó en cara al gobierno pepero esta política de excarcelaciones. Simplemente se ajustaban al marco legislativo del que nos habíamos dotado.

De este catálogo se deduce que Rajoy sacó 14 terroristas de la cárcel; Acebes, 23; y  Mayor Oreja, 19.
¡¡¡Y José María Aznar, el héroe de las Azores, 56 en total!!! Mientras tanto, Alcaraz, el vocero de la AVT, callaba. Eran tiempos en los que se escuchaba a los dirigentes populares hablar de generosidad con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco. En estos días, observamos atónitos cómo por la participación de Bildu en las elecciones municipales, con el aval jurídico del Tribunal Constitucional, se rasgan las vestiduras. ¡Basta ya de imposturas!

PP, Josu Ternera y Troitiño

El Partido Popular se quiere aprovechar siempre de la débil memoria colectiva y dice una cosa o la contraria según le interese en cada momento, con un desahogo que produce sonrojo cuando se les caza en el renuncio. La organización que preside Mariano Rajoy está haciendo un uso mezquino e inmoral de la lucha antiterrorista a raíz de la excarcelación por parte de la Audiencia Nacional (¡Gracias a Montesquieu y la separación de poderes) del etarra Antonio Troitiño, ahora en paradero desconocido y en búsqueda y captura tras una rectificación judicial en toda regla para que cumpla los siete años que le quedarían de condena, aplicando la doctrina Parot, esto es, no otorgar a los terroristas determinados beneficios penitenciarios. El PP sabe que está retorciendo la legalidad, que está pisoteando la verdad y la razón, pero no repara en esas ‘minucias’ que dan sentido al estado de derecho. La derecha patria, desde el demente Mayor Oreja al impúdico Federico Trillo, desde la montaraz Cospedal a la leguleya Sáenz de Santamaría, han lanzado una ofensiva furibunda contra el Gobierno de España y el ministro Rubalcaba en clave electoral olvidándose del pacto antiterrorista y de la ética. Y también de su gestión en la puesta en libertad del etarra Josu Ternera, un calco de lo vivido ahora con Troitiño con la salvedad de que la oposición no se lanzó a degüello del entonces ejecutivo liderado por Aznar, con Rajoy como vicepresidente.

En esta línea, abunda un post de aventuraenlatierra en Globomedia, algunos de cuyos fragmentos reproduzco a continuación:

“El PP acaba de organizar otro de sus escándalos prefabricados porque la Audiencia Nacional ha puesto en libertad al etarra Antonio Troitiño, al estimar que este ya había cumplido la pena impuesta. […] Troitiño ha sido puesto en libertad por la Audiencia Nacional ateniéndose estrictamente a la ley vigente.

Ocurre que por increíble que parezca los propios jueces no están de acuerdo en si en los casos de terrorismo computa como tiempo de estancia en la cárcel la prisión preventiva. Puesto en libertad Troitiño y en mitad de la discusión entre sus señorías de la Audiencia, el entorno mediático del PP ha aprovechado para lanzar otra de sus campañas de terrorismo mediático, mediante la cual se está enviando a la sociedad española el mensaje de que ha sido el Gobierno español quien ha puesto en libertad a Troitiño en razón de sus supuestos pactos secretos con ETA. […]

La cosa se vuelve grotesca y alcanza un punto más en la escala de la ignominia cuando recordamos que, como cuenta hoy El País, en noviembre de 2002, siendo vicepresidente del Gobierno don Mariano Rajoy y presidente Aznar, un juez del Tribunal Supremo puso en libertad al jefe etarra Josu Ternera, quien naturalmente se fugó de inmediato a Francia antes de que otro juez interesara que fuera detenido de nuevo. Cuando se le pidieron explicaciones del asunto, Rajoy lo despachó con esta frase, que está en las hemerotecas: “El Ejecutivo ha actuado con absoluta diligencia (…) pero el Gobierno no puede vigilar a persona alguna sino es con autorización judicial, so pena de cometer una actividad delictiva”, y acababa “No sabemos dónde está Josu Ternera”.

¿Se puede ser más felón? Se puede: todavía no ha rebuznado Aznar sobre el asunto. Esperen a que lo haga, y verán.”

En la Cadena Ser, en el programa ‘A vivir que son dos días’, han hecho esta mañana un montaje con las palabras de Rajoy en 2002 y de Rubalcaba hace unos días y son prácticamente calcadas, como dos gotas de agua (lo puedes escuchar en el tramo final de este podcast). Si entonces el PP se defendía esas posiciones, ¿por qué cambia el discurso sin rubor en un caso que concierne exclusivamente a la esfera judicial? No hace falta responder a esta cuestión ante el ensordecedor silencio de Mariano Rajoy.

ETA y la derecha: los extremos se tocan

Más cerca de los asesinos que de los asesinados“. Este título infame corona la sección de opinión de La Gaceta, el periódico panfletario e inveraz de Intereconomía. ¿Hasta dónde puede llegar la degradación moral de un medio de comunicación?

Este estandarte de ínfima estatura ética no es exclusivo de este producto pseudoperiodístico. La prensa de derecha, desde la más ultra a la teóricamente más moderada, continúa su campaña de hostigamiento y agitación contra el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, por su temor a que pueda erigirse en rival electoral del melifluo e incapaz Rajoy. Toda la adrenalina y autoridad que le falta al dirigente popular la ponen sus aliados mediáticos. En esta campaña apocalíptica meten ya en el mismo ticket al presidente del Gobierno, un político al que los conservadores responsabilizan hasta de la muerte de Manolete.

Los más radicales de la derecha patria mediática están instalados en la miseria moral de equiparar a los demócratas con los asesinos. Supone subir un peldaño en la ya desaforada doctrina de Mayor Oreja: “El PSOE abraza la cultura de la muerte“. Una línea extremista y miserable que blande con entusiasmo el ex presidente Aznar. La dirección nacional, bajo la batuta pusilánime de Rajoy, está dejando maniobrar a sus halcones, incluso contraviniendo los consejos de su gurú Arriola de echarse a dormir hasta que lleguen las elecciones.

El pacto de no usar el terrorismo en la contienda política es papel mojado para el PP. Menos mal que se abren portillos para la esperanza y la decencia democrática en esta formación política. Su número dos en el País Vasco ha rehusado cabalgar a lomos de las mentiras de ETA y ha puesto su mirada en un futuro sin violencia gracias a la unidad de los que creemos en el estado de derecho.

A los demócratas nos satisface la decepción de la banda terrorista tras la tregua fallida de 2006 y sus intentos frustrados de buscar atajos o de sembrar trampas que el Ejecutivo socialista supo vadear. Aunque todos los documentos de los terroristas se han de poner en cuarentena, El País desvela hoy el acta de una asamblea de la organización asesina en 2008: “Despreciamos el poder del Gobierno y al final nos la clavó”. Triunfó, por tanto, la democracia.

Una panda

Estos patriotas de la gaviota nos obsequian cada día una perla infumable. Le arrean con furia al estado de derecho en función de sus intereses. Su crítica iracunda contra jueces, fiscales y policías, si sus pesquisas no les convienen, es tan impropia como la trama que regalaba trajes a Francisco Camps a cambio de presuntos favores. No sólo no respetan las decisiones de la administración de justicia, sino que tienen constituido con carácter permanente un gabinete jurídico de crisis, con el ex ministro Trillo, el del Yak 42, al frente, para poner todo tipo de trabas a la investigación de los casos de irregularidades, corruptelas o corrupción que circundan al Partido Popular.

Ya nos tiene acostumbrados Jaime Mayor Oreja a sus excentricidades, sus obsesiones, sus rajadas insufribles, sus salidas de pata de banco. Este representante genuino de la guardia de corps aznarista no soporta que el Gobierno de España, con firmeza y con la ley en la mano, con cooperación internacional y con el apoyo de las fuerzas democráticas, esté conduciendo a su fin la violencia de ETA. Mayor Oreja, erre que erre, con sus paranoias sobre la negociación y la claudicación del estado.

A esta monomanía de este eurodiputado se ha sumado otro antiguo miembro del equipo pepero de Interior, Juan Cotino, vicepresidente del Gobierno valenciano. Este baranda, en su día director general de la Policía, afirma con alegría también impropia que el Gobierno ha entregado dinero a ETA y la entrega se hacía en el bar Faisán, “por ser un lugar donde habitualmente se hacían transacciones de dinero destinadas a la financiación de la banda terrorista“. Y lo dice porque sí, sin más argumentos que su visión particular. Lo reconoce él mismo y así se recoge en la web de la cadena COPE: “Si yo tuviese pruebas se las hubiese llevado al juzgado“. Semejante temeridad se produce después de que el juez haya desvinculado al Ministerio del Interior del llamado caso Faisán y, sin embargo, Cotino insiste en “quién recibió el aviso, qué personas llevaron el dinero que se pagó a cambio y de dónde salió ese dinero“. Personajes de este pelaje le hacen un flaco favor a la democracia.

Foto.- Las Provincias. Camps, Cotino, Mayor Oreja y Rita Barberá.

Desahogo

Hay personajes que nunca defraudan. Javier Arenas es uno de ellos. Se antoja proverbial su capacidad para darle la vuelta a la verdad con desahogo y desparpajo sin límites. En las últimas horas nos ha dejado dos fogonazos con su descaro habitual. En primer lugar, al hilo del proceso electoral abierto en la cúpula de la patronal CEOE, el jefe de la oposición en Andalucía asegura que los partidos no deben opinar de lo que hacen los empresarios. Y eso lo plantea después de que su partido se haya tirado a degüello contra los sindicatos, liberados incluidos, al calor de la huelga general del 29 de septiembre pasado. Escucharlo días después suena a chiste de mal gusto.

La segunda perla del susodicho guarda relación con el proceso judicial del caso Malaya. Aprovechando la declaración del abogado de uno de los encausados, el empresario cordobés Rafael Gómez Sandokán, apuntando a un alto cargo policial, Arenas, ni corto ni perezoso, le exige responsabilidades al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Como la memoria es débil, olvida cínicamente el prócer de la derecha andaluza que la práctica totalidad del sumario coincide con los años de gobierno de José María Aznar cuando los titulares de Interior fueron sus compañeros de filas Jaime Mayor Oreja, Mariano Rajoy y Ángel Acebes. Casualmente tampoco recuerda que el PP se negó en reiteradas ocasiones a disolver el Ayuntamiento de Marbella siendo él responsable del Ministerio de Administraciones Públicas, que la Junta de Andalucía impugnó 400 actuaciones urbanísticas del Ayuntamiento de Marbella desde 1995 o los pactos que firmó con Jesús Gil para gobernar la Diputación de Málaga.

Por mucho menos de lo que ahora plantea a Rubalcaba, este baranda ha amenazado a medio PSOE con una querella criminal. Son dos ejemplos de la doble vara medir que usa el PP: complaciente con los desafueros propios e implacable con las pajas en ojo ajeno, incluso cuando no las hay.

El impudoroso ventilador

No hay mejor defensa que un buen ataque. Esta máxima del mundo del deporte se la está aplicando un Partido Popular urgido por sus miserias y por la presión a pique de convertirse en tragedia (electoral que no griega) debido a la gravedad del caso Gurtel. La salida de dos francotiradores de la dialéctica corrosiva y fanática, como Francisco Álvarez Cascos y Jaime Mayor Oreja, lanzando una sombra de sospecha infundada sobre la labor de policías y jueces en la investigación del mayor asunto de corrupción de la historia de la democracia española ha encontrado cobijo y altavoz en la dirección nacional de su partido. La señora Cospedal, a la sazón número dos popular, ha recogido el guante y ha vuelto a las andadas con su insostenible teoría de la conspiración sin aportar ninguna prueba, como ya hizo este verano desde un chiringuito de lujo en las playas de Marbella entre sorbito de Moët&Chandom y bocado de caviar iraní.

Se antoja intolerable que un partido que ha tenido responsabilidades de gobierno y que aspira a volver a la Moncloa zarandee sin pudor los pilares básicos de un estado de derecho, las instituciones que garantizan la convivencia en democracia, con la intención de cubrir sus vergüenzas, de intentar disimular comportamientos repugnantes desde el punto de vista ético y posiblemente penal. Es una pura maniobra de distracción a la que se sumarán corifeos de todo tipo y condición, fundamentalmente algunos medios de comunicación y creadores de opinión militantes y alérgicos a la verdad.

Hoy, en un gesto inusual pero plausible, El Mundo ha hecho una raya en el agua y le ha pedido al primer partido de la oposición que aporte pruebas o que calle en un pequeño editorial con el título El PP no debe perder los nervios. En el texto, el diario que dirige Pedro J. Ramírez señala que el partido de la gaviota “necesita algo más que meras suposiciones para respaldar sus acusaciones para no transmitir una sensación de nerviosismo o huida hacia delante”. Un suave toque de atención, pero menos jugo se extrae de una piedra.

Si fueran verdad las insidias lanzadas por el PP, no habrían tardado ningún minuto en interponer una querella contra los urdidores de la supuesta conspiración. Está manchando el expediente de cuerpos de seguridad del Estado que luchan contra el crimen organizado o el narcotráfico sin importarles un pimiento su trabajo ni las consecuencias sobre la arquitectura institucional española de una respuesta tan desproporcionada, injusta y miserable. En lugar de matar moscas a cañonazos deberían desinfectar cuanto antes su casa para evitar que las aguas fecales les lleguen hasta las cejas.