Componenda

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018 no deja de ser un mal truco de prestidigitación de la factoría de engaños del Partido Popular. Un texto cuyo contenido conocemos a cuentagotas, sin transparencia y que es una sarta de medias verdades:

  • No son unas cuentas expansivas porque el gasto de los ministerios sólo podrán crecer un 1,3% respecto al de 2017,
  • No son los presupuestos de los pensionistas porque contienen una subida pírrica para unos pocos y no recuperan el IPC como índice de revalorización
  • Tampoco de los empleados públicos: la vuelta a la jornada de 35 horas sigue en el limbo y hay 165.000 funcionarios menos desde la llegada del PP por la tasa de reposición
  • También olvidan a los trabajadores: un 60% no se beneficiarían de una supuesta bajada del IRPF.
  • Se han dejado en tintero el gasto social: crece tres veces menos que la economía.
  • El incremento de las becas no llega ni de lejos a resarcir el mucho recorte impuesto durante seis negros años de gobierno…

Se trata de unos presupuestos que sólo pretenden ser munición electoral ante la pérdida alarmante de votos que pronostican las encuestas al PP, unas cuentas que buscan aplicar sutura para las urgencias políticas de Mariano Rajoy.

Y, por lo que llega, todo apunta a que sean unos presupuestos que volverán a dar la espalda a Andalucía. Ya el año pasado esta comunidad sufrió un tijeretazo drástico en las inversiones del Estado, nada menos que un 36% menos, y se empiezan a conocer infraestructuras en otros territorios y ninguna en Andalucía. Como ha avanzado la presidenta andaluza, Susana Díaz, esta comunidad va a ser beligerante si otro ejercicio más el PP continúa con el castigo y el agravio. Hay muchos proyectos de vital importancia para el desarrollo de Andalucía (la conexión férrea Algeciras-Bobadilla o la AVE a Granada y Almería) que no pueden quedar al arbitrio ni al capricho de los intereses políticos de Rajoy. En esta tierra no se va a tolerar otra nueva discriminación y ya van…

Estas sospechas aumentan cuando el Gobierno de la nación carece de los apoyos suficientes y tienen que buscar aliados para sacarlos adelante. La experiencia de 2017, con el alto precio que pagó al PNV por su apoyo, nos hace temer lo peor.

Cumpliendo

Y no es sólo gerundio, sino una actitud ante un compromiso público. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, es de las políticas que da su palabra y cumple. Había anunciado una rebaja del tramo autonómico del IRPF y será una realidad en el presupuesto de 2016. Venía planteado esa menor presión fiscal desde la legislatura pasada en cuanto las circunstancias económicas lo permitieran, incluyó esa propuesta tanto en el programa electoral del PSOE de Andalucía para las últimas elecciones andaluzas como en su discurso de investidura y, finalmente, en el acuerdo con Ciudadanos para facilitar la constitución del nuevo gobierno. Esta mañana lo ha anunciado durante una entrevista en Onda Cero con Carlos Alsina.

Dicho y hecho. La medida busca beneficiar a las clases medias y trabajadoras, que son las que más coste han sufrido con la crisis, garantizando el funcionamiento de los servicios públicos fundamentales y se garantiza la progresividad del impuesto para que más paguen los que más ganan. Se trataría de rebajar dos puntos del IRPF a los andaluces y andaluzas que ganan menos de 60.000 euros brutos anuales. Es una reducción que beneficia a tres millones de contribuyentes y que les permitirá contar con 120 millones de euros en sus bolsillos. En definitiva, se impulsa una medida que es de justicia, que preserva los pilares del estado del bienestar y que ayudará a estimular el empleo y la actividad económica.

Foto.Onda Cero.

El show de Aguirre

Vaya por delante que considero lamentable que se filtren datos de la Agencia Tributaria de Esperanza Aguirre o de cualquier otro ciudadano porque así se debilita la credibilidad de instituciones del Estado que nos tienen que ofrecer seguridad y confianza a todos. A partir de ahí, todo lo demás es un espectáculo montado por Esperanza Aguirre para presentarse como víctima en las vísperas de la cita de mañana con las urnas. No se tenía que haber dado la filtración de su IRPF porque cualquier aspirante a un cargo debería tener la obligación de hacer pública su declaración de renta, patrimonio y de bienes e intereses. Antes de presentarse y cuando abandone la vida pública. La transparencia es imprescindible en democracia. Una sociedad requiere políticos ejemplares y que rindan cuentas ante la ciudadanía. Así lo han hecho todos los candidatos socialistas como compromiso de claridad con sus convecinos. Quizá el berrinche que exuda la presidenta del PP madrileño sea porque se han conocido sus elevadas retribuciones por un trabajo tan vaporoso como el de ‘cazatalentos’. No se ponía tan enfadada cuando se han difundido las declaraciones de IRPF de otros, incluso se ha subido con frenesí al pelotón de las críticas… Y la pataleta contra Wyoming es ya la traca de fin de fiesta.

Regalo y recortes

El economista José Carlos Díez detalla una entrevista en ‘El Intermedio’ las nefastas consecuencias de una injusta reforma fiscal por el Gobierno de Mariano Rajoy, que no es más que una rebaja o un regalo a los que ganan más, que baja el gravamen de los beneficios empresariales y que prima las rentas del capital sobre las del trabajo. Una comparecencia de un experto que desnuda un proyecto que sólo creará una ilusión óptica pero que no producirá mejora alguna para las clases medias y trabajadoras, que abre la puerta a nuevos recortes de servicios públicos fundamentales por la caída de ingresos y que no contribuirá a la recuperación económica y a la creación de empleo.

Daños fiscales ocultos

La reforma fiscal presentada por el Gobierno tenía trampas. La letra pequeña  del proyecto incorpora otros elementos gravosos que el celofán de la propaganda del PP había ocultado. La medida del Gobierno es injusta, rompe la progresividad del IRPF, aumenta la desigualdad al favorecer a las rentas más altas en detrimento de las clases medias y trabajadoras y está pensada para dar un nuevo hachazo al estado del bienestar. Hoy se ha conocido otros daños colaterales:

  • La mayoría de los trabajadores que pierdan su trabajo desde el viernes tendrán que pagar por primera vez IRPF por su indemnización por despido.
  • Subida del IVA del 10 al 21% en determinados productos sanitarios, como los equipos médicos y quirúrgicos, productos farmacéuticos, aparatos e instrumental sanitario. Y dijo Rajoy el sábado que el IVA no se tocaba.
  • Reducción de las deducciones para los arrendadores de de viviendas. El importe deducible pasa de 60% al 50%. Se suprime la deducción por alquiler en el caso del inquilino. Una medida que no incentiva precisamente la puesta de viviendas en el mercado de alquiler.

Y para poner esta rebaja fiscal en su contexto hay que recordar que el Ejecutivo del PP ha subido hasta 50 veces los impuestos en los dos años y medio de legislatura.

Viñeta.– Bernardo Vergara en eldiario.es.

El espejismo de la reforma fiscal

Después del susto de las elecciones europeas, el Gobierno de Rajoy ha entrado en modo electoral. El Consejo de Ministros vendió ayer a bombo y platillo un proyecto de reforma fiscal con una teórica reducción generalizada de impuestos. Se nos ofreció una teórica cuadratura del círculo, una arcadia tributaria feliz y armoniosa, un espejismo que se desvanece cuando se desmenuzan los primeros detalles. El sindicato de inspectores de Hacienda rompió de inmediato el supuesto encanto que rodeada a la propuesta que presentó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Los profesionales de la Agencia Tributaria han dejado claro que con esta reforma las grandes fortunas pagarán menos y serán las clases medias y trabajadoras las que tengan que sufragar esta rebaja fiscal a las rentas más altas.

Una reforma fiscal que sacrifica la progresividad al reducir de siete a cinco los tramos del IRPF, que beneficia a los más acaudalados y que no tiene ninguna incidencia sobre trabajadores y pensionistas que menos ganan (quienes tributen por 12.000 euros recibirán una “limosna” de 15 euros al mes frente a los 270 euros menos que pagarán los que ganan 150.000 euros al año) y que olvida a las pequeñas y medianas empresas. Y después de esta caída de ingresos que patrocina el Ejecutivo del PP no nos deja claro cómo se van a poder mantener los servicios públicos, lo que nos hace pensar en nuevos copagos o más privatizaciones de joyas de la corona como AENA.

Por tanto, y a falta de conocer la letra pequeña para que nos alarmemos más, estamos ante una reforma regresiva, injusta y que aumenta la desigualdad, que no profundiza en la lucha contra el fraude fiscal, que genera incertidumbre respecto a los ingresos y que se ha hecho de espaldas a las comunidades autónomas.

Demasiado fraude fiscal y economía sumergida

Infolibre-Rentas empresariales y de capital suponen la mitad del fraude en el IRPF

Noticias como ésta chirrían en una sociedad democrática avanzada como la española. Las rentas empresariales y del capital suponen la mayor parte del fraude a la Hacienda Pública en el IRPF. Un estudio elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) sitúa el fraude fiscal en unos 40.000 millones. Una auténtica burrada. Aflorando lo que se defrauda se podrían recuperar buena parte de (por no decir todos) los derechos y los recortes que ha puesto en marcha el Gobierno de Rajoy. Los trabajadores por cuenta ajena son los que soportan la mayor carga fiscal y están totalmente controlados por la administración tributaria a través del sistema de retenciones. Otro dato espeluznante es que  haya 144.000 millones de euros de españoles en paraísos fiscales, la mitad de ellos en Suiza, o que una quinta parte de la economía española es sumergida. Del trabajo elaborado por FEDEA se extrae una conclusión clara y urgente: aumentar la lucha contra el fraude fiscal y poner más inspecciones para regularizar la actividad económica en negro.

¿Sí o no?

Enrocarse suele ser contraproducente en política. Dar la cara y tomar al toro por los cuernos evita muchos problemas. Retrasar una respuesta te aboca a estar prisionero de una deuda de transparencia ante la ciudadanía y al escrutinio constante de los medios de comunicación, como instrumentos socialmente legitimados para ejercer la mediación entre representantes y representados. El presidente temporal del PP andaluz, Juan Ignacio Zoido, se encuentra en una de esas tesituras, tiene una pregunta pendiente de responder desde el pleno del Parlamento de esta semana. Bien puede esperar a que pase la tormenta o dar un paso al frente con valentía.

El presidente de la Junta lo retó a hacer públicas sus declaraciones de la renta y a aclarar si ha cobrado alguna vez sobresueldos, si es así cómo se han financiado y si los ha declarado a Hacienda. El envite de Pepe Griñán, que tiene sus declaraciones de los últimos cinco años colgadas en su web, dejó congelado al jefe de la oposición. Desde entonces no ha abierto la boca. Sus colaboradores se han limitado a transmitir a los periodistas que “no vamos a hacer absolutamente nada que ordene el señor Griñán”. Un día después otro dirigente del PP, el diputado Jaime Raynaud, se iba por las ramas y se defendía diciendo que la renta de Zoido “está en el Parlamento y ha estimado que si es pública o no es una “decisión” de la Cámara. Hombre, no, es pública en el mismo momento que el señalado tenga a bien hacer un ejercicio de transparencia, que no está prohibido actuar con luz y taquígrafos en política.

¿Para qué tantos remilgos en el PP? Con lo fácil que sería decir “SÍ” o “NO”. Muchos de los dirigentes han reconocido en las últimas fechas que han cobrado sobresueldos, además de su salario público, entre otros, Javier Arenas. Claro, que en ese caso se debe haber cumplido con las obligaciones con el fisco. Si por el contrario se contesta que no, y se dice la verdad, pues asunto zanjado y a otra cosa, mariposa. Lo peligroso sería decir que nunca se ha recibido unos ingresos extras del partido y luego se demostrara lo contrario. Se ha preferido tirar por la calle de en medio, la de ambigüedad y callada por respuesta. La ausencia de un desmentido taxativo e inmediato hace aumentar la sospecha y retroalimenta el rumor de que algo se oculta. En fin, con el tiempo se descubre (casi) todo.

Que se lo pregunten a Arenas, que en 2011 después de mucho marear la perdiz tuvo que hacer públicos sus ingresos presionado por la opinión pública tras la iniciativa de Griñán de poner su declaración del IPRF sobre la mesa. Públicos del todo no porque el entonces líder del PP andaluz se refugió en un acta notarial en la que admitía emolumentos (con gastos de representación incluidos abonados por el PP) de 143.000 euros anuales, aunque se le olvidaron las dietas del Senado, con lo que su salario anual rondaba entonces los 180.000 euros. Los que piden apretarse el cinturón y no paran de recordarnos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades no son para nada un ejemplo de moderación retributiva.

Letra pequeña con sorpresas

La letra pequeña siempre depara sorpresas… habitualmente desagradables. El Programa de Estabilidad 2013-2016, el nuevo catálogo de recortes y la revisión a la baja de las previsiones económicas aprobados el viernes por el Gobierno de la nación y entregado a Bruselas días después, tenía algún que otro gato encerrado en la letra pequeña. Huelga decir que faltó transparencia en la comparecencia posterior al Consejo de Ministros. No se puede tomar por tonto al ciudadano y ocultar tijeretazos que tendrán incidencia directa en la vida de la gente y que, más pronto que tarde, se acaban conociendo.

La tasa de paro se mantendrán por encima del 25% hasta 2016. Ni a finales de 2013, con sostenían, ni en 2014, como corrigieron después, ni tan siquiera en 2015 ni 2016. ¡Cuán largo me lo fiais, amigo Sancho! Un retraso insoportable a la esperanza de muchos españoles de encontrar un puesto de trabajo. Se pierde toda esta legislatura y un año de la siguiente, dando por hecho que Mariano Rajoy no adelantará elecciones. Cuenta con una holgada mayoría y confía en que la recta final se empiecen a ver síntomas, aunque sean modestos, de recuperación. Eso sí, esperará cruzado de brazos a que escampe, sin mover un ápice su política económica fracasada y pidiendo paciencia a los españoles como único argumento.

Decían que no iban a subir impuestos. El propio presidente empeñó su palabra en los días previos a la aprobación de este nuevo paquete de poda del estado del bienestar. En la rueda de prensa del viernes, el ministro de Hacienda ya comunicó la extensión a 2014 del incremento temporal del IRPF, cuando estaba previsto sólo para los ejercicios de 2012 y 2013, y la creación de nuevos tributos medioambientales. Sin embargo, el Programa de Estabilidad incluye también la prórroga sin fecha concreta de reversión de los incrementos del impuesto de sociedad y del impuesto de bienes inmuebles (IBI). Entre tanto dato negativo y malos augurios, el Gobierno pasó de puntillas sobre este nuevo tirón tributario.

Y, por si no fuera suficiente, se habían dejado en el tintero un recorte de 3.000 millones, con el que se quiere dar un rejonazo de muerte a la ley de dependencia. Sorprendente olvido: esa cantidad no es precisamente calderilla. Dijo Rajoy en las vísperas de las elecciones generales que la dependencia no era viable y parece que se está afanando en hacer realidad sus deseos de demoler el cuarto pilar del estado del bienestar.

Arenas, ayer y hoy

ABC de Sevilla 1996 Chaves entrega su declaración del IRPF y Arenas se niega

AYER (1996): Manuel Chaves entrega su declaración de la renta al presidente de Federación de Asociaciones de la Prensa de Andalucía en la precampaña de las elecciones autonómicas de ese año. Javier Arenas califica de “lamentable”, se niega a hacerla pública y que sólo entregaría la suya a su partido. (ABC de Sevilla 2-2-1996. Recorte que acompaña este post).

AYER (2011): Pepe Griñán dio a conocer su declaración de la renta en el debate sobre el estado de la comunidad (finales de junio de 2011). Arenas se resistió a hacer lo propio durante dos semanas y finalmente entregó un escrito notarial con sus retribuciones pero no el documento oficial del IRPF. (El País 9-7-2011).

HOY (2013), tras el escándalo Bárcenas, la supuesta contabilidad B del PP y el presunto pago de sobresueldos en negro a sus principales dirigentes: Arenas invita a todos los dirigentes a publicar sus declaraciones fiscales. (Agencia EFE 10-2-2013)

A buenas horas mangas verdes. Hechos, no palabras.