Odisea con final feliz

En Hungría…

…y días después en Alemania.

Osama y su hijo, de 7 años, ya se encuentran en Alemania. Han quedado atrás doce días de peregrinaje desde Turquía y más de un año desde que salieron de Siria huyendo de la guerra. Protagonizaron todos los informativos y las redes sociales hace unas jornadas cuando una mal llamada reportera, Petra Laszlo, les puso una zancadilla a su llegada a Hungría. Osama, que fue entrenador de la primera división de fútbol siria, y su vástago ya están en Múnich y sus rostros ya no reflejan el dolor ni la indignación tras el triste episodio vivido en la campa húngara. En la capital de Baviera, además, se han reencontrado con el hijo mayor, Mohammad, de 18 años. Hace ocho meses, cuando aún era menor de edad, éste llegó por mar a Italia y luego tomó rumbo al país germano. Distintos rumbos para una odisea de momento con final feliz aunque parte de la familia siga en tierras turcas.

A la cárcel por 1.440 euros

Hay noticias que escandalizan. Hoy hemos conocido que una joven, Sara González, tendrá que ir a prisión porque hace cinco años se encontró una cartera, usó las tarjetas gastando 1.440 euros y fue condenada a seis meses de reclusión, pena que tendrá que cumplir por no haber pagado a tiempo una indemnización de similar cuantía. Esta mujer en aquellos momentos sufría anorexia y bulimia y empleó todo lo sustraído en comprar alimentos a espaldas de su familia. Hoy, ya recuperada y con dos hijas, una con sólo dos meses, tiene que ingresar en la cárcel. Está pendiente de conseguir el indulto.

La historia es conmovedora. Claro que lo hecho por Sara está mal y merece un castigo, si bien el escarmiento me resulta excesivo, desproporcionado. Y más cuando esta mujer ya ha superado sus problemas de salud y desarrolla una vida normal tras aquel lejano incidente. Se echan de menos en el sistema judicial español más veredictos de trabajo en beneficio de la comunidad, como ocurre en el modelo anglosajón, para este tipo de delitos.

Sin caer en la demagogia, se me plantea el paralelismo con un asunto que ha copado la actualidad y que ha provocado una enorme indignación ciudadana. ¿Qué pasará con los que han abusado hasta la desvergüenza las tarjetas opacas de Bankia? ¿Tendrá una respuesta judicial acorde al dinero presuntamente usado de manera irregular? Si se aplicara la misma vara de medir, los que alegremente han disfrutado de este plástico negro tendrían un futuro del mismo color.

Por cierto, el Gobierno de Rajoy, tan diligente en la concesión de medidas de gracia en sus primeros meses de gestión, a ver que hace en este caso.

Foto.El País.

¡Menudo regalo!

En el Día Internacional contra la Corrupción, la Permanente del Consejo General del Poder Judicial ha acordado sacar a concurso, junto a otras 363 más, la plaza que de forma interina ocupaba el juez Ruz en la Audiencia Nacional. El magistrado tendrá hasta marzo para seguir desarrollando la instrucción de los casos Gürtel, Bárcenas o la supuesta financiación irregular del Partido Popular y se tendrá que incorporar a otro destino. La ciudadanía estará perpleja porque argumentos jurídicos había para su continuidad. Se ha optado por una solución difícil de explicar a la opinión pública. En cambio, en la sede del Partido Popular se estarán frotando las manos: le han quitado una china del zapato. Esta decisión puede suponer, en el mejor de los escenarios, un retraso en la investigación de estos sumarios de presunta corrupción del partido gobernante en España. Y en la peor de las hipótesis ya se lo pueden imaginar. Los ciudadanos hemos recibido un mal regalo para conmemorar esta efeméride internacional. Luego se preguntarán por qué la gente se indigna.

Foto.– Agencia EFE.

Parodia de pésimo gusto

Afortunadamente, Teresa Romero ya está en su casa tras haber sufrido el contagio del ébola. Ya se ha superado la crisis pese a los titubeos iniciales del Gobierno de Rajoy y a la incapacidad manifestada de la ministra de Sanidad, Ana Mato. En su día, algunos muy escorados a la derecha trataron esta alerta sanitaria con enorme insensibilidad. El caso más clamoroso es el del consejero madrileño de Sanidad, Javier Rodríguez, que al día de hoy sigue en su puesto. No fue el único. También en la televisión autonómica de Castilla-La Mancha se tomaron a pitorreo la situación de la auxiliar de enfermería. La parodia de la subdirectora de informativos no ha sonrojado a sus jefes ni ha provocado ningún toque de atención del Ejecutivo que preside María Dolores de Cospedal. Es más, el director de la cadena, el periodista Nacho Villa, ha asegurado en el Parlamento regional que ve “respeto y honorabilidad” en relación con la auxiliar de clínica. Nula autocrítica. Curiosa forma de ver este vídeo que es mucho más que un chiste de mal gusto, supone una ofensa a una persona cuya vida estaba en peligro, un gesto inhumano y ultrajante. Si la parodia producía indignación, las palabras de Nacho Villa resultan vergonzosas.

Desterremos el ‘y tú más’

Como a cualquier otro ciudadano de este país, me he quedado estupefacto al ver al presidente del Gobierno recurrir a un inconsistente ‘y tu más’ unas horas después de pedir perdón por los casos de corrupción que afectan a su partido. Da la sensación de que las disculpas de Rajoy fueron con la boca chica, presionado por las circunstancias y abochornado por el clamor social. Se lo dijo unas horas antes la presidenta de la Junta de Andalucía: ya no es tiempo de perdón ni de pactos, sino de actuar con hechos. No atendió esta sensata recomendación. Cuesta entender la reacción de jefe del Ejecutivo en el clima de desafección y malestar que existe en España. La huida hacia adelante del ‘y tú más’ es un argumento pobre y de enroque que nunca ha valido, pero este contexto sociopolítico resulta obsceno.

El grave problema de la corrupción y de la consiguiente indignación ciudadana hay que cogerlo por los cuernos antes de que la metástasis sea irreparable. El primer paso para erradicar esta lacra pasa por evitar que ésta se convierta en arma arrojadiza contra el adversario, que se use para el intercambio de golpes en el ring político al objeto de arañar un puñado de votos desgastando al oponente. Con ese fariseísmo sólo se consigue desprestigiar aún más la vida pública y dañar el entramado institucional de nuestro país. Cualquier episodio que dañe a nuestra democracia se ha de erradicar sin contemplaciones, sin importar a quién afecta, sea propio o ajeno, orillando el inmoral doble rasero.

Junto a la contundencia en apartar a las manzanas podridas, el mejor antídoto es la transparencia y la rendición de cuentas. Se han de abrir puertas y ventanas, que las administraciones tengan las paredes de cristal para que los ciudadanos conozcan el destino de hasta el último euro del dinero público. Y de camino para poner las cosas mucho más difíciles a los que merodean por el espacio público buscando el beneficio personal. Esto tiene arreglo sólo con la voluntad firme de derrotar a los enemigos de la democracia: la corrupción y los corruptos.

Escalofrío

Suena el despertador a las 7.50 y conecto la radio. Es mi rutina diaria. Esta mañana me asalta una noticia que me hace retorcerme y saltar de la cama como un resorte. Un chorro de aire frío se cuela en la habitación por las ondas y espanta el sopor matinal fulminantemente. Cuenta la SER (supongo que habrá ocurrido en todas las cadenas de radio) que seis chicos, cinco de ellos menores, uno con tan sólo 13 años, han violado en serie a una adolescente también de 13 años en Baena (Córdoba). La brutal agresión sexual se produjo en dos etapas: primero, cuatro de los acusados la abordaron en los aledaños de la piscina municipal y, minutos más tarde, otros dos remataron la indecente faena en los vestuarios del recinto. Los seis jóvenes la amenazaron con hacer público el contenido de un vídeo donde la chica mantenía relaciones sexuales con un amigo y la víctima sucumbió a la intimidación por miedo a que sus escarceos llegaran a oídos de su familia. La niña tardó tres días en contar a sus padres este durísimo y espeluznante episodio vital. Cuando uno analiza este caso se le ponen los vellos como escarpias, le corroe la indignación y se plantea qué tipo de educación reciben algunos jóvenes en sus entornos familiares. ¡Cómo se puede llegar a ese grado de atrocidad! ¡Cómo se puede tener la frialdad de ponerse en cola para violar a una persona indefensa, de usarla como si fuera un objeto inanimado y sin sentimientos! Esos gandules miserables le han provocado un trauma y un daño psicológico que esperemos que no sean irreparables. Es la hora de la Justicia.

Noticia en El País.
Noticia en el Diario Córdoba. Declaraciones de la madre tras el estremecedor suceso.