Utilidad pública

El simulador para calcular el impuesto de sucesiones ha tenido una buena acogida en su primer día de funcionamiento. Más de 43.000 visitas ha recibido este instrumento que la Junta de Andalucía ha puesto para desmontar la campaña de desinformación y mentiras que ha lanzado el Partido Popular contra un tributo que es del Estado cedido a las comunidades autónomas y que sólo pagan los ricos. Es una figura impositiva progresiva que paga más quien más recibe y que en el caso de Andalucía sólo lo abona 2 de cada 100 personas entre parientes directos (padres, hijos y cónyuges). Cuando se obtiene una herencia, aunque se quede exento del impuesto de sucesiones, se paga el de plusvalías a los ayuntamientos y los gastos de notaría, registro y gestoría. En la mayoría de los casos, el 98% no se abona nada por sucesiones, y sí se hace frente a otros pagos. La demagogia solo se desactiva con la certeza de los datos. El Partido Popular parece haber descubierto ahora el impuesto de sucesiones ahora cuando es una figura que está regulada desde 1987 en nuestro país y también existe en la mayoría de los países de la Unión Europea. El Gobierno de Mariano Rajoy hizo una reforma fiscal hace poco más de un año, justo antes de las elecciones, y tocó varios impuestos y se olvidó del de sucesiones. Estamos, por tanto, ante un ejercicio de hipocresía de la derecha que sólo pretende salir al auxilio de los poderosos. De ahí, la utilidad pública de este simulador y de otros instrumentos de información que está desarrollando el Gobierno de Susana Díaz para desarmar los bulos del PP y sus intento de generar alarma social.

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Transparencia contra falsos mitos

Contra la desinformación, transparencia total. Contra la demagogia barata, la fuerza de los datos. La Junta de Andalucía ha respondido a la campaña de confusión y mentiras sobre el impuesto de sucesiones que ha desplegado el Partido Popular, con el apoyo de altavoces interesados, poniendo a disposición de la ciudadanía una serie de instrumentos para que comprueben la realidad, que es bien distinta del amasijo de bulos que predica la derecha. El Gobierno que preside Susana Díaz pondrá en marcha el lunes un simulador online para el cálculo del impuesto, habilitará una línea de teléfono para aclarar dudas y editará un guía sobre este figura impositiva. Toda una ofensiva al servicio de la verdad y de la mano de los trabajadores de la Agencia Tributaria de Andalucía, a los que el PP ni reconocen ni les tienen respeto. La derecha ha urdido una gran patraña pero la verdad sólo tiene un camino:

  • Sólo se abona el impuesto si se supera por persona el umbral de los 250.000 euros
  • El 98% de los familiares directos (hijos y cónyuges) no paga el impuesto de sucesiones. Es decir, sólo 2 de cada 100 lo hacen, los que más heredan.
  • Los herederos con vínculos más lejanos pagan igual en todas las comunidades autónomas.
  • Cuando se recibe la vivienda habitual, está bonificada en su práctica totalidad, aunque se supere la barrera de los 250.000 euros por heredero, tanto para familiares directos, más lejanos (tíos a sobrinos) o entre hermanos de más de 65 años.
  • Por la transmisión de fincas agrarias sólo se tributa el 1%.
  • La inmensa mayoría de las renuncias a herencias se debe a que tienen deudas (hipotecas, carga fiscal…).
  • La tramitación de una herencia tiene otros gravámenes, aunque quede exenta del pago del impuesto de sucesiones: el impuesto de plusvalía (se paga a los ayuntamientos) y gastos de notaría, registro y gestoría.

La Junta toma la iniciativa y ofrece al ciudadano un servicio para desmontar falsos mitos, informaciones sesgadas que intentan generar una alarma social injustificada. Cuando se ponen herramientas para disipar el espejismo, el PP protesta y patalea. Señal evidente de que todo era un enjuague y que no se va en favor del ciudadano, sino que se persigue un espurio rédito electoral. El impuesto no es nuevo (está regulado desde 1987) y el PP orquesta ahora una campaña muy centrada en Andalucía, cuando se paga en toda España, incluso de forma más gravosa en esta comunidad. Además, faltan a la verdad cuando exigen su derogación: ¿y por qué no lo hicieron cuando gozaron de mayoría absoluta en el Congreso entre 2011 y 2015? Eso sí, compensando a las CCAA porque este es un impuesto estatal cedido y cuya recaudación sirve para financiar los servicios públicos. Estamos ante un tributo progresivo, que lo paga quien más tiene o más recibe. Y, sin embargo, con el Gobierno de Mariano Rajoy hemos sufrido más de una treintena de subidas de impuestos, en muchos casos, como en el IVA, que todos abonamos por igual sin tener en consideración el nivel de renta.

Éstas son las verdades del barquero que hay que repetir una y otra vez ante la palabrería de una derecha que sólo ansía proteger a los ricos aunque sea a costa de la sanidad pública, la educación pública y las políticas sociales que nos dan igualdad de oportunidades a todos. No nos dejemos engañar.

Foto.ABC de Sevilla. María Jesús Montero, consejera andaluza de Hacienda, durante la presentación de las nuevas herramientas para la ciudadanía.

Desinformación

Sobre el impuesto de sucesiones y donaciones están haciendo circular mucha desinformación y demagogia para confundir a la gente. Es una figura impositiva que afecta a muy pocos ciudadanos (sólo un 2% cuando se hereda de familiares directos, esto es, de padres a hijos) y no se paga nada cuando se recibe por debajo de los 250.000 euros (un cuarto de millón, una cantidad importante y que no está al alcance de cualquiera). Se trata de un impuesto progresivo que sigue el principio de que quien más gane o más tenga, más abone. Es, además, un tributo del Estado cedido a las comunidades autónomas como parte del sistema de financiación y por tanto la recaudación se dedica al mantenimiento de los servicios públicos (sanidad, educación, dependencia y políticas sociales). El Partido Popular tuvo la oportunidad en los cuatro años de mayoría absoluta de eliminar el impuesto y compensar a la CCAA por la pérdida de ingresos. Y no lo hizo. Cuando se conocen estos datos, ya no resulta tan fácil falsear la realidad. Sectores conservadores, con el PP al frente, están metiendo miedo y enredando cuando la inmensa mayoría de la población no desembolsará nada por el impuesto de sucesiones. Estaría bien que algunas cadenas de televisión que tanto bombo le están dando a este asunto (les da audiencia) explicaran también que cuando se recibe una herencia, además de sucesiones, hay que hacer frente al impuesto de plusvalías a los ayuntamientos y los gastos de registro y notaría. Tampoco estaría de más que precisaran que muchas de las renuncias a las herencias se debe a las deudas que llevan consigo (por ejemplo, hipotecas). Más allá de algún caso concreto que pueda conllevar una injusticia, el impuesto de sucesiones lo pagan los que obtienen cuantiosos legados. Insisto, la inmensa mayoría, 98 de cada 100, no tributa ni un euro.

Falso debate

El pensamiento conservador sale ahora en tropel contra el impuesto de sucesiones y donaciones. Ésta es una figura tributaria de titularidad estatal cedida a las comunidades autónomas y forma parte del modelo de financiación de los servicios públicos. Si tan pernicioso es este gravamen, ¿por qué el Partido Popular que contó con una mayoría absoluta durante cuatro años no lo eliminó? Lo podrían haber hecho con el mismo rodillo que aplicaron en esa etapa con otras normas y recortes. Sólo tenían que haber compensado a las autonomías por la pérdida de ingresos y hoy ya sería éste un asunto del pasado. Pero no lo hicieron y ellos tendrán que explicar el porqué. Cuando se pone al PP ante el espejo de esta contradicción, no alcanzan ni a balbucear una respuesta.

No se entiende esta ahora campaña auspiciada por el Partido Popular cuando es un impuesto que pagan los ricos. Un asunto que está llegando a los programas televisivos de la mañana con más desinformación que rigor y contraste de la realidad. Por eso, frente a los argumentos demagógicos o anecdóticos, propios de esta era de la posverdad, nada mejor que los datos. El comportamiento de este tributo en Andalucía en 2016 arrojan los siguientes resultados:

  • El 93% de las liquidaciones presentadas por herencias en Andalucía no tuvieron que pagar ni un céntimo
  • Si sólo tenemos en cuenta a las de parentesco directo, sólo pagaron este impuesto el 2% de los declarantes.
  • Sólo 459 contribuyentes presentaron herencias iguales o superiores a 800.000 euros, un 0,18% del total.
  • En Andalucía, se han ampliado las deducciones por la herencia de vivienda habitual para los descendientes directos y se establece también una reducción automática del 99% en herencias o donaciones de explotaciones agrarias para facilitar el relevo generacional en este sector clave de la economía regional.
  • Es una falsedad vincular las renuncias a herencias con la existencia del impuesto. En 2015, en la Comunidad de Madrid se produjeron un total de 4.120 renuncias y 6.829 en Andalucía. El motivo principal tras el fallecimiento se dejan más deudas que bienes. Esto tiene que ver con la burbuja inmobiliaria y las hipotecas a 40 años.
  • Además, cuando se hereda se pagan también otros tributos como el de plusvalías, que es de competencia municipal, y los gastos de notaría.

Dicho esto, se debe avanzar hacia una armonización fiscal para garantizar la igualdad de los españales y para que las autonomías mejor financiadas puedan reducir su presión fiscal haciendo competencia desleal o dumping a las CCAA que cuenta con recursos por debajo de la media.

9.000 millones

El Gobierno de Mariano Rajoy, fiel a su alianza con la austeridad a ultranza, ha exigido a las demás administraciones de este país el cumplimiento de los objetivos del déficit y de las directrices europeas de consolidación fiscal. Andalucía, aun no estando de acuerdo con esta deriva de corte neoliberal, ha cumplido con esta obligación legal pero el Ejecutivo del Partido Popular no ha hecho lo propio con Andalucía. En los últimos años, Rajoy ha escamoteado casi 9.000 millones a esta comunidad autónoma en diferentes conceptos:

► Incorrecta aplicación del sistema de financiación

Entre 2009 y 2013, ejercicio que ya están liquidados, Andalucía ha recibido 4.156 millones menos por la aplicación incorrecta del sistema de financiación. A falta de la liquidación de definitiva de los ejercicios de 2014 y 2015, un auténtico golpe a los servicios públicos esenciales, sin contar el último tajo de 265 millones sin dar ninguna explicación al respecto a finales de diciembre pasado. En la Conferencia de Presidentes celebrada el 2 de octubre de 2012, a instancias de Andalucía, se acordó “analizar el efecto de la aplicación del sistema de financiación e informar sobre los resultados de ese análisis al Consejo de Política Fiscal y Financiera” ante la merma de ingresos que estaban sufriendo algunas CCAA, especialmente la Comunidad Valenciana, Canarias y Andalucía. Por eso, es un urgente que el nuevo Gobierno que surja acometa la negociación de un nuevo sistema de financiación justo y que permita que todos los ciudadanos reciban lo mismo vivan donde vivan.

► Reparto de la mayor recaudación de impuestos

Gobierno y autonomías comparten la recaudación de determinados impuestos, en concreto IVA y los especiales. El Ministerio de Hacienda ha subido estos gravámenes durante esta legislatura (incumpliendo su palabra) y se ha quedado con toda la demasía recaudada. El 50% de la recaudación de la subida de impuestos compartidos asciende a unos 1.900 millones.

Incumplimiento del Estatuto de Autonomía

Desde Andalucía también se le está reclamando al Gobierno el incumplimiento de disposición adicional tercera de Estatuto en materia de inversiones. Estamos hablando nada más y nada menos que de 2.525 millones. El gabinete de Rajoy ha incumplido sistemáticamente la obligación legal de que la inversión recogida en los Presupuestos Generales del Estado y posteriormente ejecutada fuera equivalente al peso de la población de esta comunidad.

► Otras partidas

Se reclama el pago de 27 millones por el coste del traspaso del Guadalquivir y el Hospital Militar de San Fernando.

Esta es la realidad en cifras del agravio y de los incumplimientos del Gobierno de Rajoy con esta comunidad. Mucho apretar a la Junta de Andalucía y luego manga ancha respecto a sus obligaciones.

Foto.ABC. Rajoy y la presidenta andaluza, Susana Díaz.

Vamos a desmontar mentiras

El Partido Popular en Andalucía se afana en hacernos creer que por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas. La derecha andaluza por antonomasia hace de la canción infantil ‘Vamos a contar mentiras’ el eje de su actuación política. Una y otra vez insisten en deformar la realidad. La última pirueta impulsada por su jefe regional, Juan Manuel Moreno Bonilla, consiste en una campaña de recogida de firmas para la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones. Y ya que ellos van despacio, muy despacio y sin rumbo, y corean falsedades sin pudor, vamos a desmontarlas una a una:

► Dice el PP que este tribuno tiene un fin recaudatorio…

En 2015 presentaron la declaración del Impuesto de Sucesiones 267.553 andaluces, 248.066 no tuvieron que pagar nada. Sólo un 7%, 19.487, tributaron por este figura fiscal. En el caso específico de herencias de padres a hijos, sólo un 3% tuvo que pagar por ella. En Andalucía, el mínimo exento para cada heredero es de 175.000 euros (y se está trabajando para mejorar la progresividad a partir de esa cantidad y hacer el impuesto aún más justo).

► Los populares ponen en duda estos datos oficiales…

Es duro que la realidad deje en evidencia una campaña basada en la mentira. Las cifras pertenecen a la Agencia Tributaria. Mal andamos cuando se pone en entredicho la veracidad de datos oficiales y se arremete contra instituciones que son de todos y el trabajo de los empleados públicos.

► Sostiene el PP que 4.000 andaluces renunciaron a sus herencias por culpa de este tributo…

El motivo de la mayoría de las renuncias es que el fallecido deja más deudas que bienes. En Madrid, comunidad que el PP andaluz pone como ejemplo, se registraron 3.500 renuncias a herencias el año pasado.

► Resalta el PP que muchos ciudadanos se van de Andalucía para no pagar el impuesto…

También es falso que los andaluces se marchen de esta comunidad para eludir el pago de este tributo. Tan sólo 81 personas abandonaron Andalucía en 2014 antes de fallecer. La movilidad que aparece en las estadísticas obedece a motivos laborales y no por razones fiscales.

► Sitúan a la Comunidad de Madrid como referencia en este impuesto…

Este gravamen también es una relevante fuente de ingresos para la Comunidad de Madrid, aun cuando esté bonificado al 99% y solamente se tribute por el 1%. Madrid había ingresado 361,7 millones de Andalucía, a fecha de noviembre de 2015, según los datos de la ejecución presupuestaria de las comunidades del Ministerio de Hacienda. En esa comunidad y en sólo 11 meses se recauda más que en Andalucía, donde en números redondos se ingresó unos 300 millones el año pasado por este concepto.

► Plantean ahora la supresión de este impuesto…

El PP, sin embargo, ha desperdiciado su mayoría absoluta en el Congreso de la pasada legislatura para eliminar el impuesto, pero en ese caso tendría que haber compensado a las comunidades por la merma de la recaudación prevista. Este tributo está ligado a la financiación autonómica. Se cedió a las comunidades como parte del modelo para que financiaran la educación y la sanidad. Si Moreno Bonilla quiere eliminar el impuesto para beneficio de los más ricos, debe decir de dónde salen los recursos o pedir un cambio el modelo de financiación autonómica que perjudica a Andalucía, por cuya sectaria aplicación por parte del Gobierno de Rajoy dejamos de recibir cada año 1.000 millones que nos corresponden por derecho.

Y con todo esto que el PP y sus corifeos sigan tirando piedras a una realidad que desbarata su discurso.

Foto.La Vanguardia.

Campaña para ricos

El Partido Popular ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones en Andalucía. Este tributo no tiene un carácter injusto ni una finalidad recaudatoria: el 93% de los contribuyentes andaluces queda exento al recibir una herencia. Sin embargo, inicia el PP una cuestación en favor de una minoría que, salvo en contadísimas excepciones, cuenta con unas rentas altas. Traducido a román paladino: estamos ante una campaña para los ricos con grandes patrimonios. No debería olvidar la derecha política que el sistema fiscal ha de ser siempre justo y progresivo y que pague más el que más tenga o más gane.

El dinero que el PP quiere ahorrar a las rentas más altas iría en menoscabo de los servicios públicos, ya sea educación o sanidad. ¿Quién resarciría a la comunidad autónoma de esta merma de ingresos para atender sus competencias? De eso no dice nada el partido de la gaviota. Una pérdida de ingresos públicos que habría que sumar a la incorrecta aplicación del modelo de financiación autonómica por obra y gracia del Gobierno de Mariano Rajoy. Un agravio que nos hace recibir 1.000 millones menos al año de los que nos corresponderían por derecho. Bien haría Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente regional de los peperos, en recoger firmas para exigir a sus compañeros de Madrid un nuevo sistema de financiación más equitativo con esta tierra, un sistema que nos beneficia a todos, y no una maniobra para favorecer a los ricos.

El Gobierno andaluz, por el contrario, está trabajando en la modulación del impuesto, en mejorar su progresividad, de manera que se evite un salto tributario a partir del actual límite exento del valor de los bienes y derechos en las herencias, que es de 175.000€. Ahora nadie que reciba por debajo de esa cantidad paga nada. La revisión de este tributo para hacerlo aún más justo y progresivo es una medida del programa electoral del PSOE y un compromiso de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, en su investidura. Un compromiso que será una realidad, como otros muchos.