Las lágrimas de cocodrilo de MB

Juan Manuel Moreno Bonilla lleva un par de días lloriqueando por todas las esquinas de Andalucía. Se quiere hacer la víctima, el falso doliente, por estas palabras de la presidenta Susana Díaz en el debate del jueves en el Parlamento: “El único patrimonio que he heredado es la educación, la honestidad, la honradez y la vergüenza, patrimonio del que usted carece“. Este fue el colofón de la jefa del Ejecutivo andaluz después de haber tenido que escuchar de boca del presidente del PP regional gruesas acusaciones de tapar y ser heredera de la corrupción o definir como saqueo permanente la gestión en la Junta. Y en días precedentes, por no remontarnos a años atrás, todo tipo de insultos, mentiras e insidias incluso contra su familia. A los del PP no les importa la verdad, el honor o la reputación de los rivales políticos. La derecha acostumbra a atacar a los demás con puño de hierro y luego sacan a relucir mandíbula de cristal a las primeras de cambio. No tienen encaje alguno. Bien haría Moreno Bonilla y su cohorte en abandonar la senda del encanallamiento de la vida pública que tanto le gusta transitar al PP desde la época de Javier Arenas. Si uno ataca furibundamente y difama, tiene que saber aguantar después la reacción del contrario. No vale sacar lágrimas de cocodrilo por haber perdido la contienda que uno empezó. Pero sobre todo las y los prebostes peperos han de hacer examen de conciencia y dejar de pensar que el adversario político es sólo un saco de golpes donde soltar sus frustraciones. Todo tiene un límite.

Regeneración periodística

Durísima viñeta de El Roto contra el periodismo que se practica hoy y contra las empresas informativas. No está exenta de razón esta reflexión gráfica, aunque como toda generalización acarree alguna injusticia. El periodismo está en horas bajas y, como otros sectores y actividades en España, está clamando a gritos un proceso de regeneración. Hace ya casi dos décadas que el maestro de periodistas y profesor italiano Furio Colombo anunció el ocaso de esta profesión/vocación en su manual Últimas noticias sobre el periodismo. Pero el declive ha sido más profundo incluso en nuestro país. La recuperación no sólo exige una praxis más profesional, rigurosa y especializada, también una actuación con más independencia de los poderes económicos y políticos. Lo he escrito en reiteradas ocasiones: las funciones de este pilar de las sociedades democráticas no pueden ser sólo la influencia y el lucro, como ocurre en la actualidad. Hay que recuperar los cometidos básicos de informar, formar y entretener (sin frivolizar ni banalizar). El periodismo necesita un resurgir desde la calidad, la ética y el compromiso para garantizar el derecho constitucional de los ciudadanos a recibir una información veraz. Hago mías unas palabras del presidente de la Asociación de la prensa de Sevilla, Rafael Rodríguez, pronunciadas hace unos meses: “Tenemos que ir a una regeneración ética del periodismo y de los periodistas. […] Si no lo conseguimos, habremos fracasado como colectivo y como sociedad. La ética y la honestidad son los valores que nos permitirán recuperar nuestra dignidad profesional y la confianza y la credibilidad de los ciudadanos“. Amén.

Seguimos

Susana Díaz me ha confirmado en el cargo de portavoz del Gobierno andaluz. Una demostración de confianza que agradezco profundamente, que me llena de responsabilidad y que me obliga a dar el cien por cien de mi esfuerzo y de mis modestas capacidades. Llevo tres años en el puesto (primero con Pepe Griñán y desde septiembre de 2013 con la actual presidenta) y me ha tocado vivir un contexto político tan complejo como apasionante, tan exigente como enriquecedor, tan duro en términos de sufrimiento ciudadano como comprometido desde el Gobierno de Andalucía por trabajar por los que peor lo han pasado en esta crisis. Ha sido toda una experiencia, a veces dura pero siempre gratificante, estar en primera línea como persona que ama la política, la buena política, la que atiende los problemas y es útil para la gente. Como socialista y trabajador, hijo de familia socialista y trabajadora, sólo entiendo la política de esa forma. Y ésa ha sido la característica principal de este nuevo tiempo abierto por la presidenta andaluza, una mujer comprometida con las personas, con los valores socialistas de libertad, igualdad y justicia social, con el futuro de Andalucía y España y con la eficiencia de los servicios públicos y la honestidad en la gestión. Voy a tener la inmensa fortuna de ver desde muy cerca el proceso de transformación que proyecta Susana Díaz y que va a permitir que esta comunidad viva sus mejores años. Y lo voy a hacer dentro de un equipo, un gobierno, solvente, preparado, de fuertes convicciones políticas y que se va a partir la cara por este tierra. Para mí, un motivo de satisfacción y, sobre todo, un reto al que responder con todas mis fuerzas.

Foto.Huffington Post.

Creer en la política

“Yo no voy a dejar de creer en la música porque haya algunos músicos que desafinan. Simplemente, no tocaré con ellos. Hagan ustedes lo mismo con los políticos que utilizan de una forma indecente la política, denúncienlos. No son uno de los suyos. Ésos son los enemigos del pueblo”.

De esta manera tan gráfica, Miguel Ríos hacía un alegato a favor de la política, de la política honesta y útil para los intereses de los ciudadanos, y su rechazo frontal hacia los desalmados que se aproximan a lo público para su lucro personal. Estas palabras pronunciadas en su discurso como hijo predilecto de Andalucía buscan combatir el desapego de la sociedad hacia la política. Los casos de corrupción nos abochornan a todos y hay que cortarlos de raíz. Tolerancia cero ante los que se intentan beneficiar de lo que es de todos.  Ésa ha de ser una tarea colectiva y donde todos los partidos políticos se tendrían que poner de acuerdo con urgencia. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, lleva pidiendo seis meses un pacto nacional por la regeneración política, una propuesta sensata y necesaria que sigue sin respuesta. Sin embargo, no hay que perder la referencia de que la inmensa mayoría de los representantes públicos son (o somos) gente honrada, trabajadora y comprometida. Sólo una minoría mancha al conjunto y aleja a la gente de la política. Siguiendo la metáfora del rockero granadino, si unos cuantos nos decepcionan, lo que hay que hacer es apartarlos sin contemplaciones de la esfera pública y hacer que paguen por su mal ejemplo y su comportamiento inmoral. Y no por ello hay que dejar de creer en la buena política, que es el instrumento imprescindible para avanzar hacia una sociedad más justa presidida por la igualdad.

Lección ética

Asistí ayer tarde en directo a la comparecencia del presidente de la Junta de Andalucía en la comisión de investigación de los ERE. Vaya por delante mi condena y mi decepción porque cuatro golfetes se aprovecharan del dinero público para unos fines indeseables. Detesto la corrupción, venga de donde venga. Por eso suscribo las palabras de Pepe Griñán: quien haya querido lucrarse con fondos públicos no tendrá ni protección ni amparo de la Junta y el PSOE de Andalucía. Dicho en plata: quien haya metido en la mano en la caja que pague por ello. Y cuanto antes, mejor. (A ver si la juez Alaya le pone el turbo a la instrucción y se deja de encajes de bolillos buscando el santo grial de una teoría imposible).

Griñán estuvo brillante en su exposición y desmontó una a una todas las mentiras que ha vertido el Partido Popular durante este tiempo. Derrochó solvencia, conocimiento, rigor y honestidad en sus palabras. Tiene mucha relevancia que un presidente (a petición propia) acuda a un Parlamento a dar la cara y expresar su compromiso con la ética y la transparencia. En estos tiempos donde ha prendido el desencanto hacia la política es un gesto que merece ser valorado.

No me quiero pasar de epítetos y loas por aquello de ser colaborador, compañero y amigo del presidente. Me voy a remitir a la opinión de un periodista cuya trayectoria y medio para el que trabaja lo sitúan en las antípodas de las siglas socialistas: “Griñán se ha comido a Carlos Rojas“. Era una evidencia aplastante que el portavoz del PP no dio la talla, ni ayer ni en jornadas anteriores. El presidente lo retó que le repitiera allí cara a cara, mirándolo a los ojos, todas las falsedades, insidias y calumnias sostenidas en estos meses de juego sucio y Rojas se rajó, agachó la cabeza y siguió con su monocorde guión de preguntas insustanciales.  Me jugué con mi compañero de profesión no una sino tres comidas a que ningún medio de comunicación, especialmente los conservadores, repararía en la inconsistencia del vocero popular. Más por viejo que por listo, no me he equivocado: El Mundo y ABC corren un tupido velo sobre el papelón de Rojas y ponen el foco en la incisiva diputada de IU Alba Doblas. Pero hay silencios estruendosos… que en la sede del PP tienen que escocer.

El bochornoso silencio de Arenas

Anda todos los días Javier Arenas y su troupe dando lecciones a la parroquia. Muchos golpes de pecho de impostada honestidad y desmesuradas exigencias a los demás. Pero cuando las cañas se tornan lanzas, la derecha hace mutis por el foro y sus altavoces mediáticos miran a otro lado. Se ha conocido la sentencia de seis años de cárcel por corrupción para el popular Jaume Matas, ex presidente autonómico en Baleares, y ni Arenas ni sus acólitos han dicho esta boca es mío. Silencio estruendoso… y bochornoso. Y no es la primera vez. El del Olvera no ha censurado a los dos responsables de la Zona Franca de Cádiz condenados por malversación de fondos. Ni dijo ni mu cuando han vuelto a ser imputados sus compañeros de pádel (el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, Jesús Sepúlveda o Gerardo Galeote) en la investigación del caso Gürtel, el mayor escándalo de la historia de nuestra democracia.

Si la callada por respuesta es grave, resultan más chocantes sus rocambolescas teorías judiciales según a quien incumba: en el caso del condenado alcalde de Alhaurín el Grande, mantenido en el cargo contra viento y marea, apeló a la presunción de inocencia hasta que la sentencia fuera firme. En cambio, ante el más mínimo indicio llueven las peticiones de dimisiones para sus rivales. La doble vara de medir: para los míos condescendencia y manga ancha, para los adversarios las exigencias más desorbitadas y dimisiones al canto. Decía hace unas fechas, al calor de la campaña electoral de las autonómicas andaluzas, que en el caso de los expedientes de regulación fraudulentos la responsabilidad llega a la antesala de dos presidentes socialistas. (Se le olvidó lo de presunta). En la sentencia condenatoria de Matas, la corrupción ha llegado más lejos: hasta el despacho del presidente e incluso el Consejo de Ministros (el político balear ocupó la cartera de Medio Ambiente con Aznar). Matas era el modelo a seguir para Rajoy. Mejor que no.

Con estos antecedentes, el pepero andaluz no anda sobrado de autoridad moral ni de legitimidad para instruir a los contrarios. Este varapalo judicial le debería servir de cura de humildad… Quizá sea como pedir peras al olmo. Un imposible.

PD.– Lo de Guerrero, el único responsable de los desmanes en los ERE, y su chófer es nauseabundo. Me avergüenzo de que gente de esta calaña se hayan servido de su posición para su propio beneficio. Lo único que quiero es que paguen cuanto antes por el daño causado y las barbaridades cometidas.

Menos prédica y más trigo

Ejemplarizantes y implacables justicieros con sus adversarios, comprensivos y condescendientes con los suyos en apuros. Aplican el doble rasero sin escrúpulos. Agreden, zarandean, aniquilan socialmente a los demás. Protegen, miman y dan cobertura política y jurídica  a los propios, con Federico Trillo en el papel estelar de recogedor de basuras y miserias humanas, de muñidor de estrategias de enredo y cortapisas para que la justicia desarrolle su labor. Así actúa el Partido Popular y sus voceros del el TDT Party y de la fiel infantería, que diría José María Izquierdo.

Andan estos días sentados en el banquillo de los acusados los ex presidentes Francisco Camps y Jaume Matas y acaba de ser CONDENADO por cohecho (exigir un soborno a un empresario) el alcalde de Alhaurín el Grande, Juan Martín Serón. Con esta enorme mancha en la camisa de la decencia y la honestidad, anda Javier Arenas y sus cuates peperos dando lecciones de ética a la parroquia. Y lo hacen sin pudor, como si la cosa no fuera con ellos. Estos barandas de la derecha tienen la ventaja de pasar por el confesionario para purgar sus mentiras, sus calumnias y su maldad, y después de varias oraciones de penitencia, borrón y cuenta nueva aunque sin propósito de enmienda. No tienen recato en destrozar a sus rivales, les da igual la verdad, sólo les interesa su objetivo electoral en un ejercicio de maquiavelismo donde prevalece el fin sin reparar en los (perversos) medios.

Arenas, ese indiscutible guardián de las esencias (es ironía, claro), tiene hoy una oportunidad de oro para demostrar su catadura moral. Ya se ha dictado condena a Martín Serón, un regidor defendido con uñas y dientes por el mandamás pepero, que se ha presentado dos veces a las elecciones municipales (2007 y 2011) con la sombra de la corrupción y los exagerados parabienes de su jefe. Ya no valen excusas, el poder judicial ha hablado y es la hora de las responsabilidades políticas. Este alcalde se podrá seguir defendiendo en instancias jurisdiccionales superiores, pero desde el punto de vista político no puede seguir ni un minuto más en el puesto. Ya pesa sobre sus espaldas un fallo judicial con un delito tan denigrante para un responsable público como el cohecho. Y Arenas, menos predicar y más dar trigo, ha de exigir la dimisión de su correligionario. Estamos cansados de su doble moral. Para exigir a los demás, primero hay que dar ejemplo.

Apuntes sobre los ERE

El asunto de las irregularidades en algunos expedientes de regulación de empleo en Andalucía monopoliza el debate político y la atención de los medios de comunicación. Me atrevo a intentar en este post separar el grano de la paja.

En vanguardia. La Junta de Andalucía se ha personado como parte perjudicada en la instrucción judicial sobre las anomalías en los ERE y ha iniciado el procedimiento administrativo para que los intrusos reintegren a la administración las cantidades cobradas indebidamente. Y se ha tomado su señoría su tiempo para aceptar que el Ejecutivo autonómico se pueda personar, sus razones habrá tenido. La Junta toma la iniciativa en este sentido para pedir responsabilidades penales a todo aquel que se haya aprovechado de estos fondos que han ayudado a más de 25.000 personas y decenas de empresas en crisis en los últimos diez años. El Gobierno andaluz ha sido el que ha investigado y ha denunciado ante los tribunales en una actitud de transparencia y contundencia, caiga quien caiga, y ahora va a ser parte activa en el proceso penal como acusación particular. Al mismo tiempo, a las 59 personas que se han colado de rondón en los expedientes se les empezará a exigir la devolución del dinero que no le correspondía.

Dos modos de actuar. Ningún partido está exento de que le surja un brote de presunta corrupción en sus filas. La clave está en cómo se reacciona ante la misma. Al PSOE y al Gobierno no le han temblado el pulso sacando a los garbanzos negros de la olla y colaborando de manera decidida y proactiva con la jueza, aportando más información de la que incluso había requerido. No quiero caer en el ‘y tú más’, pero en la acera de enfrente, esto es, el PP, no sólo no cortan por lo sano, sino que colocan en sus listas a procesados (el caso de Camps es el más sonoro y no el único). Además, tiene un gabinete jurídico, capitaneado por el ex ministro Federico Trillo, para entorpecer la labor de la justicia. ¿Se puede actuar con más cinismo?

Un nuevo patinazo. El Mundo es un periódico que primero dispara y luego pregunta, que antes publica y después intenta contrastar. Otra vez ha pinchado en hueso intentando vincular las irregularidades en los ERE con una hipotética financiación ilegal del PSOE. Una mentira como una catedral. Abría edición ayer este infalible periódico con este contundente título: Un falso prejubilado donó al PSOE la sede de Camas. La dirección socialista de Sevilla ha demostrado con documentos que el local lo compraron los militantes a través de una hipoteca a la que, posteriormente, se ha subrogado la dirección provincial y de la que aún queda por pagar 30.000 euros. Descubierto el garrafal error, la ausencia de humildad de algunos medios les impide reconocer su yerro. Habría ya que aparcar ese viejo aforismo periodístico de ‘no dejes que la realidad te cambia un buen titular’.

Decir que no

DECIR QUE NO
Mario Benedetti

Ya lo sabemos
es difícil
decir que no
decir no quiero

ver que el dinero forma un cerco
alrededor de tu esperanza
sentir que otros
los peores
entran a saco por tu sueño

ya lo sabemos
es difícil
decir que no
decir no quiero

no obstante
cómo desalienta
verte bajar tu esperanza
saberte lejos de ti mismo

oírte
primero despacito
decir que sí
decir sí quiero
comunicarlo luego al mundo
con un orgullo enajenado

y ver que un día
pobre diablo
ya para siempre pordiosero
poquito a poco
abres la mano

y nunca más
puedes cerrarla.

La verdad de Valadez

Siento asco cuando se hace política a través de atajos abyectos, de malas artes y de subvertir la verdad. Me repugna que haya gente dispuesta a destruir socialmente a su adversario político sin argumentos y sin escrúpulos para recoger unos inmorales réditos electorales. Algunos han puesto de moda la aniquilación moral sin importarle para nada la dignidad ni el sentimiento de las personas, simplemente anteponiendo su ambición desmedida por el poder.

Al alcalde de Estepona, el socialista David Valadez, le están haciendo la vida imposible desde que llegó al cargo. Es una persona honesta y cabal que llegó al sillón municipal con la bandera de la higiene democrática y con el aval de la integridad tras el bochornoso caso Astapa. Gobierna en minoría con el torpedeo permanente de ediles imputados por corrupción conchabados con el PP. Ha llegado a tal magnitud el esperpento que la oposición ha convertido al regidor en mileurista: los cuates de la vileza se pusieron de acuerdo para rebajar su sueldo hasta los 900 euros mensuales. Se da la paradoja que los opositores que destruyen y ponen palos en las ruedas cobran más que los que intentan poner orden y hacer que la ciudad avance.

En este caldo de cultivo extravagante y miserable, se difunde una noticia sin que aún no se haya producido. Teóricamente, un juzgado imputa al alcalde de los presuntos delitos de prevaricación urbanística y omisión del deber de perseguir delito en una causa que parte de una denuncia formulada a finales de 2008 por la construcción de una vivienda en suelo rústico por parte de su jefe de gabinete de Alcaldía, Luciano Sánchez. Esta información que se difunde sin que tan siquiera el afectado haya recibido la notificación judicial hace que el PP se tire a degüello a laminar a su antagonista con ese estilo siniestro y vil que marcan el presidente regional, Javier Arenas, y su chico de los recados para asuntos de tribunales, Juan Ignacio Zoido, un juez en excedencia que hace el trabajo sucio y remueve las heces al ritmo que marca su jefe.

Caldeado el ambiente y dando una vuelta de tuerca más a un alcalde que ha recibido amenazas contra sus integridad física, el PP ha pedido su dimisión a sabiendas que no había caso y que estaba participando en una tremenda injusticia. Nada mejor que conocer la verdad para desmontar artimañas despreciables. Pasemos a los hechos:

  1. La construcción y la posterior escrituración de la vivienda ilegal ante notario (marzo de 2007) se produce antes de que Valadez llegara a la Alcaldía (julio de 2008).
  2. El 5 de noviembre de 2008, Valadez abrió un expediente y pidió al Departamento de Disciplina Urbanística que investigara los hechos tras conocer la noticia de la supuesta irregularidad que había sido publicada cinco días antes en un periódico local de Estepona. El regidor hizo este movimiento un mes antes de que Juan Manuel Rodríguez, concejal posgilista, interpusiera su denuncia.
  3. El expediente siguió su curso: el 7 de enero de 2009, Valadez decretó “la inmediata suspensión de las obras”.
  4. El 16 de junio, puso a Sánchez una multa de 157.415 euros, cantidad equivalente al 250% del valor de tasación de la vivienda ilegal, de acuerdo con la ley urbanística de Andalucía.
  5. El pasado 21 de septiembre decretó la demolición de las obras, realizadas sin licencia municipal.

Conocida la verdad no se entiende ni la supuesta actuación judicial (aún en el limbo: no hay ninguna providencia oficial de imputación) ni la reacción histérica e impresentable del PP. Es lógico que el alcalde esteponero clame ante su situación de indefensión jurídica y, como no tiene nada que ocultar, acudió ayer de forma voluntaria para facilitar todo la documentación a la jueza que instruye el caso. En el fondo, esta denuncia está motivada (y uso las palabras del primer edil) en que “jamás se me perdonará el haber contribuido a esclarecer lo que en este Ayuntamiento estaba ocurriendo”.

La canallada de Estepona no es la primera ni será la única que protagonice el PP contra gente honesta y proba. Ha puesto la máquina de picar en funcionamiento contra el ex presidente de la Junta y vicepresidente del Gobierno, Manuel Chaves, contra el secretario provincial del PSOE en Sevilla y senador, José Antonio Viera, o intentando implicar a algunos cargos socialistas en el caso Mercasevilla. El principal partido de la oposición ha montado un bufete de leguleyos sin pudor para judicializar la vida política a fin de ganar en los tribunales lo que no consigue en las urnas.