A ralentí

Por tradición en política a los nuevos gobiernos se les concede cien días de gracia. Al nuevo de Andalucía, ese frankestein de las derechas y la extrema derecha, le parece poco tiempo y se plantea pasarse el primer año en blanco. No tienen mucha prisa en tomar decisiones antes de las elecciones municipales de mayo. No serán medidas positivas para la mayoría las que tienen en mente cuando no se atreven a que se conozcan sus (¿aviesas?) intenciones antes de la cita con las urnas. En esta estrategia de ralentí, llama la atención que la única medida apuntada sea la de iniciar los trámites (largo me lo fías, Sancho) para bonificar al 99% el impuesto de sucesiones, un tributo que pagan cada año en Andalucía menos de 500 personas, las que heredan de forma individual un millón de euros. Su prioridad, salta a la vista, es darle satisfacción a los millonarios.

El flamante presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, que no tiene fama de trabajador infatigable, ya ha despejado el balón de los presupuestos de este año hasta el mes de junio. No los llevará a la Cámara para su debate hasta que pasen los comicios locales. Lo que de facto supondrá que esta comunidad no tendrá nuevas cuentas antes de septiembre en el mejor de los casos. Justo cuando el Ejecutivo ha de estar culminando las de 2020 para entregarlas en la Cámara antes del 31 de octubre. Estresados no se les ve. Este ritmo lento y parsimonioso, de casi brazos caídos, no reportará más que lastre a la economía, los emprendedores y al bienestar de los ciudadanos. Tantos años en la oposición presentándose como la opción de cambio y ahora demuestran carecer de los conocimientos suficientes para tan elevada empresa.

Ejercicio tras ejercicio, el Partido Popular ha registrado enmiendas a la totalidad a los presupuestos socialistas de Andalucía con texto alternativo. Este paso de tortuga actual evidencia que antes escribían cartas a los Reyes Magos carentes del más mínimo rigor o que hoy pretenden sacar la tijeras de los recortes y cargarse los derechos que tanto han costado conseguir. Me malicio que se alinean los dos factores: ni saben y además quieren arrebatarnos lo que es nuestro. ¡Qué tropa!

Foto.Público. Marín (Ciudadanos), Moreno Bonilla (PPI y Serrano Vox, los coligados.