Ni geografía ni cariño

Esperanza Aguirre necesita una lección urgente de geografía… y también de cariño para con Andalucía. No sabe cuántas provincias tiene esta comunidad. No sería más que una simple anécdota que se corrige con lectura y estudio. Pero la ex presidenta de Madrid acumula historia y resbalones dialécticos. Este desliz constituye un botón de muestra del profundo desconocimiento que tiene de esta tierra y del que hace gala con una visión sectaria y sesgada. En las hemerotecas y en los archivos audiovisuales se conserva una catarata de declaraciones y comentarios despectivos hacia los andaluces. Posiblemente si mostrará algo de interés en conocer Andalucía, nos ahorraría estos episodios que no gustan a nadie.

Federico Jiménez Losantos, martillo de herejes que con tanta inquina nos mira a los del sur, le echa un capote para sacarla del apuro y le ríe el yerro como si de una gracia se tratara. Si fuera un patinazo de cualquier progresista, lo despellejaría y haría un aquelarre en torno a la escuela pública y el perverso modelo pedagógico de la izquierda. Siendo la marquesa, el locutor se muestra condescendiente.  Y eso que la lideresa atesora ya una fama en parte real y en parte de leyenda urbana en este campo. Claro, es de su misma cofradía neoliberal. Con los de enfrente practica el poco edificante deporte del insulto, habitualmente deformando la realidad y arrimando el ascua a su visión parcial de las cosas. Vivir para ver.

El panfletismo de Losantos

(Los pasajes más incendiarios van del minuto 3:20 al 9:12; del 10:50 al 15:50; del 17:18 al 19:47; del 20:11 al 20:35; del 21:37 al 24:10)

(Parrafada iracunda del 2:27 al 14:15)

Federico Jiménez Losantos se despachó ayer a gusto contra la sentencia del caso Faisán. Como no le ha gustado el fallo de la Audiencia Nacional, no dejó títere con cabeza, desacreditó el entramado institucional español y despotricó contra todos con un lenguaje agresivo, subversivo y ‘matonil’ con perlas que trascienden con mucho la libertad de expresión y de información. Por ejemplo, el filólogo defendió “volar” o “quemar” ese tribunal (vídeo 2, 11:50) y también “entrar con un lanzallamas y después de limpiado con zotal, dedicarlo a comedor de Cáritas […], rectifico: una voladura controlada sería más eficaz” (vídeo 1, 6:15). Esas formas de expresión se aproximan, por no decir que sobrepasan, la apología de la violencia. Esto desde luego no es periodismo. Es más bien ‘panfletismo’, una dinámica que genera un peligroso germen para la arquitectura democrática y en la convivencia en nuestro país.

Para contrarrestar esta valoración de trinchera y (cuasi) difamatoria, un contrapunto a través de otras cabeceras:

El País (editorial): Sentencia sensata.

eldiario.es: El tribunal corrige al PP y a su fiscal general: el soplo del Faisán solo buscaba el fin de ETA.

 

Belcebú

Alfredo Pérez Rubalcaba se ha convertido en el Belcebú que quiere exorcizar la Santa Inquisición mediática. El vicepresidente del Gobierno pone de los nervios a la trinchera propagandística de la derecha española. Lo presentan como un diablo, un ser abominable, un alma perversa desde que lo han proclamado en sus justicieras páginas sustituto de José Luis Rodríguez Zapatero. La visceralidad, la inquina y la paroxismo de estas cabeceras dejan en evidencia la deontología profesional y la función social que han de cumplir los medios de comunicación. Basta repasar el kiosco hoy para comprobar la respuesta rabiosa y colérica de ese tridente de papel que componen El Mundo, ABC o La Razón a la visita de Rubalcaba a Afganistán para dar ánimos a las tropas españolas que cumplen con la misión de Naciones Unidas. Esta carnicería periodística, con Pedro J. Ramírez con inquisidor general, sólo puede obedecer a que la derecha patria teme por el resultado electoral en 2012, de lo contrario no se entiende esta campaña desbocada y furiosa contra el número dos del Ejecutivo español.

También escribe hoy de esta cruzada conservadora José María Izquierdo. En su blog, con el título Periodismo recreativo, este analista político desmenuza “la ración imprescindible de insultos a Rubalcaba“. Sólo un aperitivo: la curiosa sentencia de una Sala de la Audiencia de Madrid que considera que “llamarle a alguien falsificador, gran mentiroso, gran embustero, gran perjuro, manipulador, despojo humano, no es sino producto de una sanísima rabia periodística, y no producto de una intencionalidad lacerante“. El que firmaba este texto irrespetuoso y procaz era Federico Jiménez Losantos y El Mundo hacía de soporte purificador para su difusión. El periodismo español no media, actúa de agitador y parte del debate político para espantar sus demonios particulares.

Foto.Efe en El País.

Blog para arrear a la izquierda

Nos cuenta elplural.com:

Crónicas Murcianas. Donde votar a ZP es una solución de mal gusto’. Ése es el título del blog de Libertad Digital, el periódico digital de Federico Jiménez Losantos, que patrocina con múltiples anuncios el Gobierno del Partido Popular en Murcia, tanto el autonómico como el municiapl. Así, los lectores que se adentren en este polémica bitácora podrán conocer a través de diversos anuncios el número de emergencias de la región de Murcia, el último plan autonómico de vivienda ideado por el PP de esta comunidad autónoma, las ventajas de obtener un bono universitario de transportes, o las razones por las que el Gobierno regional pide “agua para todos”. Este blog difunde mensajes contra las mujeres, catalanes, andaluces, progresistas, artistas y socialistas. (Lee más)

(Visita este sitio neutral y objetivo, ejemplo del buen periodismo).

Leña al mono…

Mariano Rajoy

… hasta que se le caiga el pellejo. En los cotos de la derecha se ha levantado la veda a la caza de su pseudolíder. Cualquiera que pasa por allí le pega un tiro a la pieza. Sin excepción. Se ha perdido el respeto y la consideración por Mariano Rajoy. En las últimas horas se han descerrajado a bocajarro toneladas de improperios, descalificaciones, reproches y alguna grosería que dejan en mal lugar al actual jefe de la oposición española.

Nadie se ha privado, se ha decretado barra libre y se ha apuntado a la fiesta hasta el conserje de la calle Génova. El chorreo que le ha llovido tiene poderosos nombres apellidos: José María Aznar, Manuel Pizarro, Esperanza Aguirre, Juan Vicente Herrera, Miguel Ángel Rodríguez y Juan y Ricardo Costa. Y desde fuera el conjunto de creadores de opinión, incluido los más conservadores como Pedro J. Ramírez o Federico Jiménez Losantos.

Ha sido tanto el chaparrón dialéctico que hasta un alma mansa como la de Rajoy ha salido del ensimismamiento y la atonía. Ha proclamado que santo Job no hubo más que uno y que el martes tomará cartas en el asunto. Se lo tendrá que pensar en este largo fin de semana de fiestas de santos, difuntos y de la nueva moda de Halloween.

Reacción postrera y quizá estéril. El daño está hecho. La sociedad española conoce la debilidad y la ausencia de autoridad y liderazgo que atesora el político pontevedrés. Quizá el electorado de derechas pueda tolerar la corrupción instalada en los aledaños del PP (caso Gurtel o Palma Nova), por muy grande que ésta sea, pero no perdona la lasitud y la incapacidad para el mando. A la derecha le gustan los caudillos (se puede tomar en todos los sentidos), los guías indiscutibles, dirigentes que pisan fuerte, a los que no le tiembla el pulso ante nada y dan golpes sobre la mesa.

Rajoy nunca exhibió demasiado carisma ni aire marcial y el dedazo de José María Aznar le restó además mucha legitimidad ante la opinión pública. Quizá la conjunción de ambas circunstancias, unido a su talante pasivo y su falta de valentía, hayan colocado al derrotado en las dos últimas elecciones en la salida de emergencia. Mariano está tocado, al borde del abismo y los suyos merodean para empujarlo al vacío.

Foto.-  www.lakodorniz.com.

Conmoción

La actualidad de las últimas veinticuatro horas nos deja algunos acontecimientos que han provocado conmoción en diferentes ámbitos de la opinión pública.

EN EL MADRIDISMO.- Los seguidores merengues se han quedado de piedra, se acostaron profundamente indignados por el soberano repaso que la dio el Alcorcón, un humilde equipo de Segunda B, a la galaxia multimillonaria de Florentino Pérez en el partido de ida de la Copa del Rey. Un 4-0 que saca los colores a la panda de chuletas soberbios y caprichosos que integran el club más laureado del mundo. Es una clara demostración de la grandeza del deporte y de que nunca hay enemigo pequeño, máxime cuando los futbolistas de elite se toman un encuentro sin interés y con absoluta displicencia. La humillación ha alcanzado una dimensión tal que hasta el propio director general del Real Madrid, Jorge Valdano, se vio forzado a pedir disculpas con urgencia. Cuando se conocen las diferencias entre ambos clubes el varapalo adquiere mayor crudeza. El modesto conjunto del cinturón urbano madrileño maneja 1,3 millones de euros de presupuesto por los 430 millones del titular del Bernabéu. Otro dato demoledor: el salario medio de los futbolistas del Alcorcón se sitúa en 36.000 euros anuales, el de los madridistas ronda los 3 millones, con la punta descollante de los 12 millones que percibe Cristiano Ronaldo, el mejor pagado del fútbol planetario, que no participó en el bochorno por lesión.

EN LA POLÍTICA CATALANA.- El juez Baltasar Garzón ha asestado un duro golpe a una trama de corrupción con vínculos con CiU y el PSC. La operación destapa un turbio asunto que se suma al del Palau, que también ponía en el ojo del huracán la financiación de los nacionalistas de Convergencia. En las filas socialistas han pillado al alcalde de Santa Coloma, cuarta ciudad de Cataluña en número de habitantes, y a su círculo de confianza. La dirección del PSC ha acusado el golpe, pero ha enarbolado sin titubeos su código ético: si se confirma la imputación del regidor y los ediles, serán suspendidos de militancia y apartados del partido. Respuesta ejemplar y tranquilizadora para la ciudadanía porque ninguna organización está exenta de contar con algunos garbanzos negros, lo importante es sacarlos de la olla nada más se descubre su presencia. La cúpula de CiU, sin embargo, ha puesto paños calientes y ha atribuido las detenciones de Macià Alavedra y Lluís Prenafeta, dos pesos pesados de los gobiernos de Jordi Pujol, a cuestiones personales. La implicación de estos dos brazos ejecutores del pujolismo eleva la trascendencia de la operación y requiere de la formación nacionalista más transparencia, más firmeza en la condena de  los hechos y la adopción de medidas disciplinarias cautelares sin dilación.

EN LA SEDE NACIONAL DEL PP.- Mariano Rajoy sigue cuajado con la que se le ha venido en lo alto. Me apropio de una idea de Miguel Ángel Aguilar: tiene el síndrome de la esfinge. Lo que traducido a un lenguaje más castizo sería que ni tuge ni muge. El escándalo Gurtel, el mayor caso de corrupción de la democracia española, lo tiene paralizado, sin capacidad de reacción. La pugna por el control de Caja Madrid ha acentuado aún más su perfil pusilánime y desvaído. Su falta de autoridad provoca, además, la rebelión de los barones o baronesas de su partido y de la cohorte mediática de la derecha. Todos a una voz le demandan una respuesta, que se moje, que coja el timón. Una de las cuñas de su misma madera conservadora, Federico Jiménez Losantos, ha tensado su látigo antimarianista y lo ha sentenciado: “Antes morirá que arriesgará“. En el caso de la entidad financiera, la cuarta del país, ya no caben apaños ni decisiones salomónicas: Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, a través de su lugarteniente Manuel Cobo, han dejado claro que no quieren prisioneros. Lo que pasa es que Rajoy no quiere mancharse las manos para desfacer este entuerto.