Disparates

marzo 30, 2017

Produce perplejidad democrática que la Audiencia Nacional condene a un año de cárcel y siete años de inhabilitación a una tuitera por hacer bromas sobre el almirante Luis Carrero Blanco, vicepresidente del Gobierno del dictador Franco muerto en un atentado de ETA en 1973. El mal gusto merecerá una reprobación ética pero nunca debería tener una consecuencia penal. Una nieta del gobernante franquista, Laura Carrero Blanco, calificó de disparate la petición de la Fiscalía y dejó este mensaje que suscribo: “Me asusta una sociedad en la que la libertad de expresión, por lamentable que sea, pueda acarrear penas de cárcel“. Casandra Vera tendrá que recurrir al Tribunal Supremo para desactivar una condena que parece a todas luces desproporcionada. Una burla no puede costar tanto.

Y ni esto ni el dislate que propone Podemos aprovechando este caso de la tuitera: eliminar del Código Penal el delito de enaltecimiento del terrorismo. Ya la sinrazón de ETA es asunto del pasado, con el cese de la actividad armada en octubre de 2011 y el anuncio de entrega de armas hace apenas dos semanas, pero el principal problema mundial es el terrorismo yihadista. Desde luego, las sociedades democráticas no pueden bajar la guardia ante esta amenaza real a la convivencia pacífica. La libertad de expresión no  puede amparar, en mi modesta opinión, los crímenes de lesa humanidad que persiguen las acciones terroristas. La libertad de expresión no puede justificar ni alentar la barbarie. Al partido de Pablo Iglesias se le ha ido la mano con una iniciativa ventajista y descocada.

Ni condenar a nadie por enaltecimiento del mal gusto ni dar barra libre a los que defienden el terror. Los demócratas tenemos que estar en la defensa de la libertad de expresión pero también de la tolerancia y la vida en paz.

 

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Comienza la demolición del gran edificio de la manipulación que ha sido la RTVE desde que Mariano Rajoy llegó a la Moncloa en diciembre de 2011. Ha salido en el Congreso de los Diputados una iniciativa del PSOE para restituir la elección del director general del ente público por una mayoría cualificada parlamentaria y el modelo informativo de neutralidad e independencia profesional que posibilitó las reformas legislativas impulsadas por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Un nuevo gesto del PSOE para recuperar una radiotelevisión pública de todos y para todos y acabar con el cortijo del PP que se había convertido en los últimos seis años. Ante su minoría en la Cámara, el grupo popular no le ha quedado otra que sumarse al cambio que reclamaba la unanimidad de la Cámara, suficiente tajada ha sacado en este sexenio negro para este medio público. RTVE se había convertido en un instrumento al servicio de los intereses de Rajoy y su troupe sin el más mínimo respeto al pluralismo, la ética y la verdad, con la consecuente pérdida de audiencia y credibilidad. Ahora toca recuperar la imagen de una cadena que ha perdido a borbotones el prestigio que había conquistado gracias al trabajo de sus profesionales, periodistas que con la llegada del PP fueron desplazados, marginados, amordazados para contratar a otros más afectos a la causa de la gaviota. Rajoy y el PP han hundido la reputación del medio público y además de dejarla en una más que delicada situación económica. Como suelen hacer siempre: usan el medio público para su beneficio y lo dejan caer cuando ya no les vale o lo han arruinado. Como Canal Nou. Pese a todo, que esta realidad no nos quite la ilusión de recuperar nuestra Radio Televisión Española.

Paladines impostados

noviembre 3, 2016

Vaya por delante que hay casos de corrupción muchísimo más sangrantes y deleznables. Sin duda. Pero los dirigentes de Podemos no están ya exentos del escrutinio público y tienen que apechugar con sus actuaciones y saber encajar las críticas. En cambio, estos representantes morados de la nueva política tienen la piel muy fina y a cada asunto turbio y poco estético que les afecta y se difunde por los medios de comunicación responden con teorías conspiranoicas y rasgándose las vestiduras. Los que van de paladines de la moralidad pública tienen que ser intachables en sus conductas y demostrar con hechos su ejemplaridad. Serlo y parecerlo. No vale aplicarse el ancho del embudo. Ya se acumulan una serie de episodios que, como mínimo, desbordan el plano de la ética:

1. No ha quedado clara la supuesta financiación directa o indirecta de Podemos procedente de terceros países.

2. Juan Carlos Monedero tuvo un problema fiscal de 200.000 euros y también ha sido suspendido seis meses de empleo y sueldo por la Universidad Complutense por facturar a un banco de la órbita de Venezuela hasta 425.000 euros por hacer informes siendo incompatible. (Por cierto, ¡qué cantidades maneja la izquierda anticapitalista!).

3. Íñigo Errejón ha sido inhabilitado por la Universidad de Málaga para volver a trabajar en esta institución académica. Se sanciona al número dos de Podemos por cobrar una beca de investigación sin acudir a su puesto en el campus universitario. Cometió dos faltas: incumplir los términos del contrato y no solicitar la compatibilidad con su trabajo remunerado de asesoramiento en Podemos.

4. Pablo Echenique ha reconocido públicamente que tenido trabajando si dar de alta a un asistente en, al menos, dos periodos de tiempo. No dice mucho que el actual secretario de organización pagara en negro con tanta soflama que suelta sobre el empleo digno y de calidad.

5. Teresa Rodríguez, la líder hasta la fecha de la franquicia morada en Andalucía, cargó facturas por valor de 4.300 euros al Parlamento europeo después de dejar el cargo. Con ese montante compró material informático y tecnológico para su oficina electoral como candidata para las autonómicas de 2015 e incluso pagó una multa de tráfico de un compañero de siglas que participaba en su campaña o la fiesta de inauguración de la sede. (Tras su dimisión, también cobró la totalidad del sueldo del último mes cuando sólo había estado cuatro días en la Eurocámara y casi un año después devolvió la parte proporcional).

6. El último en sumarse a este catálogo ha sido el senador Ramón Espinar, hombre de la confianza de Pablo Iglesias y aspirante a liderar Podemos en Madrid. Ha admitido que vendió una vivienda protegida y obtuvo unas plusvalías de 19.000 euros (30.000 euros antes de pagar impuestos). Esta actuación del anticapitalista madrileño se puede calificar de especulación porque podría haber devuelto el piso a la cooperativa recuperando el dinero entregado o vendido al precio de compra. Optó por la operación con un suculento beneficio.

Son incidentes poco éticos y poco estéticos que emborronan las credenciales de los principales dirigentes de Podemos. Y es que es muy fácil predicar y otra cosa es dar trigo. Esto no es fango, es la verdad, que puede doler y no tiene remedio.

Viñeta.– Puebla en ABC.

Hoy no me apetece escribir. Ando con la sangre caliente y es mejor en esos momentos morderse la lengua. Entiendo la política como un arte noble en el que desde distintas posiciones ideológicas se intenta transformar la sociedad, favorecer su progreso y posibilitar mejor calidad de vida para los ciudadanos. Un arte en el que no vale coger atajos para sacar ventaja. De un tiempo en esta parte, y muy especialmente en Andalucía, la derecha decidió encanallar el espacio público para ver si así conseguía gobernar en esta tierra. Su fórmula no fue otra que intentar destrozar al adversario, No le ha importado sembrar sospechas infundadas, pisotear el honor de personas íntegras y decentes, alimentar las prácticas más deleznables con tal de conseguir sus fines espurios. Ha llevado al extremo las enseñanzas de Maquiavelo: se han servido de los medios más arteros y repugnantes con tal de aniquilar socialmente al rival. No le ha importado producir un daño injusto a sabiendas con tal de arañar miserablemente un puñado de votos. ¿Qué más da el buen nombre y la reputación de las personas? ¿Qué más da el sufrimiento de las familias? Desde la derecha como deporte se mancilla, se pisotea y se zahiere a capricho sin pensar en el dolor gratuito que causan. Pienso en muchos compañeros y amigos, hombres y mujeres que han vivido y viven en sus carnes esta dinámica aberrante sin merecerlo. Muchos hoy ya pueden respirar porque todo fue un mal sueño, otros siguen viviendo una injusta pesadilla. Y hoy muy especialmente pienso en Miguel Ángel Soto, secretario de Organización de Comisiones Obreras en Andalucía, fallecido hace apenas diez. Ahora hemos conocido el archivo de una causa judicial por la que la derecha y todos sus altavoces lo atacaron ferozmente durante cuatro años. Me cuentan sus allegados que tenía el sinsabor de que su gente lo había visto en los telediarios y en la prensa como un delincuente sin razón alguna para ello. Este sobreseimiento le llega tarde por desgracia pero seguro que su familia lo agradece, y mucho, porque restituye el honor que algunos habían querido manchar. Los que encanallan o disfrutan con la carroña no estarán tan felices, pues que se les atragante.

Viñeta.– El Roto.

Mentira institucionalizada

septiembre 14, 2016

La mentira en cualquier país de nuestro occidental representa un pecado capital que en política se paga caro. A la persona que es pillada en un embuste le cuesta el cargo. La exigencias democráticas y éticas de nuestros vecinos son mucho más altas que en España. Aquí no pasa nada. El Partido Popular nos tiene acostumbrados a maniobras arteras y las despacha con un desahogo que escandaliza a cualquiera con un mínimo de decencia política.

Ayer en el Congreso de los Diputados, en su comparecencia a la fuerza, el ministro de Economía nos brindó con naturalidad una versión de los hechos que contradecía la versión que había ofrecido el Gobierno, con el presidente en funciones en primera línea de fuego, por el fallido nombramiento de José Manuel Soria para el banco Mundial. Nos pretendían engañar el Ejecutivo y el PP con que la elección era fruto de un concurso público y que la persona seleccionada tenía que ser funcionaria. Pues ni una cosa ni la otra. Luis de Guindos reconoció sin empacho ante los diputados de la oposición que el nombramiento fue “discrecional”, un dedazo al ex ministro y amigo de Mariano Rajoy. No se le movió un músculo por el rubor.

Como tampoco se inmutaron, tras la renuncia de Soria ante el escándalo, por la designación exprés de un sustituto para el bien remunerado puesto que no era empleado público. En cualquier país de nuestro entorno el ministro después de esa comparecencia habría hechos las maletas y se habría ido a su casa. Esa respuesta honrosa no es moneda de uso corriente en España. Y así Rajoy y troupe viven instalados en la mentira porque no les pasa factura y no les supone ningún desgaste electoral. El PP ha institucionalizado la mentira como modus vivendi.

 

¡Qué disparate!

septiembre 7, 2016

El escandaloso nombramiento frustrado de José Manuel Soria para el Banco Mundial ha sido un auténtico despropósito para el Partido Popular, especialmente cuando Mariano Rajoy ansía apoyos para conseguir la investidura. Un disparate en todos los estadios del escándalo. Primero, por el mero nombramiento de un ex ministro que tuvo que dimitir por dos pecados capitales en política: evadir impuestos a través de paraísos fiscales y mentir. Segundo, por unas explicaciones peregrinas para intentar justificar lo injustificable y que luego se han demostrado falsas: no era imprescindible ser funcionario para acceder a un puesto cuantiosamente remunerado (226.000 euros anuales libres de impuestos) y se disfrazó de falso concurso público un ‘dedazo’ para devolver favores al amigo del presidente en funciones. Y tercero, el escándalo social que produce una jugada carente de ética y de estética, unido al malestar producido en sectores del propio PP, ha obligado a rectificar a la fuerza y perdiendo en un momento políticamente inoportuno otros jirones más de credibilidad y van… Todo era un enjuague difícil de digerir. A Rajoy, que ha participado activamente en la farsa, el tiro le ha salido por la culata. El enchufe de alta tensión a su colega Soria deja claro que en el entorno del aspirante a la investidura se sigue creyendo que se cuenta con una mayoría absoluta para hacer y deshacer a su antojo sin contar con nadie. Mal síntoma para seducir a otros grupos políticos para su investidura. La soberbia no suele ser buena consejera.

PD.- Cuentan por Madrid que la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, se está frotando las manos por la desgracia de Soria, su íntimo enemigo de partido. Queda por confirmar su papel en el estallido de esta crisis que ha afectado a su bando rival dentro del Consejo de Ministros. Se especula que el titular de Economía y proponente del canario para el puesto, Luis de Guindos, puede ser el que pague los platos rotos en un futuro no muy lejano.

Viñeta.– Ricardo, en El Mundo.

Mentes calenturientas

abril 6, 2016

Me produce repugnancia esa forma de hacer política (más que política es politiquería) basada en la insidia y en la carroña. La practique quien la practique, aunque siempre suelen ser los mismos. El Partido Popular andaluz es especialista en ensuciar el debate público para tapar su alarmante falta de proyecto político. La derecha lleva años enfangando, recurriendo a las malas artes y tomando atajos inmorales buscando arañar un puñado de votos a cualquier previo. Cada día nos regalan un episodio cada vez más esperpéntico y con medios de comunicación, por desgracia, dispuestos a seguirles el juego.

Ayer las mentes preclaras del PP creyeron encontrar un filón informativo en la quema de documentos con el logotipo de la Junta de Andalucía en un descampado. Sin encomendarse a la verdad y sin esperar a un conocimiento exhaustivo de los hechos, levantaron una injustificada voz de la alarma y alertaron de “gravísimas infracciones” de carácter administrativo y penal que se habrían podido cometer. Podemos se sumó también a este aquelarre hiperbólico dentro esa luna de miel que mantiene con el PP y que nos recuerda tanto a la época de la pinza de los años noventa. Derrocha tanto antisocialismo la formación morada que no tiene reparo en ir de la mano siempre con la derecha en esta tierra.

Una vez conocida la denuncia, el Gobierno andaluz se puso a investigar los hechos a través de la unidad adscrita de la Policía autonómica y en clave administrativa. El resultado de esta indagación ha demostrado que el material destruido carecía de valor alguno por tratarse de publicaciones obsoletas. En concreto, eran elementos publicitarios antiguos (folletos, cartelería, trípticos y diversos catálogos de la Consejería de Agricultura) que provenían de unos almacenes que fueron desalojados para ahorrar los costes de alquiler. Lógicamente, los documentos más valiosos o de interés han sido trasladados a las dependencias de la Consejería y se decidió destruir sólo los objetos inservibles, que finalmente se hizo en una parcela de la Junta donde se queman las podas.

El método empleado por los funcionarios no ha sido el más ortodoxo. Sin duda. Pero de ahí a montar un gran escándalo media un abismo. Y más viniendo de los destructores de discos duros a martillazos después de formatearlos hasta en 35 ocasiones para no dejar información en su interior. La respuesta descocada y exagerada es propia de mentes calenturientas. Piensa el ladrón que todos son de su condición. Hubo gente del entorno de la gaviota que comparó la quema de ripios con los papeles de Panamá: ¿se puede ser más cretino? Esta tormenta en un vaso de agua orquestada por el PP pone en evidencia que la estupidez, la inquina y la mala leche no tienen límites. A ver si aprenden de su errores y antes de disparar y manchar gratuitamente, que pregunten.

Viñeta.El Correo. (Habría que cambiar en este caso artista por político o miembro de un gobierno).