82-18

Estos guarismos no son el resultado de un partido de baloncesto entre una de las potencias y un equipo de medio pelo. Es el reflejo desequilibrado y palmario de la falta de apoyo económico del Gobierno de la nación a la Ley de atención a personas en situación de dependencia en Andalucía, la ausencia de compromiso del Partido Popular con el cuarto pilar de nuestro estado del bienestar. Esta proporción también se registra en el resto de comunidades autónomas y cada año el Ejecutivo de Rajoy va a menos en su aportación. En Andalucía, de cada 100 euros invertidos, 82 corresponden a la Junta y sólo 18 al El Ministerio. El Gobierno se salta a la torera la legislación y hace caso omiso al mandato de financiar la dependencia a partes iguales entre la Administración central y las autonomías. Desde que Rajoy está en la Moncloa esta comunidad más de 625 millones de euros, una cantidad que habría permitido incluir en el sistema a unos 105.000 beneficiarios más. El PP se podría aplicar las recetas que prescribe a los demás y cumplir con todas las leyes, no sólo las que le interesan.

Aun así, con este déficit de inversión, Andalucía cerró 2017 con 196.730 personas dentro del sistema de atención a la dependencia, un 20,60% del total nacional. O dicho de otro modo, uno de cada cinco dependiente con cobertura pública es andaluz. A finales de enero, la cifra superó la barrera de los 200.000 beneficiarios. El observatorio estatal sitúa a Andalucía como tercera comunidad con mejor calificación en la aplicación de la ley. Esta autonomía es la que atiende a más personas y concede más prestaciones (254.062, un 21,5 del total).

A esta realidad hay que sumar una política que se financia en este comunidad al 100%, sin respaldo alguno del Gobierno: el Servicio Andaluz de Teleasistencia. 212.544 personas se benefician de esta prestación pública. Seis de cada diez beneficiarios viven solos y encuentran en este servicio una garantía para su bienestar. Durante 2017 se registraron una media de 15.187 llamadas diarias, un total de 194.285 horas de conversación a lo largo de todo el año y 361.956 llamadas atendidas de demanda sanitaria.

Los datos son incontestables. Pero lo importante es el compromiso nítido del Gobierno de Andalucía con una política pública que mejorar la calidad de vida de los beneficiarios y sus familias. Un compromiso que no se ve acompañado ni de lejos por el Gobierno de la nación. El PP carece de sensibilidad para valorar el daño que hace con su pasotismo y nulo apoyo a la dependencia.

Sin pudor alguno

La ley

La ley para la promoción de la autonomía personal y atención a personas en situación de dependencia, de 2006, obliga a Gobierno y a comunidades autónomas a financiar este cuarto pilar del estado del bienestar a partes iguales. (Artículo 32).

Los datos

El gabinete de Mariano Rajoy incumple de manera sistemática la ley. Cada año aporta menos al sistema. Así lo constata el informe anual de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales (gráfico). Desde que el PP llegó a la Moncloa, la aportación estatal ha ido decreciendo año a año. En 2017, la proporción para sostener el sistema es del 80% por parte de las autonomías y el 20% por parte del Ministerio.

La manipulación

Con estos datos, que certifican el abandono del Gobierno de Mariano Rajoy de este derecho, el PP de Andalucía tiene el desahogo de exigir a la Junta cuando el que no está a la altura ni de la ley ni de los ciudadanos que necesitan esta prestación es el Ejecutivo de la nación. Además, Andalucía es la comunidad con más personas en el sistema, con un 22% de total nacional. La Junta dedica a dependencia unos 1.200 millones anuales, tanto como el Gobierno para toda España.

Conclusión

El PP debería exigir al Gobierno que cumpla la ley y en lugar de criticar, pedir disculpas a los posibles beneficiarios que no consiguen la prestación por la falta de financiación del Ministerio. Si hay personas desatendidas, es porque la Administración General del Estado no pone lo que le corresponde. Si las CCAA sólo consignaran a este fin la misma cantidad que el Gobierno, cuánta gente no disfrutaría de este derecho. Pero las autonomías, y sobre todo Andalucía, creen y apuestan por la dependencia.

Andalucía funciona

Recopilo un resumen de noticias positivas de esta semana que confirman que Andalucía funciona, que la estabilidad política da sus frutos, que la recuperación económica no se queda sólo en los parámetros macroeconómicos sino que llega a la gente.

Estas y muchas más que se pueden repasar en la página de la Oficina del Portavoz que se corresponden con apenas seis días. Bueno es recordarlo, pero ni un segundo para el triunfalismo, hay que seguir trabajando más aun si cabe.

Netamente sociales

Los datos que contiene el vídeo son elocuentes. Los presupuestos de Andalucía para 2018 son netamente sociales, que pretenden que la recuperación económica llegue a las familias en términos de mayor renta disponible y con mejores servicios públicos. Para ellos, se dispondrá de 34.759,5 millones, 1.520 más (un 4,6%) que en el presente ejercicio. Todas las áreas de gobierno crecen en las cuentas andaluzas, pero muy especialmente en términos absolutos salud (505 millones), educación (225 millones) y políticas sociales e igualdad (141 millones). Es un proyecto que, además, piensa en el empleo y el desarrollo económico, para lo que se dedicará 2.183 millones. Son presupuestos sociales porque incorporan nuevos derechos (198 millones para la renta mínima de inserción) y porque no habrá ningún trabajador público que gane menos de 1.000 euros. Y son unas cuentas sociales porque también apuestan por la cultura: el presupuesto global (Consejería, Patronato de la Alhambra y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, que suma al C3A) aumenta un 5,1%, pasando de 192 a 202 millones. En definitiva, un texto que apuesta por el crecimiento, fortalece el estados del bienestar y lucha contra la desigualdad. Todo esto en un clima de estabilidad política que hace que Andalucía sea la primera autonomía con presupuesto para 2018, un escenario que también contrasta con la falta de apoyos del gobierno del PP para sacar los suyos adelante y abocado a prorrogar los de este año.

El valor de la estabilidad

El Gobierno de Andalucía aprobará el martes el proyecto de ley de presupuestos para 2018. Será la primera autonomía que lleve sus cuentas al Parlamento, una circunstancia con mayor valor político si cabe cuando el Gobierno de la nación parece abocado a prorrogar sus presupuestos por falta de apoyos en el Congreso de los Diputados. Que Andalucía tenga sus cuentas demuestra la capacidad de diálogo del Ejecutivo que preside Susana Díaz y la estabilidad política que existe en esta comunidad. Un clima que da confianza y garantías para la inversión y que permite seguir avanzando en la generación de oportunidades y empleo y en el fortalecimiento del estado del bienestar y de los servicios públicos. Estamos de enhorabuena.

1.500 profesionales más

La apuesta de Gobierno de Andalucía por la sanidad pública se produce a todos los niveles. Para seguir fortaleciendo este servicio público, bien valorado por los usuarios de esta comunidad, esta semana hemos conocido dos buenas noticias: otra nueva subida de su presupuesto para 2018, un 5% más, 465 millones más para situarnos en la frontera de los 10.000 millones, y la Estrategia de Renovación de la Atención Primaria para el trienio 2017-2019. Este último programa supondrá 1.500 contrataciones para los centros de salud, ese año se cubrirán ya 386 nuevas plazas. Este aumento de plantilla responde a un estudio exhaustivo de necesidades realizado en los dos últimos meses. Esta estrategia busca reforzar la respuesta en este primer nivel de la atención y mejorar en la vertebración para garantizar la igualdad de oportunidades. La atención primaria en Andalucía, que cuenta con profesionales de primer nivel y más de 1.500 centros, constituye un modelo de referencia y tiene prestigio y reconocimiento social. Pero el Gobierno de Andalucía siempre aspira a más y quiere seguir avanzando en excelencia del servicio público y ofreciendo mejores prestaciones. Otro programa que piensa en el ciudadano y blinda un patrimonio público tan codiciado por el negocio privado, al que el Partido Popular le hace el juego.

Más y mejor estado del bienestar

Resumen muy gráfico de los Presupuestos de la Junta de Andalucía para 2018. Unas cuentas que apuestan nítidamente por fortalecer y potenciar el estado del bienestar y los servicios públicos poniendo a las personas en el centro de la acción política. Los datos hablan por sí solos.