¡Qué previsibles son en el PP!

Hoy se ha conocido la encuesta de población activa del cuarto trimestre de 2017 y el cierre de todo el ejercicio. Los datos son buenos en España y muy especialmente en Andalucía. Se registran en el conjunto del país 471.100 parados menos y sólo en esta comunidad autónoma son 159.700 personas las que ya no están en desempleo. Quiere decir que uno de cada tres parados menos es de Andalucía. Además, es el territorio donde más empleos se han creado el año pasado: 126.400. Sin duda, hay aún muchas personas sin trabajo y sufriendo las secuelas de la crisis, sin olvidar el mucho empleo precario que existe y, en muchos casos, con condiciones indignas como consecuencia de la reforma laboral. Por tanto, no cabe ni en el conformismo ni lanzar las campanas al vuelo, sino entender esta EPA como un acicate para seguir reduciendo las listas del paro. Ni triunfalismo pero tampoco el derrotismo y la hipocresía del Partido Popular. Presentando Andalucía los mejores datos de España, han vuelto a hacer una lectura miope y rácana hablando de que “Susana Díaz se conforma con las migajas” o que el buen comportamiento del mercado laboral es gracias a la varita mágica de Rajoy. ¡Son tan previsibles! Cuando el paro aumenta ya está el PP responsabilizando en exclusividad a la Junta de Andalucía. Cuando disminuye el desempleo, todo es mérito del Gobierno. Ese maniqueísmo ramplón supone un insulto a la inteligencia de cualquier ciudadano. ¡Más altura de miras y menos demagogia, señores y señoras del PP!

Ciudades por el empleo

Susana Díaz ha lanzado una estrategia por el empleo de todas las administraciones gobernadas por los socialistas en Andalucía. Con el nombre de ‘Ciudades por el Empleo’, la presidenta de la Junta y secretaria general del PSOE de Andalucía quiere hacer frente al principal problema de los ciudadanos desde todas las instituciones. No se necesitan sondeos para saber el drama que viven muchas familias con todos sus miembros en el paro. Sin embargo, el reconocimiento de esta realidad no debe impedir valorar los datos positivos que se están registrando en esta comunidad autónoma. La EPA del primer trimestre de este año arrojaba unas cifras muy elocuentes y positivas: uno de cada cuatro empleos creados en España se generó en esta tierra y uno de cada cuatro parados menos era andaluz. El paro registrado en abril sitúa también a Andalucía liderando la reducción del desempleo. Uno de cada cinco desempleados menos era andaluz.

Se está en el camino correcto, pero existen aún unas cifras insoportables que obligan a redoblar esfuerzos para rebajarlas a más velocidad que en otros territorios y, especialmente, con más justicia social. Abril se ha cerrado con 966.000 parados y el objetivo de Susana Díaz es cerrar este año por debajo de los 900.000 parados. Es un listón ambicioso pero posible, que no deja de ser una meta intermedia. El Gobierno andaluz, en palabras de su presidenta, no cejará en su empeño hasta situar la tasa de desempleo en niveles similares a los de nuestro país y de nuestros vecinos de la UE. Siempre, incluso en los momentos de bonanza económica, Andalucía ha contado con un diferencial de paro con España, igual que ésta lo tenía con los países de nuestro entorno europeo.

Cierto es que el empleo lo crean las empresas y las administraciones tienen que crear las condiciones de confianza y seguridad jurídica para que éstas asuman el riesgo de invertir. Pero nadie entendería que las instituciones se quedaran cruzadas de brazos y a la espera de que se movilice la iniciativa privada. Así, y en tanto en cuanto se produce el despegue económico, que todos deseamos, desde lo público se tiene que coger el toro por los cuernos y mejorar las condiciones de la gente. No sólo garantizando unos servicios públicos de calidad, también generando expectativas laborales.

Así, en la Junta se han puesto todas las políticas públicas al servicio del empleo. Por un lado, este año vamos a sacar la oferta de empleo público más amplia de toda España, más de 8.000 plazas entre la administración general de la Junta, la sanidad pública y la educación pública. Por otro, en las próximas semanas van a estar funcionado los planes de empleo que financia la Junta y se ejecutan a través de los ayuntamientos, unos planes que van a permitir dar ocupación a unas 60.000 personas. No sólo lo hace la Junta. También hay ayuntamientos y diputaciones socialistas que ponen en marcha planes de choque por el empleo. Ahora se trata de implicar a más administraciones. Todo el esfuerzo que se haga es poco en este ámbito. Y eso es lo que pretende Susana Díaz con ‘Ciudades por el Empleo’.

Foto.– Susana Díaz, con representantes socialistas en las corporaciones locales.

Ley del embudo

El Mundo editorial EPA Andalucía

Antológico. El comentario editorial sobre la Encuesta de Población de Andalucía (EPA) de la edición andaluza de El Mundo resulta hilarante a la vez que pintoresco. Andalucía aglutina la mayor creación de empleo (uno de cada tres nuevos ocupados se registra en esta comunidad) y la mayor reducción del paro (uno de cada tres parados menos es andaluz) en la EPA del segundo trimestre de este año. Los datos son extraordinariamente buenos pero no pueden ocultar el drama de un millón de andaluces que buscan un empleo y la crueldad de un mercado de trabajo que, por mor de la reforma laboral, ofrece precariedad y salarios indignos. El editorialista del periódico no tiene más remedio que reconocer la bonanza de la EPA. Lo realmente sintomático es adjudicar la paternidad del buen dato en exclusiva al Gobierno de la nación. En cambio, cuando las cifras son negativas, este mismo rotativo hace recaer toda la responsabilidad sobre la Junta de Andalucía. Esto es lo que en mi barrio se llama la ley del embudo. No me identifico con ese periodismo que derrocha arbitrariedad en el análisis de la actualidad para favorecer a una determinada opción política y perjudicar a otra. Esta profesión nació para contar lo que pasa, con profesionalidad e independencia, y no adaptar la realidad a otros intereses.

Euforia desmedida

Como siempre, con pocas palabras y fina inteligencia, Forges refleja en su viñeta la realidad que vive la inmensa mayoría de los españoles pese a las fanfarrias de la propaganda de Mariano Rajoy y el Partido Popular. El presidente del Gobierno derrocha un optimismo tan desmesurado como injustificado e irreal. Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2015 supone un baño de agua fría para la euforia de la Moncloa: se han destruido más de 114.000 empleos. Y cada vez son más los trabajadores pobres: uno de cada tres cobra menos que el salario mínimo profesional (648,6 euros al mes). La auténtica recuperación se producirá cuando mejore la calidad de vida y el bienestar de las personas. Sólo con la generación de puestos y con salarios dignos será posible. De momento la recuperación sólo la perciben los bancos, que vuelven a ganar dinero de manera escandalosa.

Buen 2014

Con los datos del paro no conviene pasarse de triunfalismo ni de oportunismo. Existe un drama humano de una magnitud insoportable y no está la gente para ver cómo se lanzan las campanas al vuelo ni para que los partidos políticos se tiren los trastos a la cabeza. Se ha conocido la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2014 y Andalucía cierra un año positivo con creación de empleo y reducción del paro. Aun así sigue quedando más de un millón de personas fuera del mercado laboral y la prioridad de las administraciones, de todas, ha de ser redoblar sus esfuerzos para que la recuperación económica se acelere y se multipliquen las oportunidades de encontrar un trabajo.

El Partido Popular incurre sistemáticamente en el error de apuntarse las cifras buenas en esta tierra y culpar a la Junta cuando las estadísticas no mejoran. Otro mantra de la formación de la gaviota es que las políticas específicas desarrolladas por el Gobierno que preside Susana Díaz no funcionan. Es el tradicional discurso tremendista de la derecha. Pues a ver qué dicen hoy. Andalucía lidera la generación de puestos de trabajo en España. Los números hablan por sí solos:

  • El número de ocupados andaluces creció en 70.800 en los últimos tres meses de 2014. Más que España, cuyo incremento se situó en 65.100.
  • El año pasado el empleo aumentó en la comunidad autónoma fue de un 4,3% (110.900 empleos) y en España, del 2,5% (433.900).
  • En Andalucía desciende el paro en el trimestre en 233.00 personas y España aumenta en 30.100.
  • Andalucía es la única CCAA de España que tanto en el cuarto trimestre como en el año: aumentan los activos, aumenta el empleo y disminuye el paro.
  • En esta comunidad crece la población activa mientras que en el país baja.

Son datos para la esperanza que alumbran un 2015 mejor. Queda mucho por delante. Aquí y en España. En este país con 5.457.700 desempleados, 230.000 más que cuando llegó el PP a la Moncloa en 2011, no puede haber más prioridad que el empleo.

Miedo queda

Si Mariano Rajoy terminó 2014 embriagado de triunfalismo, uno de los miembros de su gabinete, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha comenzado este 2015 contagiado de la euforia de su jefe. Dice Guindos que los españoles ya no tienen miedo a perder su puesto de trabajo. Con cinco millones y medio españoles en desempleo, según las Encuesta de Población Activa, y una previsión de todos los organismos nacionales e internacionales de que la tasa de paro tardará en reducirse años, las palabras del ministro resultado un chiste de mal gusto. La recuperación de la economía española la queremos todos, las declaraciones propagandísticas nos molestan a la inmensa mayoría. El año que hoy estrenamos ofrecerá mejores datos económicos y para el empleo. Pero resulta poco serio lanzar las campanas al vuelo. La realidad es que los puestos de trabajo que se crean son precarios, parciales y con salarios más bajos, debido fundamentalmente a la reforma laboral aprobada por el Ejecutivo del PP. Por tanto, por mucho que diga el ministro el que tiene empleo sigue teniendo pavor a perderlo. En la calle sigue haciendo mucho frío.

Andalucía aporta

Infografía paro en abril

Empieza a cambiar la tendencia en los indicadores de empleo. El mes de abril ha arrojado un buen dato del paro en España y mucho más positivo en Andalucía. Estos síntomas de mejoría hay que tomarlos con cautela y sin triunfalismo, aún quedan casi cinco millones de parados en el conjunto del país y un millón en esta comunidad. Andalucía lidera la reducción del paro (concentra el 25% del descenso total en España) y lidera la creación de empleo (el 20% de aumento de la ocupación se registra aquí). Estos buenos datos del paro registrado y de altas en la Seguridad Social, unidos a la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de 2014, demuestran que las decisiones que está tomando el Gobierno andaluz van por el camino correcto y que dan resultados mejores que en el resto de nuestro país. Y todo ello lo hace Andalucía en solitario, sin ningún apoyo del Gobierno de Rajoy y con el castigo desde Moncloa que se traduce en recortes en inversiones, en menos fondos estatales para políticas activas (430 millones menos desde 2011) y en la negativa de un plan extraordinario que sí han dado a otras autonomías con tasas de paro similares. Si el Gobierno central colaborara con Andalucía e hiciera una política de estímulo económico que impulse el crecimiento, los datos serían mucho mejores.

Insulto a la inteligencia

Uno es prisionero de sus palabras y dueño de sus silencios. Decían los principales dirigentes del Partido Popular que Andalucía se descolgaba de la recuperación económica por el mal dato del paro registrado en el mes de marzo. Apenas un mes después la Encuesta de Población Activa correspondiente al primer trimestre de 2014 ha dibujado un escenario muy distinto. Esta comunidad autónoma ha creado 41.700 empleos mientras que en el resto de España se han destruido 226.3000 empleos. Otro dato incontestable: la EPA arroja 2.500 parados menos en todo el territorio nacional y por el contrario esta cifra se multiplica por 25: 59.200 parados menos en los tres primeros meses del año. No es el momento del triunfalismo porque la cifra global de paro en esta tierra sigue siendo muy elevada (1.403.000 desempleados). Y se avecina una tendencia positiva para los próximos meses. Con esta realidad, la cúpula pepera podría valorado la evolución de los datos sin sectarismo o cuando menos haber guardado un prudente silencio. Si embargo, el presidente popular, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha optado por tomarle el pelo a la gente con una respuesta que supone un insulto a la inteligencia. Decía ayer en una entrevista a ‘La Ventana Andalucía’, de la Cadena SER, que la EPA había que felicitar al Gobierno de la nación, que está haciendo reformas (sic). Más o menos como Rajoy, “contento” por estos resultados y con seis millones de parados. Hay días que mejor estar callado porque, como sostiene el refrán, en boca cerrada no entran moscas.

Otro castigo más

Otro castigo más para Andalucía. El Gobierno de Mariano Rajoy nos reduce en un 9% los fondos para las políticas activas de empleo en 2014. Con este nuevo recorte, desde que llegó el PP a la Moncloa esta comunidad ha dejado de recibir 430 millones de euros, un 60% menos que en la anterior etapa socialista. Frente a los 700 millones que se recibían en 2011, para este ejercicio sólo contaremos con 270 millones. Flaco favor nos hacen. El Ejecutivo de Rajoy se desentiende definitivamente de Andalucía y considera que la lucha contra el paro y la creación de empleo no va con ellos. Siendo el desempleo el principal problema de esta tierra, con una tasa del 36%, desde Moncloa se mira a otro lado. ¡Oiga, que Andalucía es España y que éste es un problemas de todos! Una decisión política que penaliza a los hombres y mujeres de esta tierra que buscan trabajo. La gestión del PP para con Andalucía está marcada por la insensibilidad y el agravio. Sistemáticamente actúan para perjudicar a la comunidad porque les molesta que un gobierno de izquierdas presidido por Susana Díaz les demuestra cada día que otra política es posible.

Y como siempre los peperos de Andalucía han acatado sumisos este nuevo caso de discriminación. La franquicia de saldo que es el PP regional nunca alza la voz por esta tierra. Nunca están ni se les espera en la defensa de los intereses generales de Andalucía. Y no sólo es eso, sino que se sacan extraños conejos de la chistera. El jefe de la oposición, Juan Manuel Moreno Bonilla, nuevo en el cargo y viejo porque imita a Javier Arenas, plantea que los ayuntamientos y las diputaciones gestionen los fondos para el empleo. No sabe este recién llegado (y lo debería saber) que las políticas de empleo corresponden a la comunidad autónoma de acuerdo con nuestro Estatuto de Autonomía. Alguien de su equipo le debería pasar una chuleta con el artículo 63 de nuestra carta autonómica. MB, desde luego, no progresa adecuadamente con errores como éste. Ni sabe ni pelea por lo que nos corresponde por derecho. Así no.

PD.– Y por si fuera suficiente, el Gobierno, a través del Instituto Nacional de Estadística, ha introducido cambios para el cálculo de la EPA y con la nueva fórmula el paro crece un poco más en Cataluña, Andalucía y País Vasco. ¡Qué casualidad!