Una foto estimulante

julio 22, 2017

Varios diarios andaluces publican hoy una encuesta que vuelve a dar la victoria al PSOE en unas elecciones autonómicas en Andalucía. La distancia respecto al Partido Popular crece respeto a los comicios de 2015, superando los 10 puntos, y se dibuja un escenario parecido al actual. Además, la dirigente andaluza más valorada es Susana Díaz, muy por delante de Juan Manuel Moreno Bonilla (PP) y aún más de Teresa Rodríguez (Podemos). Un sondeo es una foto fija de un momento político pero marca una tendencia y, sobre todo, en este caso ha de ser un estímulo para seguir trabajando. Vamos por el buen camino pero tenemos que redoblar esfuerzos y seguir revalidando que somos el partido de los andaluces.

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Las encuestas no pasan por su mejor momento. Últimamente no aciertan ni fuera ni dentro de nuestro país. Por eso, como militante socialista asisto atónito a una eclosión de sondeos que dicen lo que pensamos ante la inminente convocatoria oficial de las primarias para la secretaría general del PSOE. Se hacen trabajos con un universo de entrevistas no muy amplio, diría que casi exiguo, de unas 1.000 personas, y en algunos casos ni se adjunta siquiera la ficha técnica. Haciendo un balance global de todo lo publicado habría que reparar en:

  • Que con ese tamaño muestral y teniendo en cuenta que en torno a un 20% manifiestan su intención de votar al PSOE, el número de electores socialistas consultados son unos 200 en números redondos.
  • Y si el PSOE tiene alrededor de 180.00 militantes, que es el cuerpo electoral que vota en las primarias, aplicando una proporción sobre la población nacional, menos de una decena habría participado en esos sondeos, con lo cual el error sería mayúsculo, del 99%.

Por tanto, las conclusiones que se extraen de estos sondeos carecen de valor científico. Y cualquier observador objetivo podría pensar que estos estudios demoscópicos o buscan dar comidilla a las tertulias o confundir a la opinión pública y a la militancia socialista. O ambas cosas. Quién sabe…

Foto.- ABC. Sede federal del PSOE.

Encuestas de mesa camilla

febrero 27, 2017

encuesta-del-pp-en-el-mundoencuesta-del-pp-en-abcCuando el periodismo se hace copartícipe de estrategias políticas renuncia a su función social y se convierte en órgano de expresión de intereses inconfesables o incluso bastardos. Nos encontramos hoy una encuesta del Partido Popular de Andalucía publicada en El Mundo y ABC y que lógicamente beneficia a la firma que paga un trabajo más que sospechoso desde el punto de vista científico. Los dos periódicos pican el anzuelo o lo que sería más triste: van de la mano de una fuente interesada para difundir una engendro demoscópico. Si ya de por sí despierta todo tipo de dudas la alfombra roja que le ponen ambos periódicos al PP lanzando el encargo, lo que ya produce un bochorno infinito es que cada una de las informaciones (sería más justo quizá hablar de textos panfletarios) cita a una consultora distinta como autora del documento: ABC se lo atribuye a Betens Comunicación y El Mundo a Brevens Comunicación. Chocante. Por cierto, dos empresas desconocidas en el sector de la sociología electoral. Por eso, busco en Google ambas firmas y sólo me encuentro las respectivas noticias publicadas hoy por los dos diarios andaluces. No hay ninguna entrada más ni tampoco una web oficial de esta consultora. Sólo cabe pensar que el PP regional, con su insolvente presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, se ha inventado el sondeo. Y los diarios le han hecho el juego o son parte del juego. ¡Qué tristeza de periodismo!

Ganó el populismo

noviembre 9, 2016

Nueva pifia de las encuestas. Ninguna auguraba el triunfo de Donald Trump y desde hoy es ya el 45º presidente de Estados Unidos. Politólogos, comentaristas y periodistas mostraban en este amanecer su asombro por la victoria del multimillonario. O dicho de otro modo: intentaban tapar su falta de tino y olfato para prever el resultado electoral. Tras el fiasco demoscópico del Brexit, del referéndum de paz en Colombia o del sorpasso en España, el estrecho margen que pronosticaban los sondeos hacía presagiar el bombazo. Y se ha producido y de forma contundente. El mundo afronta una nueva era y no será para bien. Nos esperan tiempos de incertidumbre y convulsión. La llegada de Trump a la Casa Blanca constituye una mala noticia para la convivencia.

Esperemos que las soflamas de campaña del excéntrico ganador no se consumen en hechos durante su mandato. Trump se ha mostrado en estado puro: autoritario, provocador, xenófobo, machista, intolerante, soberbio… Una ‘joya’ que han elegido con sus votos los ciudadanos americanos. Nos guste o no la elección ha sido un ejercicio de democracia. No se trata de reñir a los electores, como han hecho esta mañana Pablo Iglesias y sus cuates morados a través de las redes sociales al más puro estilo Julio Anguita, sino de encontrar las razones que expliquen por qué una mayoría de estadounidenses han dado su voto a este energúmeno político.

Nadie pone en cuestión la preparación y la solvencia de Hillary Clinton. Era la candidata del mundo civilizado e incluso de algunos republicanos que detestaban los modos y el histrionismo de Trump. Sin embargo, la demócrata no ha logrado conectar con la ciudadanía norteamericana por un cúmulo de circunstancias: lleva demasiado tiempo en política y no supone renovación alguna; era su segunda tentativa tras perder en 2008 en las primarias demócratas con Barack Obama y no ha despertado nunca la ilusión que acompañó al actual presidente en sus campañas; las cuitas personales la han perseguido todo este tiempo; las dinastías (primero su marido y ahora ella) no tienen buena venta en política; y no ha sabido aprovechar los gravísimos errores y las barbaridades de su contrincante. A todo ello, hay que sumar las dificultades para romper el techo de cristal en una sociedad con tintes machistas.

La pesadilla se hizo realidad. Y el mundo se enfrenta a sufrir la era Trump. En Europa el populismo se frota las manos y confía que la ola llegue a esta parte del Atlántico. En un año tendremos elecciones en Francia y Alemania y la demagogia populista ha ganado posiciones en esos países, como ocurrió en Reino Unido con el Brexit. ¡Qué desgracia!

Foto.- ABC.

Sorpresa

junio 27, 2016

Todos los pronósticos saltaron anoche por los aires. Nadie había pronosticado el resultado final de las elecciones repetidas. Los ciudadanos hablaron con sus votos y destrozaron todas las encuestas. Y la expresión de la voluntad del pueblo hay que respetarla, nos guste o no. No somos como Julio Anguita, que en sus tiempos mozos abroncaba a los españoles que no le daban el apoyo del que él se creía merecedor. A partir de ahí, unas conclusiones a vuelapluma.

  1. Los resultados parecen disipar un nuevo bloqueo. El triunfo del bloque de derechas sobre el de izquierdas sólo deja con opciones reales de formar gobierno a Mariano Rajoy.
  2. Gana el PP y aumenta su distancia respecto al resto. Al partido de la gaviota le ha funcionado la estrategia de la polarización y el miedo al radicalismo de Podemos. El Brexit ha representado el último empujón para amarrar un registro que no habían imaginado en el mejor de sus sueños. Está claro que al PP la corrupción y las patadas al estado de derecho (las grabaciones del ministro del Interior, por ejemplo) no le pasan factura.
  3. El PSOE se mantiene como segunda fuerza política. Cierto que ha cosechado el peor resultado desde 1977, pero también que ha frenado el sorpasso de Unidos Podemos. Ha superado en votos y en escaños a los de Pablo Iglesias. Y ha sido fundamentalmente gracias a los 537.687 votos con que los socialistas han aventajado a los morados en Andalucía. Ningún sondeo previó este escenario.
  4. Fracaso de la convergencia entre Podemos (más confluencias) e Izquierda Unida. Se han dejado en el camino 1.090.000 votos. Uno de cada cinco electores le ha retirado la confianza a la formación morada y aledaños en seis meses. El proyecto de Iglesias encalla: tocó techo el 20 de diciembre. Queda sobre su conciencia que con su fatídico desempate ha propiciado una victoria más amplia del PP. Y es que, como su maestro Anguita en los años noventa del siglo pasado, Podemos es esa izquierda útil para la derecha. Otro daño de esta aventura fallida: Izquierda Unida ha entregado sus siglas para nada, sacrificio baldío.
  5. Ciudadanos también ha sido víctima de la polarización… Y de la ley electoral. Con casi el mismo porcentaje de votos, pierde ocho escaños. Tiene sobre su tejado la pelota de mantener a Rajoy como presidente del Gobierno. A ver en qué quedan las proclamas de campaña. Tendrán difícil ponerle un veto al actual inquilino de la Moncloa.
  6. Los institutos de opinión, tras el enésimo fracaso de sus augurios electorales, se tendrían que replantear su futuro. ¿Aquí no dimite nadie o entona al menos el mea culpa sin excusas? Sonoro fiasco de los sondeos, traspié sin paliativos. No ha acertado ninguno en nada. Sociólogos y politólogos se lo tienen que hacer mirar. Al igual que las mesas de debate políticos en televisión y radio, que han llenado horas y horas de programación con encuestas que se han alejado mucho de la realidad. El resultado supone un duro correctivo a esa forma espectacularizada de analizar la política.

Foto.- Vozpopuli. Colas para votar en un colegio de Barcelona.

Respeto a las urnas

junio 14, 2016

Qué manía la de algunos medios de comunicación y politólogos en centrar el debate en esta campaña en los pactos poselectorales. Nos piden que miremos el dedo en vez de la luna. Quieren que fragüen las alianzas sólo con las encuestas y sin esperar a que los ciudadanos depositen la papeleta en las urnas. ¿Ya saben el resultado del 26-J? ¡Qué sorpresa se pueden llevar los confiados con los sondeos! Quizá se encuentren con la moraleja de la liebre y la tortuga. Modestamente entiendo que habría que aguardar a que los ciudadanos expresen su voluntad a través del voto. Parece que algunos quieren hurtar ese derecho de cada persona a expresarse y pretenden decidir desde sus púlpitos mediáticos. Mucha prisa y algún que otro interés por marcar la agenda para favorecer a unas siglas concretas. Lo normal es que cada partido se presente con su programa y que cada cual elija lo que más le convenza. Luego, ante la certeza de que no habrá mayorías absolutas, tocará sentarse para encontrar una fórmula de gobierno. Ninguna opción política está por una tercera edición de las elecciones. Pero hasta que no se produzca el escrutinio la noche de último domingo de junio respetemos el veredicto del electorado.