¿Méritos?

Cada vez que el Gobierno de las derechas de Andalucía convoca un concurso de méritos para cubrir un puesto público, la persona afortunada tiene el carnet o está relacionada con uno de los partidos que lo integran, fundamentalmente el Partido Popular. No se cuidan mucho y sólo pretenden disfrazar el dedazo o colocación de los propios con una apariencia de transparencia. Trucos de mal prestidigitador.

En la canícula de agosto, con media Andalucía de vacaciones, nos enteramos que la Consejería de Educación, que dirige el Atila de la educación pública, Javier Imbroda, le concedía la plaza de directora provisional del Conservatorio Superior de Danza de Málaga a la hermana del presidente de la Junta, María Dolores Moreno Bonilla, aunque sacó mucho menos nota que otra aspirante de la convocatoria. Se trataba de favorecer a la familia y no hubo arrobo.

La última ha sido la colocación para pagar los servicios prestados a una abogada del PP en el caso de los ERE, Lourdes Fuster, en un concurso público supuestamente de méritos para la subdirección de la Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya) al que presentaron 41 personas y se resolvió con premura en apenas 48 horas… Huele a que  el cargo tiene dueña de antemano. Entre estas dos maniobras, la delegada de Medio Ambiente en Granada nombra a su hermano coordinador de agentes forestales con enorme protesta de los empleados públicos y con el recurrente y falaz argumento de que reunía “los requisitos de mérito y capacidad”. Era tan débil la justificación para el dedazo que finalmente renunció al puesto.

Son tres de otros muchos ejemplos que demuestran que la valía para el Gobierno actual de las derechas sólo es sinónimo de pertenecer al partido o ser familia de sus dirigentes (en Ciudadanos hay también algún cuñado), saltándose a la torera los principios básicos para selección de personal en la administración pública. Estamos ante un gabinete que se mueve a golpe de enchufe.

Foto.- elplural.com. El presidente Moreno Bonilla y el vicepresidente Marín.

Reminiscencias del pasado

Otro disparate del increíble líder menguante. El PP de Andalucía ha anunciado que su partido va a poner un correo electrónico para que se denuncien los enchufes. Está tan perdido su presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, que va como pollo sin cabeza buscando salir del hoyo de la irrelevancia en el que sus errores y su incapacidad política lo han situado. Ese e-mail que quiere poner la cúpula pepera tiene unas reminiscencias franquistas que repugnan, pero lo que es aún peor es ese afán del PP de judicializar la vida pública y no respetar la separación de poderes que impera en una democracia. Si un ciudadano o un colectivo tiene algún caso que denunciar, han de recurrir a los tribunales. ¿O es que Moreno Bonilla quiere ejercer de procurador sin título habilitante para ello? Ya sabemos que la derecha en Andalucía intenta ganar en los juzgados lo que no consigue en las urnas. Eso sí, con patrañas, infundios y mala fe. Pero sustituir al poder judicial es un desvarío antidemocrático temerario e inaceptable. Entre otras cuestiones, porque el acceso a un puesto en cualquier administración pública está sujeto a concurrencia competitiva y a los principios de igualdad, mérito y capacidad. Y quizá antes de poner en marcha ese vertedero de la infamia tendría que repasar los muchos casos que afectan al PP. Basta con un repaso a la hemeroteca o una búsqueda en Google. Quizá, como reza el refrán, piense el ladrón que todos son de su misma condición.

Foto.- Uno de los muchos casos de presunto nepotismo que se han conocido del PP en Andalucía.

Enchufes peperos

Llegó Rajoy al Gobierno prometiendo empleo. Cuando se sentó en la poltrona de la Moncloa nos dijo la verdad: se supo que no tenía varitas mágicas y que este año alcanzaríamos los seis millones de parados con un futuro económico lleno de nubarrones negros. No sólo nos ocultó eso. Se tenía bien guardado que su particular política de fomento del empleo estaría llena de sorpresas, atentados contra la ética y enchufes. Parece que se ocupa del empleo… pero de los familiares del Partido Popular. (Lo mismo ha hecho su compañero Juan Ignacio Zoido en Sevilla: ha colocado a su hijo en un bufete de abogados que ahora trabaja con el Ayuntamiento y ha llenado los distritos y talleres municipales de novias, hermanos, primos y una larga lista de allegados de afiliados del PP). El lema está claro: crearemos empleo para los nuestros. Al resto que le den…

Volviendo al ámbito nacional. El nepotismo ha presidido muchas contrataciones en el sector público desde el aterrizaje de la gaviota en el Consejo de Ministros. La escandalosa contratación del marido de María Dolores de Cospedal ha sacado a la luz esta cadena de favores y amiguismo. El cónyuge de la presidenta castellano-manchega, Ignacio López del Hierro, iba a entrar como consejero de Red Eléctrica, un cargo de confianza que, como mínimo le iba a reportar 180.000 euros al año, por asistir a 12 reuniones (una por mes). Al final ha tenido que renunciar por la polémica generada con un enchufe tan bien remunerado por casi no doblarla.

Pero no es el único caso. La lista ya conocida es amplia:

  • Ricardo Cospedal, hermano de Cospedal, director de la Fundación Carolina
  • Alberto Nadal, hermano de Álvaro Nadal, jefe de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, como consejero de Red Eléctrica. (Como el marido de Cospedal ha renunciado tras conocerse la noticia).
  • Ángeles Alarcón, ex mujer de Rodrigo Rato, presidenta de Paradores Nacionales.
  • José Ramón Bujanda Sáenz, cuñado del ministro Arias Cañete, fichado como presidente de la Sociedad Estatal de Caución Agraria (Saeca), dependiente de la SEPI y del Ministerio de Agricultura.
  • Marcelino Oreja Arburúa, hijo del ex ministro de UCD y parlamentario del PP, Marcelino Oreja Aguirre, presidente de FEVE.
  • María Zaplana Barceló, hija del ex ministro Eduardo Zaplana, asesora ejecutiva de la secretaria de Estado de Turismo.
  • Elisa Robles Fraga, sobrina de Manuel Fraga, directora general del CDTI
  • Álvaro Ramírez de Haro y Aguirre, hijo de Esperanza Aguirre, asesor del secretario de Estado de Comercio.
  • Víctor Calvo-Sotelo, hijo del ex presidente Calvo Sotelo, secretario de Estado de Telecomunicaciones (además, su primo, es el director general de UTECA).

Enchufes a tutiplén… ¿Se conocerán más en los próximos días?

PD.- Me llega a través de un comentario un nuevo caso: Isabel Borrego, secretaria de Estado de Turismo, esposa del diputado del PP Vicente Martínez Pujalte.

Chóferes

Esta obsesión de ciertos prebostes del Partido Popular por los chóferes se antoja como un lapsus freudiano, una manifestación del inconsciente que aflora una determinada visión del mundo. Se han acumulado unos cuantos episodios de contrataciones de conductores tras las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo que dan para hacer un serial o, por los menos, una miniserie. El primer capítulo corre a cuenta del presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, que ha contratado a un chófer casi con un salario de piloto de Fórmula 1: 54.000 euros anuales y una categoría profesional de asesor técnico. Las excusas de Bendodo para justificar este desmán sonaron a tomadura de pelo. El conductor, además de llevar el coche oficial, hacía también labores administrativas. Este polivalente trabajador está entre los diez cargos de confianza con mayor retribución de la corporación provincial. No está mal para no requerir unas credenciales académicas ni trayectoria profesional de relumbrón.

El segundo capítulo nos lleva hasta Cádiz. El homólogo de Bendodo en la Diputación, José Loaiza, fichó a un conductor con el nivel salarial de técnico de secretaría. No sabemos si el elegido es técnico mecánico o especialista en ofimática. Esta ‘escudería’ no tiene tantas campanillas como la malagueña, pero los emolumentos del piloto de Loaiza se sitúan en unos para nada desdeñables 43.459,73 euros anuales. Los conductores del Parque Móvil de la corporación echan las muelas por los beneficios laborales del sobrevenido ‘compañero’, porque se contrata a una persona de la calle dejando a los titulares de brazos cruzados y, por si fuera poco, porque el susodicho, a su criterio, “no reúne los requisitos exigidos”.

El tercer y de momento último episodio se sitúa en Extremadura. El número dos del PP de aquella comunidad y presidente del Parlamento, Fernando Manzano, ha escogido casualmente como conductor a un primo hermano. Este político de conveniencia hace tan sólo unos meses escribía una carta a los Reyes Magos pidiendo un gobierno sin “enchufismo” ni “clientelismo”. Se refería a los demás, para él el ancho del embudo. No ha trascendido la cuantía del contrato, sí la discreción que necesita Manzano en sus muchas horas a bordo del vehículo. Se defiende pidiendo alguien de absoluta confianza para poder hablar con tranquilidad en los asientos tapizados del automóvil de alta gama. ¿De qué hablará este baranda para que no pueda ser escuchado por cualquiera de los conductores con plaza de funcionario?