Nuevos incentivos al empleo

Estas cuatro imágenes resumen los nuevos incentivos a la contratación y al empleo aprobados hoy por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía. El Ejecutivo que preside Susana Díaz ha dado luz verde a medidas para la contratación indefinida y el fomento del empleo juvenil, con un presupuesto total de 74 millones de euros. Se establecen ayudas al empleo estable (8.000 euros para cada nuevo contrato indefinido), a la ampliación de la jornada laboral parcial (4.000 euros para los que se transformen en jornada completa) e impulsó al Bono de Empleo Joven (que eleva sus incentivos de 4.800 euros a 6.000 para los contratos a tiempo completo). Una iniciativa oportuna, necesaria y que ratifica la apuesta de la Junta por el empleo de calidad.

El PP antisistema

En un alarde de irresponsabilidad propio de un partido antisistema, el Partido Popular ha llamado a sus alcaldes y alcaldesas a sabotear los decretos de la Junta de Andalucía por el empleo juvenil y por la inclusión social. La dirección regional del PP intenta utilizar de manera burda a sus alcaldes como ariete contra la Administración autonómica ante la falta de iniciativa como oposición y el decaimiento, por no decir el hundimiento, de su presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla, en sólo tres meses de mandato.

El sábado ya hicieron un ridículo espantoso al invitar a la presidenta andaluza, Susana Díaz, una cumbre con los alcaldes de capitales de provincia, un acto de partido puro y duro, y dejar una silla vacía. (Interesante la lectura del artículo de ayer de Teodoro León Gross en el diario SUR: La silla vacía del pagafantas).Y ahora ordenan a sus alcaldes a boicotear dos iniciativas que favorecen el empleo y la inclusión. Da mucha pena, incluso rabia, que el PP quiera jugar con las expectativas y los sentimientos de los ciudadanos.Son dos decretos de enorme incidencia social y hay muchos andaluces y andaluzas que necesitan su puesta en marcha y no los palos en las ruedas que quiere poner el PP. Con el empleo no se juega. Piden a sus alcaldes y alcaldesas que castiguen a sus vecinos y no contraten a jóvenes ni se den soluciones a las personas que están en riesgo de exclusión.

Se trata de un intento confundir a la opinión pública y de bloquear dos iniciativas que representan un acierto de la política económica y social de la Junta de Andalucía. Se equivoca el PP con esta táctica cortoplacista. Es el momento de la colaboración entre instituciones. No de batallitas que nadie entiende y no conducen a nada. El PP andaluz parece importarle muy poco los sufrimientos de las personas y s unos cuanto titulares de prensa y unos cuantos minutos en los informativos de radio y televisión. Es triste que juegue con cosas importantes, como el empleo y las políticas de inclusión social. Más vale que recapacite y no lleve a efecto este dislate, que solo perjudica a los vecinos de sus municipios, porque el tiempo demostrará que su boicot será un fracaso. Los ayuntamientos gobernados por regidores de su partido acabarán sumándose a estas iniciativas de la Junta. No hacerlo sería inexplicable, un camino suicida, con unas consecuencias sociales devastadoras.

Díaz, Bruselas y los desvaríos del PP

Al Partido Popular se le ha indigestado la visita de la presidenta de la Junta de Andalucía a Bruselas. Resulta chocante que a la oposición le moleste que Susana Díaz defienda los intereses de esta tierra ante las autoridades comunitarias. El PP, si fuera una formación comprometida con esta comunidad, tendría que estar de acuerdo con un mejor reparto de los fondos europeos, del cheque de la Política Agraria Común o del plan por el empleo juvenil, con la priorización de la conexión ferroviaria del puerto de Algeciras, el primero de España y el cuarto de Europa, y con la puesta en marcha sin más dilaciones del acuerdo pesquero con Marruecos. Sin embargo, han salido en tropel a cuestionar las gestiones de la presidenta andaluza ante el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el comisario de Política Territorial, Johannes Hahn.

Hacen política con letra muy minúscula. Están tan desquiciados y tienen tan poca altura de miras que se emberrenchinan por el resultado de la visita de Díaz a la capital comunitaria. Sólo saben hacr oposición destructiva, de tierra quemada, de hacer ruido para tapar sus carencias y su desconcierto interno. Una actitud demencial que los aleja cada vez más de los ciudadanos. Sería más edificante que se pusieran del lado de los andaluces y de la Junta para buscar una salida a la crisis y en la lucha contra el desempleo. Lamentablemente, prefieren la marrullería y inventarse excusas para hacer dejación de responsabilidades.

Se puede calificar de muy cínico que el secretario general del PP andaluz, José Luis Sanz, asegure que la presidenta tendría que haber demandado un plan de empleo para Andalucía a la UE, cuando el Gobierno central reduce la aportación a la comunidad autónoma del fondo europeo para promoción de empleo juvenil para dedicarlo a la reforma educativa y, lo que es más grave, cuando Rajoy niega de manera sistemática de un plan extraordinario de empleo, como sí ha hecho con otras autonomía.

También se ha sumado a la fiesta del despropósito la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, empecinada en ejercer como portavoz del PP ante el desorden y el desconcierto que existe en las filas de su partido. Crespo ha pretendido generar confusión y lo que ha demostrado es un profundo desconocimiento de lo abordado por la presidenta andaluz en Bruselas y de las decisiones de su propio Ejecutivo. Parece que está tocando de oído, sin conocer ni la letra ni la música ni la partitura.

El tridente del desvarío lo ha completado la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez. Sorprenden las palabras de regidora reprochando a Díaz que acudiera a Europa a plantear la prioridad de la línea férrea Algeciras-Bobadilla. Y es un asunto capital para el Campo de Gibraltar, para Andalucía y para España. Se ha de entender que para el PP no lo es tanto. No hace falta que nos lo juren porque los Presupuestos Generales del Estado de la era Rajoy apuestan por el desarrollo de la línea que recorre el litoral mediterráneo y han olvidado la conexión del puerto de Algeciras.

Foto.– Durao Barroso y Susana Díaz.

El PP, el trigo y la burra

Siempre, y ahora más, la sinceridad y la honestidad han de presidir la práctica y el discurso político. La mentira, la manipulación, el incumplimiento, la doble vara de medir, la exageración e incluso el eufemismo separan a los representantes públicos de la ciudadanía. Hoy quiero reparar en el abuso del eufemismo, que  se ha convertido en un recurso explotado hasta la saciedad por el PP. ¿Dónde ha quedado la promesa de Mariano Rajoy de llamar al pan, pan y al vino, vino? Los asesores del partido en el Gobierno se las ingenian para retorcer el diccionario y encontrar sinónimos que intenten suavizar los recortes y la pérdida de derechos que imponen sus decisiones. Uno de los más rebuscados artilugios retóricos fue denominar “movilidad exterior” (factoría Fátima Báñez) a la emigración de los jóvenes que no encuentran empleo en nuestra sufrida España. No se quiere poner el cascabel al gato de la verdad y bien que haría falta por dura que ésta sea. En las últimas horas hemos vivido un ejemplo de contraste que nos debería servir de lección: mientras el primer ministro italiano, Enrico Letta, pedía perdón a los jóvenes italianos que se han tenido que ir de su país a buscarse las  habichuelas, Esteban González Pons, recuperado para la primera línea pepera a raíz del caso Bárcenas, se empecinaba en maquillar la realidad y sostenía que “no podemos considerar que trabajar en la UE es trabajar en el extranjero“. Erre que erre y la burra al trigo.

Viñeta.– El Roto en El País.