El PSOE ganaría de nuevo las elecciones en Andalucía y aumentaría su distancia sobre el Partido Popular (hasta 17 escaños y 11 puntos) si hoy se celebrarán comicios en esta comunidad autónoma. Éste sería el resumen de una encuesta de Celeste-Tel que publican tres periódicos andaluces (Córdoba, Jaén y La Opinión de Málaga). El PSOE sería el partido más votado y obtendría un escaño más con respecto a las elecciones de 2015. Junto a los socialistas, el otro partido que mejora resultado es Ciudadanos, que pasaría de 9 a 13 escaños. El PP continúa perdiendo apoyo electoral y se quedaría con sólo 31 diputados. Podemos e IU también perderían representación parlamentaria. Este sondeo dibuja un escenario de estabilidad política. Y penaliza a las fuerzas que buscan la destrucción y se dedican exclusivamente a poner palos en las ruedas: Podemos y PP son los partidos que más rechazo generan al electorado y a los que más gente manifiesta que nunca votarían. La socialista Susana Díaz es la dirigente política mejor valorada y la que recibe la mejor nota con diferencia. La peor calificada es Teresa Rodríguez, de Podemos. También sale muy mal parado, Juan Manuel Moreno Bonilla, con una marca personal pésima y un apoyo al PP bajo mínimos.

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Lectura agridulce

diciembre 22, 2017

Los resultados de las elecciones catalanas de ayer nos han dejado un sabor agridulce. Te queda una grata sensación con la elevada participación (un 82%) en una jornada presidida normalidad democrática y, sobre todo, con el crecimiento de los votos de los que apoyan la convivencia y el camino compartido dentro de España. Las urnas han hablado y la diferencia se incrementa respecto a 2015: hay muchos más catalanes, la nada despreciable cifra de 150.000 de diferencia, que han apostado opciones políticas que no apoyan al independentismo ni la ruptura unilateral. Crece el número de ciudadanos que se posicionan contra la locura secesionista.

La cara amarga del resultado electoral es que una sesgada ley electoral catalana permitirá que los separatistas tengan mayoría de escaños en el Parlamento. Se sabía que ese marco normativo, que prima el voto de las circunscripciones menos pobladas, jugaba a favor de las candidaturas independentistas. Al ganador, Ciudadanos, cada escaño le ha costado 29.786 votos, mientras que al segundo, Junts per Catalunya (JxC), la antigua Convergència, tan sólo 27.665, esto es, 2.121 menos que a la formación naranja. Y su derrota en números absolutos no les impedirá formar gobierno y seguir en las andadas. Nos espera más confrontación y más desafío unilateral. Al menos eso se deduce de sus primeras valoraciones de unos comicios en los que han reducido de forma sensible su fuerza electoral. Este frenesí separatista, sin duda, se traducirá en inestabilidad y freno a la recuperación económica para Cataluña y España.

Foto.RTVE.

Miedos en el PP

diciembre 8, 2017

¿Quiénes son los estrategas del Partido Popular en Andalucía? ¿Quiénes son los responsables de la elaboración de sus mensajes para los medios de comunicación? Hoy se descuelga su portavoz en el Parlamento con un titular que evidencia una gran debilidad. Dice Carmen Crespo que su partido no descarta un adelanto electoral en esta comunidad porque Susana Díaz “funciona a golpe de encuestas”. No sé de dónde saca semejante hipótesis, que además de descabellada e incierta, encierra el temor a que su pronóstico se haga realidad. Reconoce entre líneas que los sondeos reconocen y valoran el trabajo de la presidenta de la Junta y líder socialista. O dicho de otro modo, que los trabajos sociológicos que manejan en la sede pepera le dan un buen resultado al PSOE y otro batacazo a Moreno Bonilla. Desde una óptica freudiana, con esta noticia están implorando que no haya elecciones autonómicas anticipadas porque la debacle del PP sería morrocotuda. Nos enseñan los manuales (y la praxis) que la comunicación política ha de minimizar las debilidades y amenazas y optimizar las fortalezas y oportunidades. Pues Carmen Crespo ha puesto con estas declaraciones el dedo en la llaga de su fragilidad electoral. Le ha traicionado el subconsciente. En el PP hay mucho miedo a las urnas en Andalucía.

Foto.- El País. Moreno Bonilla y Crespo.

El virus del localismo

septiembre 26, 2017

Alguien que aspira a gobernar Andalucía no puede agitar los fantasmas del localismo, enfrentando a unos ciudadanos contra otros. Y menos si ese aldeanismo sólo se sustenta en argumentos falaces cuando no falsos y persigue un interés espurio y particular. El presidente del PP andaluz dio ayer el pistoletazo de salida a su precampaña electoral a 18 meses de la cita con las urnas. (Largo me lo fías, Sancho… y más con su fama de no ser un trabajador estajanovista). Moreno Bonilla ha recurrido al argumento dañino y falsario de azuzar las bajas pasiones del supuesto agravio. Se llenó la boca de discriminación falsa y de una irreal falta de compromiso de la Junta de Andalucía con la provincia de Málaga. Salvando las distancias, el esqueña mental de este ‘lumbreras’ es muy similar al de los nacionalistas más exacerbados. Con el agravante de que sólo lo hace para intentar arañar un puñado de votos. Moreno Bonilla nos obsequia con políticas de bajas miras y lo que es peor copiando el modelo ya fracasado de Javier Arenas. Parafraseado un lance parlamentario de hace unos meses, el novillero no mejora al maestro. Ya Arenas, en sus muchos intentos de llegar al Gobierno de Andalucía, intentó zarandear esos sentimientos localistas y los dirigentes del PP blandían sin pudor la bandera de que su provincia era la más abandonada. Todo un despropósito que en vez de cohesionar social y territorialmente, fractura, enfrenta y crispa la convivencia. Un camino que no conduce a otro sitio que al abismo y la destrucción. Deriva irresponsable y preocupante.

Foto.- Blog de Pepe Fernández.

Descentrado

septiembre 7, 2017

Cuando uno mismo se anima a centrarse es que antes tenía la cabeza en otra cosa o estaba distraído. O las dos cosas. El presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha justificado su repentina renuncia al escaño del Senado en la necesidad de centrarse en Andalucía. Esto quiere decir que en estos años que ha estado haciendo doblete, zafándose incluso de las incompatibilidades que marca su propio partido, no ha estado centrado en sus tareas de oposición en el Parlamento de Andalucía. Le ha traicionado el subconsciente en una declaración rimbombante en la que pretendía poner en valor una decisión que no es más que cumplir con su obligación. No puede vender como gesto o virtud lo que simplemente es una urgencia electoral porque las cuentas no le salen ante las autonómicas de 2019.

Una foto estimulante

julio 22, 2017

Varios diarios andaluces publican hoy una encuesta que vuelve a dar la victoria al PSOE en unas elecciones autonómicas en Andalucía. La distancia respecto al Partido Popular crece respeto a los comicios de 2015, superando los 10 puntos, y se dibuja un escenario parecido al actual. Además, la dirigente andaluza más valorada es Susana Díaz, muy por delante de Juan Manuel Moreno Bonilla (PP) y aún más de Teresa Rodríguez (Podemos). Un sondeo es una foto fija de un momento político pero marca una tendencia y, sobre todo, en este caso ha de ser un estímulo para seguir trabajando. Vamos por el buen camino pero tenemos que redoblar esfuerzos y seguir revalidando que somos el partido de los andaluces.

Pillado

abril 22, 2017

Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente del PP de Andalucía, 19/04/2017

“…otras formaciones que tuvieron la suerte de ser llave para abrir la puerta a 40 años de socialismo, pero no han dado la vuelta a la cerradura”.

Teresa Rodríguez, jefa de Podemos en Andalucía, 21/04/2017

“Nosotros en ningún caso quisimos ni siquiera cogerle el teléfono al PP”

La verdad, más pronto que tarde, se abre camino. Estas dos declaraciones demuestran que el PP intentó evitar un gobierno socialista presidido por Susana Díaz pese a que el PSOE ganó, y bien, las elecciones autonómicas en 2015. Sacó casi 10 puntos al PP y más de 20 a Podemos. Ese desliz de Moreno Bonilla nos ha descubierto que tocó a otros partidos para desbancar al ganador aunque las cuentas no le salían salvo con un batiburrillo de siglas. Y no soló tanteó a Ciudadanos porque con sus nueve escaños no sueperaba los 47 socialistas. Necesitaban también a Podemos y se afanaron en seducirlos. Ahora lo confirman el que proponía y la que recibía las llamadas. La derecha estaba dispuesta a todo pese a que su resultado fue calamitoso: 33 diputados perdiendo hasta 17 respecto a la legislatura anterior. Así se explican los 80 días de bloqueo a la investidura de Díaz. El PP no aceptó su abultada derrota y puso todas las zancadillas que pudo. Hoy lo sabemos por el lapsus de Moreno Bonilla. Pero lo intuíamos todos.

Gráfico.- El País.