El PP no puede dar lecciones

El número tres del Partido Popular, Carlos Floriano, no pasa por ser el más avispado de la clase. Este lumbreras, al que el Gran Wyoming cataloga como el Luisma de la política, acusa al PSOE de “simpatizar con quienes quieren dar una patada en el tablero de nuestra democracia”. Se refiere el baranda pepero a Podemos, una formación cuyo programa no comparto pero respeto al millón doscientos mil españoles que le han dado su voto en las pasadas europeas. Y habla Floriano de golpe a la democracia cuando su partido pretende cambiar la ley electoral a las bravas porque van a perder una cuarentena de ciudades en las municipales. El PP no hace prisioneros en lides electorales. Que se lo pregunten a Cospedal, que ha reducido el número de diputados en Castilla-La Mancha sin acuerdo y en función con los cálculos electorales que más le benefician a la derecha (una decisión pendiente de resolución por el Tribunal Constitucional). En la sede nacional de la madrileña calle Génova existe la tentación real de reformar a su antojo e interés la ley electoral, lo que sería un pucherazo en toda regla. Con sus antecedentes, no está el PP para dar lecciones a nadie.

Foto.- Floriano y Cospedal (Público).

MB, de vacaciones

Moreno Bonilla en Canal Sur TV

Cuentan los periodistas que hacen información política que Juan Manuel Moreno Bonilla tiene siempre en la boca la frase “estoy reventao“. Desde el 25 de mayo, noche de las elecciones europeas y de una nueva derrota de la derecha en Andalucía, el presidente regional del PP ha estado prácticamente desaparecido. Se le habrán fundido los plomos por el varapalo en las urnas que no por su apretada agenda electoral. MB hizo una campaña de baja intensidad en línea con la estrategia de su partido. Desde aquel fatídico domingo, MB se ha tomado un tiempo para el resuello. Hasta esta mañana, que ha estado en una entrevista en Canal Sur TV, MB sólo había tenido tres presencias públicas en los últimos doce días: dos relacionadas con su sueldo público, su designación como senador por la comunidad autónoma en el Parlamento de Andalucía y su toma de posesión en la Cámara alta una semana después, y una reunión del comité ejecutivo de su partido en el que soltó la perla de que habían cumplido “con creces” sus expectativas en los comicios europeos (derrota por casi 10 puntos). A partir de ahí, asueto y vacación. No tiene mucho fuelle Moreno Bonilla y para seguir el ritmo de Susana Díaz hace falta quejarse menos y hacer muchos más kilómetros por esta tierra. (Y otras muchas cosas más que el baranda pepero no tiene o de momento no las ha demostrado).

Mediocridad

El Partido Popular se ha apuntado a la mediocridad y a la derrota en Andalucía. Las elecciones europeas han situado al PSOE como primera fuerza de esta comunidad y ha dejado al PP en el segundo lugar a más de nueve puntos de distancia y con sólo el 25% de los votos recogidos en las urnas. El presidente de la formación, Juan Manuel Moreno Bonilla, para asombro de dirigentes y militantes ha subrayado que ha cumplido “con creces” sus expectativas. Se pone el listón muy bajo. No sólo orilla la autocrítica, sino que se conforma con poco y asume con naturalidad el rol de perdedor tras dejarse en el camino 876.000 votos y 15 puntos respecto a los comicios andaluces de marzo de 2012. Moreno Bonilla, con cuyo nombre hacen juego de palabras columnistas y periodistas de medios conservadores, acaba de sufrir el primer revés electoral y no parece tener el fuste suficiente para afrontar metas más altas. Además, se ha retractado muy pronto de su mensaje de campaña sobre que esta cita electoral era un termómetro para medir las autonómicas. El batacazo ha sido morrocotudo y retrotrae al PP a niveles de 1990. Con semejante traspiés, MB rebobina y sostiene que los datos no son extrapolables. Discurso de conveniencia. En definitiva, la nula ambición de victoria y la escasa coherencia discursiva parecen augurar muchos años más en la oposición para el PP en Andalucía.

Nota.- Contrasta la cara circunspecta de Javier Arenas con la sonrisa del que ocupa hoy el puesto de presidente. ¿Dos visiones distintas de la situación política actual del PP andaluz?

Moraleja electoral

Las elecciones europeas que vivimos ayer se resumen en la siguiente moraleja:

  • Caras nuevas y creíbles: victoria.
  • Caras viejas y desgastadas: derrota.

No hace falta precisar más. Que cada cual ponga nombres y extraiga sus propias conclusiones.

Foto.Susana Díaz comparece tras el amplio triunfo del PSOE en Andalucía.

Esperando las disculpas de Cañete

Si uno comete un error de bulto, lo menos recomendable es enrocarse y huir hacia adelante. Lo mejor es reconocer cuanto antes el yerro y/o trasladar unas sinceras disculpas. Miguel Arias Cañete (qué juego está dando este segundo apellido desde el viernes) y el PP han hecho justo lo contrario de lo que marca el sentido común y la lógica política. Su fatídica frase (“El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces un abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralado a una mujer indefensa”) exigía un rectificación sin paliativos. Sin embargo, el candidato del PP a las europeas ha guardado un silencio estruendoso y se limitado a poner fotos acompañado por mujeres en su Twitter para exorcizar el enorme malestar producido por su desafortunada explicación (o más bien por verbalizar su pensamiento más profundo). La cúpula del PP, incluidas las más destacadas dirigentes, ha salido en su auxilio y ha ensalzado a su cartel electoral. Ni una sola palabra de crítica, ni el más mínimo gesto para afear este sonoro patinazo. Todos a una con Cañete y de espaldas a todos aquellas mujeres y aquellos hombres que creemos en la igualdad. Por perder un debate no pasa nada, perder el norte sí tiene consecuencias. Han pasado más de tres días y las disculpas y el propósito de enmienda del PP no llegan. Y lo peor es que, visto lo visto, nadie los espera.