Pedir la luna

La única diputada de Podemos, Raque Romero, ha impedido que ya hoy gobierne ya la izquierda en La Rioja después de casi tres décadas. La victoria del PSOE (15 diputados) requiere dos votos más (los de las representantes morada y de IU) para conseguir la mayoría absoluta y hacer posible el cambio. La derecha (12 escaños el PP y cuatro Ciudadanos) no permite otra combinación. Hete aquí que ante tan ansiado giro político en esta comunidad autónoma que llevaría a la presidencia a la socialista Concepción Andréu,  la parlamentaria del partido de Pablo Iglesias ha impedido que la candidata socialista acceda a la presidencia en primera votación y amenaza con mantener el no si no le dan lo que pide. Raquel Romero exige tres consejerías con un solo escaño en un gobierno que al día de hoy sólo tiene ocho carteras. La petición se antoja desproporcionada, descabellada, ilógica. La tozudez de la podemita ha hecho saltar por los aires la coalición con IU en La Rioja. Estamos ante un disparate que puede tirar por tierra en relevo en el ejecutivo riojano. Por pedir que no quede, aunque se frise el esperpento, pero todos sabemos que la avaricia rompe el saco… ¿Está siguiendo un guión escrito por Iglesias para presionar a Pedro Sánchez para el Gobierno de España?

Infografía: El País.

Perdedores

Aún no hay ni elecciones convocadas en Andalucía y algunos dirigentes de la derecha hacen gala de una alarmante moral de derrota. En las últimas horas hemos visto frases con envoltorio retórico que buscan un momento de gloria o un titular facilón pero que sólo ponen de manifiesto el pesimismo de sus protagonistas. Pablo Casado, el discípulo de Aznar que dirige el PP, reta a Juan Marín a no pactar con la presidenta andaluza, Susana Díaz. Y le pide que lo haga ante notario… de chiste. A su vez, Juan Marín, el representante de la franquicia naranja que pilota Albert Rivera, emplaza a Díaz a no pactar con Podemos. Mensajes que encierran el reconocimiento de una presumible derrota por parte de estos barandas conservadores. PP y Ciudadanos se ven perdedores, salen hundidos y ondeando la bandera del descalabro. O dicho de otra forma, ambos ven siempre a la líder socialista como la ganadora. Más que para acudir a las urnas están para pasar por el diván y tratarse la depresión electoral. Que no tarden.

Foto.- VozPópuli.

Confianza en el PSOE


Hoy se ha conocido uno de los barómetros de referencia que miden la situación electoral en Andalucía. La entrega de invierno del Egopa, que realiza la Universidad de Granada, ‪sitúa al PSOE de Andalucía como ganador las elecciones autonómicas con notable diferencia sobre el segundo. Un resultado que revalida la confianza en el PSOE, el partido con quien más se identifican, y en la acción del gobierno que preside Susana Díaz. Los andaluces valoran la estabilidad política, las medidas progresistas y una política presidida por la igualdad de oportunidades, la apuesta por los servicios públicos y la defensa de los intereses de esta tierra.

Los socialistas sacarían más de 14 puntos de ventaja a Ciudadanos, que desplazaría al PP a la tercera posición. La formación naranja superaría a los populares y se consumaría el sorpasso en el centroderecha andaluz, que también pronostican algunas encuestas en el contexto nacional. El batacazo del PP es morrocotudo: el peor registro electoral si descontamos el cosechado en los comicios andaluces en 1982, aún bajo las siglas de AP (Alianza Popular).

La posición relativa del PP podría ser incluso peor si se considerara una eventual confluencia de Podemos-IU. En una suma directa de los datos que ofrece este sondeo, la coalición de estas dos formaciones relegaría al PP como cuarta fuerza política. Este Egopa ha caído como una bomba en la sede regional de la franquicia pepera. Su presidente por ahora, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha arremetido contra una encuesta que en otras ocasiones ha destacado cuando el resultado le gustaba más. Respuesta infantil que demuestra el nerviosismo y el desconcierto que reina en el PP.

Casualmente, los dos partidos que bajan (y mucho) en este trabajo demoscópico son los que practican (sin mucho éxito) la pinza contra el Ejecutivo andaluz. El electorado no entiende la política de destrucción sin más argumento que ser el perro del hortelano ni tampoco esta alianza antinatura.