Adiós al papel

Esta imagen dentro de poco será historia. Los principales periódicos del mundo llevan tiempo estudiando fórmulas para enjugar la pérdida de ingresos de su edición impresa. La eclosión de las nuevas tecnologías de la información y el hábito de las nuevas generaciones de leer poco y hacerlo en aparatos electrónicos están provocando una caída en picado de las ventas y una derivación de lectores a soportes digitales. A la crisis particular de la prensa se ha unido la recesión general que han vivido las economías occidentales en los últimos años para formar la tormenta perfecta. Público fue el primer diario español en desistir de acudir a los quioscos y mantener únicamente la edición digital. Otros muchos han cerrado sus puertas incapaces de competir en un mercado tan exigente. El País ya ha anunciado, a través de una carta de su director, que su vocación es ser un periódico digital y multimedia y que saldrá de momento en papel mientras aguanten las maltrechas finanzas del Grupo Prisa. Hoy conocemos que un diario internacional de referencia como The Independent acaba de publicar su último número en papel y seguirá sólo en la red. Otras cabeceras han buscado soluciones intermedias: sacar edición impresa sólo los fines de semana y los restantes cinco días llegar a su audiencia por internet. La oferta digital cada vez es más amplia. Ha comenzado la cuenta atrás. El papel es caro y la distribución multiplica los costes. La competencia con los formatos electrónicos resulta casi imposible. La OJD (Oficina de Justificación de la Difusión) confirma mes a mes que las ventas del papel caen en picado. El olor a tinta queda ya para los románticos. El adiós de la prensa impresa está cada día más cerca.

El obstruccionismo se paga caro

Encuesta El País repetición elecciones Andalucía

Los ciudadanos penalizan el obstruccionismo. El no por el no y sin alternativa no tiene sentido en un momento en que se requiere altura de miras, construir en vez de destruir, transaccionar en lugar de imponer, mirar por el beneficio colectivo y no por el pírrico y egoísta interés particular. Ésa es la conclusión que extraigo de la encuesta de El País después de tres vetos a la investidura de Susana Díaz. La gente no está para juegos ni para que la hagan perder el tiempo cuando después de la crisis hay tantos derechos por recuperar y tanto camino por recorrer. El PSOE, en caso de que antes del 5 de julio no se forme gobierno y haya que repetir las elecciones, volvería a ganar con más apoyo (37,1%, un 1,7% más) y con más distancia sobre el segundo (17 puntos) que en la cita del 22 de marzo. Los socialistas amplían la ventaja mientras el PP se despeña, con un 6,8% menos de respaldo y se sitúa en un alarmante 20%, un porcentaje que castiga la irresponsabilidad de un partido que está en el Gobierno de España y que se comporta en Andalucía como una fuerza antisistema liderando el frente del no, con Mariano Rajoy a la cabeza. Sin duda, este desplome se visualizará ya en las elecciones municipales del domingo. Buena parte de la sangría de votos del PP se va a la nueva opción de centro-derecha, Ciudadanos, que se coloca como tercera fuerza a poco más de cuatro puntos del segundo. Este sondeo debería hacer recapacitar a algunos partidos, dejar el bloqueo y dar vía libre al mandato de los ciudadanos: que Susana Díaz pueda formar gobierno.

¿Cuña de la misma madera?

La ministra de Trabajo, Fátima Báñez, está en la cuerda floja. Quedó políticamente achicharrada con  la promulgación de una reforma laboral regresiva y agresiva contra la clase trabajadora. Una decisión que le ha costado mucho desgaste al Gobierno de Rajoy por la gran movilización ciudadana en su contra y que ha contribuido en su cuota parte a que el Partido Popular no consiguiera su cacareado objetivo de gobernar en Andalucía (y Asturias) tras las elecciones del 25-M. Desde entonces, la estrella de Báñez declina. Son muchos los rumores en los mentideros políticos que sitúan de nuevo a Javier Arenas en ese departamento tras su enésimo revés electoral en la comunidad andaluza y su salida obligada a la villa y corte madrileña. Quizá para precipitar la caída de la onubense y abrir un hueco a un Arenas desubicado una mano amiga ha filtrado a la competencia un correo de la ministra a un periodista de La Razón con el contenido del ERE que quiere aplicar en sus filas para reducir gastos. Es muy raro que dicho correo personal llegue casualmente a mano del diario El País. Y como va de ERE, la Cadena Ser nos avanza que la jueza Mercedes Alaya investiga a una empresa de los hermanos de la ministra dentro de la causa que instruye sobre los expedientes de regulación de empleo irregulares, en concreto, en lo referente a la venta de unos suelos de Mercasevilla, origen de todo el proceso judicial denunciado por la Junta de Andalucía. No quiero ser mal pensado pero… ¿alguien le está moviendo la silla a Fátima Báñez? Ya se sabe que no hay peor cuña que la de la misma madera.

¿Quién te quiere, Mariano?

Los documentos del Departamento de Estado de EEUU filtrados por Wikileaks a cinco prestigiosos diarios del mundo, entre ellos El País, corroboran un secreto a voces: a Mariano Rajoy no lo quieren demasiado en su partido o, cuando menos, no se fían ni de su capacidad ni de su liderazgo. El material reservado distribuido por el portal del perseguido Julian Assange enumera una serie de conversaciones de pesos pesados del PP, con José María Aznar a la cabeza, con el entonces embajador norteamericano, Eduardo Aguirre, que satanizan el perfil político del cartel electoral de la derecha patria.

Las más impactantes confidencias vienen de un Aznar mesiánico y redentor, con la impronta de caudillo de otros tiempos, presentándose ante la primera potencia mundial como el salvador de una España que se encamina al abismo. “Si veo a España desesperada, quizá tendría que volver a la política”, aseguró en 2007 el estadista de las Azores al diplomático en una cena privada a la que acudió acompañado de su esposa, Ana Botella. (¡Qué pagado de sí mismo se siente este hombre!) El cable de Aguirre a sus jefes en la Casa Blanca no tiene desperdicio y desvela el escaso cariño que siente Aznar por Rajoy pese a haberlo puesto a dedo al frente del PP: “La falta de entusiasmo del ex presidente por Rajoy, el sucesor que él eligió, fue muy notable. Parece tener dudas de que sea más indicado para devolver el poder al PP“.

Aznar, fiel a su estilo, es el más descarnado en sus apreciaciones recogidas en los documentos destapados por Wikileaks. A la fiesta también se suman dos diplomáticos enrolados en las filas del PP como Jorge Moragas y Gustavo de Arístegui. Éste último se manifiesta con extrema sinceridad ante los representantes norteamericanos: “Rajoy parece estar culpando de los resultados electorales a todo el mundo menos a sí mismo. Cree que Rajoy debería abrir el congreso del partido a otras candidaturas“. Moragas, hoy hombre del íntimo círculo de confianza del jefe de la oposición española, después del segundo batacazo electoral no hizo tanta sangre pero “admitió las preocupaciones que existen sobre el liderazgo de Rajoy” y  “predijo que el partido volvería a la estabilidad“.

La conclusión de la embajada de EEUU tras esta serie de contactos oficiosos con la plana mayor popular no es muy favorable para Rajoy. Lo considera “un líder sin carisma” y manifiesta su sorpresa por haber sobrevivido a dos derrotas electorales. Si el coronel no tiene quien le escriba, Mariano no tiene quien lo quiera.

Viñeta.- Forges en El País.

Mediocres

Las encuestas difundidas este fin de semana por distintos medios de comunicación suspenden al Gobierno de España como consecuencia de la crisis económica. La gente responsabiliza de lo que acontece al partido que está en el poder. Como escribe Julián Santamaría, uno de los gurús de la sociología electoral en nuestro país y coordinador del sondeo publicado en La Vanguardia, la crisis pasa factura al ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero no por sí misma, la gran mayoría entiende que tiene origen internacional, sino por la forma de gestionarla.

Se ha instalado en el imaginario colectivo la percepción de que no se ha hecho lo suficiente o en el sentido correcto y ahora nos toca realizar un esfuerzo de explicación para combatir una apreciación cargada de injusticia. El Gobierno ha dado la cara en todo momento con medidas que buscaban amortiguar los efectos de una recesión económica brutal, la más profunda de la historia reciente, y ha actuado sin aminorar su apuesta por la política social y el funcionamiento eficaz de los servicios públicos.

Y hago esta reflexión despojado de subjetividad fanática y actitudes numantinas irracionales. Me expreso desde la convicción y la honestidad de pensamiento. Tenemos que hablar a la gente con la cabeza fría y el corazón en la mano, transmitiéndoles la crudeza de una situación económica que, aunque se constatan ya indicios sólidos de mejoría, nos seguirá dando disgustos unos cuantos meses más.

En una coyuntura tan dura como la que estamos padeciendo, el veredicto de las encuestas es la respuesta de manual, algo previsible, el reflejo del sentido común. El Gobierno paga la preocupación y la ansiedad que anidan en muchas familias como consecuencia de la lacra del paro. Lo que no es tan normal es que la credibilidad del aspirante a presidente esté por los suelos. Mariano Rajoy no remonta el vuelo ni en los momentos más bajos de popularidad de Zapatero. Aparece en los sondeos como un dirigente amortizado, sin fuste, sin credibilidad. Entre otras muchas razones porque la sociedad española se ha dado cuenta de su falta de autoridad y de que en el Partido Popular están utilizando la crisis con una finalidad espuria, que se frotan las manos con los malas noticias, que se regodean en el mal de muchos en lugar de arrimar el hombro. Lo retrata con nitidez el estudio demoscópico de La Vanguardia y de El País.

Esa táctica carroñera pone en evidencia la medianía y la falta de talla de los principales referentes del PP. No ofrecen ninguna alternativa porque no tienen y se limitan a esperar el fallo del adversario para intentar llevarse el gato electoral al agua. Los populares son como los malos equipos de fútbol que tienen que encharcar el campo o recurrir a tácticas antirreglamentarias para evitar que juegue el contrincante. Pero en este caso por tal de dañar y desgastar al Gobierno del partido rival están dando patadas en el trasero de toda la población española. Y eso simplemente es de mediocres y de mezquinos.

La rana y el escorpión

Pierre Choderlos de Laclos nos obsequió hace un par de siglos con un manual sobre las amistades peligrosas, una excelente guía para huir de los riesgos innecesarios. Y es que las relaciones perversas nos conducen al despeñadero sin remisión. La vida también nos enseña que hay lobos con piel de cordero, pero siguen siendo lobos, no nos llamemos a engaño, y llegado el momento nos exhiben sus abigarradas fauces. El refranero te previene de criar cuervos…

Vivimos un episodio de ésos que cuesta digerir. Sería algo así como tragarse un gran sapo o quizá, por lo insospechado y estomagante del caso, un espinado erizo. Nos debatimos entre la sorpresa y la estupefacción por el arrebato de amor sobrevenido por parte del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, hacia José Luis Rodríguez Zapatero a raíz del choque del Grupo Prisa, propietario de El País y principal antagonista de aquel diario, con el jefe del Ejecutivo por la regulación por la vía de urgencia de la TDT de pago. Este sorprendente romance y los piropos exagerados de Pedro J. me mosquean, no pueden ser más que un sentimiento interesado y oportunista del ínclito y amarillo periodista, que ya pasará su cruel factura. Esta antinatural alianza, promovida desde la redacción del rotativo con fines espurios, me recuerda a la fábula de la rana y el escorpión.

Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:
– Llévame a tu espalda.
– ¿Que te lleve a mi espalda? -contestó la rana-. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo en mi espalda, me picarás y me matarás.
– No seas estúpida -le replicó el escorpión-. No ves que si te pico, te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré.
Los dos animales siguieron discutiendo hasta que el escorpión persuadió a la rana. Ésta lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía. Llegados al medio del gran río, allí donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Ésta sintió que el veneno mortal se extendía por su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:
-¡Ves, te lo había dicho! ¿Pero qué has hecho?
-No puedo evitarlo -contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas-. Es mi naturaleza.

No nos podemos fiar nunca del escorpión. A las primeras de cambio saca el aguijón y te fulmina. Esperemos que Zapatero tenga fresca la moraleja de esta fábula y no se deje seducir por cantos de sirena. No hay que remontarse muy atrás para echarse a temblar y conocer la catadura moral de este vanidoso personaje de los tirantes. El que hoy se deshace en elogios para con el presidente del Gobierno alimentó una teoría conspirativa para deslegitimar la victoria socialista en marzo de 2004, poniendo en entredicho incluso los pilares del estado de derecho. Con este compañero de viaje hay que tener siempre bien cubierta la retaguardia, al menor descuido blande su pérfida arma y muestra su malévola naturaleza.

El regalo

PDF Diario EL PAÍS

¿Qué le estará susurrando Javier Arenas a Jaime Mayor Oreja? ¿Qué es la hora de su retirada después de tantas derrotas? ¿Si le gusta el aparatoso reloj que luce en su muñeca? (¡Vaya peluco, por cierto!) La foto, tomada el pasado jueves en un mitin de las europeas en Sevilla, tiene una mijita de guasa y muestra la sagacidad profesional del reportero gráfico. De la investigación judicial del caso Gurtel, la trama de presunta corrupción que salpica de lleno a la dirección nacional del PP y a los gobiernos autonómicos de Madrid y Valencia, ha trascendido en informaciones periodísticas que el cabecilla de la red, Francisco Correa, y otros cuates agasajaban a los dirigentes populares con valiosos regalos. Y Arenas, según recogía el diario Público en su edición del 1 de marzo, recibió un reloj valorado en 1.500 euros, un cuarto de kilo de las antiguas pesetas. El líder de la oposición andaluza no ha negado la existencia de este obsequio. No sabemos si en esta instantánea está haciendo la presentación oficial del óbolo. El fotógrafo de El País ha estado atento y ágil en su trabajo, dando contenido informativo a una foto de las muchas que se tiran en los actos electorales. Arenas, ufano y satisfecho, hace gala ante su compañero candidato europeo de un ostentoso reloj… Así es la vida.

Verónica Pérez

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Le dedica El País una página a mi compañera y, sobre todo, amiga Verónica Pérez dentro de su serie ‘Políticos con futuro’. Verónica es diputada en el Parlamento de Andalucía desde 2004 y miembro de la dirección regional del PSOE de Andalucía desde el mismo año (ahora se encarga del área de Igualdad y en el anterior mandato de Medio Ambiente). El reportaje de Joseba Elola refleja bastante bien el perfil político de esta joven y experimentada, pese a sus envidiables 30 años, socialista sevillana. Tiene una gran capacidad oratoria y se desenvuelve con soltura y naturalidad ante el auditorio o los micrófonos. Sabe marcar el tiempo del discurso y usar su aguijón dialéctico cuando la ocasión así lo requiere. Tiene una gran puesta en escena y una sonrisa que le confiere atractivo (siempre sale genial en las fotos) y que transmite confianza. No todo es estético: derrocha pasión y fondo político. Tiene mimbres de dirigente con proyección. Dice el número dos del partido, Luis Pizarro, en la citada información que está en el grupo de jóvenes llamados a dirigir el PSOE de Andalucía. No le falta razón.

Mi cita sabatina

Como todos los sábados devoro con delectación el artículo de Luis García Montero en el cuadernillo de ‘Andalucía’ de El País. A menudo, mas no siempre, comparto los argumentos. Así de quisquillosos somos las gentes de izquierdas… Nos encastillamos en un debate por un simple punto y coma. Ahora bien, trascendiendo incluso el singular y magistral ropaje estético, me gusta saborear la honestidad, la coherencia y la sensibilidad de sus textos. Y también la carga de tolerancia y la humildad a la hora defender una idea particular que no pretende ser convertida en teoría general. Me declaro un ferviente seguidor de un autor que no pontifica, que simplemente tiene la rara habilidad de mostrar con discreción su forma de ver el mundo… Sin admoniciones ni exabruptos.

El artículo de hoy de LGM (La felicidad, ja, ja, ja) es de lectura obligatoria. Suscribo la entrega desde la primera a la última letra. Y rescato este párrafo genial para los que nos declaramos agnósticos:

Hay cosas que, desde luego, no tienen casi remedio. Resulta muy desagradable tener que morirse y acabar las ilusiones de la existencia humana sumergidos en una caldera del infierno. Ese es un final terrible, una tragedia sufrida por los pobres desgraciados que vamos a condenarnos. Los que no tenemos la suerte de vivir con fe, soportamos un estado de absoluta desnudez, no porque seamos viciosos o mantengamos la inocencia de Adán, sino porque carecemos de la inmortalidad que otorga el cielo a sus hijos preferidos. De esa suerte feroz, nos consuelan algunas pequeñísimas contrapartidas.

Quedan siete días para la próxima entrega. Ya en más de una ocasión he manifestado en este blog mi admiración hacia la producción poética de Luis. Versos de la vida.