Patriotismo de pacotilla

Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces… Desde que llegó a la presidencia del Partido Popular, Pablo Casado se ha aferrado al palo de la bandera, ha exhibido pecho inflado de españolismo casposo y se le ha llenado la boca de soflamas huecas de hispanidad rancia. Y a las primeras de cambio demuestra que le preocupa más su aspiración electoral que el buen nombre de España, que su amor por España tiene límites. Casado se marcha a Bruselas a tirar tierra por despecho contra nuestro país porque no soporta que el Gobierno socialista presente unos presupuestos que delvuelven derechos arrebatados por las tijeras del PP y tenga como banderas elevar el salario mínimo hasta los 900 euros, la subida de las pensiones según el IPC y la consecución de más ingresos a través de la lucha contra el fraude fiscal. Son unas cuentas que respetan las reglas de equilibrio financiero que exige la Unión Europea. Nada de esto interesa al líder del PP. Sólo busca el ruido y un hipotético desgaste del adversario político. Su patriotismo es de quita y pon: si no gobiernan, les importa poco el destino y el prestigio de España. Ya lo dijo Montoro en la etapa de Zapatero: que se caiga el país, que ya lo levantaremos nosotros. Casado, el patriota, pronosticará ante las instituciones europeas las siete plagas de Egipto porque el Gobierno socialista, profundamente europeísta, ha elaborado unos presupuestos sociales y pensados para las personas que, además, cuentan con el visto bueno de Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). En Bruselas, con el desafío italiano sobre la mesa, le responderán que deje de crear tormentas en un vaso de agua. La iniciativa de Casado no es más que una pataleta pueril pero inaceptable que deja en entredicho sus muchos golpes de pecho de españolismo.

Foto.- Cadena SER.

Una conquista excepcional

Cuando las conquistas sociales pasan a formar parte de nuestra vida cotidiana apenas si le damos importancia, se convierten en rutina. Cuando las perdemos, como ha ocurrido con los recortes sufridos durante la crisis que estamos dejando atrás, entonces reparamos en ellas y les otorgamos su auténtico valor. Hago esta reflexión al hilo de que comienza el curso escolar y casi un millón de niños y niñas (946.000 exactamente) se van a beneficiar la gratuidad de libros de texto. Esta es una medida de apoyo a las familias que ha mantenido la Junta contra viento y marea, pese a los años de dificultades económicas y la deficiente financiación por parte del Gobierno de la nación. Quizá por eso, porque la hemos interiorizado, casi pasa desapercibida, es un asunto ordinario, cuando es excepcional por lo que significa y a quiénes beneficia. Supone un enorme esfuerzo presupuestario: nada menos que 706 millones de euros invertidos desde su puesta en marcha en 2005 y un ahorro medio de 200€ alumno/curso para cada familia. Son 10,6 millones los niños y niñas que se han beneficiado en este tiempo en Primaria y Secundaria Obligatoria de los centros docentes sostenidos con fondos públicos. Más allá de los datos, lo que mucha gente no sabe es que Andalucía es la única comunidad autónoma que garantiza la gratuidad total de los libros en la etapa educativa obligatoria y además la tiene blindada para siempre como derecho reconocido por nuestro Estatuto de Autonomía. Este programa es una de las iniciativas que mejor identifican la apuesta del Gobierno andaluz por una educación pública en igualdad de oportunidades. Políticas socialistas de las que sentirse orgulloso.

 

Razones sobran

Este vídeo de UGT resume las muchas razones que tenemos los trabajadores y las trabajadoras para hacer de este Primero de Mayo una jornada de reivindicación y de reconquista de derechos. La recuperación ha de ser justa y llegar a a todos o no será. Este Gobierno del PP sigue sin escuchar el gran clamor social contra sus políticas.

Más Andalucía que nunca

Cada vez que se acerca el 28 de febrero tenemos en Andalucía una oportunidad para celebrar y conmemorar lo que hemos conseguido gracias a aquella movilización social por una autonomía plena, que no era otra cosa que la conquista de la igualdad. El 28-F es siempre una fiesta, la fiesta de la esperanza que se plasma en los colores de nuestra bandera. Recordar nuestro pasado es una buena manera de asegurar nuestro futuro. (La importancia de la memoria). Por eso, es bueno que cada año, por estas fechas, hagamos un alto para rememorar de dónde venimos, para valorar lo que hemos avanzado y para reflexionar sobre lo que nos queda por delante para mejorar en bienestar y calidad de vida. Y también es un momento de reivindicación y para defender que nadie nos arrebate lo que tanto nos ha costado. No vamos a permitir ni un paso atrás y cualquier decisión que se tome en España debe contar con esta tierra. Ese peso político y ese papel de equilibrio nos lo hemos ganado con esfuerzo y generosidad.

Defendiendo derechos

Los empleados públicos de la Junta de Andalucía mantendrán una jornada laboral de 35 horas semanales presenciales a pesar de los intentos del Gobierno de Mariano Rajoy para arrebatarles esta conquista. Así lo ha anunciado la consejera de Hacienda, María Jesús Montero, tras conocerse hoy que el Tribunal Constitucional ha anulado la reducción de jornada como consecuencia del recurso interpuesto por el Ejecutivo de la nación. Las 2,5 horas a ampliar, de acuerdo con el fallo, se computarán con tareas y actividades a desarrollar en el ámbito doméstico. De esta forma, unos 260.000 trabajadores autonómicos no se verán tan perjudicados por la falta de sensibilidad del Partido Popular.

En ningún momento estaban dispuestos en el Ministerio de Hacienda a aceptar que los funcionarios recuperaran en esta comunidad los derechos que les quitó el PP con la excusa de la crisis. Si ya estamos en una etapa de recuperación, como se repite machaconamente desde los terminales de propaganda del Palacio de la Moncloa, por qué no se permite que los empleados públicos de Andalucía vuelvan a tener las 35 horas. Es una medida que no sólo restituye derechos, sino que ha posibilitado varios miles de contratos para reforzar los servicios públicos. El Gobierno central tenía en su mano retirar su recurso ante el Constitucional, pero ha jugado a la confusión y a alargar plazos sin vocación alguna de rectificar. Siguen teniendo como modus operandi los recortes y seguir castigando a los trabajadores en general y a los públicos en particular.

El ‘comercial’ de la franquicia pepera en Andalucía ha quedado desautorizado y en mal lugar con el curso de los acontecimientos. Moreno Bonilla se ofreció como mediador ante  el Gobierno para que sus compañeros de filas desistieran del recurso. Enorme fracaso el suyo. En virtud de lo ocurrido se puede deducir que en su partido pinta menos que un cero a la izquierda. Ni siquiera en el PP se lo toman en serio. Su indolencia y su falta de valentía política se la tendrán en cuenta los empleados públicos de esta tierra.

Foto.- ABC. La presidenta Susana Díaz, en la firma con los sindicatos de la función pública para recuperación de derechos.

Sin pudor alguno

La ley

La ley para la promoción de la autonomía personal y atención a personas en situación de dependencia, de 2006, obliga a Gobierno y a comunidades autónomas a financiar este cuarto pilar del estado del bienestar a partes iguales. (Artículo 32).

Los datos

El gabinete de Mariano Rajoy incumple de manera sistemática la ley. Cada año aporta menos al sistema. Así lo constata el informe anual de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales (gráfico). Desde que el PP llegó a la Moncloa, la aportación estatal ha ido decreciendo año a año. En 2017, la proporción para sostener el sistema es del 80% por parte de las autonomías y el 20% por parte del Ministerio.

La manipulación

Con estos datos, que certifican el abandono del Gobierno de Mariano Rajoy de este derecho, el PP de Andalucía tiene el desahogo de exigir a la Junta cuando el que no está a la altura ni de la ley ni de los ciudadanos que necesitan esta prestación es el Ejecutivo de la nación. Además, Andalucía es la comunidad con más personas en el sistema, con un 22% de total nacional. La Junta dedica a dependencia unos 1.200 millones anuales, tanto como el Gobierno para toda España.

Conclusión

El PP debería exigir al Gobierno que cumpla la ley y en lugar de criticar, pedir disculpas a los posibles beneficiarios que no consiguen la prestación por la falta de financiación del Ministerio. Si hay personas desatendidas, es porque la Administración General del Estado no pone lo que le corresponde. Si las CCAA sólo consignaran a este fin la misma cantidad que el Gobierno, cuánta gente no disfrutaría de este derecho. Pero las autonomías, y sobre todo Andalucía, creen y apuestan por la dependencia.

Netamente sociales

Los datos que contiene el vídeo son elocuentes. Los presupuestos de Andalucía para 2018 son netamente sociales, que pretenden que la recuperación económica llegue a las familias en términos de mayor renta disponible y con mejores servicios públicos. Para ellos, se dispondrá de 34.759,5 millones, 1.520 más (un 4,6%) que en el presente ejercicio. Todas las áreas de gobierno crecen en las cuentas andaluzas, pero muy especialmente en términos absolutos salud (505 millones), educación (225 millones) y políticas sociales e igualdad (141 millones). Es un proyecto que, además, piensa en el empleo y el desarrollo económico, para lo que se dedicará 2.183 millones. Son presupuestos sociales porque incorporan nuevos derechos (198 millones para la renta mínima de inserción) y porque no habrá ningún trabajador público que gane menos de 1.000 euros. Y son unas cuentas sociales porque también apuestan por la cultura: el presupuesto global (Consejería, Patronato de la Alhambra y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, que suma al C3A) aumenta un 5,1%, pasando de 192 a 202 millones. En definitiva, un texto que apuesta por el crecimiento, fortalece el estados del bienestar y lucha contra la desigualdad. Todo esto en un clima de estabilidad política que hace que Andalucía sea la primera autonomía con presupuesto para 2018, un escenario que también contrasta con la falta de apoyos del gobierno del PP para sacar los suyos adelante y abocado a prorrogar los de este año.